viernes, 9 de octubre de 2009

C.C.A.N. FOR EVER


Una temporada más el Club Cultural Amigos de la Naturaleza, abre sus puertas a sus socios y amigos, así como a esos visitantes esporádicos y viajeros anónimos , que cuentan por el mundo entero nuestras excelencias.
Siendo así, conocidos por todo el mundo mundial, no podemos defraudar, hemos de seguir dando cobijo al reflejo de nuestra sociedad con su multitud de formas de expresión .
Poco a poco se irá llenando la programación con talleres, charlas, conciertos, ......

Para esta temporada habrá novedades, teatro, queda por resolver algún pequeño detalle, pero en breve,
esto traerá acciones como el cerrar la puerta durante las representaciones, (como en los teatros serios)
incluso actividades sin humo, y acostumbrarse a la puntualidad.

Y para este Viernes 9 Octubre , las Juventudes Comunistas nos traen un acto público y fiesta revolucionaría

Hablará Zulema Facciola (Coordinadora estatal de solidaridad con Cuba)

Documental y coloquio

La actuación de: Morán , un cantautor astorgano con mucho que decir

mojitos y música con un agradable ambiente

Que disfruten.

http://www.ccan.eu/

1 POEMA de Miriam Reyes.


Dejamos un rastro de humedad en las paredes
en los marcos de las ventanas
dejamos los fregaderos atascados
papeles tapando los cristales
ratones muertos en el horno
dejamos cal en los espejos del baño
zanahorias podridas en la cocina
un sudor enfermo en los cerrojos de las puertas
ecos de horror rebotando en los techos
un olor a pesadilla por todas partes
un olor a gritos y a lágrimas derramados
sobre las quemaduras de la alfombra
sobre la grasa de los hornillos, la funda del colchón y
los marcos astillados de las puertas.

Dejamos nuestro amor aspirado vuelto pellejos
—nuestro amor de un mes de vida
con toda su muerte por delante—
flotando en una palangana blanca
en el lugar donde perdí el sentido.


Miriam Reyes, de 23 Pandoras. Poesía Alternativa Española. Selección & Prólogo por Vicente Muñoz Álvarez (Baile del sol, 2009).

jueves, 8 de octubre de 2009

LOST IN MY WORLD

Dug Dug's Live
pincha & videa

LA MARRANA by Pepe Pereza.


Yo estaba en la cuadra de detrás de la casa, escondido entre unos sacos de pienso. No quería que mi hermana Pili me encontrase, ella se había empeñado en jugar a “madre e hijo” y a mí no me quedo más remedio que acceder. Ella, por supuesto, sería la madre y yo el hijo. Ese juego consistía en que ella por ser la madre mandaba en todo y yo por ser el hijo debía obedecer. Todo fue bien hasta que se le ocurrió que era la hora de comer. Como buena madre quiso cocinar utilizando los productos que tenía a mano. Preparó una especie de pasta elaborada a base de varias cabezas de ajos machacados y revueltos con huevos crudos, que robó directamente del gallinero. Removió todo creando una argamasa de aspecto y olor asqueroso. Pero aún faltaba un ingrediente especial que, según mi hermana, era lo que le daba sustancia y color al plato. Ese ingrediente era ladrillo rojo triturado a base de machacarlo con una piedra hasta que quedaba reducido a polvo, mi hermana decía que aquel polvo rojo era pimiento molido y estaba convencida de que era exquisito. El caso es que quiso hacerme probar aquella bazofia y por eso huí de ella. Mi hermana ya se había cansado de buscarme, aunque decidí ocultarme durante unos minutos más, por si acaso. Fue entonces cuando los escuché hablando al otro lado de la pared del muro del corral, eran voces de chavales. Salí del escondite y me asomé por encima del muro, ahí estaban ellos, sentados sobre la tapia del corral de enfrente al nuestro, eran dos chavales más o menos de mi edad. Al verme asomar la cabeza dejaron de hablar y me miraron con curiosidad.

- Hola. – Dije, para romper el silencio.
- Hola. – Respondieron ellos al unísono.
- ¿Cómo os llamáis?
- Yo me llamo Juan. – Dijo el más bajito.
- Y yo Pedro. – Añadió el otro.

Salté el muro del corral y me acerqué a ellos.

- Yo me llamo Pepe… – Les dije con la seguridad del que está en su territorio. - … ¿Qué hacéis? – Añadí mientras me subía a la tapia y me sentaba a su lado.
- Sólo estábamos hablando. – Respondió Juan.
- Ya… Vosotros no sois de por aquí ¿verdad?
- No, hemos venido a visitar a unos parientes de mis padres. – Contestó Juan, que sin duda era el menos tímido de los dos.
- Si queréis podemos jugar a algo. – Propuse sin demasiado entusiasmo.
- Bueno. – Volvieron a contestar al unísono…

En ese momento una cerda que estaba en una cuadra a pocos metros de nosotros se puso a gruñir y a bufar como lo hacen los cerdos. Yo ya estaba acostumbrado a la presencia de la cerda y a sus gruñidos, pero a Pedro y a Juan aquello les pareció de lo más interesante, estaba claro que eran chicos de ciudad. Dado el entusiasmo mostrado por mis nuevos amigos, nos pusimos en pie sobre la tapia y fuimos andando sobre ella hasta llegar a la cuadra donde estaba encerrada la cerda. El animal alzó la cabeza y se nos quedo mirando a la vez que movía el hocico para captar nuestro olor.

- ¡Que grande es! – Dijo Pedro, amedrentado por el tamaño de la cerda.
- Es porque esta preñada y pronto parirá. – Les informé tratando de darme importancia y de quitársela a la cerda.

A parte de eso, la cuadra donde estaba encerrada no era demasiado grande, a penas metro y medio de ancha por dos o tres de larga, con lo que la marrana parecía más grande. El animal seguía mirándonos con el morro levantado. La tapia sobre la que estábamos de pie era una construcción hecha con piedras, más o menos planas, apiladas con pericia la una encima de la otra, sin necesidad de usar cemento que las diese solidez, era la gravedad y la sabía colocación de las piedras lo que hacía que la tapia fuese consistente. Pues bien, elegí una de las piedras que conformaban el muro, una pequeña, y la arrojé contra el cuadrúpedo, más que nada para que dejase de mirarnos. Le di en todo el morro. La cerda a modo de protesta soltó un pequeño gruñido que hizo mucha gracia a los otros dos. Cogí otra piedra, la lancé e hice blanco, esta vez en uno de los lomos. El pobre animal trató de huir corriendo en círculos por la apretada cuadra. Volvieron a reírse y yo supe que con esa acción me había ganado a los chicos de ciudad. Noté su respeto y admiración y eso me gustó. Me sentí importante y poderoso, aun siendo de pueblo. Esta vez me aseguré de coger una piedra más grande que las anteriores, Juan y Pedro me miraron expectantes, no podía defraudarles. Lancé la piedra y le di en el cuello, supe que le hice daño por el sonido que salió de su garganta. Pedro se animó y también lanzó una piedra, la cerda chilló con el impacto. Yo le sonreí y le di una palmada en la espalda a modo de colegueo. Cada uno de nosotros cogimos una piedra y a la de:”tres” la arrojamos con fuerza. Todos hicimos blanco y nos sentimos satisfechos. La cerda chillaba y trataba inútilmente de escapar corriendo en círculos o cambiando la dirección de sus giros. Vimos en pánico en su mirada y eso nos gusto, nuestros instintos más primitivos empezaban a fluir. Seguimos tirándole piedras, cada vez más grandes. Algunas le causaron heridas sangrantes lo cual nos llenó de júbilo. La marrana chillaba tan alto que por un momento creí que todo el pueblo la estaba escuchando y que alguien acudiría en su ayuda. Pero nadie llego y nosotros, sedientos de sangre, seguimos torturando al animal. Después de un tiempo la marrana se rindió. Se desplomó en el suelo, agotada, y allí se quedó resoplando con miedo. Lanzamos algunas piedras más pero ya no nos hacía gracia, el sufrimiento del animal era tan patente que no pudimos seguir con el juego. Los tres nos quedamos en silencio observando a la marrana. En la comisura de su boca se le había formado una especie grumos espumosos de saliva y sangre que se movían al ritmo de sus jadeos, comprendí que estaba agonizando. En un impulso de compasión quise acabar con su sufrimiento, agarré una piedra grande, tan grande como me permitieron mis fuerzas, con la intención de dejarla caer sobre su cabeza y terminar de una vez. Justo cuando me disponía a soltar la piedra, la puerta de la cuadra se abrió y asomó la cabeza Genaro, el dueño de la marrana. Al ver lo que allí estaba pasando se puso a gritarnos y a amenazarnos. Yo dejé la piedra sobre el muro y salí corriendo. Pedro y Juan me siguieron asustados, dejamos el muro y saltamos al suelo y mientras ellos corrían hacía la casa de sus familiares yo salté la tapia de nuestro corral y fui directamente a esconderme entre los sacos de pienso. Estuve allí mucho tiempo, hasta que escuché a mi madre llamándome a gritos. Por el tono de su voz supe que ya se había enterado de todo y me preparé para recibir una paliza. Aquella noche la marrana abortó y aunque ella se salvó de milagro, mis padres tuvieron que hacerse cargo de todos los gastos e indemnizar a Genaro por la perdida de los garrapos. Lo peor no fueron los bien merecidos azotes que me dieron, sino algo que vi en sus miradas y que entonces no supe lo que era. Más adelante vería esa misma mirada en infinidad de ocasiones, sabiendo que lo que veía en sus ojos no era otra cosa que decepción.

Pepe Pereza, del blog Asperezas.

miércoles, 7 de octubre de 2009

EL FABULOSO MUNDO DE JUANJO RAMÍREZ



Tenemos hoy el placer de ofreceros en exclusiva para Hankover la siguiente entrevista a Juanjo Ramírez, director (además de guionista, ilustrador, escenógrafo, etc) de una de las más fascinantes películas de animación filmadas en los últimos tiempos, Gritos en el pasillo (lee la reseña aquí), que, una vez más, recomendamos encarecidamente videar a todos los Hijos de Satanás.

Gracias a la mano amiga del siempre inquieto
Kebran (al que agradecemos sinceramente el cable), pudimos entrar en contacto con él y le hicimos las siguientes preguntas:


V.M: Vamos a empezar por el principio. ¿De dónde viene la idea de Gritos en el pasillo? Además del director, tú eres también el guionista de la película: háblanos de la génesis de este proyecto.

J.R: La idea de rodar cosas "aparentemente serias" valiéndonos de objetos "aparentemente ridículos" era una constante en la ¿filmogarfía? de mi socio Alby Ojeda y yo. Escribí Gritos en el Pasillo intentando conservar esa esencia; intentando llevar al terreno del largometraje la fuerza de esa contradicción que nos había motivado a sacar adelante nuestros primeros cortos.

Es curioso: Existen proyectos en cuyo argumento hemos depositado muchas más horas y muchas más esperanzas, pero ninguno de ellos ha salido adelante. Gritos en el Pasillo, sin embargo, surgió de manera improvisada y espontánea, sin ninguna vocación de grandeza, pero el cabrón del Destino (o los cabrones de mis cómplices) decidieron que ése era el proyecto merecedor de tantas horas de trabajo y sacrificio.

V.M.: Como la propia promo indica, estamos ante la primera película de la historia rodada con cacahuetes: ¿Cuál fue la razón?

J.R.: Siempre suelo decir que fue una cuestión de “enamoramiento”. Estoy seguro de que más de la mitad de los que lean esto se han enamorado alguna vez de la mujer inadecuada. ¿Cuál es la razón? Nadie sabe contestar a esa pregunta. ¿Acaso importa?

Llega un momento en que te das cuenta de que estás pringado hasta las cejas y ya no hay vuelta atrás. Te has enamorado del fruto seco inadecuado... y no sirve de nada preguntarse por qué. Es una cuestión de conexión sobrenatural, de química, de texturas y de curvas y de cáscaras...

No hay una razón concreta. Cierto día unas compañeras en la universidad me dieron un cacahuete para que me lo comiese. En lugar de eso, me dio por pintarle ojos y boca. Cuando vi a ese hijo de puta mirándome y sonriéndome con tanta inocencia, presentí que estaba a punto de mandar mi vida a tomar por saco. Pero no sabía hasta qué punto.

V.M.: La película está llena de guiños cinéfilos y referencias literarias: Tim Burton, Edgar Allan Poe, Lovecraft, la literatura gótica y romántica... ¿Te atrae especialmente el género?

J.R.: ¡Adoro todo eso!

Burton, Lovecraft y Poe son la mejor definición de mi adolescencia (en otras palabras, nunca follé durante mi adolescencia).

Algunos tienden a asociar la palabra "romanticismo" con novelas de Barbara Steele o Corín Tellado; con pelis de Meg Ryan o Julia Roberts. ¡Yo comparto esa misma idea de romanticismo! ... Siempre y cuando haya que escarbar en la tumba de Meg Ryan para besar sus labios infestados de gusanos.

En Gritos en el Pasillo también hay mucho de Kafka. Esa impotencia del protagonista a la hora de lidiar con según qué cosas, ese ambiente de claustrofobia y opresión... Hoy día me parecería enfermizo escribir algo sí; lo evitaría a toda costa. Algunos dejan de ser Peter Pan cuando crecen. Yo creo que dejé de ser Gregorio Samsa.

V.M.: La historia sobre la que se cimenta Gritos en el Pasillo es, en esencia, estremecedora y tremenda: ¿Quisiste hacer una película para niños o para adultos? ¿O para niños y adultos?

J.R.: Nunca pensé en escribir una historia para niños, pero creo que la escribí para que pueda ser disfrutada por ese niño que está encerrado en el interior de algunos adultos. Puede que eso explique hasta qué punto la historia llega a ser pueril e irreflexiva.

