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sábado, 19 de julio de 2025

DE CARNE PARA DENTRO por GEMA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ




Para explicar a la loba
debería empezar por
de-tenerme,
yo que abomino de todo
posesivo
y no sé exactamente
qué proporción de mí
me pertenece
de carne para dentro.

Tendría que aprender
a ir más despacio,
hacerme un hueco
al margen de las cosas,
más d-espacio interior,
sideral, insondable

y caminar ingrávida
e inmune
cuando los agujeros
muten continuamente
del color negro al rojo
en función del amor
con el que me levante
de la cama.

Para explicar a la cán(d)ida,
a la depredadora voraz
de instantes bellos,
debería pararme en la luz
ténue y gris
que mece los inviernos
suburbanos,
los restos de nosotros
flotando en los adverbios
temporales,
las manos de mi abuela,
el pan con mantequilla,

los dos claros de luna
que has dejado olvidados
en la almohada
y orbitan a los pies
de mi memoria,
los muros que juramos
derribar garra a garra,
el que nos cayó encima,
el nuestro...las heridas,

los dientes de león
que decoran de nieve
los andamios,
el vestido de lino
que traza un infinito
sobre el suelo
cuando nos desnudamos
lentamente
para reconocernos
animales,

la poesía huérfana
de quienes todavía
no han abrazado un árbol,
ni han tirado el reloj
a la basura,
ni han atrapado el miedo
entre las fauces.

Explicar mis aullidos
con palabras
es el metalenguaje
más salvaje.

Sólo quien tenga un sueño
resistirá a la doma.

Soy una loba,
una loba feroz
porque te sueño.

Sois unas lobas,
lobos y soñáis.

Todas y todos
feroces soñadores,
lobos y lobas
de carne para dentro.

Os invito a dormir
en mi cama-da,

bellos y libres,

antes que nos den caza
los furtivos.


Gema Fernández Martínez 


viernes, 8 de marzo de 2024

5 POEMAS de NICOLÁS CORRALIZA




EL ROCE Y EL HALLAZGO

En la superficie del sí.
En esta floración
que nace de la hondura
y se hace ingente al contacto con la luz.
Codo a codo frente al espanto.
Vivo, el pan y la caricia de los que aman.


ARCADIA
 
El sol y el silencio
trazo inocente
de mano niña.
Mediodía y ruido ausente.
Lugares donde la muerte
va más lenta.


SALÓN DE HAIKU
 
Estos desiertos
cegados de oropel,
mares vacíos.


FULGOR EN GRITO

Atrás quedó un nosotros:
un edén embalsamado
de mil noches.
El tiempo y su cirugía.
Boca arriba la lluvia
silvestre y sonora.
De ledo olvido,
las regiones y los cienos.


UNA MIRADA

Lo simple y su beldad.
Al vuelo en su simetría
y el amor, cuando es recíproco.
Es el éxtasis del ojo
el fuego que nos lleva.
Clara es la hora encendida
aunque venga con sus sombras.


SALÓN DE HAIKU
 
Estos desiertos
cegados de oropel,
mares vacíos.

Nicolás Corraliza


viernes, 12 de agosto de 2022

BREVE HISTORIA DE UN ROMANCE por ALBERT SIHOD




salimos un par de veces
estuvimos en una fiesta, yo estaba
sentado, sin hablar, mirando alrededor
aún no te enterabas—como lo sabes hoy—
que yo no era un gran conversador.
otra noche salimos a un bar
del centro de la ciudad,
en el lugar todos bailaban mientras
nosotros estábamos sentados, porque
sabías que yo no bailaba ni aunque
me pusiesen un revolver para hacerlo.
alguien llegó y nos tomó una
fotografía— la cual años
después, cuando dejamos de salir,
una mujer con la que salía talló con una llave
arrancándome los ojos—aquella
noche cerramos el lugar y nos quedamos
bebiendo y charlando con el mesero
mientras nos servía whisky tras whisky.
después otra separación y de mi parte una lista
interminable de mujeres; unas buenas,
algunas lobunas, otras totalmente
desquiciadas, todo esto mientras tú
hacías lo tuyo y yo me dedicaba a
recorrer los bares de mala muerte de la ciudad.
algunas estadías en la cárcel,
luego un par de mujeres más, pero
de algún modo—que no sabría explicar—
terminamos juntos, nos hemos
mudado cinco veces de casa y tenemos
una niña de ocho años.
hubo una boda, firmamos los papeles
y sophia puso su huella en el acta de
matrimonio porque deseaba participar
en la ceremonia, ese día por la noche
nuestros amigos nos hicieron una fiesta
en la que los pocos invitados
terminamos bebiendo y charlando
agradablemente en el baño mientras amanecía.
nos queremos y llevamos el asunto.
sigo sin querer bailar, ni aunque me
pongan el revolver.

