domingo, 20 de septiembre de 2026

NANA por MARTA PUMAREGA RUBIO




Lee este poema
como si fuese una nana a un niño,
léelo una tarde de septiembre,
no te preocupes si llueve fuera.

Léelo con voz de padre querido,
habla de pájaros, nubes y algodón,
habla del mar como si pudiera verlo.

He omitido ciudades,
recuerdos
y dolores antiguos,
he omitido lo que viene
después del amor.

Léelo con cariño,
habla de abrazos,
de la importancia de quererse.
Es un poema de luces encendidas.

He omitido nombres,
situaciones,
el desamor.
He omitido que el dolor, a veces,
te recorre de lado a lado.

Léelo sin miedo
y, cuando termines, abraza
la inocencia de tu hijo,
él no conoce lo omitido
y ojalá no lo conozca nunca.


Marta Pumarega Rubio


No hay comentarios: