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jueves, 11 de junio de 2026
miércoles, 10 de junio de 2026
SATISFACTION por RAFAEL LÓPEZ VILAS
Metido a fondo
en el culo del gusano
es difícil darse cuenta
de que afuera
de la mierda que tragas
existe
una vida
que quizá
merezca
la pena
Afuera
de este no estás
porque siempre
te vas
De este
incesante marchar
que te vacía
como a ese muñeco aciago
que arrastra su tristeza
y se aferra
a cada grano de arena
que se escurre entre sus dedos
con la desesperación
insoportable
de un último beso
mientras siente
que los días
son sólo cruces marcadas
en el otoño de un calendario
y que la derrota
es esa palabra
donde nacen
muertos
cada uno
de sus versos
Rafael López Vilas
https://www.facebook.com/elloboestaaqui65
martes, 9 de junio de 2026
CINCO POEMAS de MAR GÓMEZ
Arde la casa en ruinas donde habito.
Lenguas de fuego lamen la estancia
engullendo la cama
y el colchón deshilachado.
Hierve el agua de los jarrones
pulverizando las flores,
ya marchitas.
Estallan los espejos,
desconcertados por reflejos espectrales.
Crujen los tabiques,
altavoces donde rebotan los orgasmos fingidos.
Solo una alfombra parece resistir los embates de las llamas
-agitándose en espasmos-
como si estuviera en pleno exorcismo.
Mientras, espero en la habitación del pánico;
cobijo en los incendios provocados.
*
Sales del naufragio
con el corazón encallado
y ese miedo atroz a embarcar de nuevo.
El oleaje ruge como un monstruo con un hambre voraz
esperando que fallen las fuerzas
y una multitud de escualos acechan para darse el banquete.
No hay flotadores
que puedan abarcar el desconcierto
y los botes salvavidas brillan por su ausencia.
Anhelas poseer agallas,
aletas,
escamas,
para poder sobrellevar el hundimiento.
Hay un instinto inconsciente de flotar
aunque la esperanza
sea como una cáscara de nuez
inmersa en la marejada.
Y rezas para que la puesta de sol no apague tu mirada,
que al amanecer puedas alcanzar alguna playa,
si es posible desierta.
y ese miedo atroz a embarcar de nuevo.
El oleaje ruge como un monstruo con un hambre voraz
esperando que fallen las fuerzas
y una multitud de escualos acechan para darse el banquete.
No hay flotadores
que puedan abarcar el desconcierto
y los botes salvavidas brillan por su ausencia.
Anhelas poseer agallas,
aletas,
escamas,
para poder sobrellevar el hundimiento.
Hay un instinto inconsciente de flotar
aunque la esperanza
sea como una cáscara de nuez
inmersa en la marejada.
Y rezas para que la puesta de sol no apague tu mirada,
que al amanecer puedas alcanzar alguna playa,
si es posible desierta.
*
En los humedales
un cieno insolente
embarra los deseos.
Observo con envidia
los perennes helechos,
su carencia de flores,
cómo retozan en lo sombrío.
Los esbeltos juncos
creciendo en los pantanos,
refugio acogedor para la fauna.
El musgo,
sustentando la humedad del suelo,
protegiendo las plantas del invierno,
un sanador de heridas e infecciones.
Y qué decir del liquen,
su resistencia a condiciones adversas,
capaz de vivir y colonizar
casi todos los ecosistemas,
un cobijo seguro.
Quién fuera
helecho,
junco,
musgo,
líquen;
sobrevivir a los humedales.
un cieno insolente
embarra los deseos.
Observo con envidia
los perennes helechos,
su carencia de flores,
cómo retozan en lo sombrío.
Los esbeltos juncos
creciendo en los pantanos,
refugio acogedor para la fauna.
El musgo,
sustentando la humedad del suelo,
protegiendo las plantas del invierno,
un sanador de heridas e infecciones.
Y qué decir del liquen,
su resistencia a condiciones adversas,
capaz de vivir y colonizar
casi todos los ecosistemas,
un cobijo seguro.
Quién fuera
helecho,
junco,
musgo,
líquen;
sobrevivir a los humedales.
