jueves, 28 de agosto de 2025
miércoles, 27 de agosto de 2025
lunes, 25 de agosto de 2025
EN BUSCA DEL TIEMPO POÉTICO
"26 años de poesía, 568 páginas, lo mejor de mis ocho anteriores poemarios más un nuevo poemario inédito, un prólogo de Nacho Escuín y un epílogo de José Ángel Barrueco, más mi corazón al desnudo". Eso es 'Hombre de mimbre'. Lo nuevo de Vicente Muñoz Álvarez
Pacho Rodríguez, Diario de León, 19-8-2025
«Me eriza la piel y me pone los pelos de punta cómo pasa el tiempo». Lo dice Vicente Muñoz aunque lo viva como una maravillosa contradicción existencial. Porque, en su obra, en su relato y casi se diría en su actitud ante la vida, cuenta el tiempo y le pone números a los años pasados, esto es, no rehúye ni lo anterior ni el destino. Y aún así también ve la vida con ojos claros melancólicos de algún vaya usted a saber qué paraíso perdido. Catorce líneas para contar que sale Hombre de mimbre, un libro de Vicente Muñoz publicado con Editorial Páramo Lírica como antología poética de 1999 a 2025.
Se sorprende Muñoz con esta extensión de casi 600 páginas en donde tienen cabida ocho poemarios y este nuevo con obra inédita que da título al conjunto.
Hay en Vicente Muñoz la naturaleza autobiográfica de su escritura, la cual refleja sus experiencias y emociones a lo largo del tiempo, ofreciendo al lector una visión íntima y sincera de su vida y obra. Y eso es algo que se aprecia en su trabajo más meditado al igual que en sus irrupciones en la inmediatez de las redes sociales. Que en plan técnico se dice que a través de su metodología centrada en la transparencia emocional, el autor logra conectar profundamente con su audiencia, haciendo de esta antología una representación significativa de su evolución como poeta. «Me eriza la piel y me pone los pelos de punta cómo pasa el tiempo», es la confesión de lo que pasa. Y por ello ha afectado a su obra poética y su vida personal. Menciona que las antologías son como álbumes de fotos que condensan experiencias significativas, tanto positivas como negativas. Este enfoque permite a los lectores apreciar no solo sus logros, sino también los desafíos enfrentados a lo largo de su carrera literaria.
Como Vicente Muñoz Álvarez tiene mirada de cine, este nombre de Hombre de mimbre le llega de su amor por las películas, que en su lista de éxitos no hay que buscar entre las taquilleras y sí entre las rarezas. Por supuesto, en este caso, The wicker man (1973). Una carta que hace sospechar que una joven desaparecida ha sido asesinada lleva al sargento Howie de Scotland Yard hasta Summerisle, una isla en la costa de Inglaterra. Allí el inspector se entera de que hay una especie de culto pagano, y conoce a Lord Summerisle, el líder religioso de la isla...
Y Vicente Muñoz encuentra en ese ocio la inspiración de lo que luego él convertirá en relato, cuento, poema, siempre en libro.
Muñoz destaca que la escritura autobiográfica implica una desnudez emocional ante el lector, lo que no solo enriquece la obra, sino que también la hace más transparente.
Hombre de mimbre no es solo una recopilación, sino una revelación de su corazón y su forma de entender la literatura entre clásico y futurista. Muñoz utiliza esta metáfora para describir su personalidad y su estilo de vida.
Imprescindibles son también el prólogo a cargo de Nacho Escuín y el epílogo de José Ángel Barrueco.
UNA MIRADA AL HORIZONTE: Geografía y paisaje en la poesía hispánica contemporánea.
Este volumen colectivo es un libro compacto que recoge colaboraciones de Luis Bagué, Cristina Bartolomé, David Bendicho, Celia Carrasco Gil, Nacho Escuín, Valeria Grancini, Lucía Lizarbe, Raúl Molina, Rafael Morales, Antonio Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña. Cada una de esas once miradas enriquece el propio concepto de geografía poética. Porque, recordemos, el paisaje tiene memoria y existe una memoria del paisaje, que no es uniforme y cambia con el tiempo. En el marco de las actividades llevadas a cabo por el Laboratorio de Investigaciones Literarias Abisal Margen, grupo de investigación reconocido por el Gobierno de Aragón para el periodo 2023-2025, surge este libro que han coordinado Antonio Pérez Lasheras y Nacho Escuín, un volumen que da inicio a una serie de trabajos en los que se abordarán diversas cuestiones vinculadas con la poética y las poéticas hispánicas contemporáneas.
viernes, 22 de agosto de 2025
sábado, 16 de agosto de 2025
martes, 12 de agosto de 2025
TRIPULANTES. NUEVAS AVENTURAS DE VINALIA TRIPPERS: Últimos ejemplares.
Acaban de llegarme, por el cierre de la distribuidora, unos cuantos ejemplares de esta magnífica antología de relatos que coordiné en 2007 con David González, y que incluye un CD ROM con un extenso documental que repasa la historia de Vinalia Trippers y contiene entrevistas a David, a mí y a otros miembros del fanzine.
Si queréis haceros con un ejemplar (10 euros + 4 de gastos de envío), antes de que se agoten, escribidme a vicentevinalia@hotmail.com
*
En 1996, ya a las puertas del nuevo milenio, una célula disidente de escritores subterráneos partimos hacia el espacio exterior en una nave Ilamada Vinalia Trippers. Durante casi una década sobrevolamos los más oscuros rincones de nuestra galaxia, reclutando aquí y allá, en arriesgados descensos, a muchos hermanos perdidos. La tripulación fue creciendo y la nave avanzando, convirtiéndose en un referente de la prensa alternativa del fin de siglo. Ahora, tras diez años de singladura, nuestra nave regresa al planeta tierra cargada de nuevos tripulantes e increíbles aventuras que narrar. Más de 80 autores, escritores, videocreadores, ilustradores, cantautores, diseñadores y poetas, celebran hoy con nosotros este décimo aniversario de Vinalia Trippers, ofreciendo al lector, en forma de relato breve, la posibilidad de conocer algunos de los discursos alternativos más sorprendentes del país. Damas y caballeros, aseguren sus equipajes y prepárense para las emociones fuertes. La tripulación regresa a casa. Vicente Muñoz Álvarez.
Antología de relatos ilustrados, seleccionados por David González y Vicente Muñoz Álvarez, para celebrar el décimo aniversario del fanzine Vinalia Trippers.
Eclipsados, 2007 - 98 páginas - Portada de Miguel Ángel Martín.
Incluye CD-Rom con un documental sobre la Historia de Vinalia Trippers y entrevistas a David González, Vicente Muñoz Álvarez y otros participantes del fanzine.
lunes, 11 de agosto de 2025
ALGO PARECIDO A UN SUEÑO O A UN POEMA DE ROBERT FROST: Nacho Escuín.
Hay algo mágico en el lenguaje de los sueños, una construcción inconsciente de todo cuanto rodea al individuo y que se configura como trama a imagen y semejanza de una historia. El personaje de esta novela no sabe en ocasiones si ha vivido algo o lo ha soñado. Reside en un extrañamiento profundo desde el que trata de salir escribiendo una carta de amor a alguien a quien reconoce como el amor de su vida. Quizá nunca más vuelva a encontrarse con su amada, quizá el texto que le escribe esta no lo lea nunca, pero soñó con ella un día en el que todo parecía alinearse como la imagen de una nueva vida, y no puede hacer otra cosa ya que contarle cómo un individuo llega a ser un monstruo para los demás.