Albert Sihod


sábado, 16 de octubre de 2021

A LOS CORAZONES ABANDONADOS por RAMÓN GUERRERO



Quisiera contaros algo sobre la elegancia de los corazones vulnerables.
Son corazones que mueren callados trabajando a diario con mucha sed.
Suelen pertenecer a personas que perdieron el tren y alguna historia de amor.
Entre los más abandonados, los que viven entre bares y recuerdos y fantasmas,
están los que no saben ponerse el zapato en el pie correcto porque caminan
sobre humillaciones, sobre corrientes de aire que unen su alma al vacío.
Tuvieron algo de pasión, de precisión en la bienvenida, de especial en sus cruces.
A sus espaldas: la prehistoria que suelen contar, tan vengativa como cariñosa.
Son gente que no tienen apoyo entre sus propios grillos que cantan victoria
el mismo día en que una enorme rueda de tractor comienza la cosecha.
Casi seguro que la indiferencia les hizo pernoctar en la hermosa tela de araña.
Eso sí, bañados por la luna y por su incomprensión que los habría guiado
hacia cualquier grupo de lianas mentirosas y podridas.
El tacto deja memoria y aun así la tierra sigue teniendo dudas.

Ramón Guerrero


domingo, 8 de agosto de 2021

UN POEMA de ALBERTO MASA



Sé que pertenezco a ese niño bobo empeñado en acariciar un avestruz.
Sé que pertenezco al viejo sordo que come un cucurucho sentado en un banco del parque.
Sé que pertenezco a los asesinos del tiempo donde se columpia mi mascota.
Sé que pertenezco a la miga de pan que da a caer sobre el cadáver de una tórtola.
Y, sin embargo, aquí, donde me digo que estoy
no estoy en verdad.
No pertenezco a estas paredes que se achatan con cada hora que pasa.
Sí, la sangre. Pero no es la mía, sino la suya.
Sobre mis ojos cansados se vislumbra el mapa del desamor.

Alberto Masa


martes, 25 de mayo de 2021

5 POEMAS de NICOLÁS CORRALIZA




RAZA

Aplaude a deseo.
Odia la tierra que pisa
y labra el ruido
con la miseria de sus manos.
Tuvo que ser el hambre
un caldo de huesos
insoportable.


ANDAMIOS

En el tragaluz,
andamios de acuarela
del cuarenta de mayo.
Garabatos desde el círculo,
un nudo de gente en la calle
con su cuerda cuesta arriba.


LA LÍNEA HORIZONTAL

Llega de Oriente para que veas,
para llenar de luz tu casa y tu mirada.
Ponte en camino, ya no hay abismos
entre las piedras.
A tu lado, me alejo del oscurísimo
donde no hay regreso.
Una noche en llamas también es claridad.


OTRA VEZ

locura en grito, Fausto en la metralla como la vida.
Vuelve la sangre incompatible;
el odio entre los dientes de la muerte más viva.
Fin del diagnóstico: en esta lenta primavera,
la esperanza trabaja para el amor y en los árboles mirlos.


ROTACIONES

Cae el agua convencida,
sabiendo que llegarán tardes de fuego.
No hay nada más elevado y místico
que esta lluvia deseada
sobre el cantil inclinado de las horas.
Permanece posado el vuelo de la sed
mientras sucede el diluvio.


Nicolás Corraliza


jueves, 4 de marzo de 2021

UN POEMA de JUAN CUEVAS



A veces eres otra
la que se aleja
para sentirse otra.
Pero eres tantas
que se me enredan lirios y juncos
en los tobillos
allí donde fuiste.
Y eres la muchacha de la gorra color gorrión,
la oculta bajo el dorso de los libros,
la encantadora de perros
que duermen dentro de tus ojos,
la niña
perfume de rabia y avispa,
la que esconde una habitación desamueblada
en cada línea de su mano,
la de la risa que sabe a cerveza
y espigas prendidas en el mediodía de tu pelo,
la adolescente bailando canciones
que huyen de los puertos a las buhardillas,
la fotógrafa de las edades del viento,
la que da de comer a los cisnes en la noche,
la que escribe el disparo
y de par en par abre después su pecho
para recibirlo,
la anciana amamantando
la sombra de un niño muerto
con sus senos esparadrapos,
la prisionera,
la que entierra el mar bajo la arena,
la sepulturera del hombre que no sueña,
la oscurecida en la piel amanecida,
la superviviente,
la que sobrevive en la ceniza de los olivos,
la mujer de siete leguas,
la inmortal al borde
de tejados crepusculares,
la prójima,
la compañera ofreciendo un corazón
que ocupa el lugar exacto
donde arranqué el mío.

