viernes, 27 de marzo de 2015

HOY EN LEÓN




Dolores de poesía en los bares, 2015.


Seis años contando con los maravillosos carteles de Julia D. Velázquez, gracias amiga.

Seis años de ronda poética por los bares y calles del León antiguo. Seis años de poesía, amistad y cariño por parte de los auténticos artífices de la celebración; todos aquellos amigos que nos acompañan en las distintas paradas, etapas, estaciones.

Seis años y lo que ha cambiado todo en León, y lo que ha cambiado el ambiente poético, y lo que nos alegramos, sin duda.

Algunos de los bares donde hemos procesionado no existen como tales, la buhardilla del CCAN fue clausurada de malas formas y peores modos por las peperas autoridades municipales, el Bardalla ha cerrado por su propia mano recientemente. Este año incorporamos un lugar con solera entre la mayoría de los actuantes El Cardo. El Benito contempla nuestros seis años de vida desde su centenario que celebra en este 2015, el Belmondo sigue sin parar en sus acciones y movidas y El Gran Café celebra sus conciertos, presentaciones y la inigualable jam sesión de los martes.

Y ahí estamos nosotros, esos que dicen versos en la noche, entre el vaho producido por el frío (no en vano ha sido un años de nevadonas) y el vapor del alcohol, la nómina de esta año está compuesta por los siguientes versificadores:

Luis Miguel Rabanal

Patricia Furlong

Ildefonso Rodríguez

Abel Aparicio

Silvia Díaz Chica

Jorge Blanco

Toño Morala

Silvia Abad Montoliu

Vicente Muñoz Álvarez

Xen Rabanal

Charo Acera Rojo

Víctor M. Díez

Eloisa Otero

Felipe Zapico Alonso


Programa

El Benito, 21,30 horas

El Cardo, 22,15 horas

Belmondo, 23,00 horas

El Gran Café, 23, 45 horas


Se recomienda ingerir alimentos sólidos en algún momento de la ronda.

Seis años contando con los maravillosos carteles de Julia D. Velázquez, gracias amiga. 

Nos vemos en los bares.

Zapi


lunes, 23 de marzo de 2015

UÑAS QUE CAMINAN por Ena Bolena.




No menciones
mi nombre
en vano.

No soy nada
nadie soy.

El aire
me eleva
me trae
y me atrae.

Camino,
caminante
en mi camino.

Rompo mis zapatos
rompo mis pies
hasta se rompen
mis uñas.

Mis uñas...
ellas saben
del dolor.

Se caen
y resucitan
duelen
y renacen.

No menciones
mi nombre
en vano.

Sé el camino
que he recorrido
y mis uñas
de los pies
lloraron
tanto...

Uñas sabias
llenas de dolor
y colmadas
de esperanza.

Sin uñas
y
con uñas.


Ena Bolena

viernes, 20 de marzo de 2015

LA TIERRA PURA en TAM TAM PRESS



Silvia D. Chica y sus poemas sobre la vida cotidiana

Por CAMINO SAYAGO

Editora del fancine Vinalia Trippers, ilustradora, fotógrafa y escritora, la leonesa Silvia D.Chicapresenta este viernes 20 de marzo, en la librería Elektra Cómics León, su primer libro, “La Tierra Pura”. Un poemario publicado por Zoográfico Diseño Editorial, con ilustraciones y portada de Toño Benavides y prólogo de Ana Pérez Cañamares. A la presentación se suma un acústico de Marcos Cachaldora, Gonzalo Ordás y Delta Galgos. Y el domingo, 22 de marzo, en sesión vemouth, lectura compartida con la periodista y poeta vallisoletana Laura Fraile en el Café Belmondo.

“La Tierra Pura” es la primera incursión de la leonesa Silvia D. Chica en el ámbito de la poesía. El cuaderno de bitácora de una tripulante de la vida que durante años ha ido registrando los pequeños detalles de lo cotidiano, muy pegados a la naturaleza y a las emociones. También es el resultado del blog del mismo nombre, que primero cristalizó en fotografías de papel y ahora lo hace en el papel impreso. Y que desde hace ocho años, y temporada tras temporada, recoge además de su poemas, su trabajo fotográfico, un recorrido visual que completa su intención por buscar los detalles, buscar la esencia. DicePaloma V. Otero en Cajón del Arte que “sus fotografías son poemarios y sus poemas imágenes”.

El silencio, un momento irrepetible, los caprichos de la naturaleza, el agua helada, la bruma de la mañana, los bosques, sus árboles solitarios, las cigüeñas, dan forma a los poemas de este primer libro de Silvia D Chica. Poemas sencillos, sin pretensiones, e inmediatas reflexiones sobre el presente. A veces, pequeños haikus sobre la existencia y su cíclico flujo.

El poemario se divide en cinco partes: Ciclos, Estar presente, Vértigo, Percepciones y Plenitud. Y está prologado por la poeta Ana Pérez Cañamares. Según Silvia D. Chica, está inspirado en los Vagabundos del Dharma, de su querido Kerouack, y Japhy Ryder, la cabaña en la montaña, la casa de la Tierra Pura, el centro de la mente.

Y hablan de “la soledad y de la pureza, de las reflexiones, los poemas sobre la vida cotidiana, el campo y la Tierra, sus ciclos y cambios, la impermanencia de nuestra vida, y del absurdo de nuestros problemas que vienen y van, del darse cuenta del momento presente, del contenido de la mente y del vértigo del paso del tiempo, de la futilidad de los momentos y de los arduos esfuerzos por hacer algo que se desvanece como arena entre los dedos, de la aceptación, de los miedos y de enfrentarse a ellos… y también de la plenitud de los momentos excelsos, del arrebato, y de lo precioso de la existencia”.

Reproducimos a continuación dos poemas de Silvia D. Chica, incluidos en “La Tierra Pura”:

Oscilaciones

En lo alto de la torre
la veleta
para los desnortados los perdidos los sin rumbo
a lo lejos
las colinas serpenteantes
para los solitarios los amantes los viajeros
por encima de las secuoyas
la puesta de sol
enorme brillante generosa
y en el medio
yo
con mis oscilaciones mis asimetrías mis delirios.

Aprendiendo vida

De lo algodonoso
de lo suave
de lo delicado
de lo evanescente
de lo sutil
de lo esponjoso
de lo sedoso
de lo exquisito
de lo ligero
de lo plácido
de lo agradable
de lo aterciopelado
de lo tibio
de lo blando
y de lo templado.
(no hay nada
más allá
del ahora).

Presentación “la Tierra Pura”

Viernes 20 de marzo
Librería Elektra Cómics León. C/ Comandante Zorita. León.
20:00 horas

Lectura compartida con Laura Fraile

Domingo 22 de marzo
Café Belmondo, C/San Lorenzo, 1. León.
13:00 horas

miércoles, 18 de marzo de 2015

PAN DURO. Patxi Irurzun


Muy pronto...

