jueves, 1 de diciembre de 2016

SI HAS VESTIDO UN CADÁVER SABRÁS DE LO QUE HABLO por PEDRO CÉSAR ALCUBILLA




cada vez que recibía
una llamada de la funeraria
para vestir a un muerto
me invadía
una ansiedad insoportable

me costaba respirar
y no podía pensar
en otra cosa

después,
al tener delante
el cadáver,
todo lo que había allí
me golpeaba directamente
el estómago:

el tacto frío
la rigidez de los miembros
el ligero olor a descomposición
el tono amarillento del cuerpo

los primeros momentos
los pasaba reteniendo
el vómito
hasta que me calmaba
y podía comenzar
mi labor

había visto la muerte
más veces,
había visto animales muertos,
flores, árboles,
e incluso cadáveres humanos
en la televisión,
pero ese tipo
de muerte
se comportaba conmigo
de una manera
distante

aquella no

aquella parecía
más cercana

era como leer
a escondidas
el diagnóstico
de una enfermedad
que nadie se atreve
a explicarte


Pedro César Alcubilla

martes, 29 de noviembre de 2016

PIE A TIERRA: Felipe Zapico Alonso.



Felipe Zapico nos muestra un registro hasta ahora no sondeado por él. Como me dijo el día de la presentación en el teatro de Barakaldo "salir del espacio conocido del registro amigo y cómodo no es fácil, pero sí necesario" y eso ha hecho, ha rebasado ese espacio cómodo y el resultado es magnífico en las tablas del escenario.

lunes, 28 de noviembre de 2016

HELTER SKELTER en MADRID




LA VIDA ES UN BAR (Vallekas)



La vida es un bar (Vallekas)
Colección de relatos en torno a bares vallekanos

Editoras: Ana Grandal y Begoña Loza
Ilustración de la cubierta: Javierre
Amargord Ediciones, 2016

Encuentros alrededor de unas cervezas, garitos que te atrapan entre sus pentagramas, tapas intemporales con solera, camareras/os polifacéticos que acogen risas y quebrantos, tascas en color sepia, parroquianos que nunca se toman la última, bares que nos sirven la vida: estamos en Vallekas y estas páginas brindan por ello.

Autor@s participantes: Capitán Narváez, José G. Cordonié, Valeria Surcis, Roxana Palacio Platero, Esteban Gutiérrez Gómez, Luis Miramon, Robértez, Gsús Bonilla, Alberto Avila Salazar, Morado (Tiempos de Chuta y Pota), Patxi Irurzun, Morris, David G. Panadero, Ana Grandal, César Ramos Zaragoza, Sonia Fides, Pablo Cerezal, Julio Jurado.

Presentación: 30 de noviembre, 20:30 h, La esquina del zorro, c/Arroyo del Olivar, 34, Madrid.




sábado, 26 de noviembre de 2016

¡VIVA NOVIEMBRE! por DOMINGO LÓPEZ



El día que amaneció con el Cabrón muerto, no hubo clases. Llegamos de mañana al colegio y todos los maestros estaban como atrincherados en la Sala de Profesores, bisbiseando y confabulados. Así que nos dejaron a todos a nuestra bola. Uno de la panda, el Canijo, sacó entonces el paquete de Bisontes, birlado en la tascucha de su viejo, y nos juntamos a fumar y toser detrás del edificio, donde languidecía un arbolito, el único vegetal de aquella escuela con ínfulas de reformatorio. Era noviembre, como ahorita mismo, y hacía un montón de frío. Como teníamos claro cuál sería nuestro destino de niños descarriados y menesterosos, juntamos unas ramitas y algunos papeles y enseguida hicimos una pequeña hoguera. Había que ir practicando para cuando nos viéramos tirados en la puta calle. Tras fantasear un rato con meterle fuego al colegio, cuando se acabaron los pitillos y la fogata se extinguía decidimos volver al patio a echar un vistazo al panorama. Al cabo de un rato, un profesor se asomó y casi prorrumpiendo en sollozos, tartajeando de emoción, anunció que éramos libres, eso dijo, y que ese día no había clases y que nos fuéramos al carajo por ahí. Entre gritos de júbilo, el conserje, temblando, acertó por fin con la llave y abrió la puerta y por ella salimos todos en estampida, soltando blasfemias y patadas, hurras y empujones. Y ya afuera, vimos cómo el Director, un tipo barbudo y larguirucho, se acercaba dando saltitos de pollo a los mástiles de las banderas, vimos cómo arriaba sin solemnidad ni hostias el trapo rojigualda y como sacaba de una bolsa otro trapo, cómo lo ataba a la cuerda y cómo izaba el nuevo estandarte y levantaba el puño como si quisiera amenazarnos o darle un mamporro a cualquiera. Y todos, como digo, vimos ondear una bandera roja, que mas bien parecía un mantel y como no entendíamos nada y además nos importaba una mierda, alguien opinó no sé qué cosa de los toros y que si nos íbamos a la playa a gandulear o al colegio de monjas, a subirnos a la tapia y vacilar a las niñas y por el camino nos encontramos con el viejo loco del Guindi, con una botella en la mano, borracho como una cuba y cantando estiró la pata el Cabrón, olé, olé, estiró la pata el Cabrón… Y decidimos irnos detrás de él a festejarlo, porque aquella muerte de aquel cabrón pintaba bien, tenía que ser buena, muy buena cosa para, por lo menos, nuestro dudoso futuro y para nuestro deprimente barrio.

