martes, 19 de enero de 2021

UN VERDADERO MUNDO MÁGICO por ARI ZATZU




Mi Soledad es un planeta de cinco kilómetros de alto por ciento
sesenta y cinco kilómetros de ancho.

Tiene dos volcanes fríos, gigantescos,
de agua
sólidahelada.

Mi corazón es del tamaño de Texas,
a veces,
pareciera que hierve.
Tiene cicatrices de un pasado violento,
muerto como el polvo de luna
se desplaza en silencio

Veo a lo lejos una llanura
de superficie lisa

¿Qué puede ser?

Es un hielo diferente.
Nitrógeno congelado con la textura de la pasta de dientes,
densa y blanca

Las cuencas de mis manos absorven flujo glaciar, y sin embargo,
observo líneas hirviendo
Hiervo, como una olla de gachas

Soy lava fría hundiéndose entre rocas calientes
Células de nitrógeno me viven en constante movimiento

Tengo manchas negras del tamaño de montañas.
Trozos de agua helada como leños,
glaciares a
doscientos cuarenta bajo 0

Veo un segundo corazón muy cálido que se aproxima

¿De dónde procede ese calor?

Un mundo dinámico con actividad geológica me fascina
Pero está demasiado lejos de mi sol
y hay tan poca luz
que no alcanzo a impactar
en su órbita

Un océano inmenso subterráneo de agua líquida comienza a infiltrarse
Siento un Calor Latente por debajo de la espalda empapando los
pliegues de las ingles

¿Existe la Posibilidad de que el silencio a
seis mil millones de kilómetros del sol
se rompa?

¿Tendrás vida?

Energía, agua y moléculas basadas en carbono.

Siento queSu química orgánica me derrite algunas costras de lava por
las comisuras de los ojos

La atmósfera de mi luna
posee capas densas de niebla y tolinas,
moléculas orgánicas rojas, como
Piezas de Lego ornamentales

Una atmósfera azulgas, se distingue

Mis Tolinas caen como Lluvia naranja y verde en la niebla
MalvaRosa

En el Exiguo calor,
las diminutas cinco lunas rodeaban los siete mundos que me 
acompañan

De pronto:Una sorpresa

Caronte con cuatro planetas más pequeños se me acerca

Igia, Nich, Estigia y Cerbero
con sus
Órbitas alocadas

Caronte: su cicatriz casi partió mi luna en dos

Se me formaron nueve Océanos líquidos en el plexo solar
Reventé por las costuras como una lata congelada a presión.
Como si se me salieran las tripas de dolor.

MordorRojo ¿eres tú?
No puedo ver.

--Voy Cubierto de tolinas a dieciséis mil kilómetros de distancia--

¿Evaporando glaciares?

¿Qué provocó el cambio?

--El Verano es muy corto.
Viento cálido.
En 800 mil años luz se volverán a calentar
nuestros Ríos de nitrógeno--

Eres un Verdadero mundo Mágico.
Una Inmensa variedad de Mundos.

--Creíamos que sabíamos cómo eran los mundos y estábamos
equivocados--

¿Somos mucho más?

--Sí. Eternos.
Como la vida entre los brazos de quien te quiere--

La soledad es un Planeta
con tu nombre

Ari Zatzu


lunes, 18 de enero de 2021

CESACIÓN por ALBERT SIHOD



en una habitación
de hotel
el mar que choca con
las rocas.
olor a salitre.
a lo lejos una pareja
camina cogida
de la mano por la playa
para después
desaparecer en el horizonte.
un par de palmeras
que el viento mece
junto al balcón.
las palmeras siempre me
recuerdan los libros
de Fante.
a veces—sólo a veces—
la vida no es una
batalla

Albert Sihod


domingo, 17 de enero de 2021

5 POEMAS de LUIS COLDER



Palabra siempre
portátil, palabra
que estiba sucesos,
cuerpos. Palabra
indulto de la muerte.
Palabra nido.
Automedicarse
con palabras ajenas.

*

La geometría
antecede al ser.
Dar forma a la línea,
asistir al Big Bang
de la palabra.

*

quizás solo soy
mis palabras, así de triste;
y ahora silencio, el croma
de la vibración

*

Palabras kilómetro cero
y tú, bendita imperfección.

*

y la oportunidad
del silencio,
ese amor molesto,
esa fuente de alimentación
se fían palabras
en las puertas de las imágenes


Luis Colder


viernes, 15 de enero de 2021

PASAJERO por ÓSCAR ALONSO PARDO



Saber que el camino se acaba
que viajas en un tren vacío
hacia un destino irrevocable.
Contemplas el mar y la lluvia
al viento las hojas mover
y al sol perderse en la montaña.
En la estación espera impaciente
el cálido abrazo de la muerte.

Óscar Alonso Pardo


jueves, 14 de enero de 2021

SOMOS JUEGOS DE CORDEL: Ángeles Mora Álvarez.



En los relatos de Ángeles Mora Álvarez, la locura juega con nosotros. Estira, deshace, retuerce la figura que creíamos real, esa que se nos antojaba verdadera, sana, limpia. En sus manos lo somos todo o no somos nada. Sobrevuela estos cuentos oscuros y hermosos, creando un tablero de personajes alucinados, atmósferas foscas, sucesos extraños. Porque la locura, al fin y al cabo, es una dama caprichosa y gótica, sombría y brutal, y nosotros no somos más que el hilo en sus juegos de cordel.

«Con el trasfondo de la locura, Ángeles ordena estos veinte relatos en tres partes que giran en torno a los secretos familiares, los cambios, duelos, rupturas y, por último, tal vez el más inquietante de todos, la figura de la madre. Escribía Ligotti que “solo podríamos escondernos del horror en las profundidades del horror” y pienso que no existe en el mundo una frase más acertada. (…) De igual manera, para escondernos de la locura tal vez sea necesario enloquecer un poco, transformarse, asumir la alienación por muy paradójico que parezca al primer vistazo».