El texto se inscribe en esa tradición de libros que homenajean a todo un género o son a su vez sátira de los mismos, como lo fue El Quijote de las novelas de caballería, Madame Bovary de la literatura romántica o el desencanto en Au Rebours sobre las novelas realistas o de fin de siglo. El personaje es un individuo que bien podría haber salido de una novela de Houllebecq o de Easton Ellis, un tipo que ha vivido varias vidas en una y que pretende seguir adelante como pueda con el conflicto permanente entre el bien y el mal, la toxicidad y un juicio moral ensordecedor como ruido de fondo.
jueves, 7 de agosto de 2025
miércoles, 6 de agosto de 2025
CÁNCER. OPUS SINISTRUM: Felipe J. Piñeiro.
La poesía de Felipe J. Piñeiro no se esconde. Tampoco consuela. Cáncer, Opus Sinistrum es un viaje sin máscaras por la carne del dolor y el desconcierto. Cada verso es un escalón descendente hacia lo humano más crudo, donde el lenguaje se retuerce hasta volverse cuerpo: herida, exilio, vómito, ternura.
Este libro no narra un proceso clínico. Narra una fractura existencial. La enfermedad, aquí, no es solo oncología: es metáfora del mundo, del vínculo fallido entre los hombres, del sistema que devora, del alma que supura. El “opus sinistrum” que da nombre al título no es una composición cerrada: es una sinfonía rota, ejecutada por un cuerpo que desafía su descomposición para seguir diciendo.
Felipe no escribe con la tinta del lamento. Lo hace con la de la furia ética, con la dignidad del que ha visto la mirada de la parca y ha decidido no bajar la suya. El poema “Esa mirada” no necesita glosa: es el testimonio de quien ha contemplado la fragilidad absoluta en los ojos de un padre —y ha hecho de ese instante una imagen universal.
Y sin embargo, entre tanta sombra, hay luz. En “Del ayer” habita la memoria que aún tiembla, la caricia ya extinta, el jardín al que le suenan los huesos. En “Del hoy” resiste el sueño de un mundo mejor, aunque la soledad lo enturbie. Y en “Cáncer”, finalmente, el verbo se vuelve testamento: hay versos que son gritos, versos que son ruegos, y versos que —como sucede solo en los poetas verdaderos— se convierten en estancias para quienes ya no encuentran casa.
Este libro no invita a una lectura tranquila. Invita a leer con el cuerpo encendido, con la conciencia en llamas. Como editor, como lector, como testigo, me inclino ante esta obra. No por su belleza, que la tiene, sino por su honestidad abrasiva. Porque en estos tiempos de retórica hueca, de estética impostada, Felipe J. Piñeiro ha escrito con sangre lo que otros apenas susurran con tinta.
La poesía —si merece ese nombre— no se escribe para gustar. Se escribe para decir lo que nadie quiere escuchar. Y este opus sinistrum, hermano del silencio, enemigo del adorno, ha cumplido su propósito.
Que el lector lo lea. Que lo viva. Que lo recuerde cuando también él se acerque al borde.
jueves, 31 de julio de 2025
miércoles, 30 de julio de 2025
GRAN TORINO por LUIS RAMOS DE LA TORRE
(Clint Eastwood habla sobre la vejez)
PARA aprender del óxido y del leño,
para ser más humildes,
para entender mejor las cosas y crecer,
leamos el mapa vital que escriben los ancianos,
sus badenes,
sus curvas de nivel.
Asumamos los riesgos, el temblor,
la lentitud, la caída,
las pérdidas,
la cruz de la desesperanza a veces desgarrada,
los rostros del vacío, las trampas de la edad.
Aceptemos con ellos la herrumbre,
la sombra,
la enfermedad, la saña férrea de la vida,
el aire ardiendo auroras y borrando calendarios.
Seamos más humildes,
y consideremos,
como algo más que una simple anécdota,
lo fraterno, las cosas que nos cuentan, sus temores,
el amor,
la claridad leal de la experiencia,
la vecindad, las diferencias,
las cárcavas de su propia biografía.
Releguemos por un momento
el brillo, lo supuestamente divertido,
los tópicos,
lo sinsentido neutro,
lo que no tiene mapa y nunca lo tendrá.
La vida es futuro imperfecto y es abrazo.
la sombra,
la enfermedad, la saña férrea de la vida,
el aire ardiendo auroras y borrando calendarios.
Seamos más humildes,
y consideremos,
como algo más que una simple anécdota,
lo fraterno, las cosas que nos cuentan, sus temores,
el amor,
la claridad leal de la experiencia,
la vecindad, las diferencias,
las cárcavas de su propia biografía.
Releguemos por un momento
el brillo, lo supuestamente divertido,
los tópicos,
lo sinsentido neutro,
lo que no tiene mapa y nunca lo tendrá.
La vida es futuro imperfecto y es abrazo.
Luis Ramos de la Torre, de Trece Escalones (Ediciones Búho Búcaro Poesía, 2025)
https://www.facebook.com/EdicionesBuhobucaropoesia/
VENI, VIDI, VICI por TOMÁS SOLER BORJA
la hipoteca más que pagada
también el coche
dos buenas carreras dadas a las hijas
unos cuantos libros publicados
y pensionista
ninguna duda tengo, ¿y tú?
al fin he llegado a la meta
de esta existencia mía
―puede que antes de tiempo
muchísimo antes―
y, entre los laureles
me he soñado emperador de Roma
de vuelta de conquistar las Galias
Tomás Soler Borja
viernes, 25 de julio de 2025
HOMBRE DE MIMBRE. Antología poética: YA EN PREVENTA.
26 años de poesía + 568 páginas + una selección de los mejores poemas de mis ocho anteriores poemarios + un nuevo poemario inédito + un prólogo de Nacho Escuín + un epílogo de José Ángel Barrueco + mi corazón al desnudo, en una primera edición numerada de 100 ejemplares firmados de mi puño y letra, ya en preventa en Editorial Páramo:
HOMBRE DE MIMBRE. ANTOLOGÍA POÉTICA (1999-2025): Vicente Muñoz Álvarez.
Vicente Muñoz Álvarez constituye un ejemplo de lucha poética y de resistencia personal, de entrega sin condiciones y sin rendiciones a la literatura y a las combustiones que esta nos depara. La presente antología nos vuelve a demostrar que estamos ante un poeta honesto y necesario, que huye de la falsedad, de las promesas de quienes se venden al circo editorial: alguien que, psicoanalizándose de continuo a sí mismo, nos enseña un espejo en el que también nos reflejamos muchos de nosotros. Pura vida, como él suele sostener.
José Ángel Barrueco
Ya en preventa en Editorial Páramo:
miércoles, 23 de julio de 2025
lunes, 21 de julio de 2025
sábado, 19 de julio de 2025
DE CARNE PARA DENTRO por GEMA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ
Para explicar a la loba
debería empezar por
de-tenerme,
yo que abomino de todo
posesivo
y no sé exactamente
qué proporción de mí
me pertenece
de carne para dentro.
Tendría que aprender
a ir más despacio,
hacerme un hueco
al margen de las cosas,
más d-espacio interior,
sideral, insondable
y caminar ingrávida
e inmune
cuando los agujeros
muten continuamente
del color negro al rojo
en función del amor
con el que me levante
de la cama.
Para explicar a la cán(d)ida,
a la depredadora voraz
de instantes bellos,
debería pararme en la luz
ténue y gris
que mece los inviernos
suburbanos,
los restos de nosotros
flotando en los adverbios
temporales,
las manos de mi abuela,
el pan con mantequilla,
los dos claros de luna
que has dejado olvidados
en la almohada
y orbitan a los pies
de mi memoria,
los muros que juramos
derribar garra a garra,
el que nos cayó encima,
el nuestro...las heridas,
los dientes de león
que decoran de nieve
los andamios,
el vestido de lino
que traza un infinito
sobre el suelo
cuando nos desnudamos
lentamente
para reconocernos
animales,
la poesía huérfana
de quienes todavía
no han abrazado un árbol,
ni han tirado el reloj
a la basura,
ni han atrapado el miedo
entre las fauces.