Domingo López, del libro inédito Todas las cosas que no hiciste antes de decir chau.


viernes, 25 de noviembre de 2016

SON UNA DECENA DE OLVIDOS por IÑAKI HERNÁN




Son una decena de olvidos
los que te marcan la senda
de lo que antecede a tu nada.

Son unos pocos gestos
los que quiebran vanidades
inventadas con cerveza.

Son, antes de ser vacío ,
cenizas sin olor y transparencias
que sobrecogen a la luz.

Son cegueras que hieren
el cariño que la fe te otorga.
Personas... sólo son personas.

Quizá fue un mal paso,
un "tal vez otro día",
puede que sólo la palabra.

¿Cuál es tu alba?
¿dónde pernocta tu bilis,
cuando tú eres... ausencia?


Iñaki Hernán


lunes, 21 de noviembre de 2016

LLORONA: Brenda Ascoz.




NOCTURNO

Imposible situarla,
como a un espejo en la oscuridad
-que es papel o puerta o es espalda-.

De nuevo la Angustia,
sólida y oscura,
animal al acecho.


CANGREJO ERMITAÑO

Buscaba
cuerpos a los que adaptarme,
cuerpos donde construir un hogar
que me resguardara
de las inclemencias de la vida.
Cuanto hallé
fueron cuerpos vacíos,
cáscaras;
pero era peor
que habitar la intemperie.


CONTROL

Pero en esos momentos
soy yo contenida,
yo a punto de caer
a través de las fisuras de tanta contención.
Por supuesto,
tampoco entonces
-por supuesto no entonces-
soy feliz.
Ni nada parecido.


DE PADRES E HIJOS

Adoraba
la parábola del hijo pródigo.
A menudo nos contaba esa historia:
la del hijo
que regresa al hogar, humillado,
y se arrodilla ante el padre
suplicando perdón.

La clemencia de ese padre
como la más formidable
ostentación de poder.


Brenda Ascoz, de Llorona (Isla de Sitolá, 2016).

http://laisladesiltola.es/

viernes, 18 de noviembre de 2016

OMBLIGOS Y UNIVERSOS por JULIA NAVAS MORENO



Y tú
Abres los ojos al mundo
y adivinas un horizonte inmenso
un pastel completo
listo para ser devorado.
Y tú,
hambrienta, te relames.
Y tú,
valiente, planeas conquistar el Universo.
Pero el espacio está invadido de selva,
mosquitos y culebras
y el pastel tiene mordidas
todas las esquinas.
No hay rincón que lleve tu nombre.
No hay certezas salvadoras.
No hay un «te doy» sin un «dame».
Y tú,
bordeas cada señal surcada de dientes,
cada silla ocupada
para encontrar tu sitio sin molestar
y desde allí,
conquistar el terreno
de lo perverso
para pintarlo de blanco
desde tus actos,
tu sonrisa y tus palabras.


Claudico —solo por un momento—

Hoy necesito taparme un ojo
para acortar horizontes,
mi dimensión del mundo.

Para qué tanto espacio
si no puedo disfrutarlo.

No me deis interminables carreteras;
con un camino de ida y vuelta
tengo bastante.

Para qué esa paleta de colores
si todo es blanco y negro,
gris o marrón.
Para qué voz de soprano
si siempre tengo que hablar
en susurros o callar.

No es cobardía
sino hastío por tener que luchar
por un metro cuadrado
con tapia de piedra
todo él rodeado.
                            Un metro cuadrado, Vainica Doble

Curvas

Es redondo el marco que rodea
el bodegón de flores muertas
que veo desde mi cama.
Cerradas las curvas
que hacen del camino una sorpresa.
Ondeante el piso que sostiene mis pies.
Es difícil no marearse,
no perder el equilibrio.

Pero el vértigo espolea,
aviva los pasos que oscilan
a izquierda y derecha.