A veces eres una
la que se acerca
para sentirse una.
Y eres entonces, otra.


lunes, 21 de enero de 2019

LA TARDE ES MÍA por PILAR BLANCO



Una tarde que decae con chispear de luces. Una infusión con miel de brezo para el mal de garganta, miel de Bierzo que alivia el romadizo, calor del corazón.
Un libro entre las manos
Una mujer lee mientras cae la tarde contra los cristales, contra el cielo exhausto, contra el chillar airado de los pájaros.
Las obligaciones son para la gente sana, las bicicletas para el verano, la verdad para los hombres de voluntad traslúcida.
La tarde es mía.
Cabeza turbia, huesos de caña seca, ojillos entreguiñados, voz que retumba desde algún tabuco del pecho, ese fuelle alborotado, ese vibrar sinfónico y von Karajan.
Pero la tarde es mía, mía, mía.
Yo soy únicamente la madeja que busca enroscarse sobre un libro y ovillar.

Pilar Blanco


domingo, 9 de diciembre de 2018

MIEDO Y ASCO EN EL BARRIO DE SALAMANCA por CARLOS DE LA CRUZ




He bajado al antiguo barrio
en el que pasamos 5 años
desde que caímos en Madrid
sin trabajo y con
un par de ovarios
del tamaño del zócalo de la ciudad de México.

El viejo barrio
caniches sin incisivos arrastran el hedor a almizcle
de sus amos con resignación
y odio
mean y cagan como metralletas
las rodillas de los hijos y las hijas de puta
suenan como pisar grillos
cuando doblan el lomo
para recoger la capillita de excrementos
de los únicos que con correas rojigualdas
acompañan su derrumbe

Cabelleras diseñadas para espantar a los comanches
zapatillas de paño y collares de perlas.

Junto al parque
cachorros de hiena entrenan
la huida o el asedio
en el estanque los peces con obesidad mórbida
en los paseos los negros de la marihuana
y entre los setos kleenex lacrados con semen y mierda.
Mi antiguo barrio.

Niños vestidos como padres o seminaristas
padres acolchados Bibendums con patillas
rubias con botas de montar
a caballo
a filipinas
a dominicanas
al peluquero amanerado
al plomero con bigote
al negro que cuida los caniches a la puerta del Hipercor
Abuelos flacos calvos limpios aceitosos
incienso y orina
ternura y horror
asco y una cita a las dos en la peluquería
del barrio.


Carlos de la Cruz


sábado, 24 de noviembre de 2018

UN POEMA de MARLUS LEON




A este lado del Edén... no hay paz
perdidos los pasos en el vientre de la tierra
los sueños se diluyeron
cuando la tarde se desvaneció
A este lado del Edén
estamos huérfanos
y nadie sabe ya tejer un abrigo
que cobije nuestros frágiles cuerpos
A este lado del Edén
estamos tú y yo
A este lado del Edén
respiramos cerca… muy cerca
de nuestras bocas cristalinas
para no perder el calor...
de regreso a casa

Marlus Leon


martes, 14 de agosto de 2018

UN POEMA de JUDITH RICO



Ya no eran tus manos
poniendo trabas en mis pies
era tu lengua bajando desde mi boca
hasta el mentón
asco
asco
asco
tus babas por mi
cuello
tetas
ombligo
sexo
ingles
muslos
tobillos
asco
asco
asco

Las sogas me desgarraban las muñecas
y yo tengo las manos finas
frías
el cuerpo pequeño
menudo
desnudo
los miedos por las nubes
la estabilidad por los suelos

Olía a sexo
sangre
Betadine
agua oxigenada en las heridas
aguja
hilo
Trankimazin
-respire, no respire,
respire, no respire,
respire, no respire-
Su TAC
gracias