A pesar de ello, me consta que los niños que ven Gritos en el Pasillo la disfrutan más que muchos adultos, e incluso entienden la historia. Cada vez que alguien me cuenta cómo su hijo (o su nieto, o su sobrino) ha conectado con la historia de Gritos me emociono muchísimo más que cuando un "crítico" nos concede tres estrellas.

V.M.: La película ha recibido varios premios en distintos certámenes y la crítica, además, ha sido de lo más favorable al respecto: ¿Esperabas esta acogida?

J.R.: No todas las críticas han sido favorables. De hecho creo que las críticas más útiles no son las más elogiosas. Tampoco las más destructivas. Prefiero hacer caso de las críticas medianamente ecuánimes, que resaltan aspectos buenos y malos de la peli a partes iguales.

No obstante, todos agradecimos muchísimo las críticas positivas. Después de muchos meses montando y remontando la película, habíamos perdido el norte. Ya no sabíamos si los setenta y pico minutos de frutos secos que teníamos funcionaban o no. Nos aterraba pensar que la gente no iba a empatizar con los frutos secos y se iba a levantar de la butaca a los cinco minutos.

Comprobar que la mayor parte de la gente aguantaba el hechizo cacahuetil hasta el final fue la mayor recompensa que podíamos recibir. Evidentemente, el mérito de eso no estaba en los manises, sino en todo lo que los rodeaba: fotografía, montaje, dirección artística, música, doblaje, diseño de sonido... Cada vez que la peli recibe una buena crítica, dicha crítica es la confirmación de que en Gritos en el Pasillo hemos conseguido reunir a un equipo técnico acojonante.

V.M.: No sólo eres director y guionista, sino dibujante, escritor, escenógrafo, etc. ¿Qué faceta te resulta más familiar? ¿Háblanos, por favor, de las otras?

J.R.:La faceta con la que más familiarizado estoy es la escritura. Es lo que sé hacer con más naturalidad y es lo que me da de comer.

Las cuestiones de escenografía y dirección artística prefiero delegarlas en gente más competente que yo, aunque el hecho de haberlas desempeñado en el pasado (aunque sea de manera cutre) hace que tienda a dar más la brasa a cualquiera que trabaje conmigo en ese campo.

Lo de dibujante es algo que hago de manera autodidacta. Es un hobby. Me relaja. Soy consciente de que no tengo el nivel necesario para dedicarme a ello de una manera seria, y eso me permite abordar ese terreno de la ilustración sin pretensiones y sin presiones de ningún tipo. Cuando dibujo lo hago de manera desinteresada y terapéutica. A veces me gustaría poder escribir con esa misma actitud "naif" que adopto cuando me siento a dibujar chorradas.

V.M.: Como escritor, ¿has publicado algún libro? ¿Cuáles son tus referencias literarias?

Tengo varias novelas escritas, unos cuantos relatos, unos cuantos poemas... Pero nunca he publicado nada. Es difícil abrirse camino en el mundillo editorial y yo, por otra parte, soy la persona más torpe y desidiosa del mundo a la hora de mover lo que escribo.

¿Mis preferencias literarias? Aunque citase aquí a cincuenta autores se me quedarían otros cincuenta en el tintero, pero intentaré nombrar a los que más me han marcado: Ray Bradbury, Roald Dahl, Allan Poe, Stephen King, Clive Barker, Maupassant, Paul Auster, Alessandro Baricco, R. L. Stevenson, Espronceda, Ramón de Campoamor, J. R. R. Tolkien, Baudelaire, Lewis Carroll y otros veinte o treinta.

V.M.: Y para finalizar, una inevitable pregunta (estoy seguro de que muchos estarán esperando ya tu nueva película): ¿Cuál será tu siguiente proyecto?

Estoy trabajando en un par de guiones bastante personales. Si consigo terminar alguno de los dos y el resultado me gusta lo suficiente, es probable que intente moverlo y convertirlo en mi próximo proyecto. Pero de momento, todo son quimeras...

Miles de gracias, Juanjo, por responder a estas preguntas y muchísima suerte para tus nuevos proyectos:

Los Hijos de Satanás te saludan.

Gritos en el pasillo in You Tube:

Los blogs de Juanjo Ramírez:

http://ninjasdeurano.blogspot.com/

http://nanasnegras.blogspot.com/

http://gritario.blogspot.com/

http://demasiadovioleta.blogspot.com/

http://dibujosaurios.blogspot.com/

http://juanjopeanuts.blogspot.com/

http://almacendelarcadelaalianza.blogspot.com/

Entrevista by Vicente Muñoz Álvarez

http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com/

JANIS



Hoy hace 39 años las cenizas de Janis Joplin fueron arrojadas al oceano Pacífico (que a pesar de su nombre, es un mar impetuoso y libre, como la propia Janis), después de dejar una herencia de 600 dólares a sus amigos con la que celebrar una fiesta salvaje.

EL ÚLTIMO TRIPLE DE LARRY BIRD por David Pérez Vega.


Pasa el tiempo y la imagen perdura:

NBA, concurso de triples, años 80.
Larry Bird, el Imbatido, ha fallado
algunos lanzamientos, necesita
la doble puntuación del último
para ganar, para revalidar su título,
para seguir siendo él mismo.
Faltan tres segundos. El tiro sale.
Y según abandona el balón
sus manos, Larry Bird alza el brazo
y el índice. Sabe que va a entrar,
sabe que es de nuevo el campeón.
El estadio guarda un silencio
clamoroso mientras el balón recorre
su certero arco de Robin Hood,
y un instante después estalla.

Sigue siendo mi imagen adolescente
de la seguridad propia, el sueño
de cualquier patoso: la adquisición
de una identidad neta, inamovible.
Siempre quise vivir un instante
como el de aquel último triple de Larry Bird.

Hoy, que han pasado los certeros
arcos de los años, a veces creo
haberlo conseguido, yo también encesté
mis últimos triples de Larry Bird.
Lo he sentido en el palpitar de los dedos
sobre la dura cancha del folio en blanco,

pero ha sido sin cámaras, sin focos,
en el silencio de un estadio vacío.


David Pérez Vega, del poemario inédito El calvo de Sonora.

El último triple de Larry Bird in You Tube:
http://www.youtube.com/watch?v=b1URURxTUWQ

EDUARDO IRIARTE GANA EL PREMIO LOGROÑO DE NOVELA


El escritor pamplonés, y traductor de unons cuantos libros de Bukowski al castellano, Eduardo Iriarte, ha ganado el Premio Logroño de novela. ¡Enhorabuena!

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2009/10/07/mirarte/cultura/d07cul76.1745236.php

martes, 6 de octubre de 2009

RESACA/HANKOVER

LA CAMPA TORRES by David González.


Expondré los hechos
tal y como sucedieron,
cronológica y objetivamente.
Luego, las preguntas.
Ahora los hechos:

La noche del jueves al viernes,
a las tres y media de la mañana,
un coche de incógnito de la policía
que circulaba en sentido contrario
por la calle muelle de oriente s/n,
frenó de golpe, en seco, derrapando,
entre la pizzería Vesubio y el bar la Sal,
y de su interior, del interior del coche camuflado,
pistola en mano,
un policía de paisano saltó a la calzada
y apuntándome con su arma reglamentaria:

¡Quédate quieto ahí donde estás, hijo de la gran puta!