*
Una paloma moribunda
reposa sobre el césped
en el bucólico jardín del geriátrico.
Ha decidido dejarse ir
hasta que llegue su hora.
Precisamente en el mismo lugar
que los ancianos nunca hubiesen escogido.
Resignada, como ellos,
pero libre de morir donde le plazca.
reposa sobre el césped
en el bucólico jardín del geriátrico.
Ha decidido dejarse ir
hasta que llegue su hora.
Precisamente en el mismo lugar
que los ancianos nunca hubiesen escogido.
Resignada, como ellos,
pero libre de morir donde le plazca.
*
No exonera el poema
de la culpa,
del vértigo,
del delirio.
Entreteje jerséis de pura lana,
compone un decálogo a su medida.
Saca brillo a los bordes de la herida,
se afana en pintar las cicatrices de colores vivos.
A veces se empecina en la utopía,
en extraer esquirlas
o entumecer el tiempo.
Otras, cansado de buscar oasis en las metáforas,
se quiebra como el ala del vencejo contra una vidriera.
Como un funambulista en caída libre
y sin red,
el poema.
del vértigo,
del delirio.
Entreteje jerséis de pura lana,
compone un decálogo a su medida.
Saca brillo a los bordes de la herida,
se afana en pintar las cicatrices de colores vivos.
A veces se empecina en la utopía,
en extraer esquirlas
o entumecer el tiempo.
Otras, cansado de buscar oasis en las metáforas,
se quiebra como el ala del vencejo contra una vidriera.
Como un funambulista en caída libre
y sin red,
el poema.
domingo, 7 de junio de 2026
ANTES DEL SUPER-8 por LUIS COLDER
ser sintético, sin techo,
formar parte del pelotón
de una tarta de chocolate,
de aquella sangre que jugaba
con la lluvia en un paredón
antes del Super-8
tomar conciencia, un verano,
con hielo. ser soldado
poeta, muerto, inulto
Luis Colder
jueves, 4 de junio de 2026
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los intervalos
de tan cruel onomatopeya,
como los días ausentes.
Algo respira mal
bajo el fregadero.
sábado, 30 de mayo de 2026
viernes, 29 de mayo de 2026
SPOILER DE TODA NOVELA por GEMA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ
Existen cosas donde yo no.
Los coches, por ejemplo,
como gangrenas de una autopista
en la ecuación del destino.
Incógnita amputada.
¿A dónde se va cuando se va?
¿Qué nos espera?
Como si en la lógica
de su mecánica
pudieran cuestionarse
sus porqués.
-Combustión kantiana,
fatiga filosófica,
error de la razón en marcha
conciencia diferida en gasolina-
Los observo desde el Café.
Huele a mar revuelto
y alga estancada.
¿O es a alquitrán?
Hundo la cara en el cristal
y sueño con naufragios
y anguilas eléctricas.
Me siento una conciencia
estacionada
en medio de la vía.
No participo del mundo,
lo intercepto. Le clavo las pupilas
con la inmovilidad de quien
contempla un río heracliteano
- Lo verdaderamente irrepetible
no es el agua
sino las interioridades
que respiran pasivas
detrás de las fronteras
de las ventanillas.
Pienso. Pero tan solo hay ruido
alrededor,
una versión mecánica del flujo
y este Pum, Pum marcando
el tempo del amor
en el reloj orgánico del pecho.
Quiero ser el volante
para sentir el poso de una mano
en el hombro
que me obligue a girar,
que me dirija hacia...
(El canto de un motor
diluye la palabra)
¿A dónde se van cuando se van?
Me ignoran. A mí,
sombra peatonal insustancial,
estatua bordeando
la periferia ruin del movimiento,
humana sin carnet de conducir,
diagrama de piel, víscera y huesos
y un sistema locomotor
lento e ineficiente.
Las cápsulas hermenéuticas
circulan como hormigas
en un picnic nocturno,
son breves habitáculos
de la soledad,
almas de metal,
asfalto y hormigón
llorando sus pecados
en el purgatorio de la A-66,
cuerpos sin propietario
que han perdido la fe
en su autobiografía.
El futuro, a su lado,
en trance narcoléptico,
descansa la fatiga
y el caos contemporáneo
sobre el asiento frío del copiloto.
Yo los imagino. Transfiero íntegramente
su existir de holograma a mi experiencia.
-Toda subjetividad
es una forma de exilio.
- Todo lo que mira
se desdobla.
Una innovación espectral
desglosa sus recuerdos en los míos.
Me invento sus rutinas.
Los adhiero a mi vida
cotidiana.
Soy la prima lejana
que sale en las fotografías
familiares.
La que no tiene nombre.
La que creen que acabó
siendo cantante,
o vete tú a saber,
a lo peor poeta.
Saludo con la mano
pero no pueden verme.
Yo soy la tiranía del semáforo en rojo,
el atasco tedioso en hora punta,
soy la pausa entre dos velocidades.
Un pájaro planea y me roza las venas
de las sienes. Se hace aire y silencio,
aliento, empuje lento,
se hace arena...
cae y remonta el vuelo
bailando para mí
un verso coreográfico de Forsythe.
Es hermoso su verbo. Intento
hallar testigos del milagro,
cómplices oculares del peso
de sus alas.
Es inútil.
El pájaro se aleja
antes que se den cuenta
y me deja desnuda
en el vacío azul
de su diámetro.
Desisto.
Apuro mi café y pago
antes de irme.
Ya nadie mira al cielo
cuando vibra el teléfono
en la mesa.
Gema Fernández Martínez
martes, 26 de mayo de 2026
CASA por TOMÁS RIVERO
Antes podía llamar casa a mi casa, y hasta esta otra casa que no parece mía podía serlo, y tener dentro de ella un ánimo de hombre de cansados huesos y carnes blandas, con un ojo y un ánimo o un alma en ristre. Podía pintar las paredes con el alma, apretar grifos, sujetar el goteo con llaves inglesas. Con el alma podía abrir y cerrar maletas. Antes podía decir yo soy ese, y ese es el mismo que entra despacio, busca un hueco y se aposenta en los lugares extraños de la casa, que siempre son lugares de otros. Y por un momento fui extraño y verde, verde como ese niño de tus sueños, como la puerta verde que se abre a estancias para tu corretear infantil por la entramada casa. Verde como el mar cuando juegas sobre las olas blancas. Y sentirme cómodo, intentarlo al menos. La frente oteadora y alta, el ojo blanco de cal para poder mirar en las sombras, y así fantasear que también lo de los otros es mío, y yo el de siempre, fácil y entregado a las maniobras generosas de la vida. Hoy me nacieron varios peldaños de madera en las rodillas. Ya caen las flores del manzano. El níspero florece en Diciembre. Y la vela del barco sobre el verde-azul del mar. Ando siendo el mismo de ayer.
Tomás Rivero
martes, 19 de mayo de 2026
BLUES RURAL. COSAS QUE APRENDIMOS DESDE PEQUEÑOS EN LOS PUEBLOS Y QUE NO NOS SIRVEN PARA NADA por JOSÉ PASTOR GONZÁLEZ
a chiflar con cuatro dedos y que suene bien fuerte
a tirar piedras con puntería
a escalabrarnos
a mear más lejos que los demás
a escupir entre dientes
a buscar nidos
a trepar a los árboles
a ir a por setas espárragos collejas…
a convivir con animales: gallinas cabras mulos ranas ratas abejas arañas abejas ovejas perros gatos…
a hacer cabrillas
a desplumar una gallina y a desollar una liebre
a ir en bicicletas sin casco y dos -y a veces- hasta tres en la misma bicicleta
a bañarnos en pozas charcas albercas ríos pantanetas …
donde el agua esta fría muy muy fría
a echar una mano a nuestras padres tíos abuelos … en la almendra la vendimia la aceituna con las ovejas con las gallinas …
a jugar al fútbol en campos de tierra y piedras
a comer regaliz de palo (paloduz) castañas bellotas algarrobas moras…
a andar de noche
aquí vamos andando a todos los lados: al colegio a coger el autobús que nos lleva al instituto al trabajo a las fiestas de los pueblos de alrededor a ver a la novia que nos hemos echado en el pueblo de al lado…
a utilizar la navaja para comer y para jugar y para trabajar
a bailar y a cantar en las verbenas
aquí aunque seamos rockeros heavys punkis o flamencos bailamos y cantamos lo que nos echen hasta los pasodobles y hasta los agarraos
esta es nuestra única herencia
y nuestra más preciada y precaria identidad
José Pastor González
domingo, 17 de mayo de 2026
TRES POEMAS DE JAVIER VAYÁ ALBERT
NUEVA VISITA GUIADA A LA FÁBRICA DE EXCREMENTOS
Sé imitar a la perfección
el sonido de un animal muerto.