No hay baile con caderas rectas,
pasos al frente.
No hay emoción sin ángulos.

Y las flechas, en algún momento,
girarán para
                  caer
                      en picado.

Julia Navas Moreno, de Ombligos y Universos (Canalla Ediciones, 2016).

A lo largo de las páginas de Ombligos y universos, la poeta Julia Navas desgrana su permanente ansia de vida, observa el mundo y el destino de dentro a fuera, a veces en clave de derrota, sin duda idealizada, y otras con coraje para inventar una nueva realidad. 

Elige para ello el lenguaje de la desesperación, más intenso y más bello que el de la esperanza, para contar con una gran capacidad lírica el paso de lo relativo a lo absoluto, inscribiendo lo personal en lo universal.

Subyace en este poemario una clara vocación de resistencia profunda, de rebelión contra el opresor, que en ocasiones puede ser uno mismo y pretende robar el derecho a vivir una vida feliz, normal, sin ser héroe ni víctima. 

Inés Pradilla


jueves, 17 de noviembre de 2016

INFERNO por FRAN SOTO




Hemos mirado cara a cara al diablo,
sopesado todas las variantes;
la posibilidad de un mundo mejor ante nuestra falta,
la arena de reloj acumulándose en los bolsillos laterales,
la necesidad de perder y encontrar,
la urgencia honesta de regalarnos un puñado de sexo y poesía.

Inferno...

Atrapados en el último adiós,
en el eléctrico instante entre reencuentro y despedida.
En el último adiós,
donde se posan las moscas muertas
y un efímero recuerdo a máscara de fina piel
y cordero degollado nos envuelve.


Fran Soto

https://www.facebook.com/Fran-Soto-335568329916715/?fref=ts

martes, 15 de noviembre de 2016

LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER CAEN A PISCINAS DORADAS: Abel Santos.



“Abel Santos sabe matizar tonos diversos, desde el patetismo de la desolación en el que la soledad atormenta y emite su queja hasta el lamento elegíaco que despide la penumbra triste de un bar de copas, cuando el cliente llega a deshora y el camarero aleja su cansancio soñando con la huida a cualquier litoral deshabilitado. La actitud reflexiva de estos poemas nace en ese instante en el que sueño y realidad se confunden y el yo se siente único habitante de un espacio en ruinas; horas en las que el reloj de la melancolía marca el paso a una actitud vital que acumula fracturas y cicatrices”

José Luis Morante

(Jass, Ediciones Tuertas, 2016)

“Ahí, más allá de la marquesina de la parada de autobuses, en un collage alucinado y furioso, están todos los versos de Abel Santos, sus hijos bastardos y queridos…”

Javier Cánaves

(Demasiado joven para el blues, Eirene Editorial, 2014)

“Los poemas de Abel Santos son como las notas lánguidas de Chet Baker, que viven entre las calles de una ciudad cualquiera en una tarde de verano; se deslizan entre los sillones del bar de un hotel, desde los labios de una mujer de ojos altivos hasta el corazón helado del hombre que la acompaña. Son versos que salen a la calle a respirar el aire bañado por la luz del sol.”

Diego Vasallo

Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas, Chamán Ediciones, 2016.

http://chamanediciones.es/producto/las-lagrimas-de-chet-baker-caen-a-piscinas-doradas/

BIO-BIBLIOGRAFÍA

Abel Santos (Barcelona, 1976). Ha publicado los libros de poesía: Esencia (1998), El lado opuesto al viento (2010), Todo descansa en la superficie (2013), Jass (2016), y su Antología poética 1998-2014 Demasiado joven para el blues.
En 2015 coordina la antología de varios autores La casa de los corazones rotos, donde reúne a más de una veintena de poetas que admira y que conformaron a lo largo de los años su universo de lecturas.
Ha colaborado en numerosas revistas de poesía a nivel nacional y del extranjero, y participado en un buen número de libros tanto de poesía como de narrativa.
Las lágrimas de Chet Baker caen a piscinas doradas (Chamán Ediciones), es su quinto libro de poesía, de poemas breves y espontáneos como una lágrima, escritos en servilletas de bar.
En 2011 fue encargado de prensa y relaciones públicas del I Festival de Poesía y Microrrelato: Vilapoética, de la ciudad de Viladecans.
Tras 12 años metido en drogas y alcohol, Abel Santos nos habla en sus poemas del peligro de traspasar ciertos límites. De formación autodidacta, él mismo ha bautizado su poética de "realismo bastardo", que bebe tanto del mundo real como del mundo poético o más introspectivo, sin una clara escuela o movimiento literario como padre definido.
Algunos de sus poemas han sido traducidos al árabe y al inglés.
Desde 2010 administra su blog de poesía: Demasiado joven para el blues.

lunes, 14 de noviembre de 2016

A BASE DE REFORMAS por MARÍA DONOSO




Ahora que tengo los huesos recién pintados
-por eso de que mueren por ti
y quiero que lo hagan guapos-
he reformado las ganas de recibirte.

El colchón no para de decirme que
hagamos con su relleno de tripas corazón.

La almohada tiene complejo de brújula
y me pregunta si ya he aprendido a dormir.

¿Cómo se consigue si los sueños
siempre viran a tu orientación?

El suelo tiene los brazos abiertos
para que juegues con mis braguitas
al balón prisionero.

Parece que se ha jubilado el timbre.
Por eso de que no llamas y
hogar suena a ciencia ficción.

El felpudo de la entrada me ha pedido
un tiempo para pensar
qué coño significa "Bienvenido".
Estaba pensando en darle plaza,
del hueco que deja,
a un cartel de "se busca auxilio indefinido"

No sé si lo sabes,
pero creo que la etiqueta del jersey
me está rascando los besos de la nuca
y el frío viene y va como Pedro por su casa.

Me he pintado la boca de poderes
para ver si con esas las heridas
son menos carne de cañón
y se quedan en recámara.

En los ceniceros quedan
restos de cosquillas
que me tienen calada.

Me miran.

Susurran:
"¿A qué aspiras, chiquilla?"

Ahora que tengo las caderas
acondicionadas a tus palmas;
y en faena los escalofríos de la piel.

Tienes que volver y,
con todos mis respetos,
no esperes que me porte bien.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

LA CUARTA HIJA DE ROSA: Jorge M.Molinero.




PRÓLOGO

Isla Mujeres, en el mar caribe, fue un santuario dedicado a la diosa Ixchel, diosa maya de la luna y la fertilidad. Allí depositaban ofrendas con formas femeninas las muchachas como parte de su paso de niñas a mujeres. Al llegar los conquistadores españoles y ver las figuras, la bautizaron Isla Mujeres.

Me pregunto si su peregrinaje a la isla lo hacían solas o acompañadas de otras mujeres adultas o si algún padre o hermano las observaba de cerca en la playa con devoción y curiosidad. 

Como la de este poeta que escribe desde el naufragio transgénero de la infancia: un niño que se mira en el espejo de sus hermanas; que roba sus vestidos y el neceser con el maquillaje; que en carnaval se disfraza de mujer y se queda en casa pasando el aspirador.

Los poemas de Jorge M. Molinero son el peregrinaje del niño, del muchacho, del conquistador a una isla de nostalgia familiar, de castración y angustia ante lo femenino desconocido. Allí también se reúne con un Saturno futbolero, herido, desorientado como su hijo al que no devora sino que nombra “príncipe con habitación compartida y puerta del baño siempre abierta.”

Pero el hijo, el hermano, el titán, se siente atrapado en su isla de mujeres y atraído por la diosa Ixchel de tantos rostros diferentes: de loba, de gata, de violada, de gitana, de muerta… de niña adorable si no le llevas la contraria. 

El náufrago, el número cuatro en la deriva de la infancia, observa rendido a Ixchel porque “tiene en los ojos dos alacranes copulando”. Porque “sus labios son siempre fruta del tiempo”. Porque “ella es de esas mujeres que sin mover los labios te indican a quien hay que matar sin motivo.”

No matar. No matarse en la hechicería de los géneros y sobrevivir como un hermafrodita emocional superando fantasías tocadas y hundidas.

Entonces un aquelarre de mujeres con migas de pan y siesta sobre un hule de conspiraciones necesarias, hace erguirse al antropoide por encima de su miedo a no ser y aprende a no pesar, a no ser denso, a sentirse libre como “alga en una playa de Lampedusa”.

Viajen a este Yucatán urbano con un coro de sirenas en la sobremesa. 

Bajen con el dios Cronos en el ascensor a por el periódico y unos churros. Escuchen a Edipo cantar “Somewhere over the rainbow” mientras se prueba unos zapatos de tacón.

Láncense a esta playa con resaca de versos apasionados y hermosos junto a este hombre, también mujer, también poeta: Jorge M. Molinero.


Manuela Paso Rodríguez

*
Fui de todas el que menos belleza heredó
                 -apenas los ojos verdes-
Nunca hablé con ella
de cómo me desvirgué [mucho menos
pedirle consejo antes, como las otras tres]
Cuando todas las reglas se acompasaban y
bloqueaban la entrada del w.c
yo simplemente participaba de aquella conjura
bajando a la tienda a comprar tampones:

          Raro     distinto      a un lado.

….......................................

Los rincones de la salita limpios
para que las visitas no adviertan
el rastro de un vendaval de silencio
que apenas se llevó lo que ya no valía la pena
                             [o eso pensábamos]
La camisa planchada,
el juego de café a juego con el mantel,
las pastas danesas perfectamente colocadas esconden
el piso de abajo vacío
y el reloj
            parado
en una hora como otra cualquiera
a ojos de nadie.

Las pilas         dirás,
cualquier día olvido la cabeza por ahí.

Las pilas             dirás,

y dos veces al día seguirá siendo el momento exacto
en el que seguías peleando dentro del absurdo
juego de la vida,
absurdo como el juego de café.


Jorge M. Molinero, de La cuarta hija de Rosa (La penúltima editorial, 2016).

lunes, 7 de noviembre de 2016

AYERES EN LA ESTAFETA: Puri Sánchez.




La vida es
            una gran mentira;
los hombres, serpientes con sotana
cuyo alimento es la fe de los corderos;
el amor es vuestro hábito.
En su nombre, proclamáis vuestro veneno,
pero no hay verdad en el corazón de los hombres,
tan sólo podredumbre e interés vano.

Me uno vosotros, reptiles. Desde hoy,
comeré moscas e insectos;
bífida será la lengua que, escondida entre mis dientes,
terminará devorando toda la mierda en que reptáis.

El alimento que hoy me estáis robando,
lo repartiré entre las ratas
algún día.

*

Madre, se ha quebrado la luna.
Subió la marea durante la noche, madre,
y el oleaje se llevó ciudades enteras
entre sus fauces.

Y con ellas, a sus gentes, madre.
Sólo hay desolación en las orillas.
Los bosques se llenaron de escombro y cadáveres.
Cuelgan, suspendidos unos,
en el acero retorcido de antiguos edificios;
otros, esparcidos están por las laderas del monte,
entre el lodo y la sangre que va dejando a su paso
la barbarie animal.
Los niños muertos
son pasto ahora de lobos y hienas.
Los buitres devoran las sobras
de carne humana que dejan las alimañas hambrientas.

Estoy sola, madre, entre la carroña.
Y tengo hambre.

*

Veinticuatro horas
con sus manos tatuadas en mis nalgas.
Veinticuatro horas de esclavitud
encadenada a los tejados de la costumbre,
morando en esta crisálida donde soy
gusano sin forma ni medida,
un producto, una cosa,
moneda de cambio para satisfacer
un mercado de ida y vuelta de hombres, como yo,
sumidos en la desesperanza.
Sin embargo, yo
les sirvo a ellos,
espectros sin luz que sirven el interés de otros
a los que dicen que pertenezco.
Quizá sea verdad —pues libertad no tengo—
que soy de aquéllos que me compraron
por un puñado de sueños que nunca se cumplieron
y que hoy
sé que jamás se cumplirán.
Seré de ellos, seré de todos. Seré
brizna de hierba que se mueve a razón del viento.
Seré lo que quieran que sea, pero puta...
puta no.


Puri Sánchez, de Ayeres en la estafeta (PiEdiciones, 2016).


sábado, 5 de noviembre de 2016

BACO por JOSÉ G. CORDONIÉ



Como un monstruo de dos cabezas, como un Jekyll y Hyde, como un ser binario en la palabra y en el hecho, Esteban Gutiérrez y Baco se adentran en la Literatura (sí, en mayúscula) a través de la dualidad de la palabra con la lengua bífida del cuentista y del poeta, ambos de mirada cruda y tierna, realista y reflexiva, sin embrollos y sin imposturas, conocedores de lo que nos rodea, sin tapujos ni escapismos de la puta realidad.

Dos que son uno. Dos caras en la misma moneda. Esteban Gutiérrez Gómez. Humano, demasiado humano, como escribiera hace tiempo un tal Nietzsche.

Yo sé de él, del gran conversador, del amigo de sangre de tinta y rocanrol, de su pura literatura en el pensamiento y en el papel, porque yo soy de aquellos que bailaron en las llamas de su «Ardimiento», de los que se quedaron con la boca abierta ante la prosa de su colección de relatos «Mi marido es un mueble», de los que se sacudieron ante la maestría narrativa y sorprendente de su novela «13.0.0.0.0 (the revolution is now)». 

… volver a la palabra, a la conmoción del significado, a la sal de la piel del léxico, a la llama que la prende, al humo de su combustión…

La palabra se alza

en tinta y papel

sobre el alma cruda.


José G. Cordonié, en Artefactor.


viernes, 4 de noviembre de 2016

POEMA DESCONCERTANTE por LUIS MIGUEL RABANAL



Y QUÉ SI EN SOLEDAD ME DIGO
estar ya condenado
al vértigo y a la carne podrida.
Afuera no llueve aún,
e ignoro hasta cuándo ha de durar
este antifaz del dolor insoslayable,
este dolor que desmerece
con su despaciosa prosodia.
Alguna vez fui el encargado
de lanzar la piedra blanca a la terraza
de alguien que huía de mí.
Ahora no me impaciento
cuando cuentan que todo termina.

Luis Miguel Rabanal


lunes, 31 de octubre de 2016

LIBRO DE LAS INVOCACIONES



Con el Diccionario de símbolos de Juan Eduardo Cirlot como guía, el ilustrador y escritor Pablo Gallo propuso a 131 escritores españoles de todas las edades, procedencias, condiciones y estilos que seleccionaran una frase de un autor muerto. Durante cinco años el pintor y dibujante Pablo Gallo ha invitado a 131 escritores en lengua española a invocar a aquellos de sus maestros que ya han cruzado la frontera de la vida. El resultado es este libro con 262 retratos que pretenden abrir una puerta al diálogo entre dos mundos: el de los vivos y el de los muertos. Incluye también 131 ilustraciones por cada una de las 131 citas, que funcionan a modo de conjuros, como fórmulas mágicas que animan a la invocación mediante la energía de las palabras.



domingo, 30 de octubre de 2016

CRECER por JULIA NAVAS MORENO




Hasta un momento de tu vida
creces en altura.
Crecen tus caderas,
tu pelo,
tu barba,
tus hormonas
-que en un futuro volverán
a su frenética actividad-.

Tu impaciencia,
tus expectativas.

Llegado a un punto
-cada cual madura a su tiempo-,
crece tu visión,
tu tolerancia;
crece tu escepticismo,
tu desilusión.
Tu capacidad de asimilar el fracaso
y transformarlo
en lección...

Y, sí, no es extraño:
crece tu ansia de vivir
aunque sea alimentada
por los restos del naufragio.


Julia Navas Moreno



sábado, 29 de octubre de 2016

WILL SCARLET NO ERA DIOS: Laura Fjäder.




DE CARÁCTER SUBVERSIVO

te propongo un trato, a ti, que olvidarás este texto a menudo que pases página: abre los ojos. abre los ojos para sentir la caricia de esta poesía; que entrará en tu estomago, caliente, puñalada a puñalada, hasta lo más profundo de ti. 

lo cierto es que, últimamente, pocas veces encontramos un poco de tinta que, en la esencia de lo esculpido, consiga erizarnos la piel… pero laura lo consigue: y vaya si lo consigue. poema tras poema, reflexión tras reflexión. con la sutileza directa de wolfe. la pureza olvidada de corso. nutrida directa de la poesía de calle, de bar, de plaza; la que se aleja de círculos cerrados, mentes cuadradas y personas rectas. laura relata en sus poemas tu vida, la mía, la de ellas; sin decoro, sin pretensión. dejando claro en cada página que la poesía se escribe o se sobrevive, incitando a morir en cada punto final.

será ahora entonces, cuando te des cuenta, si has llegado hasta aquí, que malgastaste tu tiempo en leer una descripción de lo que no vas a olvidar. porque no: will scarlet no era dios.
pero tampoco dios lo era. que al arte hace tiempo que lo mató duchamp.
sumérgete, de este modo, sin dudarlo un segundo más, en la madurez literaria de esta autora que no dejará que quedes indiferente. al fin y al cabo, no has venido a esto para encontrar una analítica hierática tesina, sino para embriagarte de la verdad más alejada de típicos bukowskis que no han leído nada de sandburg… créeme: cuando conozcas a laura: te vas a emborrachar.

después de todo: la he visto como poeta, presentadora y persona; a la misma y tan diferente luchadora, que pelea en la vampírica ciudad de xixón por limpiar la basura de las reconvertidas calles proletarias.

adéntrate:

hemos buscado discurso, hemos buscado poesía:
y ahora, por fin, brindamos a sangre con sangre: por sangre morada:
la nuestra. gracias a L. gracias a ti.


Alberto Claver


TRES POEMAS


Rake away the gold leaves, 
roll away the red, 
And wake Will Scarlett from his 
leafy forest bed. 

Alfred Noyes 

WILL SCARLET NO ERA DIOS

Recuerda a todas las mujeres
del bar de Montmartre,
donde tomaba café,
y ahora que lo cuenta,
por enésima vez,
vuelve a jugar conmigo
al vulgar atormentado
que nunca ha renegado de su Estrella:

ésa,
la mala, 

la que le ha acompañado siempre

hasta esta tarde.

Hasta esta misma tarde
en que la bata de andar por casa
ha descubierto su carne suave
de animal desorientado.