Me quedé quieto. Ni un alma por la calle.
Y cuando el secreta llegó a mi altura,
en voz baja, apacible, voz de jesuita, le pregunté:

¿Sucede algo señor agente?
¿Quiere que le enseñe mi documentación?

Escucha, maricón de mierda,
como no te calles la boca ahora mismo
te subo al coche
y te tiro por la Campa Torres abajo.

La Campa Torres es un acantilado
que domina el mar Cantábrico.
Se trata de un castro primitivo
en el que vivían los cilúrnigos.

A continuación,
el estupa me empujó violentamente
contra la persiana metálica de la Sal
y procedió a cachearme
demostrando su incompetencia en la materia
ya que no dio con el pedrolo de hachís
que llevaba en uno de los bolsillos de mis vaqueros.

Luego me ordenó sacar
todo lo que llevase en los bolsillos
y en mi bolso de la marca george gina & lucy
y dejarlo sobre un suelo borracho y orinado,
momento que aproveché para decirle
-porque ya me había funcionado en otras ocasiones-
en voz baja, apacible, voz de jesuita:

Escuche, verá, yo soy poeta e iba para

¡Que te calles la puta boca de una jodida vez,
poeta de mierda,
o te subo al coche
y te tiro por la Campa Torres abajo.


Abajo están las rocas, la hostia padre, la muerte.

Estos son los hechos.
Ahora las preguntas que me sugieren
y que le voy a formular a este sapo, a este pestañí:

Cuando llegas a tu casa,
¿echas abajo la puerta de una patada
y apuntas con tu arma reglamentaria
a tu mujer e hijos y les gritas:

¡Quedaos quietos ahí donde estáis, hijos de la gran puta!

¿Les amenazas también con tirarlos por la Campa Torres abajo?

¿Les empujas violentamente contra la pared
y les cacheas para ver si encuentras restos de la leche
de otro hombre, uno de verdad, entre las piernas de tu esposa
o unos putos porros en las mochilas escolares de tus hijos?

¿Les amenazas también con tirarlos por la Campa Torres abajo?

No. Espera. No me respondas todavía, ¿vale?
Hazlo después de la publicidad
después de que tu cómplice
haya comprobado mi documentación, te la devuelva y te diga:

Está limpio.

Ah, pasmuti, y si lees esto, vete olvidándote
de subirme al coche
y tirarme por la Campa Torres abajo,
pues con la incompetencia que te caracteriza
casi fijo que ni te habrás dado cuenta

que este poema es mi mejor seguro de vida.


David González, perteneciente a su poemario inédito:

DELIBERATE SELF HARM
(Autolesión)


Como soy un buscador de esencias y hace ya mucho tiempo que partí en pos de los momentos mágicos, sé que éstos no se dan siempre en un escenario al uso... Hay que estar al quite, siempre atento... pues surgir, surgen... Es evidente que en compañía de cierta gente, como con la que tuve el placer de compartir mesa y chupitos el otro día, esa magia es más evidente... lo sientes... en cualquier momento salta la chispa y ante ti, en la terraza de un café, David González abre su libreta y lee este poema... Y ya no quedan más cojones, te dices mientras bebes el orujo y escuchas, que rendirte ante la magia... Pocas veces he visto y oído recitar tan bien algo propio... saliendo de dentro, fluyendo como la fuente primigenia de la poesía, sin los bastardos aditamentos, hecha para ser cantada, transmitida oralmente... gritada...

Porque la magia, en estos días que corren hacia atrás, necesita de un grito... de la voz de un poeta, la de
David González.

Alfonso Xen Rabanal, del blog Crónicas para decorar un vacío.

INVERSO 2009


HOLA AMIGOS!

En la calle se dice que la poesía está de moda, y aunque esta sea una afirmación demasiado exagerada sí es innegable que Madrid vive un movimiento poético.

En Madrid hay recitales prácticamente cada día, y mogollón de ciclos de poesía como Palabras habladas, Las noches de Casimiro Parker o Reflex-iones Rock, entre otros muchos, en malasaña y lavapiés principalmente.

En medio de estos recitales, libros y encuentros ha nacido INVERSO un festival de poesía que pretende juntar a poetas de todos los rincones de Madrid, organizar una fiesta que sirva para todo el que quiera asomarse a descubrir este mundo

Lo que sí queda claro, es que en Madrid la poesía importa, y mucho.


INVERSO se celebrará el sábado 10 de octubre en Malasaña, en El bandido doblemente armado y en Los diablos azules (calle apodaca). En estos dos locales, uno enfrente del otro, podremos ver a poetas muy dispares entre ellos, podemos encontrarnos con poesía social, intimista, performance o surrealistas, porque la diversidad poética y el respeto a todos los estilos es una de las claves de este festival.

La palabra es el eje central de este festival, pero podemos cambiarle el formato aportándole un poquito de sal, con música en acústico, y un poquito de pimienta, con la proyección de videopoemas.

En INVERSO 2009 participará:

Ana P. Cañamares, Hasier Larretxea, Bárbara Butragueño, Ada Menéndez, Silvia Oviedo + Nacho Aldeguer, Arturo Martínez, Marina Tapia, Gsús Bonilla, Javier Das, José Ángel Barrueco, Escandar Algeet, Isabel García Mellado, Bolo, Óscar martín Centeno y Gonzalo Escarpa.

La música en directo correrá a cargo de Medelia y Olaia Pazos.

Y los videopoemas de Nacho Comeras, Marcus Versus, Patty de Frutos y Aida Moreno + Emilio Alonso.

+ INFO: http://www.inverso2009.blogspot.com/

Anótalo que no puedes faltar

Marcos

MAJARÓN por Manuel Moya.


Troya, Troyita, Troya... el niño aprensivo y débil que protagoniza esta novela ha acabado en un reformatorio tras una experiencia familiar traumática. Acosado por unos y por otros, tendrá como única obsesión escapar del ambiente purulento que se respira en el colegio y para ello sólo parece contar con la complicidad de su compañero de cuarto, Majarón, un chico obsesionado por el sexo y los nudos marineros. Novela breve, pero de una creciente e inusual intensidad dramática que nos muestra a unos indefensos seres atrapados en un espacio donde impera el abuso y la impunidad de la fuerza.

Majarón. Manuel Moya (Baile del sol, 2009).

M-104. Narrativa. 2009. 104 páginas.
ISBN: 978-84-92528-59-2.

lunes, 5 de octubre de 2009

NO NOS PUEDEN TAPAR LAS BOCAS


El texto de abajo es mi último artículo para el periódico. Estaba previsto para hoy. Era mi despedida (a la fuerza: dejan de pagar las colaboraciones; al menos, las mías). Ni siquiera han querido publicarlo. Pero, ante este tipo de manipulaciones, nos queda el poder de internet. En la red no pueden tapar todas las bocas. La mía, al menos, no.

José Angel Barrueco (en Escrito en el viento)

Despedida a medias

Detesto las despedidas. Dejan un poso de amargura, un sabor agridulce, que no conviene a nuestros paladares. De hecho, no deberíamos despedirnos nunca. De nadie. Ni siquiera de nuestros muertos: los míos, los que dejé atrás, los que se fueron, aún me visitan en mis sueños. De este periódico, donde tantos nos hemos forjado escribiendo, y que a tantos nos ha acogido, guardo en la memoria los adioses escritos de quienes dejaron su puesto, por unas u otras causas. Quizá el más emotivo, o el que yo recuerdo con más afecto, fuese el de mi antiguo director, Francisco García, en su diana titulada “Hasta siempre”. En aquel texto minimalista, como todos los suyos, escribía: “Llegó la hora del cambio de destino, que nunca se augura pero siempre llega, de la llamada a nuevas metas y horizontes; la hora del adiós que es hasta pronto o hasta siempre”. Es conveniente que no olvidemos esas palabras: “Nunca se augura pero siempre llega”. Paco apostó por mí hace ya casi diez años. Primero, como columnista semanal. Luego, diario. Creo que a él se lo debo todo; para mí supuso aliento, soporte y auxilio en los momentos bajos. Desde entonces hasta ahora, en que el camino se termina, he escrito para este periódico algo más de 3.100 artículos. Esa cifra es mi medalla, y por supuesto también lo es el apoyo de los familiares, los amigos, los compañeros de oficio y los lectores, tanto los compinches como los enemigos. La gente que me aguantó y la que no. Incluso las personas más cercanas a mi círculo me dieron alguna vez un tirón de orejas, seguramente merecido porque soy humano.
Estamos en tiempos de crisis. En tiempos oscuros. De recortes, despidos y cambios de rumbo. Hay nubarrones sobre nosotros y aún queda por llegar lo peor, la tempestad. Una vez me dijo un colega, cuando estudiábamos juntos en la universidad: “Estamos abocados al fracaso”. No se me han olvidado esas palabras, pero hoy se hacen extensibles al país. España está abocada al fracaso. Decía un personaje de “The Dark Knight”: “La noche es más oscura justo antes del amanecer. Os lo prometo, no tardará en amanecer”. Veremos. Porque a mi alrededor sólo veo gente que cae a la lona. Lo importante es que siempre nos quedan fuerzas para incorporarnos. Dicen que, cuando una puerta se abre, otra se cierra. A Zamora le restan aún energías. Es una ciudad que ha soportado de todo. Lean con atención estas palabras: “No, Zamora no se ha perdido en una hora. Pero sí se ha perdido en años y más años de cercos, de olvidos de sus posibilidades, de murallas de silencio para sus necesidades, de portillos por donde se han traicionado sus bienes y haciendas más comunes y por donde ha ido exportándose la flor de sus habitantes”. No son recientes. Las escribió el poeta zamorano Justo Alejo en el 77. Y, hoy, el cuento es el mismo.
Dije al principio que detesto las despedidas, y de ahí el título de este último artículo diario. Seguiré apareciendo por aquí, si nada lo impide, cada domingo, junto a la tribu de colaboradores dominicales. Con el texto de hoy se cierra una etapa. Casi diez años en los que he visto (con pesar) cómo algunos columnistas se iban. Una etapa plena, sin embargo. De aprendizaje. De forja en la escritura, igual que si uno asistiese con puntualidad a un gimnasio para fortalecer sus músculos. Y coincide con la reedición de mi primer libro: una década después. Como si en estos años hubiera trazado un círculo que ahora se cierra y completa. Amigos, les espero a la vuelta de la esquina, dándole a la tecla, y me despido con una cita de J.D. Salinger: “No cuenten nada a nadie. Si lo hacen, empezarán a echar de menos a todo el mundo”

36 PASOS



Bizarra, marciana, explosiva y tremenda, 36 Pasos (2006), de Adrián García Bogliano, es otro ejemplo más de buen cine independiente y de acción rodado fuera de los Estados Unidos. Llena de guiños cinéfilos, psicotrónica y divertida, deudora de Russ Meyer y Tobe Hooper (entre otros muchos), esta película argentina hará, sin duda alguna, las delicias de cualquier Hijo de Satanás.

Que la disfutéis, hankoveros: Up!!!

Vicente Muñoz Álvarez

LA TIERRA PURA

Tercer Aniversario

HISTORIA UNIVERSAL DE LOS HOMBRES GATO by Josu Arteaga.


En Olariz sabemos cuándo alguien va a morir. Sabemos cuándo la muerte merodea. Sabemos a por quién viene. Casi sabemos hasta el momento justo. Nunca jamás nos equivocamos. Nunca hasta la fecha. Lo aprendí de mi padre y él de mi abuelo. Pero no sólo es cosa de mi familia. Es habilidad de todo el pueblo. Quién no volverá a escuchar el canto del cuco. Quién dejará de beber agua en la fuente de Irasua. Quién no volverá al banco del corral a tomar el sol de primavera. Quién tomará los últimos sorbos de un último caldo de gallina, en su lecho mortuorio. Quién será untado con los santos oleos. Quién será el siguiente en ser llevado a hombros. Desde casa a la misa funeral de cuerpo presente. Lo sabemos. Lo sabemos todos. Puede parecer extraño pero es algo de lo más simple.

No se trata de habilidades raras. Como las de esos que salen en la tele, doblando cucharillas y durmiendo a la gente. Ni de conversar con espíritus de muertos, ni tontadas de brujo. Es mucho más sencillo que todo eso. La forma de predecir la muerte consiste en escudriñar las mejanas.

Ahí está la clave. En las mejanas. Un hombre es su mejana. Por la mejana puedes saber más de alguien que por su partida de nacimiento, por lo que se rumorea de el ó por lo que vota en las elecciones. Se trata de observar su tierra. Cómo trabaja la mejana. Cómo luce el huerto, el pastizal o los trigos dorados de Campanetas. En Olariz sabemos a por quién viene la muerte mirando a las tierras. La mejana, el prado y la cebada. Las personas en Olariz, son lo que son sus tierras de labor. Ni más ni menos. Es así. De siempre.

Josu Arteaga, de la novela inédita Historia Universal de los Hombres Gato.

CREATURA & AL OTRO LADO DEL ESPEJO

Vemos Doble

sábado, 3 de octubre de 2009

PUÑETAZO por Ana Patricia Moya.


Míralo al muy cabrón. Qué hijo de puta. Es el maldito hijo de puta que ha traicionado a su mejor amigo acostándose con su novia, el mismo hijo de puta que les ha robado a sus padres dinero para pagar las juergas de alcohol y drogas en las discotecas. Míralo. Le odio. Le odio. Le propino un puñetazo. El golpe duele. Duele. Me muerdo los labios. Retiro mi puño, ensangrentado, con cristales del espejo clavados. Escuece. Escuece la venganza.

Ana Patricia Moya, inédito.

Ilustración by Velpister.

CASITRECE by Iñaki Estévez.


