domingo, 21 de diciembre de 2014

EL AMOR ES UN REVOLVER CARGADO POR EL DIABLO



Imagina que entras en tu casa y te encuentras a tu mujer follando con un payaso. Aunque pienses que se trata de un hecho imprevisto, de algo que no esperas que pueda llegar a ocurrir nunca, en el fondo sabes que existe la probabilidad de que pueda llegar a pasar, como cualquier otra cosa en la vida. Así que imagínate por un momento esa escena, aunque nunca antes se te haya pasado por la cabeza. Digamos que se trata de una probabilidad entre millones de sucesos aleatorios que pueden sobrevenir, pero que de repente sucede, porque el azar, en ocasiones, se presenta de esta manera; de la forma más imprevista que uno ni siquiera es capaz de sospechar 

El amor es un revolver cargado por el diablo, José G. Cordonié


viernes, 19 de diciembre de 2014

DUELO AL SOL: Hoy en León.



Cita con el número 13 del fanzine 
‘Vinalia Trippers’

Diario de León, 19/12/2014

El número 13 del fanzine Vinalia Trippers, dedicado en esta ocasión al Salvaje Oeste, se presenta hoy a las 20.30 horas (entradas a 5 euros) en el Gran Café, un acto que contará con las actuaciones de Los tres Norteamericanos y Astray & los Impasibles. Casi un centenar de tripulantes entre narradores, ilustradores y poetas participan en este número especial con el que el fanzine celebra sus dieciocho años. Asimismo, el suplemento Poemash, titulado esta vez Deseo de ser piel roja, está dedicado a los indios norteamericanos y al poeta recientemente fallecido Leopoldo María Panero.

DIARIO DE UN ESCRITOR COBARDE: Booktrailer.

ENTREVISTA A JULIO CÉSAR ÁLVAREZ




Hay que ser muy valiente para mostrar un diario en el que se reconozcan los miedos propios y ajenos. Eso es lo que ha hecho Julio César Álvarez en el recién publicado ‘Diario de un escritor cobarde’ (Ediciones Lupercalia). Un libro de introspección, realidad y ficción para tiempos inciertos. Acompañamos al autor en el diván.

Por David Acosta.

Agitador cultural incansable y escritor de merecido y creciente prestigio, Julio César Álvarez (León, 1978) vuelve a deleitarnos con su recién publicado ‘Diario de un escritor cobarde’ (Ediciones Lupercalia). Un libro en el que se descubren sentimientos y vivencias reales sazonadas, eso sí, con algo de ficción. Este psicólogo de profesión es ahora el que se acomoda en el diván. Y su diario, un espejo en el que mirarse en tiempos de cambio e incertidumbre. Este viernes 19 de diciembre, a las 20 horas, el autor presenta su nueva obra en Madrid, concretamente en la vermutería Pop Up de THE HOVSE (General Arrando 40, Metro Rubén Darío). Antes del evento, le sometemos a nuestro interrogatorio. 

-El título de uno de sus libros recogía la frase ‘El tiempo nos va desnudando’. En esta ocasión parece que se ha querido usted adelantar a los acontecimientos porque nada es más íntimo que un diario…

-Exacto. El diario es el género íntimo por excelencia. Y los desnudos, entre más naturales, mejor. Aunque luego hay muchas trampas en estas nuevas páginas. Elegir qué se muestra y qué no es todo un arte.

-Sabemos de su admiración por determinados escritores que han publicado sus reflexiones más personales. ¿Por qué sumarse a esa línea en este momento de su obra? ¿La deformación profesional ha tenido algo que ver?

-Creo que en el diario se mide la calidad de un autor, su estilo y sus rasgos literarios. Algunos de los escritores que más admiro, en el fondo, nunca han dejado de hacer un continuo diario. Y pienso en Henry Miller, por ejemplo. Por otra parte, mucha de la literatura contemporánea es puramente psicológica. Casualmente soy psicólogo. Pero la literatura, como la psicología, son herramientas para conocerse. Esa es su única función.

-Realidad y ficción se dan la mano en ‘Diario de un escritor cobarde’. Difícil hablar de porcentajes en literatura pero, ¿quién gana el pulso en este libro? ¿Cuánto hay de verdad y cuánto de invención?

-Creo que en esa deformación entre realidad y ficción está la sustancia de este libro. Al igual que Woody Allen, juego con mi personaje-ficción de escritor y con mi propia vida personal. Por supuesto hay algo de ambos. Aunque creo que al lector sólo le interesa reencontrarse consigo mismo en los libros. Es más, lo entiendo y lo estimulo.

-Conociéndole a usted como le conozco (recordamos a nuestros lectores que usted colabora en esta santa casa) me cuesta imaginarle asustadizo. ¿Por qué lo de “escritor cobarde”?

