lunes, 26 de enero de 2026

ESE OLOR A TIERRA QUEMADA: Javier Perales Valdés.



Ese olor a tierra quemada
es Javier en estado puro, sin máscaras ni disfraces, sin andamios ni pérgolas que le protejan de sí mismo, con todas las cicatrices expuestas, como esa camiseta de Hendrix que usa cuando quiere sudar la malahostia y hacer piernas en el gym, y con más de una llaga abierta para que la herida sangre y él mismo sienta que escribe y vive, el orden es importante.

Quiero invitarte a un viaje, un viaje al final de la noche, una travesía espiral con rumbo a ninguna y a todas partes, al centro de tu psique y del corazón que te arrancaron del pecho hace tanto que ya ni te acuerdas. Quiero que no te acuestes, que te tomes una copa más, que no vayas hoy a trabajar, que retrocedas hasta tu infancia por, digamos, al menos un instante y recuperes tu parte más ebria hasta que no notes el paso del tiempo. Que te equivoques y luego aciertes, o no y, que además te rías de ello. Espera, quiero que te quedes sentado en un banco del parque mientras llueve. Pero sobre todo, quiero que te atrevas, a lo demás invito yo…

Javier Perales Valdés


No hay comentarios: