martes, 27 de diciembre de 2011

BALANCES PARCIALES: Presentación en León.


He cursado enseñanzas no regladas

acerca de las definiciones estéticas.

He aconsejado a diversos vagabundos

sobre su triunfo en los negocios.

He subsanado errores de bulto

en los paquetes.

He recorrido más de una milla

sin poder decirlo en quilómetros.

He sulfatado las ideas mohosas de varios filósofos, muertos,

y los capullos se han abierto desparramando lindos gusanos.

He recreado, en fin,

dos o tres películas viradas,

un par de jaulas de canarios,

cinco neumáticos recauchutados;

renunciado por ello a la presidencia del círculo católico de mi ciudad.


Felipe Zapico Alonso,
del poemario Balances Parciales.

Presentación en León: 29-12-2011.

lunes, 26 de diciembre de 2011

VIDAS DE PAPEL

2011, LA CONFIANZA DE LOS MERCADOS by Mario Crespo.


El mundo se ha convertido en una gran partida de póquer. Pasaron las Grandes Guerras y la Guerra Fría y también la guerra contra el terrorismo islámico. Entonces llegó la crisis de las hipotecas basura y se levantó la alfombra de las miserias para dejar al descubierto toda la porquería que el sistema financiero había acumulado durante muchos años. Por supuesto, gracias a la connivencia de políticos y organismos reguladores.

La primavera árabe y el movimiento de los indignados parecían buenas noticias. El pueblo despertaba. Pero, por desgracia, ha servido para poco: durante este 2011, el mundo se ha convertido definitivamente en una gran partida de póquer entre quienes mueven los hilos. Y poco importa lo que hagamos los espectadores de dicha partida...

Emulando a Céline, la cosa empezó así: los mercados compran deuda de los gobiernos y juegan con ella hasta el límite del peligro. Cuando llega la crisis, los gobiernos, paradójicamente, se ven forzados a inyectar dinero en el sistema bancario con el propósito de que occidente no quiebre debido a la avaricia de unos pocos; y así les pagamos sus vicios. Craso error. Porque finalmente, los mercados, aprovechando la inoperancia de los políticos, terminan por hacerse con el poder; especulan con el futuro de los estados como si estuviesen jugando una partida de Risk; venden deuda que ni siquiera han comprado previamente. Deuda que, por cierto, se puede comprar a crédito -cosa que los bancos no nos permiten a los ciudadanos-, con la esperanza de que algún estado caiga en bancarrota y unos pocos profesionales del póquer y los juegos de azar se conviertan en hombres más ricos de lo que ya son. En resumen, el sistema financiero no roza lo ridículo, es ridículo, y además carece de cualquier preocupación por el bienestar común; algo que, curiosamente, era la base del capitalismo original.

Y luego están las agencias de calificación, esas compañías tan amigables que emiten juicios que pueden hacer temblar los pilares de la tierra. En función de las calificaciones -es decir, opiniones- que las agencias otorgan a los estados, las apuestas suben o bajan, se envida a grande, a chica o a pares... Y por eso hay tanto interés en que la prima de riesgo suba: ya no hay guerras en Occidente, el pueblo vive cómodo -sobre todo el europeo, que tiene hasta seguridad social- y se distrae con la televisión. Por lo tanto, el sistema necesita un arma que genere riesgo e infunda miedo.

Hoy día, millones y millones de personas vivimos en vilo gracias a la codicia de unos pocos especuladores. 2011 ha traído un nuevo paradigma; éste es el mundo de hoy, una gran partida de póquer entre banqueros; la confianza de los mercados...


Mario Crespo, del blog El viento que agita la cebada.

HOTEL DESAFÍO: Presentaciones.


27 de diciembre Martes en DONOSTIA /
Le Bukowski / 20h30
(Junto al escritor navarro patxi Irurzun)

29 de diciembre jueves en IRUN /
Galería Espacio Por Favor / 20h30
(Junto con Chus García)

viernes, 23 de diciembre de 2011

FOREVER YOUNG

 


Aquí dejo, como aguinaldo (y también, como anzuelo, todo hay que decirlo, por si alguien todavía no se ha decidido a comprar "el libro de estas navidades" unas páginas de "Dios nunca reza"). Se las dedico, como en los programas de esos de antes de la radio,  a Jorge Nagore.


 
Sábado 6 de septiembre de 2008
 
Me ha pillado desprevenido, mientras conducía,   ha encontrado el hueco a través de la armadura,  ha pinchado en blando, y he comenzado a llorar como un tonto. Forever young, de Bob Dylan, en la radio. Ni siquiera sé qué dice exactamente la letra, a mí la canción me ha dicho que cuando dejas de ser un niño la vida sigue siendo un cuarto lleno de cajas por desembalar, pero que a menudo estas explotan en la cara al abrirlas, te dejan ciego,  te amputan las manos, o hacen que tú las sientas amputadas, que no quieras mirar hacia delante,  que tengas miedo a seguir abriendo cajas, a encontrarte dentro de ellas cadáveres despedazados, trozos de ti mismo; me ha dicho también que yo tengo una habitación llena de cajas, en una casa nueva, pero que ni eso, ni la mudanza cambiarán nada, no tendré ninguna sorpresa cuando las vacíe, me encontraré lo mismo que tenía antes; que, sin embargo, mis armas deben  ser la perseverancia, no ceder espacios a la sustancia gris y viscosa, que debo seguir combatiéndola, poniendo diques, leer un libro, escuchar un disco de vez en cuando,  escribir unas líneas cada noche, aunque me pesen los párpados, esté agotado y malhumorado, como ahora, sentir que esa es mi pelea, y que no me van a tumbar nunca, que  puede que esté equivocado, solo sea un boxeador sonado,  pero no me importa, seguiré siendo joven, por siempre joven,  si sigo peleando, aunque sea contra el viento.
 
Y he recordado también la última vez que escuché esa canción -tal vez esa ha sido la fisura que esta ha encontrado para herirme-,  fue en una proyección de diapositivas que nos hizo en el trabajo  Iñaki Otxoa de Olza, el montañero que falleció hace unos meses en el Himalaya. Le invitó un compañero, amigo íntimo del alpinista, un compañero que lo único que pretendía era que mi jefe se rascara el bolsillo, para la siguiente expedición de Iñaki (por supuesto, mi jefe no lo hizo, aunque luego, cuando él murió, se sumó al coro de plañideras y escribimos en la revista un artículo muy emotivo, mencionando los proyectos que el montañero tenía en mente -un artículo que ni siquiera escribió su amigo, mi compañero, porque lo acababan de despedir-).
 
El caso es que Iñaki nos habló de sus sueños, de lo que significaba para él la montaña, de los compañeros que había visto caer desde el techo del mundo, de las veces que él había estado a punto de hacerlo y cómo se había levantado. Yo le escuché con cierto desconfianza, nunca me ha atraído el frío, la nieve, el sufrimiento como superación, desafiar a la muerte por placer, cuando hay tanta gente que tiene que pelear por no perder la vida cada día. "¿Qué significan esos aros que llevas en las orejas, cada uno es un ochomil?" fue lo único que se me ocurrió preguntarle. Iñaki dijo: "no, en realidad no significan nada, simplemente me gusta llevarlos, sirven para definirme, para que determinadas personas vean que no tengo nada que ver con ellas", contestó. Para definirse, posicionarse, enfrentarse, ponerse en guardia frente a los enemigos... Esas eran sus armas.
 
Iñaki era un rebelde, sin nómina, ni hipoteca, que  eligió no solo su propia vida, también su propia muerte. Uno puede morirse, en realidad, de muchas maneras, muerto de asco a causa de un trabajo seguro pero que odia, muerto de soledad en mitad de una ciudad repleta de muertos, muerto de puta casualidad (un accidente, cualquier loco  que se cruza en tu vida...) un día cuando menos te lo esperas, muerto mientras observas  tus miembros, tu cabeza, tu corazón despedazados en varias cajas de cartón, sin saber que estás muerto... Iñaki murió muy cerca del cielo, o al menos muy lejos de la tierra, a 7.400 metros, en el Annapurna, y allá se va a quedar para siempre. Como quería.  La mayoría de las personas nunca podrán hacer esa elección, y probablemente yo sea una de esas personas, pero al oír Forever Young me he sentido -por una vez- orgulloso de mí mismo,  de no haberme rendido -y saber que nunca lo haré ya- de no haber dejado de luchar,   ni  de esperar algo mejor para mí y, ahora,  también para mis hijos; orgulloso de no haber bajado nunca la guardia, ni  arrojado la toalla para mis sueños, de no haberme apartado jamás de este camino, largo y tortuoso, pero que yo mismo he elegido y he trazado.
 

DIOS NUNCA REZA, Patxi Irurzun

RESACA/HANKOVER

TENEMOS QUE IRNOS por José Ángel Barrueco.


Sobremesa tras la cena
estamos los cuatro
él no ha llegado aún
noto inquietud y temblor

Mi madre dice:
tenemos que irnos de esta casa
La aceptación
en nuestros ojos
el temor a la intemperie
en nuestros corazones
el vacío en el alma
al saber que tu vida
se disuelve y muta

Decidimos marcharnos
pero regresamos
un año después,
o así, cuando a mi madre
él la sedujo de nuevo
cuando la convenció
con palabras envenenadas
de mentiras y falsas promesas

Cometimos el error de volver,
amigo, el error de confiar
en el beso de judas.


José Ángel Barrueco, del poemario No hay camino al paraíso (Ya lo dijo Casimiro Parker, 2009).

LA INVOLUCIÓN CÍTRICA: Prólogo.



La Involución Cítrica de Adriana Bañares son las crónicas de un tránsito, fragmentos de un juego del que no conocemos las reglas y, a pesar de todo, jugamos. Paisajes donde el microcosmos del bar como alimento del alma y la lírica de la habitación cerrada es el contrapunto perfecto para el descanso del espíritu. Todos buscamos llenarnos la boca para saciar el ansia que traen las guitarras eléctricas desafinadas y los cuerpos conocidos. Un libro que amalgama prosa y verso, en un desorden cotejado por la postmodernidad, de pop sangrante y veladas cansinas, construido bajo las directrices inmediatas que marca la red, nueva biblioteca de Babilonia, abierta, incontenible. El espectador, que contempla el devenir de las palabras, la mutación de la vida, tránsito perenne entre adolescencia y días grises, camina junto a la autora por las calles encharcadas y bebe apoyado en su misma barra, a unos pocos centímetros, mudo ante el torrente interno que se muestra pleno, arterial, salvaje. Los personajes que van apareciendo se vertebran sobre las puntas afiladas de la existencia, siluetas recortadas sobre un escenario de cartón donde la autora no da más guión que el devenir agotador de las jornadas, las anécdotas minúsculas que avalan nuestro libre albedrío. Carmen, Aída, Jaime, Carmen otra vez, Lorena, nombres inventados para gente que camina, hambrienta, zombificada. Colección de favoritas, como el disco de los Sencillos, si yo no puedo estar en tus sueños, por lo menos ven un rato a los míos.

Tú eliges las canciones, aunque en mi cabeza todas terminan sonando igual.


Octavio Gómez Milián, del blog Zaragota.

Título: La involución cítrica
Autor: Adriana Bañares Camacho
Editorial Origami
ISBN: 978-84-938996-7-7
Precio: 10€
Pedidos: contacto@editorialorigami.com

jueves, 22 de diciembre de 2011

TRIPULACIÓN CCAN

Mañana en León

ESTA ES TODA MI FORTUNA: Joseba Sarrionandia & La Banda del Abuelo.



Salud

Hemos subido a facebook el video: “Hau da ene ondasun guztia” (Estas son todas mis pertenencias) de La banda del abuelo, adaptando una letra sobre la soledad y la cárcel del poeta Joseba Sarrionandia, premiado innumerables veces por su calidad literaria y que vive en la clandestinidad desde su fuga de la cárcel de Martutene.

http://www.facebook.com/pages/la-banda-del-abuelö/111495188955579www.myspace.com/labandadelabuelo


ESTA ES TODA MI FORTUNA
Joseba Sarrionandia

Esta es mi casa
Esta es mi silla / mi cama
Esta es toda mi fortuna

La soledad y el silencio
mi única propiedad
Sobre agujas roñosas a miles
Mirada sin ventana

Un manotazo en el corazón
Esto es todo lo que poseo
Puedes decir que estoy muerto
Que estoy muerto

Esta es mi casa
Esta es mi silla / mi cama
Esta es toda mi fortuna

Saldré de este enredo
como salí de la madre
No poder abrir la puerta
Existe una tumba más estrecha?

Sólo al notar el parpadeo del ojo del funcionario en la mirilla
me doy cuenta de que estoy vivo


HAU DA ENE ONDASUN GUZTIA
Joseba Sarrionandia

Hau da ene etxea
Hau da ene aulkia / ohia
Hau da ene ondasun guztia

Bakardade ta ixiltasuna
Hau da ene jabego bakarra
Milaka jostorratz herdoildu aldean
Lehiorik gabeko begirada

Zafrada bat bihotzean
hauxe da nik dudan guztia
hilda nagoela esan desakek
hilda nagoela

Hau da ene etxea
Hau da ene aulkia/ohia
Hau da ene ondasun guztia

Amagandik irten nintzen bezala
Irtengo naiz endredu honetatik
Aterik zabaldu ezin eta
Ba dea hilobi estuagorik?

Funtzionarien begi kliskadek
Mirillan igartzean bakarrik
Ohartzen naiz bizirik nagoela

SIEMPRE LA AUSENCIA by Pablo Hasel.


Hay ausencias que dolerán hasta el fin,
sueño con el olvido pero para el poeta es imposible,
el recuerdo es una pesadilla que no despierta,
un insomnio que sueña con dormirse.

¿Qué le dirá mi cadáver al infierno terrenal?
Pienso en las maravillas que esconden otras galaxias
mientras ando por las mismas calles sucias y opresoras
de siempre.

Hay ausencias que te roban demasiadas madrugadas
y se empeñan en firmar tu epitafio
en el que simplemente quieres que no ponga nada
pues cada palabra que dijiste, fue, en el fondo
una despedida.

Lloras ante la inmensidad pero no tiene piedad
y queda mucho frío por soportar.
El misterio debe seguir,
pronto aceptaré, no sé como,
que el dolor constante de ciertas ausencias
forma parte de la partida amañada,
del gatillazo de millones de dioses ateos,
de esta noche esquizofrénica
poniéndome la camisa de fuerza
para que no pueda alcanzar
el camino donde la ausencia
se compensa con tu sexo.


Pablo Hasel, poema inédito.

http://www.youtube.com/user/PabloHasel

lunes, 19 de diciembre de 2011

BUKOWSKI CLUB


“Bukowski Club Antología poética”
(Canalla Ediciones 2011)
El libro es una recopilación de poetas que han pasado por el ya mítico bar “Bukowski Club” de la madrileña calle San Vicente Ferrer.

PRECOCIDAD por Norberto Luis Romero.


Fue sobre las dos de la madrugada. Los padres dormían y no supieron nada hasta que oyeron los disparos, corrieron a la habitación del niño y descubrieron aterrados la cama vacía. De allí se precipitaron escaleras abajo hacia el salón, donde habían sonado los tiros. Lo que vieron les quitó el aliento: su hijo todavía empuñaba la pistola caliente, explicó el comisario a Cruz, el forense. Y prosiguió, señalando los tres cuerpos yacientes casi al pie del arbolito navideño: no llevan documentos, pero está claro que no son de aquí.

Pero el hijo...

El comisario se adelantó a la curiosidad de Cruz:

Las nuevas generaciones son precoces. Este debe tener entre nueve y diez años. Al parecer, oyó ruidos abajo, se levantó de la cama. Sabía perfectamente dónde guardaba la pistola su padre…, y bajó decidido. Señaló hacia el pasillo y continuó:

Se llama Pedro, está con sus padres, uno de nuestros hombres y la psicóloga en la cocina, padres e hijo bajo los efectos del shock. Pobre criatura, no deja de tiritar, permanece con los ojos muy abiertos, no pestañea y mira al vacío.

El forense hizo un amago.

Es inútil, Cruz, llevamos un par de horas intentando que nos diga algo, pero no quiere hablar, únicamente repite una palabra: carbón, carbón, carbón…


Norberto Luis Romero

CULT MOVIES en LA BIBLIOTECA IMAGINARIA


Título: Cult movies. Películas para llevarse al infierno
Autor: Vicente Muñoz Álvarez

Editorial: Eutelequia

Págs: 150

Precio: 20 €


Cult movies es un libro diferente. Mientras que el término clásico proviene de la academia, una cult-movie nace a partir del culto obsesivo de un grupo de espectadores que hacen suya una película en particular, más allá de lo que diga el canon. Umberto Eco, en un famoso ensayo sobre Casablanca (Michael Curtiz, 1942) -un caso raro, aunque no único, de la fusión entre lo clásico y lo de culto- afirma que una cult-movie es, por definición, una cinta profundamente imperfecta que, sin embargo, a pesar de esas imperfecciones e incluso por ellas mismas, es adorada a tal grado que sus fanáticos pueden citar parrafadas enteras de los diálogos, visten como sus actores/personajes preferidos y se convierten en los máximos defensores de esa cinta que, muy probablemente, fue despreciada por el gran público en el momento del estreno.

Cult movies. Películas para llevarse al infierno es una excelente relación de noventa y un títulos imprescindibles para el coleccionista de rarezas, reseñadas con desenvoltura y en el que podemos encontrar joyas tales como la brasileña Macunaíma (Joaquim Pedro de Andrade, 1969), rocambolesco personaje que desde niño resulta ser algo extraño, tiene deseos sexuales de adulto, su principal diversión es cortar la cabeza a las hormigas y hasta los seis años no habla, y cuando lo hace lo primero que dice es “Ay qué pereza”.

El autor nos cuenta que el libro surge de una de las secciones del blog Hankover: Hijos de Satanás que lleva hasta el día de hoy sin periodicidad. Siguiendo con su carga de locura llega a prescindir del póster típico que reviven ante los collages de Julia D. Velázquez.

Terror y palomitas –o frutos secos je je- la combinación perfecta… Gritos en el pasillo el DVD que incluye el libro, según palabras Juanjo Ramírez –director y guionista-: Creo que voy a hablar con la Real Academia de la Lengua para que acepten “rodar con cacahuetes” como sinónimo de “infierno”.

Quizás lo único que echaría en falta en el libro sería una relación de terminologías -como el Afrofuturismo: The Space is the place (John Coney, 1974) con el jazzista Sun Ra como protagonista o el Chanbara o Ken-Geki -género de los samuráis y, por tanto, japonés; no confundir con Wu Xia Pian de china y mucho menos con el Ell Wu Xia que se originó en Taiwán y Hong Kong de películas de artes marciales (espadas) y fantasía-. Cada una tan aberrante como la posterior.

Cult movies posee lo mejor de los tres mundos: reseñas cinematográficas, ilustraciones y una cinta “terrorífica”. Habrá otras películas y, como se dijo, faltarán un montón. Pero la propuesta es seductora: malditas películas y films cult. Bienvenidos.


Ricardo Acevedo Esplugas


domingo, 18 de diciembre de 2011

CESARIA EVORA

MULTITUD por José Manuel Vara.


Una multitud estalla delante de mis ojos,
una multitud curiosa que parece evitar el paso del tiempo,
que se mece cual equilibrista suicida
en lo alto de un reloj giratorio con vistas a una plaza...
hay rostros imprecisos, graves, austeros, descafeinados
que se funden allí donde el ojo pierde su definición visual,
allí donde la sombra parece atrincherarse
para escupirte su mal aliento.

Una multitud recelosa de sí misma,
que gravita en torno a pulmones artificiales de consumismo,
una perra leprosa que amamanta cachorrillos enfermos
mientras una ligera brisa entumece los huesos
al escaparse distraída
de miles de máquinas de aire acondicionado.

El insidioso susurro de los pies arrastrándose sobre asfalto
es como una oración blasfema,
como el crepuscular tañido de una campana fúnebre
que parece marcar una monótona cadencia,
un paso marcial para una multitud hueca
de extremidades amputadas,
de vidriosas miradas lechosas, artificiales...

...como el calor que parece manar de cientos de cuerpos
que se aplastan uno contra otro, otro contra uno...
formando las desesperantes entrañas
de esa jauría ciega,
de esa multitud que fué parida muerta.


José Manuel Vara

http://atrocityexhibitionfanzine.blogspot.com/

sábado, 17 de diciembre de 2011

LOS ALIADOS by Julia D.Velázquez.


A veces los sueños te engullen y escupen a un rincón del pasado, a una esquina profunda y oscura. A veces despiertas en el subconsciente, en una vida pasada en la que sólo eras una insignificante pelota de goma a la que podían patear y manejar al antojo. A veces los sueños, siendo parte de ti son traidores y acusicas y te revelan los miedos que creías superados. En ese oscuro rincón está la angustia, el desasosiego el terror... personas infectas, ponzoñosas, desalmadas... que habitaron antaño toda tu mente y que ahora se arrastran y salen cuando tus sueños se lo consienten, aliados ambos para que no olvides que una vez fuiste débil y cobarde.

Texto e imagen by Julia D.Velázquez, del blog Gente Triste.

NAVIDAD JUBILOSA by Velpister.