Del prólogo de Ana Martínez Castillo


miércoles, 13 de enero de 2021

PROMETO NO MATARME por FRANCISCO ROJAS



Obra fresca y profunda con claras influencias de Walt.Whitman, Nieztche o el trabajo a pie de calle con su testimonio vital acerca de diferentes mundos y perspectivas. Un recorrido por el recuerdo y futuro del existencialismo, los viajes y el pan que comemos a diario. Empatía e intimismo se unen en cada capítulo para proyectarnos verdades y mentiras como puños. Estas, a veces surcan las páginas en una furgoneta por Escocia (lugar en el que reside el poeta) y otras, el certero ojo de Pako Pimienta (Badajóz-...) con su fotografía, dota al volumen de una calidad única que eleva estética y significado por encima de la evidente suma 1 +1. Y es que, en verdad, el resultado es mucho más que dos.


martes, 12 de enero de 2021

EL IMPOSIBLE LENGUAJE DE LA NOCHE por JOAQUÍN FABRELLAS



Aquí queda el cortometraje, la voz del escritor, las palabras no tienen cometido, ha fracasado su discurso reflejando lo vacío, la muerte, el asesinato de la estirpe, lo no dicho, ¿es posible que aún quede la música inaudita ? ¿De qué sirvió? Esto es el reflejo, la huida. La ciudad no comprende tus silencios y le es indiferente lo que escribas. No le importan los habitantes, ni los que han caído por nadie. Este es su canto sin melodía. Qué importa este ruido si no hay palabras, qué importa esta ciudad si nadie la mira, si todos se fueron. Todo empieza como acaba, no hay principio o final, ¿no lo ves? Es la historia del fracaso hermoso en la pérdida o la huida de los que no celebraron el regocijo. Descansan en su silencio infinito sin palabras. No lo hicieron por ti, ni por nadie. Algunos no supieron hacer otra cosa y crecen lilas en el paraíso de cristal de los que todo lo ven sin ser vistos. Si ellos no recuerdan su nombre y no importan sus obras, por qué estamos aquí leyendo lo que quizá no pasó en una ciudad sin rostro, pero nos queda la música y el poema. La salida de emergencia ante una caída al abismo de lo que no existe, al otra lado estará el silencio.

Joaquín Fabrellas,

de El imposible lenguaje de la noche

(Chaman Ediciones, 2020)

https://chamanediciones.es/producto/el-imposible-lenguaje-de-la-noche-joaquin-fabrellas/

lunes, 11 de enero de 2021

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Epílogo por Gsús Bonilla.



 me pregunto/ qué es/ lo que busco// en la médula// quizá la esencia 

Vicente Muñoz Álvarez [Médula] 

Porque recurro con frecuencia a la poesía de Vicente Muñoz Álvarez para no perder el rumbo y que su poética me centre el norte de la brújula, porque no quiero desviarme mucho del camino explícito de la claridad ni enviciarme con cantos gariteros de sirena, quiero dejar constancia hoy, en el primer día de este apocalipsis mundial, de virus, máscaras y látex, de mi dicha por encontrar (mientras inicio con pudor el privilegio del encargo de este texto) un conjunto de poemas sobrios y concisos para iluminar este cautiverio impuesto por el miedo y los eufemismos. 

Y aquí está, una vez más, el poso y la esencia, tras Días de ruta y TravesíaHaga lo que haga en la Tierra. Desprendiéndose del lastre retorico y la encrucijada con que a veces se nos llenan los vocabularios. Al margen de metáforas y condimentos, a los que las cocinillas de lo poético tanto recurrimos, porque así somos, calcadores de lo ya escrito, quizá por una estólida necesidad de ínfulas que se pierden en la noche del poema. 

Hallo al poeta preciso. Cada vez más escueto, cada vez más certero, cada vez más verídico. Cada vez más identitario, con el sello propio de quien ha hecho de la poesía de este país casa y domicilio, la poesía vital, el lugar para mi regocijo y pernocta. 

Sé bienvenido. Sé bienvenida. 

Gsús Bonilla. 14 de marzo, en el Estado de Alarma



domingo, 10 de enero de 2021

1 POEMA de JORGE M MOLINERO



En cada copo de nieve
está mi padre.
Está nevando un muerto.
Yo abro la boca y miro al cielo.
El campo grande cubierto :Patri

es una enana en los ojos de mi padre.

Soy un pavo real hundido en la tristeza.
Cuatro centímetros y ya sangra el corazón.

Mi padre cayó al resbalar
con el hielo del bordillo :no pude

no supe hacer nada para evitarlo.
Un ángel en la nieve
no es un niño agitando sus brazos
sus piernas :es mi padre muerto

en el suelo.

Me mostró cada palomar
en el páramo castellano. La ceniza

de su volcán petrificando
cada verso. Kurosawa

me dice :he visto
a tu padre acabar con Amba.

Cae un muerto del cielo :abro la boca

:papá

te has metido hoy en mis huesos.

Papá :tengo una punzada de orgullo
cada día que te pienso.


Jorge M. Molinero

sábado, 9 de enero de 2021

MONTAÑAS DE CAL por CARLOS DE LA CRUZ



la tierra cubre con piedras de cal y leche el contorno
sin eco de tu nombre madre de cal y leche caliente
con chocolate madre los pies enterrados en la nieve
madre los pies sin dientes la curva exacta del dolor
llego tarde siempre he llegado tarde creo
que no soy ni estoy
ojalá fuera viento o lluvia contra tu puerta
animal que se acurruca detrás de tus rodillas
fuego en mitad de la noche y en mitad de la nevada
calienta la leche y la piedra
fuera del eje te amo
viejo cachorro
la furia de la ternura
en silencio
el amor en una mano
y en la otra el rumor de dios
que ignora la flor acaricia la flor
escupe la flor enciende la petaca de la flor
la noche respira despacio lacrimosa
viejo tensa el tambor
tam
golpea
tam
contra la concha del amor
más grande que el nudo de piedras y de palos
que nos hiela los pies al salir de la cama
como si le pisaras la boca a un muerto
y eras tú
viejo.

Carlos de la Cruz


viernes, 8 de enero de 2021

DESDE EL SEGUNDO UNO por MARÍA GUIVERNAU



Nací luchando desde el segundo uno,
me he saltado la mayoría de las reglas,
he descreído en todos los dioses,
he tropezado y me he puesto en pie
una, y otra, y otra, y otra vez,
he volado en pedazos
y me he reconstruido,
he recorrido caminos
que no llevaban a ninguna parte,
he perdido algunos trenes
y me he tirado en marcha de otros.
Mirar atrás duele
por eso no vigilo mi espalda
y nunca veo venir las puñaladas.
No me gustan los pájaros enjaulados.
Vuelo sin despegar los pies del suelo.
Me falta un poco el aire lejos del mar.
Siempre que me rompen el corazón
digo que es la última vez
y siempre vuelve a ser mentira.
Un abrazo cura casi todo.
Y ahora,
que aspiro a que aún me quede
media vida por vivir,
repetiría cada paso que di
para ver en el reflejo del espejo
lo que ahora soy.
Y sonreír.