A veces
siguen sonando sirenas
es curioso cómo los tímpanos no olvidan
los sonidos que nos acompañan
cuando estamos besando los pies
a la Parca

y sigo poniéndome en pie
mami
sigo escribiendo
sigo bailando
sigo rimando


Judith Rico


sábado, 11 de agosto de 2018

APOSTATAR DE LA POESÍA por JAVIER VAYÁ ALBERT



Apostatar de la poesía
a b a n d o n a r l a
como se abandona lo amado
para no mancharlo de existencia.
Apostatar de la poesía
verla desde el retrovisor
menguar por segundos
con la tristeza de un martes de agosto
en las ventanas del geriátrico.
Renunciar a la poesía
como renuncia un poeta honrado al cargo público.
Negarla tres veces antes de que cante el gallo
regresar a casa encendiendo un cigarro
escuchar lejanas ajenas las sirenas
quitar el collar al insulto y el aplauso
"despertenecer" al escándalo
abjurar del verso
envainar la tinta
inmolarse en el espacio en blanco.
Apostatar de la poesía
a b a n d o n a r l a
berreando en la puerta de un convento.
Entrar en el programa de protección de testigos.
Encontrar a todos los perros perdidos en las fotos.
Ver desde mi piscina arder niños en autobuses
y que nadie sospeche jamás
que una vez fui poeta.


Javier Vayá Albert


viernes, 29 de junio de 2018

ES UN ESQUELETO FEROZ Y ENORME ESA MIRADA por PATRICIA FERNÁNDEZ




Es un esqueleto feroz y enorme esa mirada
Viento por rendijas panteón
a proa. Reina de los sapos, te encomiendo a un niño más albino que la muerte. 
Coge la barca llena de agujeros nocturnos y navega ensoñacion, navega hasta 
que el hielo 
sea tu manta.

*

Envejecer como una rata que vendió su magia en las colonias, cualquier indio tendría absoluta indiferencia ante el diamante. No temas pues ya condenado la hora está más prieta que el sostén de una vieja. Ilumina ardilla de trigo esta primavera. No es simple caer fluorescente o sacar raíz de las palomas. Decir tonterías morir como todo el mundo con los ojos abiertos cuál sapo. Tengo las terrazas de cuarzo repletas 
y envoltorios.

*

Tienes gesto de bosque fluorescente 
río boca abajo 
ciruela mágica
Tienes manos de 
hay lobos sueltos por el patio, un hombre alcantarillado , bofetadas viento en la noche 
de tus pestañas quiero escupir un cielo.

*

Quiero escribir un himno algo hermoso decir, la estrella planeta traga nieve esta madrugada.
Contar los perros abrazados del mundo pero solo hay uno que llora frente a mí.
Quiero susurrar, mira el sol hoy es una madre, la venita pájaro del amor no se rompió, el sol hoy es una madre.
Quiero recordar que soñé q me salvaba el que me había matado porque no quería ver que solo yo me salvo frente a todo si tengo zapatos y un móvil roto para escribir himnos 
A las ratas a los hombres alcantarilla a los vómitos enamorados a las moscas ahogadas a los padres que beben y gritan no te quiero a los zorros atropellados con todo el bosque aún en los ojos. 
Por cada humano asustado ante el espejo por cada zapato de boda embarrado hasta ser nido de urraca por cada mañana de mierda que transformamos en pan.


Patricia Fernández


miércoles, 23 de mayo de 2018

IVÁN ROJO: Una vida plena.




AFLUENTE IZQUIERDO 

El día de su 75 cumpleaños,
como todos los anteriores,
mi abuelo salió a comprar el
periódico de buena mañana.

Pasó una hora, dos y luego
muchas más antes de que,
tres días después, un chaval
lo encontrara en el barranco
de la Hoz a 20 kilómetros del
quiosco, medio desnudo y
con plumas en el poco pelo
que le quedaba, junto a él
un pájaro con el cuello roto.
Se creía Toro Sentado.

Es lo que decía en el hospital.
Es lo que decía, luego, en casa.
Soy el jefe, soy Toro Sentado.
Era alucinante oírle decirlo.

Unos días más tarde, mientras
mi abuela intentaba darle la
sopa, el hombre recordó quién
era. No volvió a abrir la boca.