Puravida, una soñadora chica de quince años que hace honor a su nombre, y su padre, un vendedor ambulante de todo tipo de cacharros absurdos (por ejemplo, unas sandalias con capota para los días de lluvia), llegan por casualidad a Zarraluki, un lugar que no aparece en los mapas y que sin embargo celebra anualmente el Campeonato Internacional de Lanzamiento de Huesos de Aceituna.
Es solo una de las surrealistas situaciones que acontecen en este fantasmal pueblo de montaña con faro y equipo de remeros. Un pueblo en el que la vida y la subsistencia dependen por completo de la relación amorosa entre la profesora y el panadero, pareja en plena crisis sentimental. Puravida y su padre intentarán mediar entre ellos con la ayuda de Oihan, uno de los habitantes —con sus 113 añitos— más jóvenes de Zarraluki.
Patxi Irurzun nos sorprende esta vez con una divertida y poética novela para jóvenes de todas las edades, en la que sobre reminiscencias del realismo mágico y de películas como "Amanece que no es poco" o "Bitelchús", se eleva la voz siempre tan mordaz como tierna del autor navarro.

https://www.facebook.com/pages/PAN-DURO/734168333364273?ref=hl

(Portada de Pedro Osés)

QUIZÁS, QUIZÁS, QUIZÁS. Norma Yamille Cuéllar




(Norma Yamille Cuéllar, nuestra hija de Satánas y perra del infierno mexicana, nos envía en exclusiva este fragmento de su nueva novela)

Ella y el primo se nos acercaron, habían pasado ya varias horas, sí, horas. Le di mi número a mi ex jefe: el lunes nos veríamos para cumplir nuestras fantasías. El primo ayudaba a Luis Fernando porque a duras penas caminaba. Al despedirse todavía alcanzó a susurrarme: “Vámonos”. Karina y yo nos quedamos solas (no sin antes bajarles otra cubeta de cheves), le conté a ella que me iba a coger a Luis Fer hasta el lunes y Karina me dijo que era una pendeja total porque “la verga es primero”. Salimos a las 5 de la mañana del Stereo como acostumbrábamos: abrazadas y pedísimas. Tomamos un taxi y al llegar a la casa en Juárez me di cuenta de que mi amiga casi no tenía colchas, por lo que hicimos un esfuerzo para no morir congeladas y, en cambio, platicar sobre mi ex jefe. Sobra decir que nos dieron las 9 de la mañana en esas labores. Nos levantamos a las 3 de la tarde y compramos unos frijoles cocidos que vendían en bolsa de plástico en la tiendita de enfrente de su casa. Asquerosos.

La mañana del lunes (23 de diciembre) preparé mi ropa sexy con encajito, blanca y perfumada, me bañé, me unté cremas, me pinté las uñas, de nuevo me depilé hasta el culo. Mi madre adoptiva estaba pegada al teléfono de la casa, contando a las vecinas hasta la más mínima nimiedad. Entre más se daba cuenta de mi necesidad por el teléfono, más se aferraba a él. Fui a pie hasta un parque de la zona del sur de Monterrey. Mi llamada era importantísima, y entre el escándalo de los carros me sentiría más confiada que entre el poco espacio del calabozo de mis padres adoptivos. Llamé a la oficina de mi ex jefe desde un teléfono público. Marqué como 20 veces. Nada. Me fui a caminar al parque, para pasar el tiempo. Pasó una hora y volví a marcar. Nada. Y… marqué a la oficina.

- Punto Cero Publicidad –saludó Karina.
- ¿Qué onda, wey? –exclamé- ¿qué pedo?
- Ana –dijo, con voz apagada.
- ¿Pos sí, ya no me reconoces, o qué? ¿Sigues crudelia? ¿Te pegaron duro las chev…
- Wey –susurró- es que no sabes…
- ¿Qué pasó? –empecé a preocuparme.
- Pos… Luis Fer anda todo culeado porque en el Stereo andaban sus enemigos, les tomaron foto y video a ti y a él…
- ¡¿Qué!? –grité- ¿¡de qué hablas!? ¿Cuáles enemigos?
- Pos los del Partido Liberal… -bajó más el volumen de su voz- imagínate, tienen imágenes de él tocándote la pierna… hablándote al oído y todo…
- ¿¡Qué chingados!? Si Luis Fer ni es famoso… ¿¡qué jodidos está pasando!?
- Pues eso es lo que él pensaba… acá en la agencia parece funeral… te digo, el wey anda todo culeado, me mandó un mail explicándome todo el pedo y hoy no va a venir a la oficina… sus enemigos podrían pasar el video en la tele esta misma tarde…
- ¿¡Qué!? –volví a gritar, enloquecida- ¿¡en la tele!?
- Pos agárrate, porque a lo mejor sales en Telediario o en Info 7...
- ¡No mameees! –estaba a punto del infarto- ora sí que mis papás adoptivos me van a correr de la puta casa, no pinches mames Karina, ¿ora qué hago?
- Alguien llegó, luego te marco –colgó.

* No volví a saber de Karina ni de Luis Fernando
* No, no salí en TV


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martes, 17 de marzo de 2015

LA TIERRA PURA: Prólogo.




Es fascinante cómo los seres humanos podemos olvidar e incluso tomar la dirección contraria a aquello que nos hace bien. Cómo podemos sumergirnos y regocijarnos en todo lo que nos aparta de nuestra humanidad, de nuestro bienestar, de nuestra esencia, hasta comportarnos como seres mecánicos, como autómatas sin alma, sólo atentos a sus deseos y necesidades más inmediatas. Pienso que en este caso la cultura capitalista -al no dejarnos bajar de su eterno columpio, que va de de la frustación a la recompensa- se compincha con nuestra peor versión, la de niños malcriados que lo quieren todo y lo quieren ya, y de forma fácil, sin esfuerzo ni disciplina. 

Así que de vez en cuando no está nada mal que alguien venga a recordarnos que hay otras cosas, es más, que las hubo antes de nosotros y las seguirá habiendo. Aunque sólo fuera por eso, porque nos recuerdan los pequeños tesoros gratuitos que desdeñamos cada día, valdría la pena escucharlas. No está nada mal, insisto, que voces como la de Silvia se alcen sobre el ruido para hablarnos del silencio, del campo, de la noche, del bosque; que nos digan que si logramos alzarnos un poquito por encima del miedo y de la pereza, de la costumbre y la rutina, nos espera el premio de la pertenencia a una vastedad acogedora, a todo aquello que no se rompe tan fácilmente -que no nos va a traicionar- como las zapatillas de moda o el último modelo de móvil.

Silvia nos invita a un espacio tolerante, sin juicio, sin límites, en el que la linealidad -la carrera- se ve sustituido por los ciclos que nos mecen en su vaivén, y el futuro que nunca llega, por un presente pleno de posibilidades. En ese espacio las dudas persisten, pero las preguntas nos importan tanto como las inmediatas respuestas que se nos ofrecen, cuando nos permitimos identificarnos con el cielo abierto y cambiante, con la madera útil, cálida, pasajera. Para ello, hay un proceso a veces doloroso, otras placentero: olvidar el ego, nuestra pegajosa identidad, nuestras ansias de perdurabilidad. Pero Silvia, con su mirada abierta, nos ofrece el placer y el consuelo que nos espera cuando lograrmos acceder a esa otra realidad. Aunque confiese que no siempre es fácil ni asequible: “en el medio/yo/con mis oscilaciones, mis asimetrías, mis delirios”.