María Guivernau


jueves, 7 de enero de 2021

HEY, BOB KAUFMAN por JAVIER VAYÁ ALBERT



Hey, Bob Kaufman
me pareció verte en la playa
recitando entre los claxons
de los coches y la muchedumbre bajo las ubres
polares de las estrellas
y el descenso en el censo de
los predicadores de ascensor.
Hey, Bob Kaufman
escribiendo en el aire drogado
de los callejones de frisco
en el breve domicilio
de las águilas calvas
y todo eso de ya sabes
el cielo es una jaula tan buena
como otra cualquiera
para los masticadores de frío
pero la cárcel es mucho peor.
Hey, Bob Kaufman
me pareció ver a Neal Cassady
caminando por las vías del tren
parecía perdido
parecía tener esa mirada
ya sabes, de no querer volver.
Hey Bob Bob Boy Bebob Bebop
BeatBob Beat box bebebeBop
la gran B
la cara B americana
B-voz de saxo bombeando
sobre el rebaño de la nación.
Hey, Bob Kaufman
huye de aquí, la poli ha llegado
y tú eres tan solo
un borracho negro
un vagabundo negro
un poeta negro
un negro
una patada
en la espinilla de Dios.
Carne de cañón y carbón
en las esquinas doradas
en paredes meadas de grafiti
donde se puede leer
"la calle manda"
"vivan los malos"
recoge tu premio soñado
el mundo ya te ha olvidado
aunque lo cierto
es que nunca se acordó
de ti demasiado.
Hey, Bob Kaufman
Now's te time y todo eso
todo el asunto del gran aullido
visceral y cósmico danzando
en la tierra maldiciendo
a los hombres de buena voluntad un garito de jazz
y torpes monedas de opio
para el jodido cabaret universal.

Javier Vayá Albert


miércoles, 6 de enero de 2021

NOCHE DE REYES por NICOLÁS CORRALIZA




Deja los zapatos
cerca del fuego.
Llévame al exilio
de la ilusión,
a una casa con niños
que despierte con la nieve.
No hay nada más.
Sólo nosotros
y un poema
que acabó siendo la vida.

Nicolás Corraliza


martes, 5 de enero de 2021

EL VIRUS MORTAL por MAYA MUKTI



Gente que tuvo alguna vez vida.
Que fue una niña soñando con ser bailarina,
fue un chaval construyendo edificios en su imaginación.
Personas que nunca llegaron
ni a acercarse un poco a lo que proyectaron
a pesar de sentirse capaces de aquello y de más.
Vidas que aceptaron recortar sus alas
y se resignaron -casi casi alegres-
a llevar lo que llaman una vida normal.
Con sus decepciones, con su mal de amores,
con sus estrecheces, su mediocridad.
Gente que se apaga y a veces se enciende
clamando al destino
qué más deben perder, a qué más deben renunciar.
Personas con hambre, con rabia,
con miedo, encerradas en pisos
que el próximo mes ya no podrán pagar.
Gente secuestrada, condenada a muerte
en nombre del dios del dinero
que unos cuantos hombres
vestidos de negro y de falsas palabras,
llaman el bien público,
razones de estado, solidaridad.
Hombres y mujeres que quizá han perdido
o que les han robado, su propia conciencia.
Seres desgraciados que se irán del mundo
sin haber probado lo que era luchar por sí mismos,
su salud, sus hijos, por su libertad.

Maya Mukti


lunes, 4 de enero de 2021

TÚ, MI YO, DEBERÁS CEDER por NATACHA G. MENDOZA



Tampoco le estás ganando a la vida por goleada, ten en cuenta que ahí fuera todo es más catastrófico de lo que aparenta. Sí, brilla el sol, pero no te fíes. Los antecedentes de este verano son crueles, hay demasiados cadáveres sin encontrar. Pero aunque me hable en voz alta, aunque intente convencerme de que debo salir y ser valiente, termino desempolvando el caparazón para esconderme en la oscuridad. No te hagas ahora la débil, pequeña, bueh, negociemos; me pondré un vestidito de flores, y tú, mi yo, deberás ceder, entrar más en este cuerpo y empujarlo hacia la luz del maldito sol. Es que hace milenios que no sé apreciar la brisa, o el hecho de andar por esa orilla hasta sentir el frío de un océano que no me conoce. Debemos intentar ser una, al menos hoy, antes de que el verano decida marcharse sin aviso, para esconderse detrás de otras estaciones que vendrán también a joder. Ayúdame a camuflar este dolor, este ejercicio que es soportar el tiempo corriéndote el cuerpo. Tampoco le estás ganando nada a este encierro, a ese hueco en el que te haces ovillo. Me peinaré, hoy sí me peinaré.

Natacha G. Mendoza


domingo, 3 de enero de 2021

EL RASTRO por GUADULUPE GRANDE



Somos materia de extrañeza
quién nos lo iba a decir nosotros
que hemos sufrido tanto 
Pero nuestra memoria no arde 
y ya no sabemos morir

Memoria de la vida, 
memoria de los días y la vida, 
cuchillo que abre el mundo 
esparciendo unas vísceras que no consigo descifrar.

Memoria de las tardes y la luz, 
alumbras la mirada 
eres el vigía implacable, 
la brújula severa, el testigo carcelario 
que anuda el tiempo en su mazmorra.

Qué buscas, memoria, qué andas buscando. 
Me sigues como un perro hambriento
y tiendes a mis pies tu mirada lastimera; 
husmeas, perniciosa, en el camino 
el rastro de los días que fueron, 
que ya no son y que jamás serán.

Te arropan los andrajos de la dicha 
y la desolación te ha vuelto precavida;
memoria de la vida, memoria de los días y la vida.