Con la piel me ha contado
que tiene miedo del invierno
y me ha ofrecido su dolor
sin ataduras. 

Y yo respiro aire que él antes ya ha exhalado:

aire que no es mío,
aire que él ha usado, 
aire que guardo en los pulmones,

aire viciado de ídolo de barro. 

*

Él es mi maldad y mi manzana y lo acompañaré a su casa. 

Anne Sexton. 

LA JAULA

Lo supe al verte volar lejos,
por encima de los muros
y de tantas cicatrices.

Lo supe al verte sudar sangre
y declararte en rebeldía:

Ese pozo donde vives,
anegado de agua fría,
es ahora mi casa y mi castigo

*

Mis pasos son tan antiguos 
Como el ritmo 
Que los lleva. 

Sara Torres 

TRAVESÍA.

Este es el camino.

El que sigo desnuda,
descalza,
el lleno de zarzas.

Yo recojo los frutos
oscuros
y amargos.

Los mastico.

Siento la acidez
morada en la lengua
y la garganta.

No siento la picadura de la abeja.

No siento las piedras finas
que hieren
la planta de mis pies.

Continúo.


Laura Fjäder, de Will Scarlet no era Dios (Suburbia Ediciones, 2016).

https://suburbiaediciones.wordpress.com/

jueves, 27 de octubre de 2016

¿QUÉ ES POESÍA? por PABLO CEREZAL




Cada vez que amenaza tormenta pienso en Bob Dylan.

Los cielos engordan de gris y Dylan desinfla en mis oídos el pronóstico de esa lluvia que caerá para limpiar los retales de inmundicia con que hemos zurcido esta cárcel que habitamos y llamamos sociedad.

Después, cuando el aguacero ya equivoca los paraguas, burla los paseos transeúntes y desquicia las fachadas de los edificios, pienso en ti, claro, como siempre que llueve… de hecho pienso en ti antes que nada, y la lluvia venidera ya es metáfora, materia poética de tu ausencia, metáfora… como la canción de Dylan, en quien también pienso cada vez que llueve. Pero pienso antes en ti, insisto, lo de Dylan llega más tarde, cuando las calles cantan la tormenta con sus gorgoritos de óxido y charco equivocando el clamor de los semáforos. Pienso en ti. Te pienso, te recuerdo, y lamento que tus manos no se aferran ya a mi cintura, que no masticas ya más mis besos… que el mundo es feo… y sucio: necesita un chaparrón atroz que arrase los desperfectos. Esa lluvia va a llegar, como predijo Dylan, como cantó Dylan, como escribió Dylan en la vasta memoria colectiva y en la memoria mínima de tus abrazos que hoy, mientras llueve, andan sumergidos en latitudes distintas de las que limitan mi cuerpo… pero eso es otra historia.

Y es que diluvia y te recuerdo mientras llovía en Madrid, sobre las calles de Madrid, desde los cielos de Madrid, y no sé muy bien si llovía en la ciudad o era la ciudad quien llovía en nosotros para hacernos seres acuáticos surcando las profundidades del deseo… y tus piernas se hacían aguacero mientras mis labios sembraban nubes en tu garganta, para que pronunciase húmedos abecedarios de amor, salvia, saliva y quédate a mi lado no me dejes nunca te quiero huyamos del mundo… pero eso es otra historia, ya digo. O quizás no lo sea tanto. Porque hoy llueve en Madrid, y el fantasma de tu lengua arrastra cadenas como versos susurrados con la voz nasal de Dylan, y me entero por la prensa de que al bardo le han otorgado el Nobel de Literatura, y me alegro y me digo bien por Bob, bien por los académicos suecos, bien, porque Robert Zimmerman lleva más años que la vida diluviando sobre las avenidas de esta sociedad en ruinas su voz de cristal quebrado y sus versos de borrasca azul y breve, narrando historias que bien pudieran ser las nuestras, la mía, la tuya, amor, cuando te desnudabas con mis manos y te acariciabas con mi saliva cosida a los dedos…

Así que a Bob Dylan le han otorgado el Nobel de Literatura, y ha llovido en las redes sociales un mezquino aguacero de reproches y envidias, quejándose de a dónde vamos a llegar cualquier cosa ya es literatura dónde quedaron los grandes autores a quienes nadie lee salvo cuando les dan el Nobel… recuerdo aquella deliciosa película cubana, Fresa y chocolate, cuando su protagonista clama, dolorido, “¡ahora resulta que hasta las putas son críticos de arte!”… pues eso.