De noche
sin fuerzas
sin ganas
sin luz
volví
sobre sus piernas

doce noventa y nueve
casitrece

leguis negros
bien brillantes
cómo me costó
quitártelos
la última noche
que subiste a casa

doce noventa y nueve
casitrece

un escaparate
suspendido
en el tiempo
y los domingos
que son
igual de tristres
en cualquier aeropuerto

nunca supe
si estuve tan cerca
con mucha suerte

doce noventa y nueve
casitrece


Iñaki Estévez, del blog Here comes the Sun.

BE FREAK !

Y qué hacemos en esta vida,
sino un continuo culto a lo irracional

viernes, 2 de octubre de 2009

RECUERDOS DE UN CINE DE BARRIO

Trailer

El Paraíso en Celuloide

BORRASKA



Borraska, el fanzine de literatura subterránea, lo edité durante varios años (entre 1998 y 2006, creo), cuando no existían los blogs, sin tener ni idea de diseño web (tampoco lo tengo ahora)...

Creo que cuesta encontrar sus doce números en internet (me aparcaron un dominio que redireccionaba al fanzine), pero aquí os dejo un enlace a través del cual se puede entrar al último número (en el que encontraréis la protohistoria de
Hank over, el concurso Hijos de Satanás, las bases, los mensajes -algunos insultantes- que enviaban, el listado de autores más odiados al que aludía una de esas bases...)

Y además, a través de la pestaña "Números anteriores", los otros Borraska, el especial dedicado al mural de
Taniperla, los monográficos sobre la muerte, las pajas, la muerte dos (el trabajo), las adicciones... El monográfio locura, cuyo enlace no funciona, es este. En todos los números hay colaboraciones de muchos de los hijos de satanás y otros a los que se tragó la noche.

El logo de Borraska (el de arriba está tuneado para el especial adicciones), cómo no, lo hizo
Kalvellido.

Patxi Irurzun

BORRASKA:

http://www.ctv.es/USERS/patxiirurzun/doce

HANKOVERLAND

ACCIÓNesLEÓN


Esta es la primera edición del festival de performance ACCIÓNesLEÓN.

El festival se crea con el objetivo principal de difundir la performance, intentando abarcar las corrientes más
significativas de este arte con la presencia de sus mejores representantes dentro de nuestro país.
El festival será organizado junto con el Ayuntamiento de León y tendrá una duración de cuatro días,
comenzando el Jueves 15 de Octubre y finalizando el Domingo 18 de Octubre del 2009.

Las Acciones o Performances que se realizarán en el festival incluyen un recorrido por las tendencias más importantes y novedosas dentro de este arte, desde la poesía visual a la más tecnológica, pasando por el arte extremo, la experimentación sonora, la performance social, conceptual o el body art, con las que se abarcarán seguro los gustos estéticos y de concepto de
todo espectador sin dejar indiferente a nadie.

Es una oportunidad única de ver en un mismo evento todas las vertientes del arte de acción.

En el documento adjunto se encuentra toda la información relacionada con el evento (En caso de tener dificultad para descargarse dicho documento .pdf desde este mail, también está accesible desde la web www.aidamoreno.com)

El equipo de producción de ACCIONesLEON te invita a este extraordinario encuentro en la ciudad de León.

Un abrazo.

ACCIÓNesLEÓN

email: accionesleon@gmail.com
web: http://www.accionesleon.blogspot.com/

LA SED ADIESTRADA by Julio César Jiménez.


Sacando (discretamente) al hombro de su sitio una tarde de verano


Lanzar piedras
sea quizá
guardarlas en el aire,
atribuirles
mordeduras de viento,
breves vidas de asalto.
Lanzarlas sea quizá
ensayar nuevas técnicas
de la ira, empeñar en las nubes
un furibundo
gesto puntual,
tensar brisas
como bocas disponibles,
heridas deseantes.
Sería como sorprender ventiscas,
hacer del cielo una estrecha
sima curva, darle a lo inerte
una inútil carrera prodigiosa:
devastar el cielo con el hombro.


Julio César Jiménez, de La sed adiestrada (Premio Internacional Las Palmas de Gran Canaria, 2008).

jueves, 1 de octubre de 2009

RESACA / HANK OVER EN EL BLOG DE CASTORÍN


Este es el último libro que he tenido el placer de leer: Hankover (Resaca).Un homenaje a Charles Bukowski en forma de relatos, poemas, cuentos, notas, etc.

37 autores que brindan en homenaje al gran Hank.

He de decir que lo he leído un año y medio después de su publicación, pero como todo buen libro que se precie; no tiene fecha de caducidad y por supuesto, sus escritos perduran en el tiempo.

Me ha gustado bastante, con relatos excepcionales que despuntan como:

Hablando con Bukowski (Raúl Nuñez). Cojonudo, corto y conciso con un gran final.

Muelas y señales (Jose Ángel Barrueco). Espléndido.

Canela en rama (Kutxi Romero). Crudo, brutal.

Bloqueo (Patxi Irurzun). Buen relato, como casi todos los que escribe este autor pamplonés.

Entre otros...

Me ha sorprendido gratamente leer a autores que desconocía como es el caso de Josu Arteaga con su relato "La lengua de los gatos" (ganador del I certamen literaDURA Hijos de Satanás).En fin, un libro totalmente recomendable, no te dejará indiferente, mas bien con una resaca descomunal. Con certeza.