Guadalupe Grande

sábado, 2 de enero de 2021

jueves, 31 de diciembre de 2020

LA SOLIDARIDAD EN LOS TIEMPOS DE FACEBOOK por ANTONIO JAVIER FUENTES SORIA



La noche ha dejado
un par de copas vacias
sobre la mesa
y un libro de poemas.
En la ventana,
hay viejas luces de neón
y gotas de lluvias
que resbalan.
En algún lugar,
alguien se agarra al borde
de un profundo precipicio,
gimotea y siente
el insoportable dolor
de sus uñas descarnadas.
Pero eso sucede en otro sitio,
y los dos sabemos
que todo está muy lejos
y que no vamos a llegar
a tiempo.
Yo escribo la palabra "Paz"
y dibujo un corazón
en los cristales.

Antonio Javier Fuentes Soria


INSÓLITOS

miércoles, 30 de diciembre de 2020

CEMENTERIO DE ELEFANTES por CELESTE PÉREZ FERNÁNDEZ



Tener una urna de metáforas y enterrar. Quizás la huella que arrastras sea otra arquitectura prehistórica, el costillar de la costumbre. Ahí no se puede excavar; solo se puede velar y acariciar. Acariciar los contornos y las sombras. Los elefantes mueren próximos los unos a los otros por el instinto de buscar agua. Los mismos elefantes que giran, de vez en cuando, su gravedad alrededor del insomnio. Las palabras son relieves de marfil. Tener una urna de metáforas y enterrar. Un mamut custodia mis noches sedientas.

Celeste Pérez Fernández


martes, 29 de diciembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Nota preliminar.



Haga lo que haga en la Tierra
cierra la trilogía La llama encendida, que inicié con Días de ruta (Lupercalia, 2014), continué con Travesía (Chamán, 2018) y concluyo, seis años después, con esta última entrega.

Aunque los tres libros son independientes entre sí y pueden (y deben) leerse por separado, temática y formalmente presentan una serie de rasgos comunes: la dialéctica entre mis dos oficios, el calzado y la escritura, y el modo y las consecuencias de intentar combinarlos, por un lado, y la poética autobiográfica, escueta y esencial que les caracteriza. 

Y sin embargo, desde el punto de vista estilístico, son también muy diferentes: Días de ruta, el primer volumen, mezcla prosa y poesía, Travesía, el segundo, es todo prosa poética, y Haga lo que haga en la Tierra, el tercero, exclusivamente poesía. 

Nunca me han importado ni gustado las etiquetas y escribo cada libro tal cual me lo dicta mi corazón, sin atenerme a ningún tipo de norma preestablecida. Pero creo (o al menos eso he intentado) que entre los tres títulos hay un nexo argumental común y un hilo conductor que les confiere unidad y sentido: ser una crónica (poética y crítica) de los tiempos que corren y estamos viviendo, de la debacle del capitalismo y el desmoronamiento de la economía de mercado, y al mismo tiempo de la dinámica y sinsabores del oficio de la escritura (don y maldición), el segundo gran eje temático de la trilogía. 

El tercero (además de muchos otros tangenciales), finalmente y cómo no, es el amor (y el desamor), presente siempre de un modo u otro en mi obra y, para bien o para mal, motor del mundo. 

Tres libros, tres visiones, tres miradas 

Y un solo corazón latiendo. 

Arden los restos. 


Vicente Muñoz Álvarez,

de Haga lo que Haga en la Tierra

(Canalla Ediciones, 2020)



lunes, 28 de diciembre de 2020

VENENO por JOSÉ FERRERAS



EXIJO recuerdos a la vez hermosos y LIBRES de culpa / espeluznantes y bellos CON el crepúsculo de lo que dará LA felicidad / con lacónicas RISITAS y el aburrimiento por las pasiones / EXIJO suculentos MUSLOS mugrientos de risa / y una lluvia de granizo SOBRE los rostros de los malos instantes / perforando globos oculares QUE REZUMAN la MIERDA / acompaña a las RESPUESTAS fáciles y VACÍAS / en PALABRAS casi cantadas por el crepitar de un corazón MUERTO / EXIJO la denigración TOTAL de los momentos más serios y urgentes / aquellos que controlan la QUÍMICA de los cuerpos empalidecidos / con ojeras dormitando en sus almas y coágulos en sus extremidades / EXIJO la más bella reina SUCULENTA grata y espléndida / aún más suculenta al arrodillarse frente a la bañera / CONTRA EL ESTADO LA NACIÓN EL GOBIERNO EL TRIBUNAL el PODER / con la cabeza sumergida durante AL MENOS una hora / EXIJO complejos cálculos demasiado numerosos para ser siquiera mencionados / EXIJO VENENO DE TARÁNTULA INYECTADO EN VENA A TODOS LOS DEMÓCRATAS / parásitos beatos jugueteando bajo SUS pantalones / cuando sus rostros se tornen AZULES por el HEDOR del ESTIERCOL / exigiré TODAS LAS DROGAS vírgenes que me hagan aullar / y me besen y me humillen y me vomiten y me perviertan / EXIJO el más sincero DESPRECIO por el infinito aburrimiento / que surge de los recuerdos a la vez hermosos y libres de CULPA / con lacónicas RISITAS y muslos mugrientos de apatía / EXIJO un interminable cortejo de putas lamentándose del FESTIVAL con el debido GRITO / masticando optalidones y atragantándose con la mierda / que acompaña a las respuestas FÁCILES y vacías con el latido que crepita muerte / EXIJO vómitos en la ESCALERA y sangre sobre la almohada / EXIJO el cuchillo de limpiar la dentadura POSTIZA / clavándose salvajemente en mi cara MIENTRAS me follas sobre bombillas rotas y sal MARINA / ensartar / destrozar / embestir / desgarrar / EXIJO TODO el veneno de tarántula en una botella DE cristal pulido / con la forma DE un mariposa que ARRASTRA al rey de los judíos / envenenaré la ciudad y la sumergiré en fuego / bajo baratas melodías dadaístas que ESTALLAN en tu pecho / EXIJO a lenny bruce y j f kennedy enfrentados en combate justo / cuando el brillo de sus ojos parezca cargado de LUJURIA / exigiré LA NULIDAD DE TODA LEY con carácter retroactivo / EXIJO veneno de tarántula para adultos e infantes / y para TODO aquel que oculte el oscuro deseo PSICOSEXUAL / de follar con la mugre que no se REFLEJA en los espejos / EXIJO mi vida mi mente y un plato de alimento ensangrentado / QUE acompañen a la derrota de todo lo que es “YO” / y tras caer al abismo desde el borde biselado de un minuto cilíndrico / EXIGIRÉ LA MUERTE de toda mi entidad física / y una manada de perros gigantescos muriendo de tanto ladrarme 


José Ferreras, de La fábrica de arañas (InLimbo, 2020)

https://www.inlimbo.es/libros/categoria/poesia/2-la-fabrica-de-aranas/


sábado, 26 de diciembre de 2020

AVIARIO: Gsús Bonilla.