-Creo que todos somos cobardes, en mayor o menor medida. Y un escritor no es una excepción. Permitimos que todo siga igual. De hecho, intentamos acostumbrarnos a la injusticia y las desigualdades. Incluso nos esforzamos en ello. Lo contrario, nos dicen, es ingenuo. Cuando lo cierto es que la vida se convierte en algo desagradable porque todos nosotros lo permitimos.

-Admito que últimamente tengo la sensación de necesitar un diván con urgencia. ¿Leer las experiencias de otro puede ayudarle a uno a conocerse mejor?

-Por supuesto, creo que en la vida de otros es donde mejor reflejamos la nuestra. Somos prácticamente ciegos a nuestros propios errores. Nos parecen naturales, inevitables. En los otros nos reencontramos a nosotros mismos. Sus errores son los nuestros. Y un diario es el terreno perfecto para experimentar eso.

-Oiga, su carrera literaria ya contiene libros para todos los gustos y géneros. ¿Le da repelús lo de repetirse?

-(Risas) Supongo que es un riesgo, claro. Aunque también creo en el instinto de escritor. En el modo de aventurarse en nuevos caminos y perspectivas. Aunque no hay que olvidar, como decía alguien, que uno siempre está escribiendo el mismo libro, una y otra vez. Mejorándolo, claro.
“Creo que en sus diarios es donde se mide la calidad de un autor. La literatura, como la psicología, es una herramienta para conocerse”

-¿Qué ha cambiado en Julio César Álvarez durante la precrisis, la crisis y la postcrisis? ¿Se reconoce usted a sí mismo en el espejo?

-Creo que todos hemos cambiado. La etapa de bonanza económica fue un espejismo. Lo natural es estar en crisis. Absolutamente todos nos acomodamos, la literatura incluida. A los libros también les toca reflexionar sobre el presente y el futuro que deseamos. Las palabras siguen teniendo un enorme poder.

-¿Y qué me dice de esta sociedad en la que vivimos? ¿Tan mal estamos como algunos dicen?

-Decía Bertolt Brecht que “la crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”. En esas estamos. Creo que detrás de todo hay una crisis generacional. Nuestros padres no confían en nosotros para un relevo. Cuando lo cierto es que su modelo ya no funciona.

-¿Hay esperanza hoy día para los contadores de historias, o los escritores comienzan a ser héroes olvidados?

-Creo que toda cultura necesita ser contada. Y la nuestra no es una excepción. Recientemente se ha dado un repunte de la poesía. Y no me parece casual. La gente necesita sentir su vida como algo épico, quizá para compensar el desgaste y la decepción. Lo que está claro es que necesitamos ser contados. Sobre todo para comprendernos y que nos comprendan. Y eso no lo consigue ninguna forma de arte como la literatura, en todas sus posibilidades.

-Lo de la música es mucho más que una droga para usted. Digo yo que en este libro no faltarán referencias o vivencias sonoras…

-Por supuesto, mi vida está hecha de música. Y un libro así tenía que reflejarlo. Hay mucho eclecticismo. Desde The Smiths que abren el libro, pasando por Black Rebel Motorcycle Club, Pulp, Spacemen 3, The Cure, Depeche Mode o Jeremy Jay. No entiendo una vida sin música.
“Todos somos cobardes, en mayor o menor medida. Y un escritor no es una excepción. Permitimos que todo siga igual”

-Si le pongo en la disyuntiva de elegir tres bandas o músicos favoritos y tres escritores idolatrados, ¿cuáles me diría?

-Siempre es difícil responder a eso. The Pastels, The Jesus and Mary Chain o The Smiths me parecen imprescindibles. Y en cuanto a autores de referencia, nunca he dejado de admirar a Norman Mailer, Bret Easton Ellis o Francisco Umbral.

-Siendo usted inquieto por naturaleza, me atrevería a aventurar que anda ya metido en algún nuevo proyecto. ¿Acierto?

-Así es. Aunque tengo varios proyectos en el cajón, todavía no tengo decidido por cuál decantarme. Ya digo, creo mucho en el instinto literario. Todo aparece a su tiempo.

-La última. ¿Qué vivencia o experiencia futura le gustaría escribir en su diario?

-Me gustaría escribir la experiencia del fin del mundo. Sería un honor ser el último escritor. Y hacer con ello algo de cierta calidad. Aunque nunca nadie lo fuera a leer.



miércoles, 17 de diciembre de 2014

LOS TRIPULANTES COLONIZAN LA FRONTERA


Vicente Muñoz y sus centauros cogen la diligencia y presentan ‘Duelo al sol’.

Cristina Fanjul | Diario de León 16/12/2014

«Me llamo Vicente Muñoz y hago westerns». Esta podría ser la frase con la que se presentara el escritor leonés. No en vano, el artífice de Vinalia vive siempre en la frontera, un concepto en el que se pueden englobar diversas realidades, como pioneros, como épica, como colonización, como fracaso, como soledad; no en vano, la irrupción de la novela del Oeste en la cultura popular llegó de la mano de autores que publicaban en las revistas pulp después de la Primera Guerra Mundial.

Tras el éxito de Spanish quinqui, el grupo de tripulantes capitaneado por Vicente Muñoz vuelve a embarcarse en un viaje hacia una realidad literaria casi olvidada.

En la frontera

En esta ocasión, el fanzine con más poso de la provincia se traslada a la frontera, para recrear la estética y las historias que forjaron un modo inédito de entender la vida que, si bien relacionamos con el oeste americano, se explica en todos aquellos momentos históricos en los que se produce un cambio de ciclo, cualquier estado de ánimo, cualquier situación en la que el mundo se mueve bajo tus pies. El nombre elegido para este nuevo número de Vinalia es Duelo al sol, un ejemplar imprescindible en el que se han congregado alrededor del fuego literario los mejores narradores, poetas e ilustradores subterráneos de este país. Y, en este mundo, en el que los colonos vivían siempre con el fusil desenfundado, nada mejor que dedicar el número de Poemash al autor fronterizo por excelencia: Leopoldo María Panero.

Sesenta y cinco escritores, entre los que se encuentran el propio Panero, Gsús Bonilla, Toño Benavides, Nacho Abad o Ana Curra, y 34 ilustradores participan en este número con el que la compañía de Vicente Muñoz cumple su décimo octavo aniversario.

La primera fase del Vinalia se prolongó hasta el 2005. Fueron diez números que marcaron época. En sus páginas crecieron escritores que luego se convertirían en estrellas, como Hernán Migoya, e ilustradores como Miguel Ángel Martín y Toño Benavides. Fueron capaces de crecer porque fabularon con todo lo que quisieron, sin censura ni cortapisas de ningún tipo. Para todos ellos, Vinalia fue una nave hacia lo desconocido. Los fanzines nacieron empapados de la tradición pulp norteamericana, del realismo sucio, del porno y la ‘literatura de la noche’.

Ahora, descubren una nueva realidad en la que encajan: el western que, al final, como ellos mismos aseguran, solo es un medio, una escusa para contar una buena historia.



cover by Toño Benavides

Presentación en León:
Viernes, 19 de diciembre, Gran Café.


Nota de prensa


POEMARIO YONQUI: Booktrailer.

POEMARIO YONQUI: David Martín Surroca.

jueves, 11 de diciembre de 2014

ESTE FINDE EN MADRID



"POESÍA ERES TUIT", DE DAVID BENEDICTE, HOY EN MADRID





Con José García a las 20:00 horas,en Vergüenza AjenaCalle Galileo, 56

ASÍ LLEGAN LOS CRÍMENES (1): David González.



Lo último que deberías saber sobre mí, en especial si eres una mujer, es, sin embargo, lo primero que te voy a desvelar: en esencia, soy un inútil. Sí. Lo que lees. Un inútil. Lo que oí yo durante mi infancia y buena parte de la adolescencia. Que soy un inútil. Eso me repetía con insistencia, a la menor ocasión que se le presentaba o que yo le daba, El Hombre de la Cicatriz en el Ojo, es decir, mi padre, el Ogro: No eres más inútil, hijo mío, porque Dios no lo quiso, me decía: Porque sé que naciste en casa, continuaba, que sino pensaría que te habían cambiado en el hospital o que te habían traído de la inclusa. Está de más que te diga que yo desconocía el significado de esa palabra: inclusa. Lo que sí entendía era que yo, además de ser un inútil, un verdadero inútil, no había día que no me lo llamara, ahora también era un incluso.

David González, del blog El lenguaje de los puños.

http://ellenguajedelospunos.blogspot.com.es/search/label/Mis%20historias

Puedes seguir leyendo por capítulos esta novela inédita en su blog.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

DIARIO DE UN ESCRITOR COBARDE: Presentación en León.



El próximo viernes 12 de diciembre, a las 20:15 h, presentación en Librería Artemis de /Diario de un escritor cobarde/ (Lupercalia Ediciones). Intervienen Alex Cooper Alejandro Diez Garín y el autor, Julio César Álvarez. Y a partir de las 22:30 h. fiesta-presentación en Dickens Leon. Con el directo de BALAAnx Bf, y sesiones de dR. HOFMANN 27, Juancho Bummer Juancho Lopez, Elpitrio, Hüugen Dazs y el propio Julio César Álvarez como Julio Eléctrico. Entrada gratuita.

lunes, 8 de diciembre de 2014

POESÍA ERES TUIT, DE DAVID BENEDICTE





Presentación de 'Poesía eres tuit'
de David Benedicte

Con José García
 
Jueves 11 de diciembre, 
a las 20:00 horas, 
en Vergüenza Ajena

Calle Galileo, 56
MADRID

sábado, 6 de diciembre de 2014

DUELO AL SOL en MADRID

Os esperamos

LA COCAÍNA DEL AMOR por Lucy Originales.