VIRTUAL ACID TRIP

TURNO DE NOCHE. Patxi Irurzun


—¿Puedes venir este fin de semana?— me preguntó Martínez, el encargado.
Tenía un trabajo en el turno de noche. Una puta mierda. 80 talegos al mes. Era una fábrica de porcelana. En el horno. Había que entrar dentro y sacar las vagonetas con las tazas, los platos, las cafeteras... Sudaba como un cerdo y volvía a casa hecho polvo, pero tampoco podía dormir a gusto, con el ruido de los coches en la calle y los gritos del viejo en casa —lo habían botado del currelo hacía poco y se pasaba las horas privando—. Me levantaba, pues, de mala hostia y ya no se me pasaba en todo el día; o sea, en toda la noche. Empezaba a estar harto de todo aquello.
—¿El fin de semana? No sé— le contesté.
No me hacía ninguna gracia pero ¿qué podía decir? Me tenían cogido de los huevos, con contratos de un mes y estando las cosas tan chungas en casa.
—Da igual, tienes que venir.
Jódete.
Por lo menos los fines de semana eran tranquilos. Sólo había que alimentar el horno con unos mínimos para que se mantuviera encendido.
—Estarás con Mamadú.
Mamadú era un africano que apenas sabía decir cuatro cosas en castellano —y que eran polla, joder, hostia y mierda— y yo... lo mismo.
Así que allá estábamos los dos, sentados junto a la boca del horno, esperando la siguiente vagoneta para descargarla, matando el tiempo oyendo música y fumando canutos
—¿Qué es sudar como cerdo?— preguntó Mamadú.
Joder , tenía razón. ¿Los cerdos sudaban? No. Al menos los encargados, no.
—Yo que sé. No me apetece pensar. Mierda, ahora tendría que estar por ahí, por los bares, con un pedo del copón.
Mamadú se levantó y al cabo de un par de minutos volvió con una botella de güisqui.
—¿De dónde has sacado eso?
—Martínez— dijo señalando hacia la mesa del encargado. O sea que además de un hijoputa mi encargado era un borracho de mierda. Yo también era un borracho, aunque todavía no un borracho de mierda, como mi viejo, pero después del comentario que había hecho y de la molestia que se había tomado Mamadú tuve que atizarle un buen lingotazo al güisqui. Él también lo hizo.
La siguiente vagoneta salió unos minutos más tarde. Cuando me levanté noté las piernas flojas y la cabeza ligera y vacía como un globo. La primera cafetera que cogí se me fue al suelo. Mamadú se rió y a mí me gustó su risa cantarina, sus dientes amarillos y cariados como el teclado de un piano viejo.
—Bah, hay muchas— dije, y tiré otra cafetera.
Mamadú volvió a reírse, y él también hizo añicos contra el suelo la pila de platos que había amontonado.
Aquella vagoneta tardamos en descargarla la mitad de tiempo.
Después volvimos a sentarnos, a oír música, fumar canutos y privar güisqui.
—Joder, lo malo es que ahora tendremos que barrer toda esa mierda— dije.
Faltaba todavía un rato para que asomara otra vagoneta pero nos quedamos allá, mirando los trozos de porcelana desparramados a nuestro alrededor. La porcelana era muy bonita, pero también muy frágil y si las hacías pedazos ya no resultaba tan bonita ni valía para nada. Sólo para tirarla a la basura. O para cortarte con ella.
—Una otra— señaló un buen rato después Mamadú la boca del horno.
Cuando las vagonetas salían teníamos que colocar al final de la vía un transbordador para pasarlas a otra vía, donde las cargábamos con género sin cocer. Si aquel transbordador no estaba en su sitio la vagoneta descarrilaba.
—Que se jodan— dije.
No me apetecía nada levantarme. Mamadú me miró sorprendido. Las teclas de su viejo piano escupieron un tímido y nervioso trino. Pensaba que estaba de coña.
—Ahora tendría que estar por ahí, levantándome alguna pitiki— dije, por si acaso era capaz de solucionar eso también, pero Mamadú tampoco se levantó.Me gustaba, el tío. Tenía dignidad. No estaba dispuesto a hacer el trabajo de los dos.
La vagoneta llegó al final de la vía, se frenó apenas un momento cuando las ruedas delanteras salieron de los raíles, pero después tomó impulso y, a toda hostia, fue a estrellarse contra una pared. Hubo un estruendo terrible, como si estuvieras poseído por un monstruo peludo y te soltara un eructo hipohuracanado dentro del cuerpo. Luego se levantó una gran nube de polvo y sólo un par de minutos más tarde, cuando se extinguió, pudimos ver el montón de escombros, cascotes de porcelana, ruedas desvencijadas...
—Yo no barrer eso— dijo Mamadú.
—Me la suda. Yo tampoco.
Tenía la garganta acartonada y la estropajeé un poco con priva. La botella había pegado ya un buen bajón. Se la pasé a Mamadú. Sí, él era un tío legal, no un lameculos, como la mayoría de mis compañeros. Mamadú bebió, se le fue por el canal plus y escupió un borbotón de güisqui. Después se echó a reír, de nuevo alegremente.
Estuvimos así, oyendo música, fumando canutos, privando y descojonándonos hasta que se acabó la botella. De vez en cuando se caía otra vagoneta y Mamadú y yo nos meábamos de risa.
—Voy al baño— dije, en una de ésas.
Cuando me levanté fue como si el globo de mi cabeza se desprendiera de mi cuerpo y subiera hacia arriba, hacia el techo. No estaba por ahí, en los bares, ni con ninguna pitiki, pero al menos llevaba ese pedo del copón.
Volví con Mamadú y me lo encontré meando dentro de la botella de güisqui. Todo el mundo hablaba sobre su polla pero a mí no me pareció distinta a la mayoría de las pollas.
—¿Qué haces?.
—Martínez— dijo, y cuando acabó le colocó el tapón a la botella y la llevó a la mesa del encargado. Lo vi volver tambaleándose y riendo como un loco. Se tiró al suelo y comenzó a rascarse la tripa, intentando aliviar las cosquillas de su monstruo peludo. Me tumbé a su lado y yo también comencé a reírme. Después, poco a poco, las carcajadas se fueron extinguiendo, y ya sólo se oían más vagonetas estrellándose contra la pared, y ahora también alarmas, y se veían los parpadeos de sirenas azules, rojas, verdes, de todos los colores y finalmente de ninguno.
Cerré los ojos y me pregunté que pensarían a la mañana siguiente mis compañeros, y Martínez, y López, el director. No me importaba. Supongo que tampoco a nadie le importaba que yo tuviera veinte años y estuviera un sábado por la noche en aquella mierda de fábrica, por ochenta talegos al mes, ni que Mamadú hubiese venido desde tan lejos para que todo el mundo hiciera bromas sobre su polla, ni que dentro de unos años todos termináramos convertidos en unos borrachos de mierda, como mi viejo, hechos añicos y en el cubo de la basura. Sí, me daba igual, yo prefería hacerles sangrar, que se cortaran con mis pedazos.
Antes de quedarme sobado se escuchó una explosión y después el horno dejó de emitir su monótono zumbido.
—Que se jodan— oí decir entonces a Mamadú.
Y muy bien dicho, por cierto.

De 'Ajuste de cuentos' (Eclipsados, 2009)
http://ajustedecuentos.blogspot.com

¡JACINTÍZATE!


Hacemos fiesta porque NOS CERRARON, y ahora que volvemos a abrir, necesitamos recaudar para pagar las deudas que nos dejó la burocracia. Habrán magníficas actuaciones marca de la casa y amigos invitados. La entrada son sólo 10 euros, la cuenta pendiente... mucho más, bastante más. Prometemos una fiesta acorde a la alegria de volver a abrir y celebraremos como se merece que Madrid siga teniendo (aunque salga caro) sitios así.

Desde las 21:30 en la sala TABOO de malasaña, calle vicente ferrer 23.

VEN, REENVIA ESTA INVITACIÓN, APOYA A LA CASA DE LOS JACINTOS, DESMADRA... NUNCA NOS GUSTÓ TANTO VOLVER AL COLE!
Gracias..

Importante, empezamos a las nueves y media. hay conciertos chulísimos. si llegas más tarde de las doce y media de la noche Los Jacintos no recauda nada de las entradas, que es de lo que se trata..es un fiesta benéfica!


toda la info http://www.lacasadelosjacintos.net/

¡LA CASA DE LOS JACINTOS TE NECESITA!!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

HIJOS DE SATANÁS

We're on the Road
.
photo by Jul

LOS QUE VIENEN DETRÁS en Punto de Libro.



Desde las páginas de este fanzine intentamos reseñar tanto las obras más conocidas y vendidas como aquellas otras que no gozan de excesivo aparato publicitario, pero que por su calidad u originalidad merecen ser destacadas. En esta ocasión os presentamos un libro de relatos de un autor cuya voz no suena demasiado alto en los círculos literarios, pero que narra con una originalidad que le hace merecedor, al menos, de tenerse en cuenta.