Para los coleccionistas de símbolos el valor de una esquela, las iridiscentes alas azules de la mariposa cola de golondrina y las zapatillas raídas de andar por casa. Ave de las aves, bestia de las bestias, planta de las plantas, humano de lo humano, planeta entero. Yo que he estado en un presidio, pero no internado sino leyendo poemas al preso verídico, al condenado y penado, al dominado, puedo y quiero decir: que este aire nuestro que nos despeina el cabello, esta luz de sol que nos embellece, estas noches mustias de insomnio ocupando el tiempo en naderías, este florecer diario de persona libre, este no sé qué, este no sé cuánto. Y ellos no.

*

A días tuve la sensación de estar atorado en una arqueta en medio de la nada, céntrico entre cuatro lados de un cubo perfecto. Sin embargo, en mi  boca asimétrica y complacida de un tejido de retales que ahora desconozco, todavía era posible vomitar fragmentos de un diccionario insuficiente, como una arcada de paz y serenidad. En aquel nuevo mundo oscuro, con mi traje hecho con bolsas de basura y la respiración suspendida por momentos, las uñas me crecían hacia la tierra y acababan por pudrirse.

*

El pubis negro y los huevos negros. El tabaco negro y un libro negro. Los gatos negros y el futuro negro. El humor negro y el corazón negro. El dinero negro, el mercado negro, los trapos negros. Los negros. Los zapatos negros, el jersey negro, el vestido negro, el coche negro, el espacio en negro. La viuda de negro y el viudo de negro. El luto negro en un país monocromo.

*

Estupor, miedo, interrogantes... Durante todos estos días en mi mente solo ha rondado una idea: cómo hacer fuego con un lápiz. Y para cuando pase todo, intentar tiznarme con aquellos rescoldos que aún me sobrevivan, antes de ser ceniza. No sabría desentrañar este maremágnun de acontecimientos y emociones, ordenarlos y ser exacto en mi juicio. Mejor, agrupar todos esos trozos en fardos, para después sumergirlos y que se disuelvan poco a poco en el agua con sal de la memoria.


Gsús Bonilla,

de Aviario. Cuaderno de Excusas (Altolibro, 2020)


jueves, 24 de diciembre de 2020

ARTÍCULOS DE PRIMERA NECESIDAD: Ramón Bascuñana.



EL POETA ES UN VIVIDOR

[Paráfrasis de un poema de Roger Wolfe]

El poeta es un fingidor.

F. Pessoa


En realidad la cosa es muy simple:
eres un vividor y tú lo sabes.
Te pones y escribes
un poema cada dos o tres días,
—fingiendo que eres otro,
que vives otras vidas—,
y luego lo abandonas
debajo de una pila
de poemas escritos de la misma manera
cada dos o tres días.

Más tarde te arrodillas
en un lugar propicio de la casa
—el baño, por ejemplo—,
y con los brazos en cruz
le das las gracias
a Dios y a las Musas
por el don del poema
que escribes cada dos o tres días,
por su verdad fingida
y porque a veces puedes sobrevivir con ella.
Y llamas por el móvil
a todos los amigos que te ignoran,
a todos los poetas que te ignoran,
a las madres de todos los poetas
y todos los amigos que te ignoran,
y a todos los críticos que ignoran tus poemas
escritos cada dos o tres días
y les anuncias la buena noticia,
les juras y perjuras,
mentiroso infalible, fingidor verdadero,
que no volverás a escribir otro poema
hasta dentro de dos o tres días
si Dios quiere.


YO QUISE SER POETA

Yo quise ser poeta de los de pelo en pecho,
de los que escriben versos con las manos,
no con el corazón, que así les salen.

Yo quise ser poeta de los de pelo en pecho
para tomarle el pulso a los problemas
del hombre de la calle.

Yo quise ser poeta
de los de pelo en pecho,
trasnochar, beber whisky, escribir una oda
a la mujer barbuda, al machismo,
a las torres gemelas, esas que ya no existen,
y a los toros de Osborne que los tienen bien puestos.

Sin embargo, mis versos,
ásperos como barba de tres días,
no hallan acomodo en este siglo
de atléticos poetas de gimnasio
que bañan su poemas
en agua de colonia de diseño
para que huelan bien cuando los leas
y no puedas oler su podredumbre.

Yo quise ser poeta de los de pelo en pecho,
pero ya no se estilan
y he tenido que ceder a la moda.
Dentro de diez minutos me depilo
y mañana me apunto en un gimnasio.


FACEBOOK

Avec le temps tout s´evanouit.
Avec le temps
Avec le temps, va, tout s´en va


Leó Ferré

Intentas que la vida parezca interesante, 
una fiesta sin fin, una orgía perpetua.
Cuelgas fotografías de momentos sublimes
o que tú crees sublimes. Incluso algún poema
de tus libros antiguos de los que ya no quedan
más que los ejemplares que guardas en tu casa.
Es agosto, es verano, abundan esas fotos
con fondo de piscina o playa con palmeras
donde luces bronceado y tus clásicas gafas
de sol de todo el año y el bañador de moda;
el último diseño comprado en es.collection.
También hay muchas fotos de cenas con amigos,
de copas en locales donde la noche muere
cansada y agotada cuando se acaba el ritmo
que el DJ nos impone. Y puntuales enlaces
con You Tube y el pasado. Canciones de Cecilia,
o quizás de Dalida: Mourir sur scène, Avec le temps,
Il venait d´avoir 18 ans, o tal vez canciones
de Saint Etienne. Canciones de un tiempo derruido.
Nostalgia del que fuiste, del niño sin palabras
y del adolescente que leía poemas
de Valente y Cernuda, de Lorca y de Cavafis:
como quien busca amigos o ignorados amantes.
Versos que permanecen como llagas abiertas
en la torpe memoria del que te has convertido.
Ese que cuelga fotos banales del presente
—playas, cenas, amigos, bañadores de marca—,
pero que cada noche cuando muere la noche
elije un cuerpo inerte, fugaz, desconocido,
para calmar la rabia que nace del deseo
y vuelve solo a casa, agotado y cansado,
y escribe otro poema donde al menos intenta
que la vida parezca perfecta y misteriosa
aunque ya no lo sea y el poema se vuelva
arma de doble filo, quizás en contra suya.
Más tarde, cuando se despierte, elegirá
las fotos adecuadas para dejar constancia
de que anoche, la noche, fue mejor que anteanoche.
Pero él ya lo sabe y tú también lo sabes,
en las fotografías que ahora miras en Facebook
no aparecen las grietas, las dudas, los defectos:
la vejez de tus padres, tus dolores de espalda,
la soledad y el miedo, la rutina mediocre
de los días iguales que aburren y desgastan.
De eso solo hablas cuando escribes poemas.
En tu Facebook intentas esconder el presente
y legar al futuro la impostura perfecta.
El rostro de tu alma siempre serán tus versos.