Hay un lugar donde las piedras caminan y no temen dejar rastro. Es difícil de comprender, como la oscuridad de tu adicción, de mi adicción. Alguien debe sentir culpa por poner el sol y no permitirnos verlo. ¿Debo sentirme mal si me absorbe tu dolor? ¿Debo sentirlo acaso? Amor, eso es: un camino a la desesperación que irrumpe como el timbre de un teléfono en medio del desierto.

Lucy Originales


miércoles, 3 de diciembre de 2014

DIARIO DE UN ESCRITOR COBARDE: Julio César Álvarez.



La literatura es ese arrebato tonto que pide escribir sobre lo que uno siente, lo dolido que está o lo jodidamente preciosa que es esa chica. Luego, la técnica o la propia experiencia compensan la falta de pasión, la pérdida de impulso, y todo eso que se ha ido diluyendo y transformando en un sanguinolento reguero que acaba en el desagüe. Lo daría todo por tener dentro ese fuego ardiendo. Muy dentro. La literatura no son premios, cenas con corbata y solomillo al punto. No son fotos en los periódicos o titulares con tus palabras ligeramente modificadas. No, no es eso. La literatura es intimidad, ausencia y algo de esa pequeña eternidad que respiran los dioses. Y que nos visita y abandona, como la propia vida.


lunes, 1 de diciembre de 2014

ENTREVISTA a GABRIEL OCA FIDALGO por Manuel Cuenya



Gabriel Oca Fidalgo: 
"La literatura ha sido el encofrado de mi alma"


El narrador Gabriel Oca Fidalgo, autor de 'Ansiedad', está escribiendo una novela de ficción a la que espera darle carpetazo y verla publicada

Autor de las autobiográficas 'La carretera muerta' -en realidad una colección de relatos- y 'Ansiedad', basadas en su propia experiencia con las drogas y encuadradas dentro del llamado realismo sucio, Gabriel Oca Fidalgo dice estar marcado, más que por su tierra leonesa, por la nostalgia de lo vivido -aunque "la nostalgia puede llegar a ser peligrosa si se escarba demasiado en ella, si te regodeas demasiado con tiempos pasados que nunca volverán"-, que fue en León, pero "pudo haber sido allí", aclara este narrador que ha leído, aparte de a Julio Llamazares, a gente de su quinta, como Vicente Muñoz Álvarez, Xen Rabanal, "el otro Julio", en referencia a Julio César Álvarez, "pasa que estos no están en el circuito", señala Gabriel, que reconoce que la literatura es su vida, la cual le sirve como catarsis, como terapia.

Además de algunos autores leoneses, Gabriel se siente deudor de Dostoievski, que "es dios", y otros grandes de la literatura como Céline o Bernhard, aunque también Bukowski, Kerouac o Fante. Y por supuesto nuestros Cervantes y Quevedo. Asimismo, recuerda 'El Víbora' como una de sus fuentes de inspiración. Y muestra su descontento ante los Ken Follet por un lado y los Raúl Núñez por el otro. "Lo demás es enredar, encabronarse, quedarse con ganas de ligar la antorcha y montar una hoguera guapa, de esas que no se apagan".

La literatura ha sido –asegura- su enseñanza y el pilar de su cultura, "el encofrado de mi alma. Sin ella, la vida no tendría sentido, no sería lo mismo, no sé siquiera si estaría aquí". En este mismo sentido, está convencido de que la lectura es imprescindible para escribir de un modo literario, porque no cree que nadie se ponga a escribir sin haber leído antes, "y leído mucho... Creo que es imprescindible, que sientes primero esa pasión por la literatura y que llegado un momento hay algo que te empuja a escribir, tus vivencias, el simple hecho de experimentar.... Pero sin haber leído antes no lo veo factible".

Si bien es consciente de su pasión por la literatura, "tardía", porque empezó a leer a conciencia, o con conciencia, a los diecinueve o veinte años, leyendo también mucho cómic, el cine ha influido de un modo definitivo en su formación. "Era cinéfilo antes de que supiese de esa palabra, ahora soy un enfermo del cine. De hecho le dedico pocas horas a la literatura en comparación con el cine que trago a diario". Y en su caso, tanto el cine como la literatura, le han enseñado a narrar, una con la palabra y el otro con la imagen. Y en este sentido a Gabriel le parece que eso de que una imagen vale más que mil palabras es una falacia. "La narración toma imagen en tu mente, tú le das forma a esas palabras, pero en cada mente se forma una imagen diferente. En el cine, la imagen, está ahí, formada ya. Por supuesto que luego cada cual sacará sus conclusiones si el tema se presta a ello. Pero de hecho no hay peli basada en libro que lo pueda superar, hay pelis geniales, por supuesto, pero ninguna podrá condensar todo lo que encierra el libro de verdad". En todo caso se trata de lenguajes diferentes, aunque complementarios.

Toda novela es autobiográfica. 