En realidad, este camino me recuerda a la sensación de montar una bicicleta con el manillar torcido: nos tentará dejarnos llevar por la dirección equivocada, nada nos asegura que no nos torzamos, pero si estamos atentos a ese pequeña corrección que debemos hacer cada tanto, lograremos seguir el camino de la verdad durante unos segundos, aunque sólo sea para saber regresar a él más tarde, para recordarnos que tenemos esa posibilidad. Que el cielo, el agua, los árboles, el aire nos esperan. Que después de cada tentación, nos hayamos dejado llevar por ella o no, la mirada atenta nos devolverá a la senda. Allí donde las estaciones y sus cambios se hacen evidentes. Donde el monólogo interior se para para dejar paso al sonido del agua o del aire entrando y saliendo de nuestros pulmones. Donde la vida nos inunda como una marea. Y eso, nos recuerda Silvia en sus poemas, sólo se consigue estando presentes, estando en el presente.

Si haces hueco, si te despojas, la magia de estar vivo, la comunión con todo lo existente, está aquí. No son otra cosa estos poemas que recetas que nos indican dónde hay que mirar, qué hay que elegir entre la estrechez de miras y el mar ancho. A pesar de la tristeza, del dolor, de la muerte, esta mirada de niño deslumbrado está a siempre a nuestra disposición. En estos poemas, que sea cual sea su extensión no pierden de vista el espíritu de los auténticos haikus, se nos promete un premio: si abandonamos el miedo a ser pequeños, la grandeza de formar parte del todo nos espera. 

Le agradezco a Silvia que nos lo recuerde.


Ana Pérez Cañamares, en La Tierra Pura, de Silvia D Chica (Zoográfico Ediciones, 2015).


Viernes, 20 de marzo

Elektra Cómics León

Presentación del poemario La Tierra Pura.
Poemas, fotos y música en acústico con los Delta Galgos


lunes, 16 de marzo de 2015

REGRESIONES: Entrevista en Tam Tam Press.



Este libro es un canto a un pasado, el mío y el de mi generación, que no volverá.

El escritor leonés Vicente Muñoz presenta el jueves 5 de marzo, en el Gran Café de León, su último trabajo, “Regresiones”. Un relato autobiográfico, editado por Ediciones Lupercalia, que se sumerge en el espacio de los recuerdos y rescata de la memoria el León subterráneo de los 80 y 90. Cuenta su historia y sobre todo rinde homenaje a una generación. La cita, a partir de las nueve de la noche, contará con la presencia del prologuista Julio César Álvarez, algunos de los autores del epílogo y el directo de “Los tres norteamericanos”.

Por CAMINO SAYAGO

Dice Vicente Muñoz que ha quedado muy satisfecho con el resultado final de su libro, sobre todo porque habla de cosas cercanas a muchos de su generación. Y sobre todo porque nadie ha contado aún esta historia, la del León subterráneo de los 80. Años intensos de lectura, escritura, de bares, viajes y mucha música. Y de vida, en una ciudad efervescente.

Es lo que narra y retrata con cierta nostalgia esta novela introspectiva, a través de un viaje casi iniciático a las orillas de la infancia y la juventud. Un brindis a un tiempo que ya no va a volver. Mira hacia atrás y recrea escenas, atmósferas, emociones.

Desde Las Lomas, a vista de pájaro, 48 años sobrevolándolas, Vicente Muñoz se desnuda sin artificios. La literatura como excusa para escribir sobre la vida, la vida como desafío para alcanzar la perla. Y como un superviviente, escribe sobre sus propias regresiones, sobre su León quimérico y crepuscular, como una especie de mapa interior: “yo mismo por dentro y mis visiones de niño y recuerdos”.

“Todo ello, pienso, me ha hecho ser lo que soy, narrador y poeta, vende­dor de zapatos, apátrida y soñador. Como el Ying y el Yang. O como la propia vida. Pero sin todo ello, eso está claro, hoy sería alguien distinto y en el fondo no quiero serlo. La ciudad y el campo, el bullicio y la calma, el silencio y el ruido, lo blanco y lo negro, la tierra y el fuego”.

El libro cuenta con un prólogo de Julio César Álvarez y un epílogo con textos de 19 escritores y músicos.

—Alejandro Amenábar acaba de presentar el trailer de su última película “Regresión” y tú haces otro tanto con tus “Regresiones”, vaya coincidencia…

—Pues sí, la verdad, una extraña coincidencia. Supe de la película de Amenábar poco después de dar el libro a imprenta, de hecho hace sólo un par de semanas, aunque llevaba ya cerca de dos años trabajando en él y desde el primer día tuvo ese título, Regresiones, que condensa a la perfección su tono y contenido. No me ha hecho demasiada gracia, pero en cualquier caso, de haberlo sabido antes, tampoco hubiera cambiado el título de mi novela. Es parte de su esencia y lo que le da en el fondo sentido, tal cual yo la concebí, a modo de flashbacks y regresiones.

—Hablemos de esa época frenética y de inicia­ción, 1970-90, y del León subterráneo de entonces. A qué se debe este homenaje, es que ¿no has saldado cuentas?

—Soy un escritor básicamente autobiográfico. En mis libros, y a lo largo de mi trayectoria literaria, he hablado de muchos aspectos y períodos de mi vida, pero no de este en concreto, supongo que porque me faltaba aún perspectiva para poder abordarlo con criterio. Y sí, en cierto modo puede considerarse una deuda pendiente saldada, otra más… Me interesaba mucho escribir sobre el León alternativo o subterráneo de aquel tiempo, que fue el que en realidad viví, no el de los filandones y el folclore y la tradición, sino el de las bandas de rock, el CCAN y el Barrio Húmedo, el de los escritores, los músicos, los bares de noche y los fanzines… Nadie, que yo sepa, había escrito sobre esto una novela, y eso es exactamente lo que me propuse hacer.

—Eres, como dices, un escritor autobiográfico: “lo que me pasa lo cuento, es­cribo sobre la marcha, vivo escribiendo y escribo viviendo”. ¿Cómo se escriben los recuerdos décadas después?

—Como te decía antes, con mayor perspectiva. Me hubiera gustado escribir este libro hace mucho tiempo, estaba ya en mi cabeza, pero han tenido que pasar más de dos décadas para que haya podido hacerlo, lecturas, experiencias, recuerdos…

—Obsesión por lo maldito, llave de plata… ¿Ahí está el origen de tu escritura?

—En parte sí, siempre me han gustado los escritores malditos y todo lo que escribo tiene conexiones con el pasado y la memoria, mucho más aún este libro en concreto. H.P.Lovecraft, uno de los autores que gravita sobre Regresiones, hablaba de una llave de plata que abría la puerta a las ensoñaciones de su infancia, a la capacidad de ensoñar que vamos perdiendo con el paso del tiempo al hacernos adultos. Me parece una metáfora muy acertada y a menudo la he utilizado en este libro, que es, por encima de todo, un canto a un pasado, el mío y el de mi generación, que no volverá.

— ¿La nostalgia es un placer?

—Sin duda. Pero también una condena. Complace y duele en idénticas dosis.

—Narrador y poeta, vende­dor de zapatos, apátrida y soñador. Así te defines en este viaje por tu experiencia.