Ramón Bascuñana, de Artículos de primera necesidad (Boria Ediciones, 2020)


martes, 22 de diciembre de 2020

DE LO TERRIBLE por ANA MARTÍNEZ CASTILLO



 Veintinueve

Con la rabia y la locura y el martilleo de la escarcha, con el huésped incómodo en las sienes, con la mucosidad del tiempo y de la lumbre, la saliva mítica o las aves, con el celo y con la prisa, con el veneno y la huida y la realidad durmiendo en los tobillos, con la comisura de los labios, con insectos: escribe así, de forma automática y absurda, terrible, ambigua, escribe así todos los días.

Diecisiete

Una suavidad blanca que vienen del hielo. Un morirse con sigilo, como no queriendo. Una añoranza de la nieve que no se conoce, o del mar, o de la bruma perfecta sobre las cumbres.

Quizá solo sea cierta la llanura.

Tal vez sea verdad el viento entre la grietas o el esparto. El frío que adormece los pómulos. El aliento de los ojeadores, los perros escarbando la lejanía. El grajo.

Diez

El polvoriento cardo, la vid o la paloma. Los surcos fértiles si se arrodilla la tarde. Prematura niña difunde si muge la noche. El pozo. El olor insípido de los taxidermistas. Niños secos con osamentas minúsculas. Una fibra de aliento entre las alas.

Vine aquí para verlo todo.

Lo que queda aún en pie, y que dice que existíais.

Tres

Aquí estuvo la tos y la pregunta, detenida epidemia de las bocas, el grito y todos sus regalos, taxonomía histérica del aire. Aquí hubo silencio a veces, la posibilidad de no creer, de ser intocable niña preferida, evitar el contagio, el vómito, el pus, evitar la torpeza de ser sincera en el poema.


Ana Martínez Castillo,
De lo terrible 
(Chamán ediciones, 2020)

https://chamanediciones.es/producto/de-lo-terrible-ana-martinez-castillo/


lunes, 21 de diciembre de 2020

HÍBRIDOS 2020: Última Jornada: DOGO & JORGE COLDAN.



Dogo, en el centro, y Jorge Coldan (primero por la derecha) serán los protagonistas de hoy en Híbridos con ‘Tiempo Vs Espejo’.

Diario de León. 21/12/ 2020

DOGO CONTRA UN MERCENARIO

Les separan dos décadas y les une un grupo. El sevillano y el leonés Jorge Coldan se suben al escenario de Híbridos en forma de ring del arte bajo el título de ‘Tiempo Vs Espejo’

Lugar: Salón de actos Ayuntamiento (Alfonso V).
Hora: 19.30 horas.
Entrada: Gratis con invitación.

Tiempo Vs Espejo. No se trata de profesor y alumno pero hay el trasfondo del nombre recuperado en León de la mítica banda sevillana Dogo y Los Mercenarios. Dogo vive en León. Jorge Coldan, músico de aquí, ha sido uno de los cómplices necesarios para que el de Sevilla, con formación leonesa, volviera a los escenarios. En Híbridos se juntan ya criados, por tanto, en un espectáculo mixto que promete prosa poética musicada con canciones.

El argumento e hilo conductor de Tiempo Vs Espejo invita a una reflexión acerca de una de las contiendas más importantes en la vida de cualquier persona: la ardua tarea de reconocerse, asumirse y, a poder ser, estimarse frente al espejo a lo largo de toda la vida. Y ahí aparecen Dogo y Coldan. La acción se desarrolla dentro de una escenografía muy simple que representa la esquina de un ring de boxeo donde contendiente y coach declaman, cantan y ponen acordes y atmósferas sónicas al espectáculo-combate. Todo esto se dice en una sinopsis que intencionadamente deja abierta la sana incertidumbre del directo, que ha de llevar la flexibilidad del guion y la improvisación.

Así, como púgiles artísticos, que seguro que no besarán la lona: Diego Fuentes (Madrid, 1963), músico, compositor y artista multidisciplinar, y responsable en esta ocasión del guion, los textos y la escenografía. Es el líder y compositor de Dogo y los Mercenarios, con cuatro elepés a sus espaldas en la histórica y referencial compañía Nuevos Medios: Ansia, Llueve en Sevilla, Mala Reputación y Narrativa. También cuenta a sus espladas con otros espectáculos de spoken word: Amor bajo cero (Festival Palabra y Música. Teatro Lope de Vega, Sevilla 2006) o Del Viaje, el amor y la muerte (Ciclo Nocturama. Museo de Arte Contemporáneo. Sevilla, 2008). Jorge Coldán (León, 1983) es músico y productor musical. Miembro activo de bandas de rock como Señor No, Kurt Baker Combo y Dogo y Los Mercenarios.


domingo, 20 de diciembre de 2020

LA FÁBRICA DE ARAÑAS: José Ferreras.



José Ferreras sabe de la araña que se esconde entre tus mantas, que envilece tus sueños, oscurantistas, parduzcos y tardíos, para derrocarlos. Sabe de la araña que tuerce tu gesto al enredársete entre el pelo, que se desliza por tu rostro y se oculta en tu oído, Sibila sibilina, cargada de premoniciones.

Las conoce, pues es él quien las fabrica con las manos, alejado de todo flexo estudiantil, de todo redil, de todo rebaño, para penetrar en las moradas aburguesadas de la mayoría y quemar la alfombra, contribuyendo así a purificar la estancia, a limpiar el polvo, cargado de revoluciones.