Y seguir el ritmo cardiaco
de una nube antes de desplomarse.
Soy lo contrario a mí.
Cantarán los niños alcantarillados
la canción dulce de las manzanas?
O las brujas espejito-espejito
sentenciarán el cuento?
Dejé un reguero de migas de pan
para encontrarme de nuevo
pero se trataba de pan negro
que la noche se fue comiendo.
La vergüenza es privilegio.
La tibieza limosna para villanos.
Extirpa el petricor
de los días desglosa
la luz de la simiente
liba el azul clandestino.
Soy lo opuesto a mí mismo.
Sé imitar a la perfección
el llanto húmedo de una ballena varada.
Y el crujir fugitivo de las plantas.
El dolor es inevitable,
pero el sufrimiento es opcional.
Dijo el viejo santón de aliento
a aguardiente barato.
Como si aquello pudiera aliviarme.
Como si fuera a servir de algo.
Como si el mundo, a partir de ahora,
se dispusiera a brillar como
en un absurdo y hermoso musical
de los años cuarenta.
Afuera llovía en algún lugar.
En algún lugar ahí afuera,
las pezuñas de la jauría
rasgaban la noche de papel.
Dejé por inercia, antes de marcharme,
un par de billetes arrugados
junto a las cartas del tarot
y el mandala de arena.
No tardaron demasiado
en encontrar el cadáver.
FERIA DEL LIBRO
La Feria del libro
de cualquier ciudad
es como el barrio chino
de cualquier ciudad como
las calles extrañas y furiosas
del puerto de cualquier ciudad.
Huele a ilusión y muerte
la luminosa mercancía
expuesta en balanzas tiernas.
Dientes de oro cabezas
emplumadas cerrando tratos.
Muchachas sudando oro dulce
inyectándose aceite de motor
para autobuses desvencijados.
Hombres avezados niños tímidos
putos de Genet putas de Vollman
exotismo de papel couché.
La Feria del libro
de cualquier ciudad
es cómo esas ferias de monstruos
con criaturas tristes en casetas.
Con enanos de venas cortadas
por el amor no correspondido
de trapecistas sudadas.
Con la barbuda y el forzudo
bebiendo cerveza repantigados
en sillas de playa contemplando
los camiones madereros atravesar
la autopista rumbo al futuro.
La Feria del libro
de cualquier ciudad
es como esas ferias de barrio
en las que un gitano de pelo largo
surfea silbando
los coches de choque.
Donde la noria cruje amenazando
demoler los edificios contiguos
bajo cuya sombra dos héroes macarras
te acorralan detrás del tiovivo;
Hermano...Hermano
Llevas algo suelto?
Yo? Bueno..no sé...igual un verso.
Apenas sientes más que una punzada
Agradeces lo mullido del barro.
La mirada indiferente de un gato.
Oyes alejarse sus risotadas
caes exánime qué gran palabra.
Javier Vayá Albert
sábado, 18 de abril de 2026
DETRÁS DE LA PIEL por MARLUS LEON
Cuando la belleza
nos derrote
detrás de la piel
escondidos
sin hacer ruido
a dos pasos del abismo
con las nubes
enredadas en el pelo
y el corazón
latiendo en la boca
nos nacerán alas
de regreso a casa...
Marlus Leon
lunes, 23 de marzo de 2026
CINCO POEMAS de RAMÓN GUERRERO
UTOPÍA
Nunca fui en línea recta
quizás,
porque necesito cometer errores
poder ocuparme de mí mismo,
sustraer de las certezas
todas las mentiras que estorban.
Pensar de forma imprevisible
y no saber
qué equipaje llevar
en el próximo viaje.