—Efectivamente. Creo que es una buena definición. Narrador y poeta por encima de todo, es mi forma de ser y estar en la tierra y lo que realmente alimenta mi espíritu. Vendedor de zapatos, porque es de lo que como y vivo (la literatura da, en el mejor de los casos, para merendar, no para comer, al menos a mí). Apátrida, porque me siento ciudadano del mundo, no de aquí ni de allí, sino de todas partes, no soy ni leonesista ni regionalista ni nacionalista ni chauvinista, no me interesan esas etiquetas. Y por encima de todo, sí, soñador: sin sueños, al menos yo, no se puede vivir…

—Cuarenta años después, la sombra de la Casa Botines, tu particular Casa Usher, sigue ahí para decirte que ahí comenzó el misterio con la literatura, a través de tu abuela.

—Sí, afortunadamente sigue ahí. Mis abuelos vivían en un ático de esa casa y una de las habitaciones, el comedor, daba a uno de los torreones góticos del edificio. Me recuerdo de niño allí, asomado a la ventana viendo a la gente pasar e imaginando sus vidas, primeros ensayos de ensoñación… Y cada vez que paso a su lado hoy en día, miro al torreón de mi abuela, quizás con la esperanza de verla asomada allí con una llave de plata en la mano…

—Luego la pasión por la lectura con las historias de superhéroes, el cine de terror que descubriste más tarde… ¿Esa fas­cinación por el horror permanece?

—Por supuesto. Hablo mucho de ello en el libro. Siempre me ha apasionado la literatura y el cine de horror, ya desde niño… No sé por qué exactamente, he intentado descifrarlo escribiendo esta novela, remontándome a mi infancia, y quizás ahora lo tenga un poco más claro. Pero es cierto, siempre me ha fascinado.

—De los cómics y películas setenteras a los relatos de Poe y Lovecraft, de las películas de psicópatas y espiritismo a las de ciencia ficción, ¿Es la pasta en la que te has moldeado?

—Una parte tan solo. La de mi iniciación, digamos. Que luego se ha ido enriqueciendo con el paso del tiempo, alta y baja cultura lo mismo me da, mi escritura es un reflejo de todo lo que he ido viendo y experimentando en mi vida, lecturas, música, estudios, viajes, amores y desamores, etc.

—Por cierto, ¿La Casa del cine Mari continua en tus pesadillas? Ahí nació tu afición por lo diferente y extraño. Como tu parche en el ojo.

—Sí, ahí sigue… Precisamente por ahí arrancó este libro, hablando de esa mansión, la Casa del cine Mari, también llamada Casa de Aguas… Es un recuerdo que tengo grabado en mi memoria a fuego… Aquel caserón siniestro y sombrío, que merodeaba con mis amigos de niño y que tanto me impresionaba. Y el parche en el ojo, debido a mi estrabismo infantil galopante, también… Todo crea sustrato y todo sale tarde o temprano en los libros si eres un escritor autobiográfico.


—Lovecraft fue el autor con el que te enganchaste a la lectura, los Mitos de Cthulhu fue tu libro de cabecera y el que te impulsó a escribir tus primeros relatos. Luego el realismo sucio y la literatura beat, Céline, Thomas Bernhard e incluso Carlos Castaneda. ¿Cuáles son las referencias literarias de “Regresiones”?

—Básicamente esas que citas. Los autores del círculo de Lovecraft, por un lado, y la literatura gótica y de horror, que fue la que despertó mi pasión por la literatura, los escritores beat, Kerouac sobre todo, cuya obra gravita siempre sobre la mía, Louis Ferdinand Céline y Thomas Bernhard, siempre presentes, y por supuesto Carlos Castaneda, otro de mis autores de cabecera. También el simbolismo y el decadentismo y muchas otras referencias, pero sobre todo esas que has citado.

—Este relato tiene muchos ecos sonoros, desde las sintonías de las series de televisión que engullías, a las que creaste tú mismo con tus grupos. Literatura y música están unidas en tu educación vital…

—Sin duda alguna. Pero más que nunca en este libro. Me interesaba mucho narrar esa parte de la cultura leonesa, la de las bandas de rock de los ochenta, de la que creo que nadie hasta ahora había escrito, la influencia de Los Cardiacos en nuestra generación, y de grupos como Parálisis Permanente o Gabinete Caligari, entre otros muchos, que fueron decisivos para nuestra formación. Y quería también hablar de Veredicto Final, mi propia banda ochentera, en la que yo tocaba la batería, y de grupos afines de aquel tiempo, Deicidas, Opera Prima, Flechazos, Positivos, Los Vagos, Abogado del diablo, Salamanders, etc, etc.

—Llama la atención un hecho desagradable que rememoras, la leyenda urbana de la descuartizadora del Portillo. Un crimen pasional ocurrido en 1975 que dio mucho que hablar. ¿Tanto te impresionó?

“Vive tu memoria y asómbrate”, dijo Jack Kerouac…

—Muchísimo, la verdad. Yo tenía nueve años entonces y aquel crimen dio, efectivamente, mucho que hablar… Recuerdo a mis padres, cada vez que subíamos la cuesta del Portillo y pasábamos por delante de esa casa, hablando estremecidos del tema, del horror de aquel cadáver descuartizado…

—Al ritmo de Los Cardiacos, Los Ramones y Siniestro Total, brotaron amistades especiales que aún mantienes: “Xen”, el poeta Alfonso Xen Rabanal con el que te reencontraste años después en el fanzine “Vinalia Trippers”. Y “Gabi”, el escritor Gabriel Oca con el que también estas muy unido. Esto no son regresiones…

—Sin duda alguna, ahí están ambos dos, siguen presentes. Pero no solo ellos, muchos otros pululan también por el libro, Regresiones es una novela generacional y son muchos los que se dan cita en sus páginas. De hecho, el libro lleva, además de un prólogo de Julio César Álvarez, un epílogo coral con textos de diecinueve músicos y escritores leoneses de mi generación, que sirve de contrapunto a mi narración y experiencia.

—Para Proust era una magdalena. Para ti han sido otras cosas las que han abierto las puertas de tu memoria. De eso habla este libro, dices, ¿qué sientes ahora, una vez finalizado el proceso de escritura?

—Siento que he escrito el libro que quería desde hacía mucho tiempo escribir. Y que he saldado cuentas importantes con mi memoria y recuerdos… Espero que conecte con mi generación, a la que va dirigido, porque habla del León que, a mi lado, muchos otros también vivieron, y no es el que nos habían contado hasta ahora…

—Por último; superviviente, outsider, libre y siempre dúal. Te repites, “es como quiero ser”

—Sí, y así soy. Para lo bueno y para lo malo soy así… No me arrepiento.


Colaboran en el epílogo de “Regresiones”:

CÉSAR FERNÁNDEZ CARNERERO / ANA CAMPE / ALEX COOPER / PACHO RODRÍGUEZ/ GABRIEL OCA FIDALGO / SILVIA D CHICA / JOSÉ BERROT DOMÍNGUEZ / ALICIA ELEKTRA / VICTOR M. DÍEZ / ELOÍSA OTERO / CARLOS ANTONIO SUÁREZ MARCOS (Carlos Luxor, Toñín Capricho, Marquitos) / JOSÉ PAJARES IGLESIAS / FELIPE ZAPICO ALONSO / CARLOS SALCEDO ODKLAS / JUANCHO LÓPEZ / MANOLO POSITIVO / ILDEFONSO RODRÍGUEZ / EKNORFU PALIG (aka TOÑO PEDRADA) / TOÑO BENAVIDES




Book Trailer del libro


sábado, 7 de marzo de 2015

ETIMOLOMÍAS: Felipe Zapico Alonso.