(Del prólogo de Sara Prida Vega)


viernes, 18 de diciembre de 2020

TIERRA QUEMADA: Rafael López Vilas.



La realidad que cuenta esta novela ––ya lo hemos dicho–– no es elegante ni sofisticada, no, es del color del hierro y del sudor, huele a días y noches sucesivos al borde del sumidero, sabe a cañerías y a sopa de sobre, tiene la textura de los flexos de luz humilde en los deberes de la mayoría de los niños y niñas. Aquí, entre estas páginas, como nos dice el autor, el vaso no está medio vacío ni medio lleno. El vaso está roto. Y alguien tiene que recordárnoslo de vez en cuando.

*

El calor de las vidas que habitan Tierra Quemada nos toca de cerca. Es fácil reconocer en estas páginas a quienes podrían ser nuestros vecinos, vecinas, familiares, o a nosotras mismas. Sobre todo si los lectores hemos pasado por la crisis siendo los ninguneados. Tierra Quemada habla de esa España que Galeano podría llamar la de los nadies. La España de los últimos. Los que, desde las colas del INEM, pacientes esperan a que les caiga algo de lo que algunos economistas llamaron teoría del derrame. La España de los que pagan los platos rotos del señorío


miércoles, 16 de diciembre de 2020

HÍBRIDOS REÚNE A VICENTE MUÑOZ Y DAVID GONZÁLEZ



El poeta gijonés David González.

Joaquín Revuelta. La Nueva Crónica | 16/12/2020

‘Híbridos’ reúne a Vicente Muñoz y David González

POESÍA. Considerados dos de los poetas realistas más influyentes de su generación, este miércoles protagonizarán una lectura-presentación de sus poemarios ‘Haga lo que haga en la Tierra’ y ‘Hombre al agua’

La segunda jornada de la presente edición de ‘Híbridos’ llega este miércoles al salón de actos del Ayuntamiento de León, que a partir de las 19:30 horas con entrada por la calle Alfonso V y con el aforo limitado tendrá lugar la lectura-presentación de los poemarios ‘Haga lo que haga en la Tierra’ de Vicente Muñoz y ‘Hombre al agua’ de David González, dos de los poetas realistas más influyentes de su generación, de los que Gsús Bonilla escribe a modo de introducción: «Desde hace más de una década la obra de David González y Vicente Muñoz Álvarez me acompaña. Autores de los que copié, transcribí citas, dediqué versos, incluí en libros colectivos y elaboré textos y prólogos, cuando me lo pidieron y cuando no también, para sus propios libros. De hecho, si hay una poética con la que me siento algo más que identificado esa es la ellos. Sus poemas me hablan».

El autor gijonés llevará a cabo una lectura dramatizada de su obra, prestando especial atención a su último libro, la antología ‘Hombre al agua’ (Agita Vallekas y Desacorde Ediciones, Madrid 2020), que reúne 40 de sus poemas más directos y emblemáticos más once poemas inéditos y diez semblazas a cargo de los músicos Kutxi Romero, Felipe Zapico, Indio Zammit, Javi Pascual, Kike Babas, Josu Arteaga, Antonio Yeska, Lülu Forraje, Belo Susodicho y Doris Escarlata.


Por su parte, el leonés Vicente Muñoz acaba de publicar el poemario ‘Haga lo que haga en la Tierra’ (Canalla Ediciones), última entrega de la trilogía autobiográfica ‘La llama encendida’ iniciada con ‘Días de ruta’ (Lupercalia, 2014) y continuada con ‘Travesía’ (Chamán, 2018), tres libros independientes entre sí que pueden y deben leerse por separado, si bien presentan temática y formalmente una serie de rasgos comunes, como son la dialéctica entre los dos oficios de Muñoz, el calzado y la escritura, y el modo y las consecuencias de intentar combinarlos, por un lado, y la poética autobiográfica, escueta y esencial que les caracteriza. «Al ser el último de la trilogía es el que cierra un ciclo, tanto vital como literario. Por otro lado, supongo que al ser el único volumen de poesía exclusivamente, y además una poesía muy concisa y muy breve, que es la que a mí me caracteriza, muy esencial y muy directa a la raíz, a la esencia, pues puede ser que sea el más personal de los tres. Yo creo que son los tres muy personales, lo cual no lo digo ni mucho menos como virtud, porque de hecho hoy en día el tipo de literatura que yo hago no es exactamente comercial, no es lo que el mercado pide ni quiere, lo digo como una señal de honestidad. Esto es lo que hay y esto es lo que os estoy contando», asevera el autor y editor leonés.


lunes, 14 de diciembre de 2020

CIUDAD MORI: Sergio Mayor.



Un viaje apasionante por los entresijos de una ciudad que se convierte en una vida, o en muchas, o incluso en muchas ciudades a la vez que van confluyendo ante los ojos y haciendo patria en el corazón. No falta nada en esta historia porque a esta historia no le falta lo esencial, lo que hace camino, lo que nos duele y lo que nos bendice. Cada capítulo es un triunfo de la buena escritura.


domingo, 13 de diciembre de 2020

EL FUEGO GRITA QUE LA CARNE ES SUYA por ÁLVARO HERNANDO



El insomnio se está convirtiendo en una liturgia opaca. Los tiempos se suceden, agudos, no ajustan el ritmo y suenan vacuos. Se precipita todo lo que no se toca, golpeando como tipos de máquina de escribir. Se marcan en relieve los contornos de las letras y el papel es un testigo sordo. Reposa dentro de un desvelo el hambre que germina en los nudos de las tripas. Dos segunderos se persiguen, escupiendo ruidos desde distintas paredes. Algún coche se va acercando a la hora en que el trajín es la homilía. Si hay un Dios, duerme y no recuerda. Los hombres no aparentan tener más memoria y desprenden olores acres, a desamparo y a espera. 
El suelo se quiebra con la luz y con el sol se bosteza, bebiendo un aire que no llena el estómago. 
El corazón se cansa y canta dolor suave. Muerte suave. Herida suave. Una erección recuerda que el animal tampoco duerme y que es un ser gregario y sin manada. La contradicción está servida: ni cerebro ocioso ni muerte desocupada. 
La noche se acerca siempre por la espalda. Revolotea en la oscuridad, como una polilla ciega, hasta que desaparece con el ruido de una alarma. Recuerdo el sonido del metal, el timbre agudo de las campanas de despertador de mi padre y me place llorar por saber que él, hoy, llega tarde. 
Los escritores fingen que los textos les pertenecen y el fuego grita que la carne es suya. 
Cuando os levantéis no me despertéis. Soy un cordero degollado que duerme con los ojos abiertos, ofreciendo su desvelo a quien quiera besarlo.