Además de sus novelas, ha cultivado la narrativa breve con tres relatos, 'Los colegas del barrio', 'El fin' y 'Parada cardíaca'. Tiene la impresión de que el relato corto es un género muy difícil, si bien debe contar con todos los ingredientes que ofrece una novela pero en un breve espacio.

Gabriel confiesa que todo lo que escribe es autobiográfico, lo que hace recordar aquello que escribiera Llamazares en 'Escenas de cine mudo': "toda novela es autobiográfica y toda autobiografía es ficción". Lo que escribo –agrega él- no son novelas de ficción con planteamiento, nudo y desenlace. "Pero esto, el planteamiento-nudo-desenlace, aunque sea lo básico, lo elemental, o lo más general, no es absolutamente necesario. Ahí está Carver sin ir más lejos: cuentos breves que parecen párrafos extirpados de lo que podría ser una novela, sin inicio y sin fin cotidiano, pero absolutamente geniales de la primera a la última palabra".

Gracias al escritor leonés Vicente Muñoz Álvarez, Gabriel ha podido publicar no sólo sus relatos en 'Vinalia Trippers', "una gozada", sino sus dos novelas. "Es una vergüenza que a peña como a Vicente o a David González no se les reconozca como merecen... Pero a Vicente le da igual y sigue adelante, no es tan derrotista como yo en ese aspecto, no le vence el desencanto".

Su segunda novela, 'Ansiedad' (vida de un yonqui), al igual que su primera obra, abordan el tema de la droga desde un punto de vista autobiográfico, con ironía, con un humor que impregna todas sus páginas, escrito además en la jerga, porque Gabriel escribe como habla.

En la actualidad, está metido con una novela de ficción a la que espera darle carpetazo y verla publicada. Está hecha por completo en su armazón, y aunque se desarrolle en un mundo que conoce bien su autor no deja de ser ficción y eso le está costando más trabajo.Cuenta que cuando salió su primera novela, 'La carretera muerta', se llegó a decir que "el autor te adentra con la jerga en el mundo de la droga". Pero él no tiene nada de lo que avergonzarse, ni arrepentirse. "Que se avergüencen ellos, esos cabrones que están en el púlpito, que dejen de robar un rato y me den curro, que se saquen la cabeza del culo de una puta vez y legalicen las drogas si tanto les preocupa". Asimismo, Gabriel confiesa sin pudor que él se siente satisfecho de publicar, aunque sea en editoriales que están fuera del circuito comercial, "lejos de los planetas, los alfaguaras y los asteroides... En fin. Eso que llaman Vía Láctea y que no es otra cosa que un chorrazo de lefa del que traga mucho bujarrón a dos carrillos, si es que me permites la metáfora".

Entrevista breve a Gabriel Oca Fidalgo

"Naces, creces y desapareces. El tío ese de Cucal sabía de lo que hablaba"

¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

Por segunda y tercera he leído muchos...Pero bueno. 'Viaje al fin de la noche', de Céline, y la pentalogía de Bernhard. Imprescindibles. Para estar leyendo toda una vida.

Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida).

Joder. ¡El Quijote!

Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable)

Todos los infumables, los 'enrevesado-complicados', los que hacen difícil lo fácil, el Burroughgs que pasa de Yonqui para meterse en Nova Express. Y bueno.... Los capullines del karma-online en plan Paulo Coelho, sacándose pelotillas del ombligo como un buda de palo.

Un rasgo que defina tu personalidad.

Harto. Ahora mismo estoy cansado de todo. Pero así a grandes rasgos, insatisfecho.

¿Qué cualidad prefieres en una persona?

A falta de sinceridad y honestidad, me quedo con la coherencia.

¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

Jajajaja... Joder... En fin... ¡Vomitiva! Vamos a dejarlo así.

¿Qué es lo que más te divierte en esta vida?

Esta vida sin drogas no la aguanta ni dios... Debo reconocer que estas preguntas de a cara o a cruz me dan bastante por el culo.

¿Por qué escribes?

Buena pregunta. Cuando tenga una respuesta rotunda tomaré televisión a punta de pistola y se lo haré saber a todo el mundo.

¿Crees que las redes sociales, facebook o twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

Yo soy muy torpe con el tema, me raya. Pero es un hecho irrefutable que ha abierto una ventana a mucha gente. Tanto es así que a esos cabrones que nos llaman pueblo soberano les molesta la corriente que genera y quieren cerrarla. Les molesta que la gente revuelva su mierda y se la unte en la cara.

¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

Mi experiencia, escribo sobre lo que viví. Y escribo tal cual hablo.

¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

Me parece un arma, una herramienta muy válida, pero que soy muy torpe, y muy vago... tengo abierta una cuenta en el 'fais', y un colega me abrió un blog... pero me cuesta ponerme con ello.

Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.

Naces, creces y desapareces.