Etimolomías de Felipe Zapico Alonso

Un libro para leer, mirar y escuchar.

Diseño y maquetación espectacular de Sol Kabañas.

Con cuatro canciones inéditas en estreno mundial, y resto de canciones de mi vida, poemas, relatos, videos, libros, fotografías, pensamientos, memorias, sueños y algunas frases perdidas.

Disponible en formato impreso


Las canciones descargables en:


miércoles, 4 de marzo de 2015

MIERDA Y MÁS MIERDA por El Sek




Y hoy me levanté con un fuerte dolor de estómago. Mientras cagaba, el ruido mortal de aquella gotera zumbaba en mis oídos y respiraba muy fuerte para no escucharla, estaba harto del ruido que me hace el mundo.

Soy un idiota, de esos de clase mundial yo lo acepto, es mi condición pero lo más triste es que ni soy el más idiota ni el peor de todos, como siempre en la maldita medianía, pero es aquí donde se puede vivir mejor, para qué ir a buscar la gloria, ¿qué produce la gloria que todos van por ella como grandes perros tras un buen bisteck? Quien sepa la respuesta, está leyendo el blog equivocado. ¿Y por qué tengo tanto sueño y no puedo dormir? 

En realidad no lo sé, no tengo muchas respuestas ni tampoco dudas, eso es peor que muerto, tampoco nada de donde agarrarme para sobresalir, para sentir esa superioridad moral que es producida por algo, ese "algo" que perdí no sé si en la bolsa izquierda o derecha del pantalón. 

Y ahora ya nada podrá confortar mi alma, es así, dirigida al caos y a la desesperanza, y no es depresión, con la depresión quiero estar con alguien y ahora quiero estar solo, solo frente al mundo llorando con un vaso de vino tinto en la mano sabiendo que el enojo ya no me alcanza para partir caras ni traseros. 

Pero si el mundo necesita fuego, porqué no emborracharme hasta volver a ser feliz para olvidarme que nada en este mundo vale la pena... no lo sé, aspiro el aire de desesperanza y, repito, no estoy deprimido, sólo es un poco de coraje, sí, coraje, porque se ha ido mi esperanza en este mundo, con todo y maletas y dejó deudas que yo tengo que pagar, un pusilánime con los bolsillos rotos, sin corazón, ni sentimientos, sólo desesperanza. 

Entonces termino de cagar, me limpio como puedo el culo, me subo el pantalón, salgo a la calle...bonitos pensamientos al cagar, no sé porqué no tengo una maldita pistola a la mano.


El Sek


lunes, 2 de marzo de 2015

ESTE CUENTO SE HA ACABADO: Luis Miguel Rabanal.




LAS NIÑAS AZULES (DOLLY HAZE)


Parecería que el mar no es suficiente
para ella, que los nombres que la saben terminan
por amarla con sus brazos.
Ella misma se asemeja cruelmente a un naufragio, o a un abismo.
Cuando habla en voz baja de nosotros querríamos besarla
pues su dulzura es breve
y solo entonces reconoce nuestro aliento, recuerda nuestra boca.
Quizá sea ella la niña más azul de la distancia
y sin embargo la hemos atravesado tantas veces con el pudor
sucinto del deseo, con la verdadera pausa,
que es como un corazón que nos desviste poco a poco.
Pero después se calla, guarda su cabeza en la cajita mágica y extensa
de la noche y querría llorar como un ciempiés gigante
y nos miente con anémonas y vodka.

A veces ella dice que nunca más prestará atención
a nuestras manos,
que ya nunca volverá a gemir en nuestro pelo.
Pero nosotros seguimos sin creerla, su azul solamente es un arroyo
que nos tiembla cada día y la amamos y por ello es que se la puede ver
en días de septiembre con sus pequeñas caderas
repletas de nostalgia, con sus manos algo grises, con su pecho unánime.
Y al fin nos mira nuevamente y parece nuestro cuerpo
pues tal es su amargura, pues tantas veces en él hemos sido habitadores
de lo oscuro y de lo plácido como necios transeúntes, como estanques
apenas de su sueño.


De Labios de la locura (1983)

En “Este cuento se ha acabado. Poesía reunida (2014-1977)”, Editorial Renacimiento, Col. Calle del Aire, Sevilla 2015. Frontispicio de Antonio Gamoneda. Prólogo de Tomás Sánchez Santiago. Epílogo de MJ Romero.

viernes, 27 de febrero de 2015

REGRESIONES: Reportaje en La Nueva Crónica.




Garitos, pandillas y rock en el León de los 80 y los 90

‘Regresiones’ es una novela cargada de autobiografía, la de Vicente Muñoz Álvarez, y un viaje a la memoria urbana y canalla de esta ciudad

Fulgencio Fernández | 22/02/2015, La Nueva Crónica.

Vicente Muñoz (León, 1966) estaba allí. Vicente Muñoz siempre está porque se sube a todos los carros, no se detiene jamás, cultiva todos los géneros, crea. Cree. Editor, narrador, poeta...

Vicente Muñoz estaba en aquel León para muchos mágico de los años 80 y 90, en el urbano, el del Húmedo y el rock, el de las tribus y los garitos, el de las ansias de la libertad recién estrenada. Efervescente. Y cree que, además, aún está sin contar. "Se ha escrito mucho, muchísimo, sobre el León rural, folclórico y tradicional, el de los filandones y los pueblos abandonados y sumergidos y los maquis y las trincheras, pero no sobre el León del CCAN, de la Movida, de las bandas de rock y las tribus urbanas y sus lugares de encuentro".

Lo ha hecho él. Acaba de publicar la novela de aquella época, ‘Regresiones’, que ya está en las librerías y se presentará en el Gran Café el próximo 5 de marzo. Una novela autobiográfica pero, sobre todo, una historia generacional. "Es cierto, es el retrato de una época y una generación concreta, una crónica subterránea del León de los años 70 a 90, que es algo de lo que nadie hasta ahora, que yo sepa, había escrito". 

Y escribió él, Vicente Muñoz, que estuvo allí. No niega la nostalgia, aunque no le guste. "Fueron unos años, al menos para mí, realmente especiales e intensos, de formación, escritura, viajes y rock and roll, y tengo de ellos muy buenos recuerdos. No me gusta demasiado eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero sinceramente creo que aquel sí lo fue. Tanto a nivel económico y laboral, por supuesto, como a nivel creativo. España salía de una traumática y muy larga dictadura, y con la Transición llegaron aires nuevos, un espíritu festivo y libertario que, a mi juicio, se ha perdido por completo. Aunque han tenido que pasar muchos años, más de dos décadas, para que yo haya podido escribir a mi gusto y con criterio esta novela". 