A BORJA BALLESTER BOLINCHES

Eras un niño triste y además no te gustaba el fútbol,
algo te pasaba, había rumores,
eras presa fácil,
cuántas collejas te llevabas sin abrir la boca,
una vez alguien prendió fuego a tu pelo rizado,
nunca había vuelto a pensar en aquello,
nunca había vuelto a pensar en ti pero ayer te vi
después de casi treinta años,
delante de mí en la cola del súper,
y estabas igual pero distinto,
me pareciste en paz con el mundo,
Borja Ballester Bolinches,
dije a tu espalda,
y te giraste y me miraste con tus ojos grandes y algo caídos,
y no me reconociste,
Perdona, ahora mismo no caigo,
me dijiste,
me dijiste que no te acordabas de mí.
Fuera verdad o mentira, me alegré.


FILMOGRAFÍA DE UN MOLINO VACÍO

Derrocar al Pilas.
Veinte años son demasiados para cualquier imperio menos el mío.
Tomar por la fuerza el columpio donde por las noches vende su mierda.
Estoy hablando de destronar al Pilas, y echar sus restos a los perros.
Sentarme ahí, escoltado por dos lacayos, y balancearme.
Estoy hablando de silbar mientras el vecindario duerme.
Estoy hablando de reinar.
Reinar bajo las estrellas.
Reinar en chanclas y paz con la historia.
Y esperaros.
Oír vuestros pasos furtivos entre los setos.
Venid, no tengáis miedo.
Ir recibiéndoos.
Escuchar con paciencia infinita vuestras previsibles peticiones.
No concederos ninguna.
Este trabajo es difícil, es difícil no ablandarse.
Es difícil ser justo.
Echaréis de menos al Pilas y sus caramelos.
Pero de garganta hacia dentro me amaréis a mí.


UNA VIDA PLENA

Me bañé una noche en una piscina municipal de Salamanca,
invierno,
prácticamente solo,
solamente una chica que nadaba de maravilla,
con fuerza y elegancia,
con decisión,
como si no supiera, pudiera ni quisiera hacer otra cosa,
aquel gorro verde incansable de extremo a extremo,
solamente ella y yo,
que medio flotaba boca arriba haciendo el muerto,
yo, que me dejaba llevar por la tranquila deriva
sintiendo la sangre bubujear en mis oídos
mientras por el rabillo del ojo contemplaba nevar al otro lado de las cristaleras
y me invadía un cansancio pesado, de transatlántico tocado, hundido.
Hasta que vi a la chica encaramarse al borde de la piscina
ágil, grácilmente, como un animal acuático.
No tenía piernas.
Supongo que la miré demasiado porque:
Qué,
me soltó.
Qué preciosidad
fue la respuesta que me vino a la cabeza,
pero no dije nada.
La miré un poco más ahí sentada, eso fue todo;
su bañador a juego con el gorro y las gafas en la frente:
de un verde extraño, cósmico, alienígena,
como su ojo izquierdo.
Fue lo último que vi de ella: su ojo izquierdo.
Luego volví la vista a los ventanales, la nieve, y me limité a seguir flotando.
Porque yo siempre floto.
A veces se me olvida.
Pero floto.


Iván Rojo


viernes, 18 de mayo de 2018

NEREA MAGNESIO: La seda también arde.



Y A QUE NO ME DEJAS

Habrá alguien
algún día
que me pregunte por

mi técnica de escritura
las fuentes de inspiración o
las lecturas que han marcado
mi carrera literaria...

Entonces,
me ajustaré las gafas,
cruzaré las piernas y
contestaré muy seria

que no hay nada como escribir
sentada en las aceras,
tener un novio periodista y
jugar.

Jugar a que matas
a todos los espacios en blanco,
a que despelotas a las palabras más audaces y a que ganas
-por goleada-
un masaje
-de cuerpo entero-
sin
faltas
gramaticales.


BUSCO UN CENTRO DE GRAVEDAD PERMANENTE

Hay hormigas en mi casa.
Dentro también.
No lo entiendo.
Los pedacitos más dulces
ya están en el cole y
el más seductor,
se ha ido a currar hace como
media hora.

Vienen y van,
suben y bajan y
creo, que me miran y
hasta me huelen.
Y parecen contentas.
Mucho.
Yo también.
Debe ser el amor.
Y el sexo.
Y su amor con sexo.
Y su sexo con mordiscos.
Y sus mordiscos
como las tortas de anís:

suaves
crocantes y
                     deliciosos.


ME ENCANTA CUANDO TUS GARRAS

Tiene
manos pequeñas
dedos finitos
uñas sin casi trayectoria y
anillos varios
a los que yo daba vueltas
-y más vueltas-
cuando estaba nerviosa
ahogada
o semiperdida.

Un día,
probé y
pude girarlos al sentido contrario.