Cuidar las condiciones de luz
que me harán más feliz,
toparme de frente con la terapia
de construir algo nuevo
con todo lo desechado anteriormente.
Hablar otro idioma que aún no conozco
ni tú tampoco,
descifrar palabras que jamás he utilizado,
descubrir
lo asolado y devastado
que está este viejo mundo.
Todo un bosque donde estar
solo y siempre
con los pensamientos.
Reunir las circunstancias precisas
que hagan de la vida
lo que suele ser
una pequeña, desordenada y acogedora buhardilla.
PRESENTE
Cómo saber si los armarios
están llenos o vacíos
si los abrigos, tan largos,
están ausentes,
felices por tu desnudez o la mía,
en aquella juventud
donde la memoria jugaba
carente de prejuicios con la carne,
ahora pasada de punto,
más decente, más confusa,
intimidada allá en el amor,
lejos de los potentes latidos
cerca de los tatuajes
que aun siguen aullando.
Cómo saber del inútil valor de la verdad
a estas alturas donde el espejo refleja
toda una vida de construcciones y escombros.
Quizá vengándonos de los sueños
volviera una nueva cosecha de puertas abandonadas:
el fuego, el punk, el hierro
que nos merecemos.
Sólo sé del martirio del pasado y del futuro
me quedo en los brazos del presente
espías felices del momento
del aire que brilla e inunda mis pulmones.
Eran mis puertas
puertas abiertas y obstinadas
como las monedas usadas
circulando entre los hombres
que lamen el frío y las distancias.
Eran mis ventanas, paisajes,
calles frenéticas en su avance.
Hablaban asombradas en el centro de la noche
sobre la búsqueda del alba
de los tropiezos ciegos en la tierra de los borrachos
que temblaban hundidos en las aguas oscuras.
Íbamos andando con sandalias
donde los dedos y las lenguas rotas
viajaban por los arcos de los sueños que no dormían.
Llegaban las disputas
los abismos de los ojos ebrios
que veían y no miraban la luz
o la miel del horizonte.
Ahora las flores marchitas
las soledades, las aguas
que buscan la pureza
las ventanas que aceptan la vigilia
las puertas que buscan el norte del mundo.
EVOCACIÓN
Me acuerdo enormemente de tus piernas.
Me acuerdo de mis primeras técnicas amatorias
conocidas posteriormente como persecutorias.
Me acuerdo del hermoso manto que utilizábamos
para cubrir nuestra existencia húmeda y a saltos.
Me acuerdo de aquel tiempo feliz
en el que violábamos la ley de la lógica.
Me acuerdo de aquel niño tierno, sentimental,
desconsolado hasta que llegaba el abrazo.
Me acuerdo de cuando la alegría había que hacerla contagiosa
y allí estabas tú para recibirme.
Me acuerdo de aquel sentimiento desagradable
embalado en un sobre para aligerarme peso,
para hacer tanta ausencia soportable.
Me acuerdo de un amor que quedó sin dueño.
Me acuerdo de cuando cogíamos el revólver
y disparábamos las balas
a todo aquello que nos impedía ser nosotros mismos.
Me acuerdo de que tú siempre has sido razón suficiente
para romper la vagancia.
CORAZÓN AZUL
Casi siempre la oficialidad rechaza el arte
de una mierda de perro bien trazada
en el empedrado caliente,
cerca de las altas grúas que horadan
las vanguardias establecidas.
Sus formas son rechazadas por los genios de la botella
que poseen la fe universal, helada y sin mezclas.
Aburren sus tijeras oxidadas.
El cinturón de castidad cargado de oro
hiere la creatividad de los que gritan.
Recorro tu espalda para encender
lo que no existe en el camino,
bajo el aguacero de lo desnudo, otro tiempo
otro estilo expuesto en el escaparate de los viejos sueños
macizos y vacíos,
en lo más alto de las distancias verticales.
Creo en este instante:
en la colectividad de los puntos suspensivos…
Quemo todos los invernaderos que no cambian de planes
cualquier visión que viene del cielo que pesa tanto en la vida,
sus dolorosos golpes tan reales y tan íntimos.
Ya solo somos:
La Resistencia.
La Resistencia.