Por un poquito, nada más que por una insignificancia de tiempo, un poquito más, si no se hubiese puesto nervioso se habría librado de una situación tan absurda y peligrosa, entró en el coche por la única puerta que había quedado libre, estaba muy cabreado porque no llegaban, llevaba más de cinco minutos esperando, siempre se enfadaba si tenía que esperar más de dos minutos, allí era siempre muy difícil y problemático parar, como tardaban decidió salir, pero había dejado el coche de tal manera que sólo podía por la puerta trasera derecha, con dificultad porque, aparte de de no poder abrir la puerta del todo, estaba la sillita de la niña que estorbaba el paso, además tenía una buena barriga que lo complicaba todo aún más. Por fin salió, caminó hacia el lugar de donde habrían de venir, pero no les vio, volvió al coche, hacía frío, estaba cabreado, la calle estaba llena de gente haciendo las últimas compras navideñas, odiaba estas fechas más que ningunas otras, se metió de nuevo, con dificultad, lo mal que estaba aparcado el coche y su sobrepeso hicieron que se metiese de culo, cabreado, jodido, cerró la puerta con fuerza, pero a saber cómo hizo, que al cerrar la puerta se enganchó todo, su melena rala, el abrigo, la bufanda y hasta parte del jersey, como de ese lado se sentaba la pequeña, la puerta estaba bloqueada y no se podía abrir, para colmo se le cayó la llave con el mando, se quedó completamente inmovilizado, la coronilla asomaba por la ventanilla, tenía las manos completamente bloqueadas, se puso nervioso, el cabreo se convirtió en ataque de ira, odiaba en ese momento a su mujer e hijos, asquerosos cabrones egoístas e impuntuales parásitos de los cojones, estoy hasta los huevos de estar esperando, empezó a gritar, ¿hola? ¡Por favor! ¿Me oye alguien? una multitud estresada y navideñamente enfurecida caminaba por fuera, pero nadie reparó en él, si alguien le hubiese visto pensaría que estaba agachado buscando la llave que se le había caído, o, sencillamente, que era un gilipollas o un borracho a quien era mejor no acercarse, ¡¡¡so...socorro, socorro!!! le entró el pánico y empezó a retorcerse para rasgar la ropa enganchada, cómo haría el infeliz que se enredó el abrigo y la bufanda alrededor del cuello y comenzó a asfixiarse, el pánico era cada vez más intenso, se estaba ahogando el muy imbécil, hay que ser imbécil, me estoy ahogando, intentó volver a la posición de antes, pensó que si le encontraban así ahora su mujer y los niños todo quedaría en algo de lo que reírse en el futuro, incluso ahora, mis niños, mis queridos niños, cuánto os quiero, al intentar volver a su posición anterior se enredó aún más que antes, los ojos se le salían de las órbitas, veía borroso, le pareció ver a su querida familia acercarse, de entre la multitud, puede que la niña le saludase con la manita, papi, papaíto, ya llegamos, por poco, lástima, por poco, cuando abrieron la puerta cayó al suelo como un peso muerto.

Texto e ilustración by Velpister.

viernes, 16 de diciembre de 2011

VIDAS DE PAPEL

MORIR CON LAS BOTAS PUESTAS por Jorge M Molinero.


A José Ángel Barrueco,
tras leer
Recuerdos de un cine de barrio
su blog Escrito en el viento


¿Recuerdas, Olivia, la vieja pensión
a la que entramos la noche en que nos conocimos?
Tuvimos que esparcir todos los fluidos que nuestros
cuerpos podían generar para amortiguar
el roce de las sábanas tan ásperas.
Ajenos a la que estaba cayendo afuera,
fuimos pies negros por galopar entre tanto polvo.
Y a tu sexo crudo de untuoso cebiche

me puse las botas. Antes de regresar a la puta vida
y sus calles, hacia una muerte segura.
Como en aquella película
de sesión continua, en un viejo cine de barrio
que cerraron en el 92.


Jorge M Molinero, del blog La juventud del otro.

jueves, 15 de diciembre de 2011

UN POEMA by Choche.


la mirada
perdida
como la vida,
como ese extraño
momento,
ese momento
que recuerdas
y no te atreves a contar,
ese momento
que llevas tatuado
en la nuca,
perdida
como las hojas
en otoño,
cuando se deslizan
sobre tu cabeza,
esas hojas plateadas
de la revolución francesa,
esa revolución necesaria,
como la muerte,
como la vida,
como el caer de las hojas
y siempre
con la cabeza
y la mirada
perdidas.

Choche, del blog La inexistencia estomacal.

ENTREVISTA CON MIQUEL SILVESTRE


Entrevista con Miguel Silvestre, escritor y aventurero en moto, autor de Un millón de piedras y cronista de viajes para varios periódicos


http://www.literaturas.info/revista.php?IdElement=42

MAÑANA EN CÁCERES