Somos conscientes de que no gustará a todos los lectores. Su excesiva crudeza, la manera casi ruda de abordar temas como la violencia o el sexo, pueden incomodar a los lectores más tradicionales. Pero si se tiene estómago para soportar algún momento de exceso verbal, se reconocerán en los relatos de Vicente Muñoz Álvarez muchas situaciones cotidianas de violencia: violencia verbal, violencia física, violencia sexual, violencia psicológica… En ocasiones, violencia contra los demás, pero en la mayoría de los casos, violencia contra uno mismo. Una violencia que casi siempre tiene su origen en el reconocimiento de una existencia gris, monótona, estereotipada, que no satisface y de la que se busca la salida más fácil… o la más difícil.

Los que vienen detrás y otros relatos
Vicente Muñoz Álvarez
DVD Ediciones
Ilustraciónes de Miguel Ángel Martín
Prógolo de Hernán Migoya

Toni Martínez: Punto de Libro

http://www.puntodelibro.es/
.

SIN TÍTULO (Poema-acción) by Sergi Quiñonero.


1. Me lavo la cara en una palangana.

2. Saco de mis bolsillos las letras que componen la palabra POESÍA (están hechas de papel).

3. Las deposito en el suelo de cara al público, separadas entre sí.

4. Alternativamente quemo y riego cada una de las letras: P-quemar, O-regar, E-quemar, S-regar, I-quemar, A-respetar (no hacerle nada).

Hay que intentar que, al quemar las letras, las cenizas caigan en el lugar que ocupaban las mismas en el suelo.

5. Ahora puede leerse: O S A.


Poema e imagen by Sergi Quiñonero, del libro Sota les Muntanyes (Bajo las Montañas).

martes, 29 de septiembre de 2009

The end (The Doors) según NICO

LECTURAS OBLIGATORIAS


Desde iberlibro, donde a veces buceo buscando libros, me envían un mensaje sobre las lecturas obligatorias en los sitemas educativos de diferentes países. Es un asunto jugoso, este: ¿Hay que leer por obligación? ¿Se aprende a querer así los libros o a aborrecerlos? ¿No es más emocionante hacer tus propios descubrimientos? Yo no tengo nada claro, descubrí y leí, estando en el instituto, a autores a los que nunca habría llegado de un modo académico, pero a la vez muchas de las lecturas que me 'obligaron' a leer me entusiasmaron: el Lazarillo, El arbol de la ciencia, La verdad sobre el caso Savolta y El misterio de la cripta embrujada, La colmena, Tiempo de silencio... ¿Qué opinan los hijos de satanás? P.

EL PRIMER DÍA. DANIEL RUIZ GARCÍA.



Pablo lleva la cara pálida, y el gesto raro, como si no se atreviera a dar la dentellada definitiva a una golosina nueva y desconocida que se le pasea por la lengua. Le miras a la cara y ves su fragilidad, su puñetera condición de ser humano que todavía se está horneando. Está nervioso, no puede evitar morderse las uñas mientras su madre y yo vamos conduciéndole por el pasillo hacia su clase. Por un instante pienso en un corredor, en el corredor que conduce a la infame habitación donde acaban los condenados a muerte, e intento despejar ese fúnebre pensamiento a través de la carcajada falsa. Qué bonita que es tu clase, le decimos, qué guapa que es tu profesora, mira cuántos colores, mira cuántos niños.

Ves a otros padres que, como nosotros, llevan a su hijo por primera vez a clase. Todos parecen desarmados, todos parecen desnudos. Por los ojos les trepa la resignación, una resignación que tiene algo de rabiosa. No saben qué hacer con las manos, ahora están vacías, han dejado de tocar esos trozos de carne satélite que ahora se desperdigan por el aula olisqueándose unos a otros, intuyendo que se enfrentan a un nuevo parto.

Desde lejos Pablo parece aún más frágil. En realidad lo estamos arrojando, ahí, sobre el mundo, sobre esta enorme maquinaria social que ahora se encargará de abarrotarlo de responsabilidades, de normas, de renuncias. Sale de casa para ir a estrellarse contra la realidad, contra un sistema que él nunca pidió, contra un vocabulario que él no creó. Aprenderá a sentarse cuando tenga que hacerlo, a ponerse de pie cuando se lo digan, a esquivar los golpes de los compañeros, a admirar a los ganadores que ilustran los libros de texto y a desdeñar y a despreciar a los perdedores. Se hará un hombre que ya no nos pertenecerá, que será de este mismo sistema sobre el que ahora lo arrojamos como si urdiéramos un sacrificio inevitable.

Uno nunca debería crecer, uno nunca debería hacerse grande.


EXTRAÍDO DEL BLOG JUNTANDO PALABRAS. DANIEL RUIZ GARCÍA, SU AUTOR, HA PUBLICADO TRES EXCELENTES NOVELAS: CHATARRA, PERRERA Y LA CANCIÓN DONDE ELLA VIVE. PRONTO HABLAREMOS AQUÍ DE PERRERA.

lunes, 28 de septiembre de 2009

ENTRE LAS CEJAS. LEÑO.

PANTERA EMEA / LA HEMBRA PANTERA, Paddy Rekalde



La pantera hembra
se ha ceñido el vestido negro
en su morena piel

y entra al bar
se acerca a la barra
y te mira con esos ojos suyos
que derraman fuego...

y sabe perfectamente
que tiene ganada la guerra
al notar
que tus labios
empiezan a temblar...

* * *

Pantera emeak
soineko beltza jantzi du
bere larruazal beltzaranean...

eta tabernara sartu,
barrara hurreratu
eta begiratu egin dizu
sua darien begi zoragarri horietatik...

eta ederto dakigerra irabazita daukala
zure ezpainak dardarka hasi direla
igartzean...



Pantera emea, del escritor vasco Paddy Rekalde, aparece en su libro Bilbo Dub Kronikak; no hay muchos poemas traducidos de Paddy al castellano, una pena, porque su universo está poblado de bares, cuero, rocanrol, sexo, de mujeres pantera y hombres dromedarios, que beben cerveza por hectolitros litros y la almacenan en jorobas que crecen hacia dentro junto con su dolor y su rabia; leer un poema de Paddy es como tomarse un trago de voll-damm. Aupa, Paddy!

LA DESTRUCCIÓN. Charles Baudelaire



A mi lado sin pausa el Demonio se agita;
A mi lado flota como el aire impalpable;
Lo bebo y siento cómo abrasa mis pulmones
ahogándome en un deseo culpable y eterno.

Toma, a veces, pues sabe de mi amor por el Arte,
la apariencia de la mujer más seductora,
y acudiendo a especiosos pretextos cobardes,
acostumbra mis labios a sus depravados hechizos.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solitarias planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡Y el sangriento artificio en donde habita la Destrucción!

De Las flores del mal

ELEKTRA COMICS: Fiesta XII Aniversario

Jueves, 8 de Octubre
21.00 h Gran Café
Léón