El tío ese de Cucal sabía de lo que hablaba.


jueves, 27 de noviembre de 2014

1 POEMA de José Malvís.




Viajo
en el interior de un intestino
alargado y metálico,
aglutinado entre belleza proteínica
y grasas saturadas
(expectante de ser expulsado
por uno u otro orificio
sin tampoco sufrir demasiado).
Este tren
alberga suciedades eléctricas
y expresionismo borroso tras los cristales
(sigue las líneas férreas
con traviesas de moqueta
y números decimales)
Mas en este trayecto
exacto y milimétrico,
de colores difusos
y sospechosas direcciones,
la velocidad de la luz
es más lenta que algunas miradas
(los párpados cerrados como persianas
cuentan si se sueña)

José Malvís


miércoles, 26 de noviembre de 2014

04:39 por José Daniel Espejo.



Me encuentro rodeado de cosas medio rotas
que sin embargo funcionan
el viejo azucarero con un
agujero en la tapa
el coche que me dieron
la tele sin mando a distancia
mi forma de encajar. Todo está roto
y sin embargo funciona, no merece
la pena llevarlo a arreglar
o volver a pintarlo, no se sabe
si sería o no mejor cambiarlo`
por cosas nuevas
resplandecientes
sacarlas a brillar de ser posible
comprarlas a crédito. Estoy
rodeado de cosas medio rotas
que sin embargo funcionan, invisibles
objetos abollados que sueñan
con formas exóticas de perfección
si acaso es que duermen: con rodar
sin hacer ningún ruido, con cumplir
las tareas con una fluidez
y una eficacia que desaparecieron
hace ya mucho tiempo
o nunca tuvieron. Cosas rotas
que dan vergüenza ajena
y sin embargo funcionan
y sin embargo funcionan
al cincuenta por cierto con suerte
de su teórica capacidad. Un día
las tiraré a la basura o tal vez puede
que me decida a engrasarlas. Tengo
treinta y nueve años y me rodean
cientos de objetos astrosos
que sin embargo funcionan. Con ellos
sueño ese sueño de la eficacia
y de las cosas recién sacadas
de su flamante envoltorio y al instante
siguiente estamos despiertos
y funcionando como un viejo
tren de cercanías. No huele a nuevo
huele a café.

José Daniel Espejo


sábado, 22 de noviembre de 2014

MALA COSECHA por Joaquín Piqueras.



a mí, como a Tom Waits,
me gusta arrojar los sueños
a la calle para que crezcan
con la lluvia y esperar
con la ociosidad que envilece,
- lo dijo Hesiodo, no he sido yo-,
una cosecha que no llega,
porque aquí en esta tierra
prometida nunca llueve

Joaquín Piqueras


viernes, 21 de noviembre de 2014

COLCHA DE VERANO por Marcos Ferrer.



gravedad en la ciudad
asfalto alquitranado
ha pasado el tiempo
tu voz se ha ido
y la gente solo piensa en ir a Ikea.
las nucas a pleno sol
el poniente
las mujeres que quise
las cuatro de la tarde
las que aún creo ser capaz de querer
el hueco imposible de la tela ligera, bajo el pecho y la carne sombreada
y la falta y el retorno de tu nombre en otro nombre.
tu cama, aquel olor a amanecer
no pensar en ti.
no pensar en nada.
mientras el termómetro alcanza los 38 grados en septiembre.
he recogido de las esquinas algunas notas extraviadas
el dolor de otros pechos desollados
que besan el viento
que rompen los huesos
me gusta la muerte
por todo lo que esconde.
y de repente
una nota urbana
al pie de la escalera
de casa de mi padre
que dice así:
“En mi tendedero ha
caído una colcha de
verano de flores rosas
Puerta:7”
me estoy enamorando de la muerte
por todo lo que calla, por todo lo que esconde.

Marcos Ferrer, del blog Intervaloscopio.

http://intervaloscopio.wordpress.com/

lunes, 10 de noviembre de 2014

LA TRADUCTORA DE INCENDIOS




rodeando la imagen de un suicidio
el borde un tanto azul de las mentiras
una frase muy sucia se reparte
en diversas maletas
por ciudades que aún están dormidas
conformando una ruta, un precipicio
un árbol que ya muerte se ilumina

*

no hay metal más frío
que tus palabras de carretera
cuando ya no existo
y tú le hablas a un pasado
que no comprendo
y tú sufres
y yo sufro
y los dos hacemos del cielo
una cacería horrible


Isabel García Mellado, de La traductora de incendios (Valparaíso Ediciones, 2014).

EL LADRÓN DE SENTIMIENTOS

sábado, 8 de noviembre de 2014

GUAERRILLA

CUERPO BOMBA por EnaJenada



Tener una montaña rusa
en el estómago
y una noria acelerada
en la cabeza.

Bisagras que crujen
en los huesos
y alfileres que penetran
en las articulaciones.

El calor de una hoguera
prehistórica
en las mejillas.

El temblor de un terremoto
nivel 7
en la escala Richter
por todo el cuerpo.

La náusea de Sartre
pidiéndome paso.