Ramón Guerrero
domingo, 22 de marzo de 2026
UN ÚLTIMO POEMA ANTES DE QUE CAIGA EL MUNDO por JAVIER VAYÁ ALBERT
Empecinarás tu nombre
en calles amargas.
Un amor desnutrido
roerá el corazón
de fabricas abandonadas.
Una piedra romperá
el cristal de la escuela.
Un descalabro amordazado
huirá por la plazuela.
Pero ya no serás tú.
Dormirás en coches robados
tratando de algún modo estúpido
de darte de bruces
con el Gran Verso.
Ojos de diamante astral
horas celestes sobre
lechos de leche.
Pero ya no serás tú
que jamás pisaste un aeropuerto.
Hijos de la inminencia
lo que te mira
te devora en la distancia.
Charcos en las venas
las sirenas cerca y lejos
mientras fuerzas la cerradura
del prometido Gran Verso
que ha de regresarte
a la acequia o a la galaxia.
Aunque ese ya no serás tú.
En un aparcamiento de Las Vegas
danza sin música Pamela Anderson.
El ocaso filma la tristeza anaranjada
la música de las últimas cosas
pudre los corazones animales.
Nunca hace frío en los bares
pero hace frío en cada bar.
La mujer del tiempo asegura
desde sus sonrisa ajedrezada
que habrá lluvia y guerra mañana.
Niños maleducados abren fuego
contra viejas despiadadas.
Chicas desnucadas saludan
desde el fondo de piscinas vacías.
Volverás a llamar a las puertas
con un papel arrugado
lleno de nombres tachados,
semillas suaves de fantasmas.
Puede que todavía quede
alguien a quien decepcionar de nuevo.
Pero ese ya no serás tú
que ni siquiera supiste lucir
honorablemente la piel del impostor.
Encargarás tu cadáver en Amazon
gastos de envío gratis por supuesto.
La gente es adicta a lamer
la piel del diablo y les encanta.
Donde florece la purulenta magia
y Kerouac muere de nuevo al alba.
Envolverás tus huesos cristalizados
en un subsidio de versos malnacidos
y te tumbarás sobre las vías
a observar descarrilar el mundo.
Pero ese ya no serás tú.
Pero ya nadie serás tú.
Javier Vayá Albert
martes, 10 de marzo de 2026
CUATRO POEMAS INÉDITOS de CARLOS IGLESIAS DÍEZ
TERCER ANIVERSARIO
Tu recuerdo otorga peso
a todo aquello que aún vibra
más allá del aire:
la estremecida nana
de los camiones en la noche,
el secreto dulzor de la saliva
al morder una cereza,
tu voz desgranando el eco
de los vivos y los muertos,
como quien eleva al cielo
una plegaria o un rezo;
mi infancia que hoy perdura,
cobijada entre tus brazos,
desafiando al tiempo.
AVAILABLE LIGHT
La distancia entre quien soy
y un día quise ser
no la abarca ningún mapa.
Todo cuanto escribí,
al igual que el tiempo,
también hoy me abandona
y pasa.
Y, sin embargo, en medio
del otoño tu belleza,
al revelarse,
en el aire tintinea
y deja el rastro
de un conjuro de agua
y seda.
EL ESPEJO
Tu figura traza una parábola,
que va desde mi mano hasta
la pantalla del ordenador.
Si te espío a través del cristal,
percibo los difusos límites
de un sueño,
un desleído aroma envuelto
en jazmín y limón.
Pero si al fin lograra alcanzarte,
más allá del silencio,
con tus dedos rozarías
el eco infinito del deseo,
la certeza intacta
de quien solo anhela
convertirse en tu espejo.
De mí ya no soy más que no seas tú.
Carlos Iglesias Díez, del libro en preparación Aún arde.
https://www.facebook.com/carlos.iglesiasdiez
domingo, 8 de febrero de 2026
DEL BEAT AL CIELO por PEDRO GONZÁLEZ POLLEDO
siempre con sueño y las tripas vacías,
caminando en carreteras y vías,
sudorosos, pestilentes, hambrientos.
Al amanecer, bebiendo los vientos,
cuando la ciudad y los tranvías
ya arrastran las tristezas y alegrías
de manadas de obreros somnolientos.