Ahora,
todo eso forma parte de nuestro
lenguaje:

virar
saber que hay diferentes direcciones
y
                sobrevivir.


LA SEDA TAMBIÉN ARDE

Yo me duchaba y los veía.
Dos mosquitos, dos.
Otro día y ahí estaban.
En el mismo azulejo. Mirando a la inopia.
Al sexto o séptimo,
me acerqué un poco más.
Estaban muertos. En el mismo azulejo.
Y pensé:
cuánta gente hace eso... disimular que vive.

Luego,
me sequé bien todos los huecos y
                        recovecos y
me largué a currar.


Nerea Magnesio


viernes, 11 de mayo de 2018

NO ES UN POEMA por GARAZI GOROSTIAGA




A la mierda las palabras bonitas,
las flores en el pelo, la esperanza a la espalda,
la forma y la rima,
el rímel y el lápiz de labios.
Porque sí,
porque si me follas como a una perra y me tratas como a una reina 
ya desprendo toda la follabilidad que necesito.
Porque como dice un buen amigo somos muy putas,
y eso no es malo,
míralo bien,
es terciopelo,
estamos locos y somos suaves.
A la mierda todo porque el cielo existe,
pero nosotros vivimos aquí abajo y esta noche vuelvo a estar muy triste,
y no quiero hablar de sombras,
ni de vísceras
ni de entrañas
ni de lo secreto
ni de lo maldito.
Estoy cansada y no sé qué escribir sin que me exploten los pulmones,
y yo lo que quiero es dejar flotando un te quiero en el agua.
A la mierda,
mete una pluma y una hoja en blanco en una bañera,
a ver qué cojones pasa.
Ve abriendo la cajita de las cuchillas con tu abrelatas, nena,
porque por mucho que grites no vas a saber expresarte con tu voz,
ni alzar tus ojos,
ni bajar tus manos,
ni esconder tu olor.
Olvida toda esa mierda porque no es terrenal,
y no la necesitas,
las estrellas no brillan porque tú existas,
ni es de mieles la luna que brilla.
No eres un ángel,
eres un animal,
y si quieres decírselo vas a tener que escribirlo con sangre
y a corazón abierto.
A la mierda todo,
a la mierda esos que dicen que mi poesía no es pura.
No es pura, ni es lo que ansía,
no es magia, la he escrito yo.
Soy vicio brotando en el fango,
soy tu zorra y soy tu flor.

Garazi Gorostiaga


jueves, 10 de mayo de 2018

TURISMO CULTURAL EN MAGALUF por RAFAEL SANZ SIERRA



Los proscritos escuchamos
a Zack de la Rocha feat KRS 1
y vendimiamos diez horas al día
sin torcer el gesto.

Si nos hablas de poesía
nos cagamos en tu puta madre
y nos vamos al bar
a ligar con las rumanas
y a echar a la tragaperras.

Si no estamos vendimiando
estamos en el bar
y lo demás nos la suda.

Hay días que montamos en el John Deere
y repartimos textos obscenos
entre las damas de los pueblos
de toda la comarca.

Por la noche nos quitamos
las garrapatas que tenemos agarradas
a los huevos
y nos adentramos en el encinar
a levantar cruces fluorescentes.

Los únicos libros que nos han gustado
han sido: Historias del Kronen
y la biografía de Sánchez Ferlosio.

Se dice por el pueblo
que hay unos tipos de otra pasta
que están haciendo las cosas bien;
una generación de oro;
unos tipejos que escriben como
bestias luminosas.

Por eso
asómate al abismo
hacker corrompido
y verás al varano endemoniado
que recorre las ciudades
y los pueblos de España
infectando de tensión y rabia
a esos chicos sin futuro
que rondan el sotobosque
con máscaras de payasos asesinos
y escapan a una galaxia dinámica
inventada por Tesla-Gates
y regentada por algoritmos cruciales
que eyaculan
hombres sin remordimientos
con ojos
en parálisis.


Rafael Sanz Sierra


lunes, 16 de abril de 2018

UN POEMA de MARLUS LEÓN




Estaré allí siempre
envuelta en los cálidos abrazos
de una vida diminuta
sembrando de aliento
un universo infinito
Bailarán los planetas
sobre nuestras cabezas
con los ojos iluminados
por tanto amor…
Caminando
despacio
sin ruido
en medio de la nada
suspendidos en el aire
con las palabras alumbrando
nuestros labios
mientras inventamos
la nostalgia del paraíso...
recién nacidos
de regreso a casa…

Marlus León