Un León de tabernas, una lista inagotable: el Lisardo, el Emiliano, el Matasiete, el Minibar, el Racimo de Oro, la Cantina (y sus acid test), la Bodeguita, el Oriente Medio, el Lorenzo, el Montejos, el Universal (el bar de Bingo, guitarrista de mi grupo, Veredicto Final, nuestra segunda casa y punto de encuentro a finales de los 80), el Octubre Rojo, la Patata, el Flechazo, el Place (de Mila y Teté), el Pote, el Desnivel, el Garbanzo Negro, la Bodega Regia, el Besugo, la Gitana, la Piconera, el Chivani, la Bicha (vade retro, Satanás), el Valdesogo, la Tierra, el En obras, el Miche, el Húmedo, el Tizón, la Dulzaina, el Cuervo, el Dulcinea, el Celso, el Toisón (que inmortalizaron en una canción, himno de la noche leonesa, Los Cardíacos), el Agustín, el Benito, el Polvos, el Cafetín, el Quijote, la Mazmorra, el Esteban.., uff, vale, un León diferente. "Yo lo recuerdo como efervescente y muy divertido, desprejuiciado y mucho más abierto que el de la actualidad. Lleno de asociaciones y colectivos, bares alternativos, garitos de rock and roll, pandillas y bandas musicales de todos los colores y estilos, y tribus urbanas con identidad. Y desde luego, menos inmovilista y conservador".

Y lo hizo novela, la tituló ‘Regresiones’, la historia que, explica su colega Pacho Rodríguez en uno de los 20 epílogos de este libro que, explica, "es para los que están y para los que ya no están. Incluso para los que ni estuvieron. Es un álbum temporal de fotos de otro mundo que no va a volver. Porque, lo bueno, que hubo mucho, son tatuajes en la piel. Unos son besos. Otros, cicatrices. Nunca se quitarán. Pero ahora aparecen en forma de páginas imperdibles y palabras de un francotirador que, lo dice, no quiere disparar a matar".

Y no mata. Pero descansa, al fin ha escrito la novela que él sabía que llevaba dentro. "Regresiones era para mí una deuda pendiente desde hace mucho tiempo, el libro que siempre había querido escribir. Entretanto, he escrito otros muchos, pero no había tenido la suficiente perspectiva temporal para abordar este, y al fin he logrado hacerlo. Con el añadido, además, de las colaboraciones de veinte escritores y músicos de mi generación, que colaboran en un epílogo coral dando su punto de vista sobre aquel tiempo y el libro, sobre aquel León que vivieron conmigo y que ya no volverá".

Para que no parezca una añoranza de lo vivido y hacer patente ese clima efervescente del que habla Vicente Muñoz, el escritor no duda en traer a la memoria y al papel algunos de los nombres de referencia de aquellos felices años 80. "Para mí el gran referente social y cultural de la época, por encima de cualquier otro, es Los Cardiacos. Ese grupo marcó la juventud de toda una generación leonesa, la mía, y fue la puerta a otros grupos de la entonces incipiente Movida. Y junto a ellos, otras bandas paralelas de entonces, Deicidas, Opera Prima, Positivos, Flechazos, Los Vagos, Salamanders, The Crepitos, La Fuga, Oscuros, Odessa, Abogado del diablo y, por supuesto, mi propio grupo, Veredicto final, yo a la batería... Y también todo el círculo de creadores, escritores, pintores, músicos, etc, del entorno del CCAN, que fue un lugar imprescindible de reunión y de encuentro en aquella época. Y, cambiando de registro, Miguel Ángel Martín y Toño Benavides, dos ilustradores con los que he trabajado en muchas ocasiones, tanto en el fanzine que edito, Vinalia Trippers, como en mis propios libros, que ambos han ilustrado". 

Y con estas mimbres – y otras muchas que Vicente Muñoz explica que se quedan en el tintero pues no se trata de hacer un diccionario sino de rescatar algunos nombres inolvidables – se construyó un León en el que se respiraban aires "más intensos, libertarios, prometedores, más festivos y, sin duda alguna, más prósperos a todos los niveles. Creo que con el fin de la dictadura, la sociedad española quiso pasar página y olvidar. Y eso, unido a un período de bonanza económica y efervescencia cultural, hizo de aquel tiempo algo, efectivamente, muy especial".

Cree sin embargo que no se supo valorar todo aquel movimiento y tal vez su novela tenga un cierto afán justiciero. "En León, desgraciadamente, nunca se ha sabido valorar demasiado lo que tenemos. Ni antes ni ahora. De aquí han salido bandas de rock con proyección nacional, artistas, narradores y poetas de renombre que han tenido que irse a otras ciudades para ser debidamente reconocidos. Sólo cuando ese reconocimiento viene de fuera, parece que aquí se comienza a tener en cuenta, un mal endémico de esta ciudad. Pero, sobre todo a nivel musical, aquellos años fueron muy activos, docenas de grupos y conciertos en multitud de salas leonesas, que conformaron un sugerente panorama. Hoy en día, quizás, eso está sucediendo más a nivel literario. Pocas ciudades de nuestro tamaño y país tienen este porcentaje de escritores con obra publicada, es algo que fuera de nuestra provincia circula de boca en boca".

Todo un personaje este Vicente Muñoz "que estuvo allí" y también en Botines, edificio que ha llevado a la contraportada porque, explica, mantiene con él una relación especial. "Mis abuelos paternos vivían allí, en un ático que daba a uno de los torreones del edificio. Allí me recuerdo de niño, mirando por la ventana a la gente pasar. Mi padre, que nació y se crió allí, me contaba a menudo anécdotas del vecindario y la casa durante la guerra y posguerra, sobreexcitando mucho mi imaginación».




Book Trailer


miércoles, 25 de febrero de 2015

TIEMPO MUERTO PARA ALÍ (David Benedicte)




Alí se nutre de lo que hoy asuela a la sociedad y nos lo devuelve con una crudeza tal que no queremos contemplar. Nos acerca al microscopio y allí aparecemos desnudos. Todos los Alís son incómodos. De ver. De tratar. De soportar. Nos hacen removernos en la silla mientras los vemos. Nos dejan delante una bomba de relojería y se van a una tienda a comprar los ingredientes que luego cuecen a fuego lento, macerándolos. Como su odio.
Es que ser árabe en Madrid es un fracaso.

EDICIONES B. A LA VENTA EL 4 DE MARZO

Que han dicho de la novela:

«Benedicte es una de las voces más curiosas y originales de la narrativa española del momento.» Juan Ángel Juristo, Abc

«Mis referencias literarias y artísticas son claves: Góngora, Shakespeare y Goethe; T. S. Eliot, Wallace Stevens y Ezra Pound; Baudelaire, Rimbaud y Cavafis; Blas de Otero y David Benedicte.» Pere Gimferrer

«Poeta desvelado, de una aspereza clarividente.» Juan Manuel de Prada

REGRESIONES en LEÓN




domingo, 22 de febrero de 2015

LA TIERRA PURA: Silvia D Chica.



Este es el resultado de este blog, La Tierra Pura, que un día empezó a cristalizar en fotografías de papel, y ahora lo hará en poemas editados magníficamente por Rodrigo, Zoográfico Editorial.

Hoy, sábado están viajando hacia mi casa.

Es todo un placer presentaros este trabajo, dedicado a todos vosotros, los que alimentais este blog desde hace 8 años.

Os convoco para la presentación el día 20 de marzo,viernes,  en Elektra Cómics León a las 8 de la tarde, donde habrá, fotografía, poemas y música, igual que en este blog, pero tendremos la oportunidad de estar juntos, en el mismo tiempo, y en la misma acción, viéndonos las caras y oliendo nuestro espacio...

Día 22 marzo domingo, sesión vermouth, lectura compartida con Laura Fraile en Bar Belmondo

Silvia D Chica, La Tierra Pura.


viernes, 20 de febrero de 2015

ALGUNOS TIPOS por César Scappa.