Explicar mis aullidos
con palabras
es el metalenguaje
más salvaje.
Sólo quien tenga un sueño
resistirá a la doma.
Soy una loba,
una loba feroz
porque te sueño.
Sois unas lobas,
lobos y soñáis.
Todas y todos
feroces soñadores,
lobos y lobas
de carne para dentro.
Os invito a dormir
en mi cama-da,
bellos y libres,
antes que nos den caza
los furtivos.
Gema Fernández Martínez
viernes, 18 de julio de 2025
TRECE ESCALONES: Luis Ramos de la Torre.
La Plaquette de poemas TRECE ESCALONES del poeta y músico zamorano, Luis Ramos de la Torre, está dedicada a Alfred Hichtcok y al mundo del Cine.
Está editada por los poetas: Pilar S. Tarduchy y Óskar Rodrigañez de BÚHO BÚCARO EDICIONES.
En la Portada, la imagen de Alfred Hichtcock desde su silla de director llama al lector a entrar en el libro, y en la contraportada aparece un soneto dedicado a las mejores películas de este director.
La Plaquette está formada por trece poemas dedicados a trece películas fundamentales de la historia del Cine, además de un poema de presentación y otro de cierre dedicados a algunos ingredientes cinematográficos claves.
jueves, 17 de julio de 2025
FUERA DE COMBATE: Raúl Núñez.
Fuera de combate es la novela póstuma de Raúl Núñez, que ha permanecido inédita durante tres décadas. Escrita en 1995, un año antes de su fallecimiento, en esta torrencial obra coral deambulan personajes a la deriva, “fuera de combate”, por momentos tiernos e ingenuos, a ratos odiosos y feroces. Entre ellos, un policía corrupto, el taciturno dueño de un cabaret, un travesti cuya expareja quiere asesinarlo, un matrimonio disfuncional con un hijo sin brazos, la inquietante propietaria de una bodega, una yonqui y su padre alcohólico, una reportera aficionada al masoquismo e incluso el mayor capo internacional del tráfico de cocaína.
Entre la comedia y el drama, lo real y lo fantástico, lo descarnado y lo sentimental, Raúl Núñez construye una obra en la que no da tregua a sus protagonistas y deja sin aliento al lector. En Fuera de combate, por última vez, el genial retratista de la marginalidad, la desolación y la soledad despliega su talento para la narración concisa, sin rodeos y sin remilgos, con un lenguaje directo y coloquial. Una trepidante novela, tan turbadora como adictiva.
Efe Eme, desde la colección "Intermitente", sigue reivindicando y recuperando la obra del considerado gran maestro del realismo sucio.
miércoles, 16 de julio de 2025
5 POEMAS DE ALBERT SIHOD
LA LOCURA
la locura
del amante despechado
a mitad de una noche
oscura.
la locura
de un alcohólico con la botella
vacía a las 3:45 de la
madrugada.
la locura
de una madre que grita el
nombre de su hija por la ventana
y nadie responde.
la locura
de un cuentahabiente frente
a un cajero automático
que no le suelta el
dinero.
la locura
de un enfermo que delira
en agonía en la habitación de un
hospital.
la locura
de las enfermeras que entran
a la habitación del paciente
para atenderle.
la locura
de la niña que mira como
el veterinario duerme al perro
de la familia.
la locura
de una mujer que sin intención
lee un mensaje que era para
su marido.
la locura
en alguna ala del psiquiátrico de
las palmas.
LOS HERIDOS
que temen las caricias
de otras manos,
los besos de otra boca,
la nueva mirada de
otros ojos.
se hacen solitarios
para sentirse seguros.
intentan que nadie
les remueva la llaga.
ignorando que las caricias
de otras manos,
los besos de otra boca,
la nueva mirada
de otros ojos:
son capaces de sanar.
RESPUESTA A UN MENSAJE
es joven y
quiere escribir
poesía.
he amado lo
suficiente—
dice—, he sufrido
más de lo necesario.
pero amar
lo suficiente y
sufrir más de lo
necesario
no te hace
poeta.
me pongo
borracho cada vez
que puedo
—dice—, pero
ponerse
como una cuba
no te hace
poeta.
los bares
por la madrugada
estarían llenos
de poetas.
¿comprendes?
¿ves este poema?
no habla
de mi sufrimiento
tampoco habla
de quien he
amado.
habla de ti, de mi,
de escribir
poesía.
si quieres un
consejo
sólo te puedo
decir que nunca
ames sólo lo
suficiente.
nunca sufras
más de lo
necesario.
SÓLO TAL VEZ
un poema puede salvar una vida.
no quiero decir que un poema logre detener
el trayecto de un proyectil;
una bala atravesaría el papel y con la explosión
dejaría muertas, humeantes
y malheridas palabras por doquier.
pero un poema puede detener la intención
del individuo que carga la pistola.
un poema puede ser la mejor espada cortando
con el filo de palabras el aire.
¿qué sería de este mundo si las masas
advirtieran el verdadero poder de un poema?
ALGO EN QUE PENSAR
la vida es corta.
efímera.
un suspiro.
es un abrir y cerrar
de ojos.
se debe aprender
a ser feliz,
o morir
en el intento.
la locura
del amante despechado
a mitad de una noche
oscura.
la locura
de un alcohólico con la botella
vacía a las 3:45 de la
madrugada.
la locura
de una madre que grita el
nombre de su hija por la ventana
y nadie responde.
la locura
de un cuentahabiente frente
a un cajero automático
que no le suelta el
dinero.
la locura
de un enfermo que delira
en agonía en la habitación de un
hospital.
la locura
de las enfermeras que entran
a la habitación del paciente
para atenderle.
la locura
de la niña que mira como
el veterinario duerme al perro
de la familia.
la locura
de una mujer que sin intención
lee un mensaje que era para
su marido.
la locura
en alguna ala del psiquiátrico de
las palmas.
LOS HERIDOS
que temen las caricias
de otras manos,
los besos de otra boca,
la nueva mirada de
otros ojos.
se hacen solitarios
para sentirse seguros.
intentan que nadie
les remueva la llaga.
ignorando que las caricias
de otras manos,
los besos de otra boca,
la nueva mirada
de otros ojos:
son capaces de sanar.
es joven y
quiere escribir
poesía.
he amado lo
suficiente—
dice—, he sufrido
más de lo necesario.
pero amar
lo suficiente y
sufrir más de lo
necesario
no te hace
poeta.
me pongo
borracho cada vez
que puedo
—dice—, pero
ponerse
como una cuba
no te hace
poeta.
los bares
por la madrugada
estarían llenos
de poetas.
¿comprendes?
¿ves este poema?
no habla
de mi sufrimiento
tampoco habla
de quien he
amado.
habla de ti, de mi,
de escribir
poesía.
si quieres un
consejo
sólo te puedo
decir que nunca
ames sólo lo
suficiente.
nunca sufras
más de lo
necesario.
un poema puede salvar una vida.
no quiero decir que un poema logre detener
el trayecto de un proyectil;
una bala atravesaría el papel y con la explosión
dejaría muertas, humeantes
y malheridas palabras por doquier.
pero un poema puede detener la intención
del individuo que carga la pistola.
un poema puede ser la mejor espada cortando
con el filo de palabras el aire.
¿qué sería de este mundo si las masas
advirtieran el verdadero poder de un poema?
la vida es corta.
efímera.
un suspiro.
es un abrir y cerrar
de ojos.
se debe aprender
a ser feliz,
o morir
en el intento.
Albert Sihod
martes, 15 de julio de 2025
ALGUIEN TIENE QUE LIMPIAR LA MIERDA / Y SI NO HAY VIENTO HABRÁ QUE REMAR
BIENVENIDOS AL PARAÍSO
he estado en un lugar
de donde muchos no han regresado
donde el infierno no es una metáfora
ni un lugar para estómagos delicados
un lugar
donde se mira al vacío
a los ojos
donde solo puedes esconderte
bajo una montaña de cadáveres
donde una soga de nudo corredizo te espera
todas las madrugadas
como una espada de Damocles
un lugar donde matar
es cuestión de supervivencia
y de pura venganza
un lugar
donde nunca se oye llover
ni risas
ni rock and roll
un lugar donde se añora un cuerpo desnudo
cálido, reconfortante, vivo
acurrucado en tu pecho
un lugar frío como la venganza
oscuro como las pesadillas
vacío como las peores resacas
un lugar
donde nadie es bien recibido
y siempre se habla en voz baja
un lugar donde todo tu cuerpo
tira de ti
hacia abajo
NO HAY BANDERA BLANCA EN MIS OJOS
hay días en que soy incapaz de deshacer un nudo
incapaz de mantenerme en pie
incapaz de encontrar algo hermoso
por lo que sonreír
días en que me daña cualquier palabra
en que me espanta cualquier ruido
en que me duele respirar
en que se me escapan las lágrimas
en que se me cae el cigarro entre los dedos
días en que no estoy para nadie
y luego
hay días en que puedo escalar sin oxígeno el k2
preparar exquisito sushi para mis amigos
o escribir una canción como jumpin` Jack Flash
días en que puedo bailar hasta que salga el sol
y venirme para casa con la chica más guapa
de la fiesta
días en que no acepto la derrota
[de "alguien tiene que limpiar la mierda” josé pastor gonzález]
LA GENTE
La gente
dices,
es imbécil, cerda, idiota, sin conciencia
sin educación, sin principios, etc, etc, etc.
La gente,
dices,
excluyéndote de ese plural.
Pero.
La gente
de la que hablas
gratuitamente y sin vergüenza,
la gente
a la que insultas íntimamente
y a distancia,
esa gente
acuérdate,
también soy yo.
Y me acuerdo.
Y no me olvido
de algunas cosas.
BASURA POSTVERANIEGA
Y ahora
que todo ha terminado
que las colillas
abarrotan la arena
y los plásticos flotan en la orilla.
Ahora
que las risas se han evaporado
y el calor ha dado paso
a la piel fría.
Ahora
que el verano se acabó
y volvéis a vuestra normalidad,
solo falta
que vayáis corriendo
al puto Facebook
a crear plataformas solidarias.
Allí sí.
Allí nadie tiene que recoger
vuestra mierda.
[de “y si no hay viento habrá que remar" Rakel RaRo]
Poemas de "alguien tiene que limpiar la mierda/y si no hay viento habrá que remar" josé pastor gonzález y Rakel RaRo (ediciones RaRo)
Información y pedidos: edicionesraro@yahoo.es
lunes, 14 de julio de 2025
viernes, 11 de julio de 2025
Colmillos, sexualidad, romanticismo y mujeres. La visión del vampiro en el cine: Abraham Domínguez Belloso.
Los vampiros han despertado la fascinación del ser humano desde tiempos inmemoriales con su poder hipnótico. El cine, a través de los personajes interpretados entre otros por grandes actores como Max Schreck, Béla Lugosi, Christopher Lee o Gary Oldman, ha puesto rostros eternos a estas criaturas de la noche, que ya forman parte del imaginario colectivo, en un baile de pasión y terror que se extrapola en pesadillas y en los sueños más reveladores que nos acompañan en la vida.
Este libro hace un recorrido cronológico por su origen histórico, su inspiración y leyendas, a través del séptimo arte y de las películas más relevantes, donde se potencia y analiza su carácter sexual, la importancia de lo femenino y los diferentes caminos que llevan a un mismo fin, donde la sangre y los colmillos tienen más transcendencia de lo que se pueda imaginar en un juego de símbolos que nos acerca a su mitología. Una aventura fascinante que obliga al lector al visionado de la filmografía para disfrutar en las noches aciagas del estigma del mordisco en el cuello.
jueves, 10 de julio de 2025
A VECES EL DIABLO por PABLO OTERO
A veces el diablo mete la cola
y lo que es blanco parece gris, y
lo que es noche parece luz; a veces
el diablo mete la cola, y el agua
semeja barro y semeja azufre y semeja
beso.
A veces el diablo cambia de sitio los muebles
y donde ayer estaban las manos, los dedos,
las yemas y el cardio
hoy son hielo y quema y abrasa y funde
todas miradas, las bocas y las lenguas.
El diablo mete la cola a veces y suceden
las conjeturas y los disparates más dramáticos;
un beso tras la azaleas
bajo los cipreses; semienterrada, una barby
manca coja y ciega; al lado del río, en la orilla
unas braguitas celeste olvidadas con olor
a semillas de calabaza.
Sin duda él es el culpable de los manoseos
en el cine oscuro
donde los sexos supuran aceite de cardamomo
y lo que es blanco parece gris, y
lo que es noche parece luz; a veces
el diablo mete la cola, y el agua
semeja barro y semeja azufre y semeja
beso.
A veces el diablo cambia de sitio los muebles
y donde ayer estaban las manos, los dedos,
las yemas y el cardio
hoy son hielo y quema y abrasa y funde
todas miradas, las bocas y las lenguas.
El diablo mete la cola a veces y suceden
las conjeturas y los disparates más dramáticos;
un beso tras la azaleas
bajo los cipreses; semienterrada, una barby
manca coja y ciega; al lado del río, en la orilla
unas braguitas celeste olvidadas con olor
a semillas de calabaza.
Sin duda él es el culpable de los manoseos
en el cine oscuro
donde los sexos supuran aceite de cardamomo
Pablo Otero
miércoles, 9 de julio de 2025
EL SENTIDO DE LA VIDA por ISABEL MARINA
Somos solo ondas en un lago,
barcos que se pierden entre la niebla,
el último sonido de aquella canción,
la bruma sobre el prado verde
de la adolescencia.
barcos que se pierden entre la niebla,
el último sonido de aquella canción,
la bruma sobre el prado verde
de la adolescencia.
Nuestras figuras se ven solo un momento,
nuestra voz enseguida se olvida,
el cuadro del pintor se esconde
ya de sus propias manos,
y un viento frío nos oculta en cada esquina.
Me pregunto entonces
cuál es el sentido de la vida,
y solo esos momentos dulces, en compañía,
logran disfrazar la amargura
de esta ausencia de respuestas.
Isabel Marina
domingo, 22 de junio de 2025
DÍAS DE HAMBRE Y ROSAS por PEDRO GONZÁLEZ POLLEDO
DÍAS DE HAMBRE Y ROSAS
Adelante y atrás por el camino,
en autostop, sin billete en los trenes,
en una mochila todos mis bienes
y la carretera como destino.
On the road, la Biblia del peregrino,
Zimmerman siempre latiendo en las sienes,
Madre, que no sabe si vas o vienes,
los versos, las rosas, el hash y el vino.
Deshaciendo un ovillo provinciano,
creando conciencia, esculpiendo versos
con hermosos cuerpos y labios tersos.
Todo un vagabundo del Dharma Hispano:
Un paso atrás y dos hacia adelante.
Siempre con hambre, sucio y elegante.
INSOMNIUM
Arde en mi mente el frío de este fuego
que no consigo apagar aunque duerma.
El cuerpo agotado y la mente enferma
ven pasar las horas: Macabro juego
si de madrugada, por más que ruego,
se para el reloj y el tiempo no merma
y todo lo invade una niebla yerma
y una sepulcral vaharada luego.
Podría morir en unos instantes
que ya todo me importa poco o nada.
Dejar esta chaqueta desolada,
los huesos amarillos y elegantes
y éstos plásticos dientes incompletos
que en la noche mastican mis secretos.
SED DE GLORIA
Con hambre en las tripas y sed de gloria
calcé mis botas y me eché al camino:
Cuento lo que fue, no lo que imagino,
me subí al tren y así empezó mi historia.
Como un borrico atado en una noria,
ciego y sordo detrás de mi destino
esculpiendo a golpes de verso un Sino,
una marca en la Tierra, una memoria.
Como aquel Wendigo de pies ardientes,
corriendo por el campo y las ciudades,
revolviendo conciencias obedientes,
poniendo nuevos nombres a las cosas,
alzando el puño a las autoridades:
Fueron los días del hambre y las rosas.
Adelante y atrás por el camino,
en autostop, sin billete en los trenes,
en una mochila todos mis bienes
y la carretera como destino.
On the road, la Biblia del peregrino,
Zimmerman siempre latiendo en las sienes,
Madre, que no sabe si vas o vienes,
los versos, las rosas, el hash y el vino.
Deshaciendo un ovillo provinciano,
creando conciencia, esculpiendo versos
con hermosos cuerpos y labios tersos.
Todo un vagabundo del Dharma Hispano:
Un paso atrás y dos hacia adelante.
Siempre con hambre, sucio y elegante.
INSOMNIUM
Arde en mi mente el frío de este fuego
que no consigo apagar aunque duerma.
El cuerpo agotado y la mente enferma
ven pasar las horas: Macabro juego
si de madrugada, por más que ruego,
se para el reloj y el tiempo no merma
y todo lo invade una niebla yerma
y una sepulcral vaharada luego.
Podría morir en unos instantes
que ya todo me importa poco o nada.
Dejar esta chaqueta desolada,
los huesos amarillos y elegantes
y éstos plásticos dientes incompletos
que en la noche mastican mis secretos.
SED DE GLORIA
Con hambre en las tripas y sed de gloria
calcé mis botas y me eché al camino:
Cuento lo que fue, no lo que imagino,
me subí al tren y así empezó mi historia.
Como un borrico atado en una noria,
ciego y sordo detrás de mi destino
esculpiendo a golpes de verso un Sino,
una marca en la Tierra, una memoria.
Como aquel Wendigo de pies ardientes,
corriendo por el campo y las ciudades,
revolviendo conciencias obedientes,
poniendo nuevos nombres a las cosas,
alzando el puño a las autoridades:
Fueron los días del hambre y las rosas.
Pedro González Polledo
sábado, 21 de junio de 2025
AUSENCIA DE LA MATERIA por MARLUS LEON
Sutil como tu mirada
de aire pálido al final del día
sin viento atravesando
la inconsistencia de la materia
bordados de pétalos
en la lengua púrpura
de la madrugada
aprehender la sustancia del tiempo
mientras ensayamos
la ausencia de la materia
de aire pálido al final del día
sin viento atravesando
la inconsistencia de la materia
bordados de pétalos
en la lengua púrpura
de la madrugada
aprehender la sustancia del tiempo
mientras ensayamos
la ausencia de la materia
Marlus León
miércoles, 18 de junio de 2025
martes, 17 de junio de 2025
TANTO por LAURA ADARVE GONZÁLEZ
lo que más me gusta de mí
también es lo que menos
sentirlo todo tanto
y al segundo sentir cómo se me escapa entre los dedos.
hablar de todo mucho
no comer, sino mirar absenta el plato
darle muchas vueltas al café
pensarlo todo tanto.
puede ser que sea demasiado
pero qué sería la vida sin todo eso
sería un simple lienzo en blanco
sin tazas enormes a rebosar
sin las uñas rojas y todos mis anillos dorados
sin perderlos cada dos por tres
sin llegar tarde a todos lados.
moriríamos de la pena
si no lo hiciéramos todo con pasión
al menos sé que yo lo haría
me encontrarían a los días
sepultada por una pila de poemas en mi cuarto.
así que siento si soy demasiado
pero tampoco lo siento tanto
porque si tanto no fuera en el fondo tan poco
poco me faltaría para quererte tanto.
Laura Adarve González
lunes, 16 de junio de 2025
SEIS POEMAS de CÓDIGO HOBO por LUIS COLDER
24
vender palabras,a pérdidas,
la Poesía siempre
ha sido así
sé que el dolor
entrena
- aparcado -
en la doble fila
del poema
de cuando la identidad
reside en la palabra,
esa otra curiosa forma
de carne
(Bajo ningún concepto,
como si eso fuera posible)
29
versos sin gas,
metáforas de bajo coste,
patrañas y palmeros
y la tarea de producir futuro,
caramelizarlo una y otra vez
en el horno del presente
pedir una caña, seleccionar
la respuesta correcta
ser un hobo, líquido,
que se pierde en los vagones
de la noche, que busca apeaderos
en el sueño antiguo de los gatos
35
me da que pensar,
y se lo agradezco
canto a las ratas de Nueva York,
a la sombra permanente
de los rascacielos, al humo
de los tubos de escape,
a los cinco dólares por un café;
canto a los poemas que ya no vienen
y a la oportunidad de unas lágrimas
en los espejos del One Vanderbilt;
canto al hobo
que todos llevamos dentro
saltando entre las mercancías
de la noche
42
todo se hunde,
las palabras primero
tocar juntos,
tocar-nos,
del Punto Nemo
de nuestro Amor
o dejar de nuevo
las llaves puestas
en el poema
y que se lo lleve
alguien parecido a ti
51
toda convivencia es una forma
de invasión
de la caja negra del poema,
cuando ya lo has dicho casi todo
y solo resta un vientre de alquiler
yo pongo el hielo,
tú los ruegos y preguntas
de una Europa
que busca toros blancos
entre el humo de las catedrales
53
dejarles basura, a nuestros
hijos, dejarles un planeta
repleto de hijos de puta
ser un descuento
por tiempo limitado,
una oferta para esta lluvia
que pide limosna
en los cristales tintados
de la libertad
Luis Colder, de Código Hobo (Espasa, 2025)
sábado, 14 de junio de 2025
ALGUIEN TIENE QUE LIMPIAR LA MIERDA / Y SI NO HAY VIENTO HABRÁ QUE REMAR
Lucha a muerteLucho
contra lo que quiero
y lo que deseo.
Lucho a muerte.
Cuerpo a cuerpo
por mantener la calma
y no romper todas las ventanas.
Da igual.
Todo acaba lleno de cristales.
Una putada.
Tener corazón.
[de “y si no hay viento habrá que remar" Rakel RaRo]
en el camping con Eskorbuto
a las cuatro de la tarde
a cuarenta grados al sol del mes de agosto
me hacían limpiar las dos pistas de tenis
porque a esas horas nadie las alquilaba.
Yo barría escuchando a Eskorbuto
berreando sus letras y su rabia
mientras los demás dormían la siesta
o tomaban café y copa en el bar
o hacían la digestión frente al televisor,
después tocaba vaciar los contenedores de basura
donde fermentaban
los restos de pescado y marisco del día anterior
los pañales con caca y los líquidos de dios sabe qué
pero yo seguía con Eskorbuto y su “Impuesto Revolucionario”
vuelta y vuelta a la cinta de cassete
tomándomelo con calma
así
hasta la hora de dar de mano
que me iba al bar a echar unas cervezas
a ver a la camarera
y tomarme mi revancha
[de "alguien tiene que limpiar la mierda” josé pastor gonzález]
poemas de "alguien tiene que limpiar la mierda/y si no hay viento habrá que remar" josé pastor gonzález y Rakel RaRo (ediciones RaRo)
Información y pedidos: edicionesraro@yahoo.es
miércoles, 11 de junio de 2025
CÓDIGO HOBO: Luis Colder.