Todo junto...
en horizontal o vertical.

Mi bomba de relojería particular.


EnaJenada


miércoles, 5 de noviembre de 2014

PRESENTACIONES DE "ATRAPADOS EN EL PARAÍSO" EN MADRID (8 Y 9 DE NOVIEMBRE)


Los días 8 y 9 de noviembre presentaré mi libro "Atrapados en el paraíso" (Pamiela) en diferentes lugares de Madrid. 

-En la Biblioteca pública de Vallecas (sábado 8, 12:30) me acompañará Gsus Bonilla

-El sábado 8, a las 19:30 en La Marabunta (C/Torrecilla del Real, 32. Lavapiés), estaré con Alejandro Pedregosa; 

-Y el domingo 9 a las 13:00 en Vergüenza ajena (Galileo, 56) con Pablo Cerezal.

http://patxiirurzun.com/portfolio/atrapados-en-el-paraiso-pamiela-2014/

lunes, 3 de noviembre de 2014

PEOR QUE EL ÉBOLA por Iván Rojo.




En el asiento de atrás, nuestro perro.
Ha muerto de viejo. Creo.
Después de cenar se aovilló en la alfombra
y cerró los ojos para siempre.
En la tele hablaban del ébola.
Qué se hace con los restos del amor,
nunca me lo había preguntado.
Enterrarlos en la noche, he decidido.
Supongo que quería salir de casa.
Extiendo el brazo y tanteo su pelo frío.
Quise a ese animal como nunca habría imaginado.

Cuando vuelva te encontraré dormida.
Te acariciaré la frente.
Y será un adiós.


Iván Rojo

lunes, 27 de octubre de 2014

LOS DORMIDOS: Rodrigo Garrido Paniagua.




CLANDESTINOS


Primero nos asignaron un sueldo
manchado de sudor y enfermedad
y la necesidad de tatuarnos en las manos
la oscura posesión de las cosas.

Después llamamos voluntad
a las vallas clavadas en la tierra,
trabajamos para los cartógrafos del dolor,
y delatamos, sin miramientos,
a exploradores que cavaban
túneles en la sombra.

Nos acostumbraron al cautiverio.
Nos acostumbramos al cautiverio.

Un maquillaje torpe
enmascara
miradas que tiemblan.

Algunos respiran lento
para poder llamar a las cosas
por su nombre.

Dormimos de pie y por turnos,
nos sabemos presas,
intuimos que una vez fuimos
hermosos animales salvajes.


REVELACIONES


Hay poemas que provocan orgasmos
en el pecho de los enamorados
porque inventan un cuerpo de palabras luminosas.

Hay poemas que dejan ventanas abiertas
para observar la ropa interior de sus versos,
y nos descubren luces encendidas
y trazan erecciones desordenadas.

Hay poemas con alma adolescente,
aprendices del asombro
y poemas con manos viejas de tanto cerrar heridas.

Hay poemas blancos como el silencio
con que cubre la nieve
o rojos como la sangre de una cabeza cortada.

Hay poemas que son el vino de un eterno brindis,
poemas que llevan a cuestas el rostro
de aquel que los posee.

Hay poemas como el tiempo de los árboles,
como la cueva profunda de un bosque antiguo.

Hay poemas que todavía nos aguardan
dormidos
en el interior de esta gran tormenta blanca.


Rodrigo Garrido Paniagua, de Los Dormidos (Origamin, 2014)


En Los dormidos, el poeta nos cuenta una historia que, no por universal y repetida, deja de ser más actual y contemporánea: el amago de revolución, las ganas de cambio desde el burladero con el ansia de ver sangre, incluso de nuestro bando si así hay diversión o se gana la apuesta más vil.

Leer a Rodrigo Garrido Paniagua me requiere sosiego y silencio para no perderme las tonalidades escondidas entre sus versos. No me malinterpreten, su poesía no es nada difícil de entender y disfrutar, simplemente es que Los dormidos tiene la enjundia de la sencillez, el desasosiego de la piedra contra los cristales y una mirada muy particular, más ahora que está encontrando el equilibrio tan difícil entre su voz personal y la emoción.

Jorge M. Molinero


domingo, 26 de octubre de 2014

HIJOS DE SATANÁS

Population 575.000

FILAMENTOS DE LUZ por Pepe Pereza.