Algunos tipos
En su extraño baile
Marcan las reglas
No hay sublime noche
Que devenga mal día
Las tropas están formadas
En el Frente Oriental
Si te empeñas lo lograrás;
Tú puedes con ello
Es el padre equivocado...
El que susurra al vástago inútil.
Parapetado,
No significa nada...

César Scappa


jueves, 19 de febrero de 2015

LA HORA VIOLENTA por Lola Puñales.




" Quedábamos siempre al atardecer, a esa hora en que el sol embellece la piel. 
Nos citábamos en la puerta de la tienda de tu abuelo, para que su presencia bendijese nuestra mirada. Siempre hay que honrar a los sabios.
Yo llegaba puntual. Cuando me veías, empezabas a bailar y mis sentidos bailaban al ritmo de tu risa.
Deambular escuchando tus derivas, sorteando desconocidos y miradas cómplices de bellezas locales, mientras tú pensabas "¿esta sí, esta no? ...no me acuerdo"
Parada obligada ante la sonrisa gótica de esa gárgola burlona, que auguraba paseos lisérgicos.
Después, como buenos amantes de los rituales, comenzaba nuestro particular Via crucis por el Albaicín, de bar en bar, de caña en caña, caracol col col ...para terminar, como no podía ser de otro modo, en el Sacromonte a la hora violeta.

YO también quería ver el gallo que abre la puerta al submundo que sólo conocen los gitanos! Estaba segura de que el día menos pensado aparecería, y nos daría la llave... y ya no te tendrías que casar con la hija de "Juanillo el cojo" para tener una cueva.
Siempre me preguntaba porque no me llevabas a la Cuesta del Avellano..."

Lola Puñales


martes, 17 de febrero de 2015

REGRESIONES: Prólogo.



Los lectores de Vicente Muñoz Álvarez estamos de enhorabuena. Especialmente porque Regresiones puede que sea una de las obras definitivas de su autor. A la altura de su introspección más profunda, El merodeador (Baile del sol, 2007) o de su poemario más imperecedero, Animales perdidos (Baile del sol, 2013). Un punto y aparte en una forma única de entender la creación literaria en nuestro país. Sin concesiones y estridencias, plagado de coherencia e intensidad, y por supuesto unido a una pasión y a una eficaz inercia muscular del que asume que la literatura no soluciona nada, pero lo cambia todo. Sumado a su ya consabida y siempre rebelde “apuesta suicida por la literatura” y la vida, entremezcladas en un permanente autobiografismo que persigue cambiar las reglas del juego y nuestra forma de mirar y mirarnos. Un desafío, literario y personal.

Regresiones se convierte pues en una especie de memorias precoces de un tiempo casi mágico. De su infancia en un León gris hecho color gracias a los cómics, las viejas arquitecturas (su relación con Casa Botines nos recuerda que la realidad puede ser mejor que cualquier ficción), los cromos y las teleseries, a una adolescencia y primera toma de contacto con la música popular (de ese “todo empezó con los Cardiacos” a formar parte de Veredicto Final), el cine (un recorrido por las películas eróticas y el terror), el sexo (Dedo es deslumbrante por su sencilla efectividad), la amistad (por estas páginas deambula prácticamente cualquiera que llegara a hacer algo creativo en el León de los 80), el alcohol y la noche, o la propia intuición de la muerte (“he estado a punto de morir luego otras veces, supongo que algunas sin saberlo”). En un continuo despojarse de elementos innecesarios, tan sólo emociones sin coartada, entre la narrativa sobria y el lirismo directo, con el pasado como patio de recreo en el que zambullirse y hallar las respuestas a un presente que confunde o genera desgaste, y en el que autoafirmarse es casi un acto de supervivencia (“ahora disfruto del estigma y la lacra, me singulariza entre el rebaño y me hace plenamente consciente de mi condición”).

Mirar atrás y recrearse en los detalles. Con una mirada lúcida y tierna, donde no hay que demostrar absolutamente nada a nadie. “Vive tu memoria y asómbrate”, afirmación rotunda de Jack Kerouac que Vicente Muñoz Álvarez hace suya aquí como dogma de fe, empeñado, ya desde sus primeras obras, en desenredar la propia vida como un gran maraña de lana, dejándonos presenciar la faena con curiosidad voyeur. Un atractivo tira y afloja con la memoria selectiva, los afectos personales y las distintas instantáneas de una vida que, aunque lejos, parece la de cualquiera de nosotros.

Y por supuesto, Regresiones es un positivo ajuste de cuentas con los héroes y mitos personales de su autor. Una larga lista que recorre con naturalidad lo popular y la alta cultura. Todo un particular muestrario, una guía esencial de esas influencias y pasiones más desatadas. Donde Hulk convive con Malcolm Lowry en igualdad de condiciones, lo que habla a las claras de la apertura mental de una obra y un autor que no cree en los encasillamientos o los lugares comunes. Quizá tan sólo disfrutar del recuerdo, paraíso perdido que resulta fascinante desde un presente fabricado de crisis económica y desencanto. Leit motiv último de este viejo refugio atómico desde el que observar el brillo de la bomba. Y al que ha invitado a unos cuantos, convirtiendo el cierre, un epílogo colectivo, en el sincero hermanamiento de una generación que mira lejos. 

Un canto a un tiempo que ya no volverá. De ahí su increíble magnetismo, su magia.


Julio César Álvarez, de Regresiones (Ediciones Lupercalia, 2015).



Book Trailer del libro


lunes, 16 de febrero de 2015

DOCUMENTAL MALOS TIEMPOS



DOCUMENTAL 'MALOS TIEMPOS'

«Hay mucha más gente que vive y muere en soledad de lo que se cree»

El documental con el que Carlos Salcedo Odklas da a conocer su libro ‘Malos tiempos’ retrata indigentes tan conocidos en León como ‘el Tuerto’, que falleció esta Navidad

E. GANCEDO | LEÓN 15/02/2015

Un día, Carlos Salcedo advirtió la existencia de una curiosísima paradoja social y laboral: el contraste entre las sonrisas y el buen ánimo que reinaba entre muchos usuarios del comedor social de León «y las caras largas que veía todas las mañanas durante los siete años que trabajé en una fábrica de Madrid». Aquellos apenas tenían nada y estos disponían de sueldo fijo, de casa, de familia… «pero no paraban de quejarse y de decir que iban a dejar la empresa, aunque luego nunca lo hacían».

A Carlos Salcedo Odklas la crisis le dio una bofetada y también un abrazo. La primera tuvo forma de despido fulminante y de regreso a su ciudad natal con las manos en los bolsillos, conminándole a un peregrinar por frías pensiones y oscuros pisos compartidos en los que se topó con mucha gente arrumbada en las cunetas de la vida. Ahí comenzó para él una existencia completamente diferente a la que llevaba antes —tan convencional, «tan segura, pero tan falta de alicientes», apostilla— y un intensísimo aprendizaje sobre la psique humana que acabaría lanzándole en brazos de la literatura: hace cosa de un año, este leonés publicó Malos tiempos, una serie de relatos marcados por los zarpazos de la recesión, válvula de escape creativa a su inmovilidad laboral. «Hubo autores de aquí que los valoraron mucho y me animaron a moverlos, así que los subí a Internet, donde los encontró Ricardo Moreno, de la editorial Lupercalia. Me dijo que había que hacer un libro con ellos y lo publicó después de que yo los puliera y dotara de cierta unidad». Salcedo, con su aspecto de miembro de banda de rock —su primera pasión—, fue siempre un ávido lector pero nunca imaginó llegar a tener un título en el mercado. De hecho, ahora está embarcado en una novela. «Y todo a causa de la crisis… si es que no hay nada blanco o negro, todo es gris», constata.