A fines del XIX, Estados Unidos enfrentó una grave crisis. Fue un periodo de escasez que, sumado a la Gran Depresión de los años 30, dejó a miles de personas en la indigencia. Para intentar sobrevivir, muchos comenzaron a viajar por el país en busca de oportunidades. Así nacieron los hobos: trabajadores itinerantes que recorrían el territorio colándose en vagones de trenes de carga, siempre esquivando a la autoridad y apoyándose mutuamente. Para ello crearon el Código Hobo, un lenguaje secreto de símbolos que dibujaban en postes o vallas y que alertaban sobre peligros, señalaban lugares seguros y también indicaban donde les ofrecían comida o trabajo.
La labor del verdadero poeta es avisarnos de lo que se esconde bajo la sintaxis. Código Hobo transita la belleza de la metapoesía, juego lúcido con el lenguaje que pasa desapercibido. El mantra hipnótico del verso recorre las estaciones y los paisajes de nuestra vida, que abrigan una clave para interpretarlos. Al final Luis Colder, sin darnos cuenta, nos muestra el argumento de nuestra propia errancia.
lunes, 9 de junio de 2025
CINCO POEMAS DE EL LENGUAJE DE LA LLUVIA por JOSÉ ÁNGEL BARRUECO
el día que murió el poeta (1)
una mañana
helada de febrero:
a mediodía
aproximadamente
doce horas antes
terminé, conmovido,
la lectura de
la canción de la luciérnaga,
un poemario donde un hombre
se apaga y sabe que se consume
y aun así conserva el valor
para decirlo y afrontarlo
el último libro de un amigo,
de un hermano, de un mentor
ya atiborrado de cáncer
estoy en la puerta del colegio
para recoger a mis hijos
y llevarlos a casa y preparar la comida
subo la cuesta con frío en las manos,
los ojos tratando de retener las lágrimas
y el corazón herido de miedo
porque apenas una hora antes
me ha notificado un amigo,
mientras veía una película sobre un tipo
sometido a un carcinoma,
lo que yo me temía sobre
el hombre que escribió ese poemario,
el último de su vida, sus palabras casi póstumas,
el poeta mayúsculo y amado y fraternal:
ha muerto
David González.
el día que murió el poeta (2)
la muerte
es un whatsapp
que recibo a las
10:21 del lunes
6 de febrero
mientras veo
una película
sobre un hombre
enfermo de cáncer
que efectúa su
último viaje:
bro, ha muerto David
me escribe
otro poeta
y amigo:
Javier Das
pero no lo creo
no quiero creerlo
no puedo creerlo
David no puede morir
David no debe morir
David es un titán y es inmortal
apenas 10 horas antes
he terminado de leer
su último libro
y éste y la fuerza
de sus palabras
vivían y vibraban
en mis manos
pero trago saliva
y al poco empiezan
el desasosiego,
el dolor, los nervios,
el destemple del cuerpo
macarra, taleguero
maldito, atracador
suicida frustrado…
fueron algunos de los epítetos
que la prensa sensacionalista
vertió en sus obituarios
la mayoría escritos
por gente que creía conocerlo
sólo porque se había tomado
una copa con él o lo entrevistó
por correo electrónico años atrás
nos dijeron cómo era el personaje
porque no sabían quién era la persona
se olvidaron de cómo mandaba,
siempre, en cada uno
de sus mensajes,
un abrazo fuerte y solidario
y cómo los cedía en cada encuentro:
abrazos fuertes
abrazos solidarios
los saludos de alguien
que a la vez reúne a un tipo duro y
a un hombre entrañable y afectuoso
se olvidaron de sus múltiples esfuerzos
para hacerse con todos los libros de
cada poeta del mundo, por malos
que fueran, y leerlos y copiar poemas
en sus redes y en sus bitácoras:
para difundir la poesía,
para dar oportunidad a todo versador
porque creía en la honestidad
y en la empatía y en el auxilio
se olvidaron de cómo elegía
nombres para integrarlos en antologías,
en compendios suicidas y temáticos,
en cómo estimulaba a muchos escritores
y les conseguía contactos y los apadrinaba
quizá sin saber, o sabiéndolo de antemano,
que le traicionarían, esos judas con alma de trepas:
que, cuando se hicieran famosos,
le iban a dar la espalda
se olvidaron de sus buenos modales
(salvo si eras un hijoputa o se la habías jugado)
de sus continuas peticiones para salir juntos
en las fotos y en los vídeos,
porque sabía que nuestro futuro
pertenece a la imagen
se olvidaron de sus batallas
por la poesía
por los amigos
por los desfavorecidos
a quienes siempre compraba
los collares y las baratijas
de su mercadería ambulante
o dándoles una limosna aunque
no ofrecieran nada a cambio,
pese a que vivió siempre a salto de mata
y sin suerte y sin sueldo y sin dinero
se olvidaron de estas gestas,
los juntaletras del sensacionalismo,
pero no recordaron que nosotros,
sus amigos de hace décadas,
estamos aquí, aún en pie de guerra,
y vamos a demostrarles,
escribiendo aunque nadie nos lea,
cómo era aquel poeta de tatuajes y anillos:
un ser humano colosal.
una mañana
helada de febrero:
a mediodía
aproximadamente
doce horas antes
terminé, conmovido,
la lectura de
la canción de la luciérnaga,
un poemario donde un hombre
se apaga y sabe que se consume
y aun así conserva el valor
para decirlo y afrontarlo
el último libro de un amigo,
de un hermano, de un mentor
ya atiborrado de cáncer
estoy en la puerta del colegio
para recoger a mis hijos
y llevarlos a casa y preparar la comida
subo la cuesta con frío en las manos,
los ojos tratando de retener las lágrimas
y el corazón herido de miedo
porque apenas una hora antes
me ha notificado un amigo,
mientras veía una película sobre un tipo
sometido a un carcinoma,
lo que yo me temía sobre
el hombre que escribió ese poemario,
el último de su vida, sus palabras casi póstumas,
el poeta mayúsculo y amado y fraternal:
ha muerto
David González.
el día que murió el poeta (2)
la muerte
es un whatsapp
que recibo a las
10:21 del lunes
6 de febrero
mientras veo
una película
sobre un hombre
enfermo de cáncer
que efectúa su
último viaje:
bro, ha muerto David
me escribe
otro poeta
y amigo:
Javier Das
pero no lo creo
no quiero creerlo
no puedo creerlo
David no puede morir
David no debe morir
David es un titán y es inmortal
apenas 10 horas antes
he terminado de leer
su último libro
y éste y la fuerza
de sus palabras
vivían y vibraban
en mis manos
pero trago saliva
y al poco empiezan
el desasosiego,
el dolor, los nervios,
el destemple del cuerpo
sospecho que es un bulo
que puede haber un error
y llamo a otro
poeta y amigo:
Vicente Muñoz Álvarez
y le pregunto y está llorando
y le digo que se asegure
porque no puede ser que
David González
el poeta
el amigo
el hermano
haya muerto
porque
todavía hoy,
cuando ya he asumido
la verdad,
cuando acepto
por fin que
ha abandonado
este mundo,
sé que
mientras yo viva,
él habitará
en nuestra memoria.
que puede haber un error
y llamo a otro
poeta y amigo:
Vicente Muñoz Álvarez
y le pregunto y está llorando
y le digo que se asegure
porque no puede ser que
David González
el poeta
el amigo
el hermano
haya muerto
porque
todavía hoy,
cuando ya he asumido
la verdad,
cuando acepto
por fin que
ha abandonado
este mundo,
sé que
mientras yo viva,
él habitará
en nuestra memoria.
