Esta noche, por primera vez en mucho tiempo, voy a romper mi larga racha de abstinencia. Sin embargo, creo que este acto no supone una ausencia total de mi sobriedad, pues no dispongo de suficiente materia alcohólica.
Espero que los antidepresivos que suelo tomar diariamente sean compatibles con la pequeña e insignificante cantidad de vino que estoy a punto de ingerir.
Mi estado de embriaguez nocturna será breve pero lo más placentera posible.
Luego, una vez transcurridas las dos horas ebrias, seguiré escribiendo. Mi nuevo libro, cuyo título todavía no voy a desvelar, estará disponible muy pronto.
Un abrazo.
Esteban Maldonado
Foto: Berenice Abbott
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