No se oye Rock, suena Antonio Molina.
Los pasos buscadores de mis botas
van sincopando entre tantas derrotas.
Don't think twice, mi alma camina
siempre por encima del escenario,
siempre hambriento el corazón incendiario.
Pedro González Polledo
lunes, 5 de enero de 2026
QUE ME DUELAS por MIGUEL ÁNGEL BERROCAL
Que me duelas como cicuta a medias
Como noches mirando fotografías
Como aquel último güisqui
sin tu marca de labios en el vaso
Que me duelas entre renglones
entre tus piernas que no toco ahora
entre labios mordidos
Que me duelas como todas las drogas
y ninguna
Como cuando se fue todo
y no quedaban ni las colillas a mis pies
Que me duelas siempre para saber que estás
Que me duelas como sólo duele sonreír
a solas
contigo
en ti
por ti
Que me duelas como sólo duele ser feliz
Me da igual cómo
Pero que me duelas
Miguel Ángel Berrocal
sábado, 3 de enero de 2026
EL ACTO IMPÚDICO DE LA MASTURBACIÓN EN PÚBLICO
no hagas caso de todo lo que te cuentan;
ni soy todo lo que escribo,
ni escribo todo lo que soy,
ni puñetera falta que hace.
Los poetas
somos
tan...
exagerados.
Si buscas realidad,
bucea en libros de auto-ayuda,
en novelas basadas en hechos reales,
en tochos de texto, religión, filosofía, historia,
pon la tele, la radio,
ojea el periódico,
haz caso a tu mejor amigo,
confía en tu jefe,
vete al psiquiatra,
saca a tu perro a pasear...
pero nunca
en un poeta, no,
nunca busques realidad
en la poesía.
Francisco Soto
miércoles, 17 de diciembre de 2025
HORIZONTES PERDIDOS por JOSÉ PASTOR GÓNZÁLEZ
cuando ya no queden
ni las ruinas de los molinos
ni los rotos de los palomares
ni las bodegas derrumbadas
ni las espadañas desmoronadas de las iglesias abandonadas
ni los muros caídos de las casas
ni el rastro de las fuentes
ni siquiera el camino que llegaba a ellas
ni vestigios de dónde estuvo el bar o la última peña
cuando ya no queden
ni cigüeñas ni milanos ni bandadas de estorninos
ni árboles ni remansos
cuando ya no quede nadie con quien echar un rato
cuando ya no quede nada en pie
ya no tendré paisaje donde mirarme
ni lugar al que volver
José Pastor Gónzález
martes, 16 de diciembre de 2025
ENVUELTO EN PAPEL DORADO por GORDON HASKEL
Recréate como aquel niño que eras,
con el olor a tierra mojada
que empapa la lluvia en las tardes de otoño,
con las mariposas que alteran
las tripas de adolescente
al ver pasar a la persona
que desmonta tu mundo.
Recréate, aunque solo sea por un instante,
con esa sensación de libertad
que emana de los amaneceres
cuando la juventud viaja
en un tren sin destino ni equipaje.
Olvida por un momento la prisa urgente,
y colorea de luces el árbol de las ilusiones,
como aquel año que no esperabas
encontrarte a sus pies, envuelto en papel dorado,
el juguete que tanto deseabas.
Vuelve a pasear entre las nubes de tus sueños,
imaginando ser un ave que vuela sin cadenas.
Recréate en las noches descontroladas
sin relojes ni horarios,
en los atajos que tomabas
para burlar la soledad,
en el carmín que empaña su copa,
en ese tango que siempre quisiste bailar.
Despega con las luces de neón
para alumbrar el horizonte.
Que no te engañen los espejismos del desierto,
ni te envuelva la desazón
que rubrica la desesperanza.
Y recréate con la magia de las estrellas,
con la música que compone el aire.
Embriágate del sabor
de las caricias que sus manos
dejan en tu piel,
de los abrazos sinceros,
de las sonrisas transparentes.
Recréate al fin, con los cuentos de hadas,
aunque digan que no existen
y el final de este poema
solo sea el principio
de los días que vendrán.