el día que murió el poeta (3)
macarra, taleguero
maldito, atracador
suicida frustrado…
fueron algunos de los epítetos
que la prensa sensacionalista
vertió en sus obituarios
la mayoría escritos
por gente que creía conocerlo
sólo porque se había tomado
una copa con él o lo entrevistó
por correo electrónico años atrás
nos dijeron cómo era el personaje
porque no sabían quién era la persona
se olvidaron de cómo mandaba,
siempre, en cada uno
de sus mensajes,
un abrazo fuerte y solidario
y cómo los cedía en cada encuentro:
abrazos fuertes
abrazos solidarios
los saludos de alguien
que a la vez reúne a un tipo duro y
a un hombre entrañable y afectuoso
se olvidaron de sus múltiples esfuerzos
para hacerse con todos los libros de
cada poeta del mundo, por malos
que fueran, y leerlos y copiar poemas
en sus redes y en sus bitácoras:
para difundir la poesía,
para dar oportunidad a todo versador
porque creía en la honestidad
y en la empatía y en el auxilio
se olvidaron de cómo elegía
nombres para integrarlos en antologías,
en compendios suicidas y temáticos,
en cómo estimulaba a muchos escritores
y les conseguía contactos y los apadrinaba
quizá sin saber, o sabiéndolo de antemano,
que le traicionarían, esos judas con alma de trepas:
que, cuando se hicieran famosos,
le iban a dar la espalda
se olvidaron de sus buenos modales
(salvo si eras un hijoputa o se la habías jugado)
de sus continuas peticiones para salir juntos
en las fotos y en los vídeos,
porque sabía que nuestro futuro
pertenece a la imagen
se olvidaron de sus batallas
por la poesía
por los amigos
por los desfavorecidos
a quienes siempre compraba
los collares y las baratijas
de su mercadería ambulante
o dándoles una limosna aunque
no ofrecieran nada a cambio,
pese a que vivió siempre a salto de mata
y sin suerte y sin sueldo y sin dinero
se olvidaron de estas gestas,
los juntaletras del sensacionalismo,
pero no recordaron que nosotros,
sus amigos de hace décadas,
estamos aquí, aún en pie de guerra,
y vamos a demostrarles,
escribiendo aunque nadie nos lea,
cómo era aquel poeta de tatuajes y anillos:
un ser humano colosal.
una sociedad carcomida
en tiempos de postureo impostor
los poetas feroces como
David González y Thomas Bernhard
son necesarios
para garantizar los últimos vestigios
de pureza en una sociedad
carcomida por el ansia
de convertirse en escaparate
e influencia en red
ellos fueron críticos y subversivos
y, a ratos,
felices.
los poetas feroces como
David González y Thomas Bernhard
son necesarios
para garantizar los últimos vestigios
de pureza en una sociedad
carcomida por el ansia
de convertirse en escaparate
e influencia en red
ellos fueron críticos y subversivos
y, a ratos,
felices.
vocación
te dirán que no es un trabajo
ni un “un empleo de verdad”
sólo
una pérdida de tiempo
no se gana dinero ni tienes la sombra
de un jefe revisando tus horarios
para ellos es un hobby menor
o un pasatiempo que podría
desempeñar cualquiera
recalcarán
una y otra vez
una y otra vez:
no se gana dinero
no hay un sueldo fijo
te morirás de hambre…
pero escúchame con respeto:
si la escritura es tu pasión
y tu oxígeno en los días malos,
no abandones ni les escuches,
aunque deberás someterte
a la penuria y a la derrota,
al clavo y al fuego
y a la burla…
que no puedan contigo,
muchacho,
que no te venzan,
que no te dobleguen.
te dirán que no es un trabajo
ni un “un empleo de verdad”
sólo
una pérdida de tiempo
no se gana dinero ni tienes la sombra
de un jefe revisando tus horarios
para ellos es un hobby menor
o un pasatiempo que podría
desempeñar cualquiera
recalcarán
una y otra vez
una y otra vez:
no se gana dinero
no hay un sueldo fijo
te morirás de hambre…
pero escúchame con respeto:
si la escritura es tu pasión
y tu oxígeno en los días malos,
no abandones ni les escuches,
aunque deberás someterte
a la penuria y a la derrota,
al clavo y al fuego
y a la burla…
que no puedan contigo,
muchacho,
que no te venzan,
que no te dobleguen.
José Ángel Barrueco, de El lenguaje de la lluvia (Editorial Páramo, 2025).
sábado, 7 de junio de 2025
jueves, 5 de junio de 2025
IDA
Al más puro estilo de Dreyer y sus películas sobre las diatribas y encrucijadas de la fe, Ida (Sister of Mercy, 2013), del director polaco Pawel Pawlikowski, es un filme magnífico e inolvidable, con una impresionante fotografía en blanco y negro, una historia sobria y contundente, y unas interpretaciones para quitarse el sombrero.
Ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa (y de un montón más de premios), esta road movie sobre los dilemas existenciales de una novicia a punto de hacerse monja, cautiva por su poderío visual y la aparente sencillez de su trama, que sin embargo plantea profundas cuestiones éticas sobre el amor, la soledad, la religión y la guerra.
Sin alardes técnicos ni complicaciones argumentales, y con tan solo 80 minutos de duración, Ida deslumbra por su austeridad y grandeza, su ascetismo y sensibilidad, y demuestra que para hacer una gran película lo básico y más importante es saber, simplemente, qué se quiere contar.
Cine de autor del bueno, que no deberíais perderos.
Vicente Muñoz Álvarez
sábado, 31 de mayo de 2025
jueves, 29 de mayo de 2025
lunes, 26 de mayo de 2025
EL LENGUAJE DE LA LLUVIA: Prólogo por Javier Das.
Se dice que Howard Carter dijo “Veo cosas maravillosas” cuando descubrió la tumba de Tutankhamon. A mí me pareció algo parecido la primera vez que entré en casa de José Ángel Barrueco (sin maldición de por medio, cosa que es de agradecer). La casa de Jab estaba hecha de libros, al menos revestida. Su mesilla de noche podía competir en las mismas ligas que algunas librerías de viejo, y por toda su casa eran varias las filas de libros superpuestas que robaban espacio al oxígeno. Si en la serie Friends, Ross y Joey construyen un fuerte con las cajas de cartón de una mudanza, nosotros podríamos haber hecho algo parecido con todos aquellos libros. Y en lugar de disfrazarnos de indios y vaqueros, habría tenido más sentido convertirnos, por ejemplo, en Cortázar y Bernhard.
Cuando en 2008 edité mi primer libro de poesía y me introduje en el mundillo poético de Madrid, José Ángel Barrueco ya estaba allí. Ya tenía un blog que era una referencia (lo sigue manteniendo actualizado a día de hoy), ya tenía libros editados que sólo se podían conseguir en librerías de viejo, ya formaba parte de esa literatura independiente que estaba a punto de explotar gracias, sobre todo, en nuestro caso, al Bar Bukowski y a una infinidad de editoriales que nacían con la idea de recoger esa vida en ebullición, aunque muchas de ellas cerrasen tras pocos meses, tras descubrir que el trabajo de editor supone un esfuerzo, en muchas ocasiones, titánico.
Recuerdo perfectamente el día que Marcus Versus contaba a David González que estaba pensando montar una editorial, y recuerdo también perfectamente la cara de sorpresa que se nos quedó a todos cuando nos dijo su nombre: Ya lo dijo Casimiro Parker. ¿Quién era Casimiro y qué había dicho?