Alguien llama a la puerta. Me quedo paralizado. No me atrevo ni a respirar. Entre los breves intervalos que el timbre deja de sonar oigo los latidos acelerados y punzantes de mi corazón. Paranoia, pálpito en las venas, vacío, vértigo. Me pregunto quién llama con tanta insistencia. Seguramente sea un representante o algún testigo de Jehová. Sea quien sea no voy a abrir. RRRRRRRRRIIIIIIIIINNGGGGG, RRRRRRRRRRRRIIIIIIINNNGGGG, RRRRRRRRRIIIIIIIINNNNGGGG. La resonancia del timbre entra por mis tímpanos igual que una descarga eléctrica. Un rayo destructor que quema y abrasa todo cuanto hay entre el espacio que separa mis orejas. ¿Por qué insisten? ¿Qué quieren de mí? No voy a abrir. Sé que si permanezco quieto y callado tarde o temprano terminarán yéndose. Es cuestión de esperar, de tener paciencia, de no hacer ruido. Que no se sepan que estoy aquí, que crean que he salido fuera. Oigo pasos que se alejan escaleras abajo. Parece se van. Me acerco hasta la puerta caminando de puntillas, cerciorándome de esquivar las baldosas que están sueltas. Acerco el ojo a la mirilla. Nadie a la vista. Antes de volver al salón me aseguro de que la persona que llamaba se ha marchado definitivamente.

Echo parte de la papela encima de la mesa y preparo dos rayas. Una larga y ancha, la otra más pequeña y estrecha. Ésta última para fumármela en un pitillo. Esnifo la grande y disfruto de ese breve momento en que los alcaloides de la cocaína llegan al cerebro. Un instante mágico donde todo cobra sentido y las endorfinas circulan por las venas a su libre albedrío. Aun me tiemblan las manos. Todavía tengo el miedo metido en el cuerpo. Últimamente siento miedo por todo. Miedo a despertar por la mañana, al agua que gotea del grifo, a la mosca que vuela por encima de mi cabeza, al retroceso de mis encías, a abrir los ojos, a cerrarlos. Miedo a estar vivo, a respirar. Cualquier sonido me asusta. El otro día me llevé un susto de muerte. De pronto escuché un ruido muy cerca de mí. Me dio la impresión que alguien estaba masticando al lado de mi oído. Tardé unos segundos en darme cuenta que el ruido que escuchaba lo hacía yo mismo al rechinar los dientes. Ahora me rio al recordarlo pero en su momento me sentí como un verdadero idiota. También temo a los sonidos que llegan de la calle. Un frenazo, el pitido de un claxon, la sirena de una ambulancia… Cualquiera de ellos me pone los pelos de punta. Me aterra sobretodo la presencia de la gente. Eso sí que no lo soporto. He tapado las ventanas con papel de aluminio para evitar las miradas indiscretas de los que viven enfrente. He perforado las láminas para que pueda pasar algo de luz. Cuando el sol pega de lleno unos filamentos luminiscentes pasan a través del aluminio y atraviesan la estancia en diagonal. Hebras descendiendo en paralelo y formando una telaraña de luz. Docenas de ellas retozando con tirabuzones de humo y motas de polvo que flotan en el ambiente. Enciendo el cigarro impregnado de droga y me lleno los pulmones con su esencia. Me gustaría poner algo de jazz, pero temo que la persona que ha estado llamando regrese y escuche la música. Seguiré fumando en silencio. Me parece oír algo que viene del rellano de la escalera. Juraría que son pasos. Salgo del salón de puntillas, procurando no hacer ruido. Me sé el recorrido de memoria y podría hacerlo con los ojos cerrados sin pisar una sola de las baldosas que están sueltas. Llego a la puerta y pego el ojo a la mirilla. Trato de abarcar todos los ángulos posibles cambiando de posición. No veo a nadie, aun así no me quedo tranquilo. De vuelta en el salón preparo otro tirito. Nunca es suficiente. Por un momento evalúo el tamaño de la raya e incomprensiblemente se produce un desdoblamiento en mi personalidad.
- Echa más- me digo.
- Así es suficiente- me contesto.
- Venga, mamón, no seas rácano contigo mismo.
Este último argumento termina por convencer a la parte más conservadora de mi cerebro. Justo entonces: PIRIBIRIBI, PIRIBIRIBIRI, PIRIBIRIBIRI… La llamada de teléfono me pilla por sorpresa. El susto ha puesto en funcionamiento las glándulas suprarrenales de mis riñones, en consecuencia la adrenalina segregada da rienda suelta a la mala leche. Descuelgo el auricular y grito:
- DEJADME EN PAZ DE UNA PUTA VEZ.
Después de colgar me siento mejor, como si me hubiera quitado un gran peso de encima. Es más, me siento tan bien que pongo música y subo el volumen a tope. El tiro de coca aguarda pacientemente sobre la mesa. No me hago esperar. Esnifo. De inmediato el cuerpo se llena de energía y el alma de esperanza. El día acaba. La luz de la tarde se cuela a través de los agujeros practicados en el papel de aluminio. Llevo más de una semana encerrado en casa. No es que me esconda de nadie, tan solo me he tomado unas vacaciones del mundo. Por eso estoy aquí, esnifando y fumando cocaína. Esnifo y fumo. De esta forma paso las horas. Días enteros con sus noches enteras. Caminando por esa desdibujada línea que separa la cordura del abismo. Renegando del planeta y de todo cuanto hay en él. 

Pepe Pereza, del blog Asperezas.