[se abre la veda: ya pueden comenzar a insultarme, en Facebook y aledaños, por misógino y derivados, todos aquellos que no han visto la película, ni lo desean -ni lo harán, por más que esté disponible en la red para los adalides del arte, siempre que este sea gratuito y su disfrute no haya de retribuirse al artista- pero se sientan, triunfantes, en la mullida ilusión de sus 15 minutos de fama, jaleadas por sus “seguidores” sus incendiarias opiniones, aplaudidos en sus revoluciones de teclado y café caliente -¿dónde ya los adoquines?-, y pueden incluso –no sería la primera vez- denunciar mi texto ante los jueces del ciberespacio… su cobarde contribución a hacer de este mundo un lugar más justo]

Decía que a Bob Dylan le han otorgado el Nobel de Literatura. Y le imagino urdiendo tormentas, escondido, silencioso. Como te imagino a ti, escondida, silenciosa, urdiendo chaparrones entre los pliegues de tus piernas. 

Llueve. Dylan ya tiene el Nobel de Literatura. Tú sigues lejos. El sol se ha escondido, como se eclipsó el día en que falleció Bécquer, a quien nadie duda en proclamar poeta sólo porque dejó escrito qué es, en realidad, eso que llamamos poesía. Llueve.

Llueve y tú no estás. Por eso intento abstraerme de tu recuerdo felicitando a los miembros de la Academia sueca. No merece el poeta más felicitaciones ni enhorabuenas. Las merecen ellos, que parecen haber comprendido, al fin, qué es poesía. Ahora sólo me queda recordarles que Leonard Cohen aún está vivo, y recomendarles leer a Bécquer. Así obtendrá el Nobel de Literatura, algún día, el desfallecimiento de tus piernas tras el amor, tras nuestro amor… aquellos tímidos versos que goteaba tu vientre para evidenciar que la poesía puede evadir la cárcel de los libros.

Quería hablar del flamante nuevo Nobel de Literatura pero, lo siento, una vez más, reincido en ti y sólo de ti acabo hablando. Y sigue lloviendo. Así que me tumbo en la cama, desnudo, y contemplo mi cuerpo. Te tomo prestados los labios y las manos, para acariciarlo mientras susurro

And it's a hard, it's a hard, 
it's a hard, it's a hard,
It's a hard rain's a-gonna fall


Pablo Cerezal


martes, 25 de octubre de 2016

PUTA POESÍA por JOSÉ G. CORDONIÉ



Los ojos abiertos y el puño cerrado, los ojos cerrados y el puño abierto, grito y murmullo, silencio y aullido, la sensación de pisar asfalto cuando el horizonte se abre en un campo amplio donde Todo puede florecer bajo la sombra de la nostalgia y del deseo, de la realidad compacta de las calles, de ropa seca tendida bajo la lluvia, de la vida agazapada y escondida, de la sinrazón y de la fantasía, de los recuerdos embebidos y clavados en la retina del recuerdo, de la distorsión laberíntica y obscena en que se ha convertido la Sociedad, de la Verdad pura, que a veces duele y siempre nos hace abrir los ojos, aunque los mantengamos cerrados.

Él lo dice. Nunca calla.

Puto poeta de grito y murmullo, de silencio y aullido, de voz cabal y verdadera en días en los que se arruina la autenticidad al reflejarse en los escaparates, y que resulta difícil de encontrar aunque se persiga, porque las voces parecen ecos que se mezclan, que se imitan, que se mimetizan, que se confunden, que se apagan antes de prenderse.

Si alguien cree que conoce la Poesía y no se ha asomado al universo de Gsús Bonilla, no conoce nada.

El alma en palabras

se hace Poesía

con tiros de posta.


José G.Cordonié, en Artefactor.


lunes, 24 de octubre de 2016

UN POEMA de JORGE M MOLINERO



Una piedra
tallada en forma
de corazón
dentro de mi
caja torácica.

Que no se mueve y
pesa. Para que
no se escape
por las fisuras de los huesos.

Es esa mi forma
de amarte.
Con un peso inmóvil
que te retenga dentro.


Jorge M Molinero

domingo, 23 de octubre de 2016

MINUTOS ABSURDOS por JOSÉ MANUEL VARA




Hay esos típicos minutos absurdos
Donde uno piensa demasiado
En cosas que no son de este mundo;

A veces, las neuronas te traicionan
En un arrebato
De sometimiento aparente…
En el fondo, sólo te están jugando
Una mala pasada
O abriendo la puerta de la trastienda
A la locura;

Locura, que con su lengua quebradiza
Araña la añoranza de normalidad,
Bajo el estandarte del rey de la infamia,
Que, como siempre, deambula borracho
Entre putas cerebralmente activas,
Como los santos de las iglesias,
Que siguen implorando limosna…
… o un trocito absurdo de ti.


José Manuel Vara