En la obra, bien que bajo otras identidades, aparecen reflejados algunos personajes de las calles leonesas que Salcedo conoció y conoce bien. Pero, además, el cineasta y buen amigo suyo Sergio Suchodolsky dirigió Malos tiempos. La vida de un escritor, vídeo elaborado con motivo de la presentación de la obra en el marco del ciclo de literatura alternativa que acogió en mayo el Musac. Un audiovisual, ya colgado en Youtube, al que se asoman varios de aquellos indigentes con los que tan estrechamente convivió Odklas y a quien inspiraron historias y caracteres. Uno de ellos es ‘el Tuerto’, muy popular en la capital leonesa —siempre pedía «un euro para un café»— aunque más allá de sus vagabundeos por el entorno de San Marcelo prácticamente nadie sabe su historia salvo el escritor, con quien compartía piso. «Se llamaba Juan Carlos Barrallo y había sido minero. Recibía una buena pensión de más de mil euros pero, si la cobraba el 25, ese mismo día salía a gastársela en las tragaperras. Y a mí me tocaba correr por todo León, buscándole para que no se lo gastase todo y al menos pagase las facturas», narra Odklas, advirtiendo que el paisano no parecía tener a nadie más en el mundo. «Justo antes de Navidad estuvo dos días sin venir y a mí eso ya me pareció raro. Llamé a los hospitales, a la Policía… y como no era familiar, no me querían decir nada. Al final, después de mucho insistir, me confirmaron que había muerto. Yo supongo que de neumonía, pero oficialmente no me aportaron ningún dato. No sé que hicieron con él», cuenta.

Un hecho en absoluto nuevo para Salcedo. En otra pensión se encontró a su vecino muerto de varios días y entre toneladas de basura. Vivencias que le han hecho reflexionar. «Esta gente entra en un bucle del que no puede salir. Suelen ser varones mayores que se quedan solos y no tienen ilusión por nada, y acaban muriendo en la más absoluta soledad. Pero es algo mucho más común de lo que la gente cree. Pasa todos los días», avisa. Carlos Salcedo sigue en paro pero se declara «inmensamente más feliz» que cuando se levantaba a las siete de la mañana para ir a la fábrica. «A ‘el Tuerto’ no le oí quejarse ni una vez, y allí escuchaba quejas continuas».



Documental Malos Tiempos

sábado, 14 de febrero de 2015

70 por Marcos Ferrer.



Manadas rodantes de neumáticos
desgastan la tarde y el asfalto
rebasan la oscilación irreal del autobús
de la línea 70
dejándonos atrás
cosiendo las caras silenciosas.

Un viejo sentado
rebusca
entre bolsas verdes de fruta del pakistaní,
saca dos chaquetas de lana
las mueve entre sus dedos gruesos
busca y arranca bolas casi invisibles de pelusa,
despacio.
El bus se detiene,
fuera; rebajas,
y en la marquesina el vampiro se publicita
en la oenegé de turno.
Dentro; solo se escucha el motor ecológico
al ralentí
manteniéndonos calientes.
El viejo sigue con lo suyo
después alza la mirada,
las cataratas punteándole unos ojos claros
dignos y firmes,
dejándonos atrás.

Marcos Ferrer


viernes, 13 de febrero de 2015

TODOS SOMOS PUTAS por Ricardo Moreno Mira.




Liberales y capitalistas que han vivido toda su vida como funcionarios a costa de lo público
Grandes empresas liberales de medios de comunicación
que sobreviven gracias a publicidad institucional
Ideólogos de izquierda que amueblan su casa con Ikea
Raperos revolucionarios y comunistas que quieren que arda el sistema
y que venden a 0,99 su canción en Itunes, Amazon y Apple
Independentistas y nacionalistas
que se llaman a sí mismos de izquierdas
Patriotas a los que se les llena la boca con la palabra "España"
y tienen auténticas fortunas en paraísos fiscales
Votantes del PSOE que no dan de alta a sus trabajadores
Votantes del PP que compran y venden en negro
y luego dicen "España"
Votantes de Izquierda Unida que compran ropa
fabricada por chinos esclavos
Anarquistas y pacifistas que viven vendiendo material de imprenta a cuarteles militares
Ecologistas que venden libros fabricados con pasta de papel
Cristianos que juzgan a todo Cristo y se preocupan de cómo folla el vecino
y no del pobre que no tiene nada que llevarse a la boca
Príncipes de la iglesia que dicen
"Amarás al prójimo como a ti mismo"
y luego follan niños
En colegios y centros religiosos
o que lo ven y aun así lo consienten
Gurús de la Nueva Era que predican el desprendimiento
y conducen Ferraris y tienen un apartamento en Manhattan
Antiamericanos que odian Estados Unidos
pero quieren cobrar su sueldo en dólares y beben Coca-Cola
Antiglobalización que van a cenar a un Chino
Demócratas que deciden solos siempre por todos los demás
Nazis que por la mañana patean cabezas de inmigrantes
y por la tarde trabajan para multinacionales
Alternativos que alquilan un piso en el centro de la ciudad
Revolucionarios que publican su mierda en facebook
Escritores del asco y la rabia [o el compromiso]
que aspiran a ser famosos
Borrachos que viven hasta los 90 años, y yonquis hasta los 100
Poetas que quieren publicar un libro a toda costa
y que entienden que la poesía es no sé qué cosa de sentimientos babosos
Y quieren publicar su libro, pero no han leído un puto libro en su vida
Gente que va de auténtica y se disfraza de algo cada mañana
Gente que está de vuelta de todo
y no ha salido del salón de su casa
Marxistas que hablan y hablan, y no han leído El Capital
y venden su culo cada mañana a ese capital
Católicos que no han leído el evangelio
Capitalistas que quieren el libre mercado
Hasta que los chinos invaden ese mercado
que hablan de la libre competencia
pero siempre son sobrinos y cuñados de alguien
Neoluditas que tienen páginas web
Pesimistas y apóstoles del suicidio
que mueren de viejos en un hospital
Cantantes pop, tertulianos, periodistas, locutores… Basura

y yo, que escribo esto
y no tengo cojones para vivir como pienso

y es que la Realidad es muy puta
y todos nosotros somos putas
quiero decir que
Todos nos vendemos
En algún momento
Por dinero
e interés

Es mejor que entiendas esto cuanto antes:
Aquí
se trata
de quién cuenta el mejor cuento
y se sale con la suya
y yo ya estoy cansándome de ellos
De todo esto
De este juego de mierda
y también de mí mismo

Pero como tengo que ganarme el pan

Mañana

Seguiré haciendo
Exactamente
Las mismas cosas que hago ahora


Ricardo Moreno Mira, de Jesucristo está a las puertas y cabalga un caballo eléctrico (Ediciones Lupercalis, 2015).