Porque siempre es agradable regresar
a la estación donde siempre esperan,
los que nunca se olvidaron de ti.
con el olor a tierra mojada
que empapa la lluvia en las tardes de otoño,
con las mariposas que alteran
las tripas de adolescente
al ver pasar a la persona
que desmonta tu mundo.
Recréate, aunque solo sea por un instante,
con esa sensación de libertad
que emana de los amaneceres
cuando la juventud viaja
en un tren sin destino ni equipaje.
Olvida por un momento la prisa urgente,
y colorea de luces el árbol de las ilusiones,
como aquel año que no esperabas
encontrarte a sus pies, envuelto en papel dorado,
el juguete que tanto deseabas.
Vuelve a pasear entre las nubes de tus sueños,
imaginando ser un ave que vuela sin cadenas.
Recréate en las noches descontroladas
sin relojes ni horarios,
en los atajos que tomabas
para burlar la soledad,
en el carmín que empaña su copa,
en ese tango que siempre quisiste bailar.
Despega con las luces de neón
para alumbrar el horizonte.
Que no te engañen los espejismos del desierto,
ni te envuelva la desazón
que rubrica la desesperanza.
Y recréate con la magia de las estrellas,
con la música que compone el aire.
Embriágate del sabor
de las caricias que sus manos
dejan en tu piel,
de los abrazos sinceros,
de las sonrisas transparentes.
Recréate al fin, con los cuentos de hadas,
aunque digan que no existen
y el final de este poema
solo sea el principio
de los días que vendrán.
Porque siempre es agradable regresar
a la estación donde siempre esperan,
los que nunca se olvidaron de ti.
Gordon Haskel
domingo, 14 de diciembre de 2025
CANSADO por PABLO OTERO
Cansado
de terapias, de dimes y diretes, de
aguafiestas, de
llorones y lloronas, de
egos vacíos, de
amiguísimos y amiguísimas, de
filósofos analfaburros, de
escritores expres, de
poetas champiñoneros, de
selfies morritudos, de
palabras huecas, frases huecas
actitudes huecas.
Cansado de egoísmos de ida y vuelta, de
vendedores de miedo, de
multiversos y multitudes, de
hedonistas y arribistas, de
culeros y vanguardistas de cartón, de
medios de comunicación y medias tintas.
Cansado de advenedizos de novela negra, de
poetas del yo me mi conmigo, de
mírame y no me toques que tu mirada mancha la pulcritud de mi pensamiento divino, de divinísimo, de divinísimas,
de divinísimos.
Muy cansado del buenos días mundo
buenas noches universo
buenas tardes corazones, de
trapiches y pazguatos, de
fakes news y falsos profetas, de
días de y black friday, de
fascistas y facinerosos.
Cansado, en definitiva
de un mundo cansino y vacío, donde
el que te vean, el que sepan de ti
y el que te quieran, por encima de todo
lo es todo, y el silencio
adormece y adolece de sentido.
CANSADO DE MÍ, básicamente
por mirar hacia otro lado
tantas veces.
de terapias, de dimes y diretes, de
aguafiestas, de
llorones y lloronas, de
egos vacíos, de
amiguísimos y amiguísimas, de
filósofos analfaburros, de
escritores expres, de
poetas champiñoneros, de
selfies morritudos, de
palabras huecas, frases huecas
actitudes huecas.
Cansado de egoísmos de ida y vuelta, de
vendedores de miedo, de
multiversos y multitudes, de
hedonistas y arribistas, de
culeros y vanguardistas de cartón, de
medios de comunicación y medias tintas.
Cansado de advenedizos de novela negra, de
poetas del yo me mi conmigo, de
mírame y no me toques que tu mirada mancha la pulcritud de mi pensamiento divino, de divinísimo, de divinísimas,
de divinísimos.
Muy cansado del buenos días mundo
buenas noches universo
buenas tardes corazones, de
trapiches y pazguatos, de
fakes news y falsos profetas, de
días de y black friday, de
fascistas y facinerosos.
Cansado, en definitiva
de un mundo cansino y vacío, donde
el que te vean, el que sepan de ti
y el que te quieran, por encima de todo
lo es todo, y el silencio
adormece y adolece de sentido.
CANSADO DE MÍ, básicamente
por mirar hacia otro lado
tantas veces.
Pablo Otero
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