Los que rodeábamos a Marcus no tardamos en mandarle nuestros manuscritos. Yo lo hice con Sin frío en las manos, y José Ángel Barrueco con Le aplastaré con mis versos. En conversaciones telefónicas nos preguntábamos sobre la respuesta de Marcus, convencidos de que, en caso de que uno de los dos editara con la nueva editorial, lo más normal es que el otro no lo hiciese, por una simple cuestión de probabilidad.
No hay camino al paraíso fue el maravilloso resultado que ninguno de los dos habíamos planeado. Un poemario a dos manos, dos libros independientes pero que se unían en la figura paterna, dos voces con dos mensajes diferentes unidos en un único proyecto.
Durante los meses siguientes compartimos bares, hoteles, cervezas, carreteras, recitales, más cervezas, más recitales, otros tantos bares. Fue allí donde nuestra amistad terminó de fraguarse, donde descubrimos que nos une un sentido del humor parecido, donde cada uno de nosotros se sirvió del otro para contener ese vértigo que supone subirse a un escenario y defender unos poemas frente a gente que no se conoce.
Fue también durante esa época cuando más coincidimos con otro de los nombres propios de la poesía independiente española: David González. Él fue el encargado de escribir el prólogo de nuestro libro, y con él compartimos también varias de esas presentaciones, otros tantos recitales cuando era David el que leía y, de nuevo, muchas cervezas, bares y emails.
2. El lenguaje de la lluvia
José Ángel Barrueco tiene ya 52 años, dos hijos, mucha literatura a sus espaldas, unos cuantos manuscritos inéditos en el cajón y un universo poético propio.
El lenguaje de la lluvia es el resultado de haber juntado todos esos elementos. Es poder ver desde un lugar más calmado que la literatura no te ha dado todo lo que querías, pero que casi todo lo que tienes se lo debes a ella. Es haber recibido el golpe de perder una gran referencia en ese mundo propio, aunque esa referencia fuese en muchas ocasiones una bomba a punto de estallar. Es haber tenido que destinar buena parte de tu tiempo a ser padre y llevar una casa. Es el resultado de sentir que has perdido tantas peleas con la literatura, que ya no sabes si al final te has hecho amigo de ese gran dragón que custodia un tesoro. Pero no os confundáis, El lenguaje de la lluvia no es un libro triste, no es un libro pesimista. Como he indicado, la experiencia y el paso de los años te da una posición más calmada desde la que observar, y desde ese punto de vista José Ángel Barrueco nos habla de aquellas cosas que le importan. Y nosotros tenemos el placer de acompañarle.
El lenguaje de la lluvia está formado por varios capítulos. Su comienzo y su final nos muestran a un José Ángel Barrueco en ese lugar del que hablábamos antes, analizando su presente, rebuscando en sus éxitos y fracasos, convirtiendo su rutina en un mar tranquilo en el que sumergirse. Me gusta mucho Cosas de familia, la última parte del libro. En sus poemas encontramos al José Ángel Barrueco más reflexivo, aquel que nos hace partícipes de su paternidad y de lo que conlleva, que nos invita a entrar con él a su casa y nos comparte sus pensamientos. Aquel con el que, momentos después, buscaríamos un buen lugar donde compartir una cerveza y conversación.
El resto del libro, en realidad el grueso más importante, está dividido en dos nombres propios: Thomas Bernhard y David González. Junto a José Ángel Barrueco y su mujer viajaremos a seguir los pasos del primero, seremos participes en la búsqueda de un escritor que no quería ser encontrado una vez muerto, que probablemente no habría aplaudido todo ese tiempo invertido en llegar a su tumba para rendirle homenaje. Merece la pena leer con tranquilidad esos poemas, buscar en Google los lugares que se nombran, incluso recorrer los mismos con las herramientas que ofrece la tecnología. Merece la pena ser un viajero más con todas sus consecuencias, y pese a hacerlo desde un sillón o una cafetería, llegar a formar en nuestra mente nuestros propios recuerdos, nuestras propias imágenes, dándoles forma con las palabras que José Ángel Barrueco hace también nuestras en sus versos.
Y dejo para el final el episodio, con toda seguridad, más doloroso del libro. En unos pocos poemas (y no hacen falta más), José Ángel Barrueco revive para nosotros lo que supuso para él la muerte de David González, el vértigo de escuchar y tener que asumir la noticia, y el vacío que el paso de los días hace crecer en su interior, sin tener nada con que volver a llenarlo. Si empezaba este prólogo hablando de mi relación con José Ángel Barrueco era en buena medida para poder dar un contexto a esta última parte. Yo tuve el desgraciado privilegio de ser el primero en darle la noticia, y seguro que como a él, a la cabeza me vinieron tantos y tantos momentos compartidos. A José Ángel Barrueco le destroza la muerte del poeta y amigo y lo comparte con nosotros. Y de paso, a su manera, seguramente de la mejor manera que podía hacerlo, con la literatura, le da un abrazo fuerte y solidario. Muchos de nosotros debemos parte de nuestro camino recorrido a gente como David. Te echaremos de menos.
3. Díselo con balas
Quiero acabar este prólogo con una sonrisa, con una de las mejores anécdotas que tuvo nuestro paso por Blanca, en Murcia, para presentar No hay camino al paraíso. Creo que fue la primera y última vez en que se nos pagó el transporte, el hotel e incluso se nos dio algo de dinero por acudir a una feria de literatura. Nos alojábamos juntos en una habitación del hotel La Casa del Conde. El día que tenía lugar la feria, tras la misma y tras pasar por alguno de los bares que ofrecía Blanca, volvimos a la habitación del hotel a eso de las 4 de la madrugada. No recuerdo el motivo pero decidimos encender la televisión (supongo que había que esperar que la habitación dejase de dar vueltas). A esas horas esperábamos anuncios de la teletienda, donde los seres humanos parecen seres retrasados que necesitan cualquier tipo de herramienta para su vida cotidiana. Pero para nuestra alegría y sorpresa, el directivo de alguna cadena de televisión había decidido que era la hora perfecta para emitir un capítulo de El Equipo A, y como si de un poema de Bukowski se tratara, el título del capítulo te obligaba a mantener la atención. Díselo con balas. Aun así el alcohol pesó más que la acción de los 80 y en pocos minutos ambos estábamos roncando.
Javier Das,
prólogo a El lenguaje de la lluvia,
de José Ángel Barrueco
(Páramo Editorial, 2025)
sábado, 24 de mayo de 2025
AMÉRICA PROFUNDA. CINE NORTEAMERICANO DE TERROR RURAL: Rocío Alés.
La idea de “América profunda” hunde sus raíces en los orígenes y la historia de Estados Unidos, configurándose paulatinamente a través de las aportaciones de la literatura y algunos géneros clásicos como el western y el melodrama. Este estereotipo, entendido como la materialización del reverso tenebroso de la cultura estadounidense, emprendería su destape definitivo durante la crisis social, política y cultural de la década de 1970. En este contexto, el género de terror moderno configuraría un catálogo iconográfico y temático expuesto por primera vez en películas como La matanza de Texas o Las colinas tienen ojos, continuado en la década de los ochenta en producciones como El día de la madre o El motel del infierno, y restablecido en producciones como La casa de los 1000 cadáveres o X.
AUTORA: Rocío Alés Fernández (Málaga, 1984) es Doctora en Historia del Arte. Compatibiliza su labor como profesora de Historia, con trabajos de investigación sobre la iconografía del cine de terror, el tatuaje y la fotografía, sobre lo cual ha publicado numerosos artículos en revistas y publicaciones colectivas. Ha organizado tres ediciones de los Encuentros sobre el terror, la ciencia ficción y lo fantástico, un congreso concebido para dignificar el estudio de estos géneros. Bajo el seudónimo de MissTerror, lleva a cabo una labor de divulgación sobre cuestiones relacionadas con el terror.
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