Álvaro Hernando


viernes, 11 de diciembre de 2020

HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA: Prólogo por JULIA NAVAS MORENO.



El viajero se detiene a descansar; ha sido una larga y fructífera travesía. Repasa sus pertenencias y a pesar de que desde hace tiempo solo necesita lo esencial, la maleta pesa como si llevara lingotes de oro. 

para qué 
tanto equipaje 

salvo para hacer 
más complicado 
el viaje 

para qué 

Y ojalá así fuera: se desprendería de ese lastre material con facilidad, reservando lo suficiente para continuar con la mayor dignidad, sin penurias. Fuera las piedras, las palabras que no son nada. Pero…, de lo adherido a la piel, de lo que corroe el alma, del cansancio, de la erosión y el desgaste: ¿Cómo prescindir? Arrojar lejos la nostalgia, la decepción, la frustración, y salir corriendo liviano, desnudo, y detener el implacable reloj de arena. Ojalá. 

Anábasis, expedición hacia el interior. Unos la emprenden con el viento siempre a favor, arribando al puerto victoriosos, despreocupados; otros, expulsados a la orilla tras repetidos hundimientos. 

olas 
tormentas 
naufragios 
deriva 

Ya no es tiempo de vivir, sino de resistir en el osario de las calaveras danzantes. Exorcizar los demonios a través de los versos. La eternidad dada por la gracia de las palabras. 

Hay en la poesía de Vicente Muñoz Álvarez una heroicidad romántica libada de sus referentes éticos y estéticos. El destino está en manos invisibles que mueven los hilos caprichosamente, el fatum que desvía, desmorona, revierte haga lo que haga. El poeta está cansado, exhausto de esta lucha. Y así lo manifiesta; cada vez más consciente de que el último viaje se acerca y no pudiendo evitar lamentar el tiempo perdido, a la vez que declara el propósito de disfrutar lo que le reste de vida siendo “otro”. Todos lo somos: el resultado de las acciones de los distintos “yos” que nos han ido dejando su impronta. 

sabio y tonto 
bueno y malo 
héroe y villano 

para ser justamente 
lo que ahora eres 

otro 

Después, el VÓRTICE, una ráfaga de pensamientos en espiral, de fotogramas visionados a toda velocidad; de golpes, esquivados o recibidos, en este ring que es la vida, a ritmo de haikus: la concisión extrema, el mensaje precipitado, la sentencia contundente. De nuevo el tiempo que se escapa entre los dedos, las referencias literarias, los mitos… Para maximizar la complicidad con la poesía de Vicente es conveniente la curiosidad del lector para indagar, si no tiene unos mínimos de cultura literaria, mitológica, filosófica, cinéfila, musical... Todo ello es parte de su latido, de su bagaje. 

En las AGUAS PROFUNDAS se escuchan mejor los pensamientos. El resto de las voces, distorsionadas y extrañas, desaparecen. Nada el poeta solo, a contracorriente, ahondando en el abismo, en lo existencial. Combustible para un pesimismo impenitente que nos relata una crónica realista de los tiempos que corren, desde lo particular (el trabajo pendiendo de un hilo, las relaciones interesadas y el arribismo en el mundillo literario, las decepciones) a lo social (la crisis económica y de valores). Aunque, quién sabe…, quizás todos los tiempos hayan sido iguales, regidos por la egoísta condición humana y su balanceo constante entre el bien y el mal. 

peor que 
un policía corrupto 

que un político 
corrupto 

que un funcionario 
corrupto 

un poeta 
(sobre todo social) 
corrupto 

Se pregunta Vicente dónde está el antídoto, cuando es evidente que ese correctivo, ese nexo salvador que da coherencia y matiza su blanco y negro, es la poesía y todo lo que vierte en ella mostrando su transformación con total transparencia. Jekyll es consciente de Hyde, y viceversa. La aceptación de su ADN, la reconciliación. Seguir escribiendo. 

seguir escribiendo 
seguir siendo yo 
seguir mi camino

Metaliteratura. Vicente lleva ya muchos años en este solitario oficio, preguntándose si es “don o maldición”; amando y renegando de su necesidad de vaciarse con la escritura; exhortando al lector a la complicidad con versos que, de alguna manera, son pensamientos recurrentes y familiares para los que no queremos ser de hierro. 

LLEGAR A PUERTO sano y salvo aunque marcado de cicatrices. Aceptar lo vivido y destriparlo para aligerar el peso. Solo el poeta sabe si es un ejercicio de domesticación del pesimismo o una claudicación en toda regla de la nostalgia. Sospecho que la primera intención es la que subyace: si Vicente dejara de preguntarse sobre el sentido de la vida ya no sería “nuestro” poeta, con su anhelo de paz y calma que preceden a la tormenta que deviene en naufragio. Destripa sus contradicciones, sus debilidades, y sigue hacia adelante. 

El hogar, el cielo, la naturaleza y sus esplendorosos regalos; la pasión vivificante, las brasas que nunca se apagan; la gasolina para seguir devorando kilómetros; la piel redentora que nos acoge al final de cada viaje. Poemas que se precipitan como una traca final rejuveneciéndolo todo, rogando por preservar esa “perla”, ese tesoro frágil que es el amor y que sucumbe por falta de cuidados. 

y por encima 
de todas las cosas 

haber querido 
y sido querido 

tanto 

lo demás 
es ceniza 

Con GAS condensó y recopiló su obra poética a lo largo de diecisiete años, añadiendo material inédito que aquí rescata y retitula—en el caso de los haikus— como VÓRTICE, o dispersando los poemas de LOBOS DE MAR y dando final a HAGA LO QUE HAGA EN LA TIERRA del mismo modo; urdiendo, retomando esos hilos que han conformado una manera personal e inconfundible de hacer poesía, en la que menos es más: el elixir, la esencia, lo que queda… Siempre pluma en mano. 


Julia Navas Moreno