miércoles, 7 de octubre de 2009

EL ÚLTIMO TRIPLE DE LARRY BIRD por David Pérez Vega.


Pasa el tiempo y la imagen perdura:

NBA, concurso de triples, años 80.
Larry Bird, el Imbatido, ha fallado
algunos lanzamientos, necesita
la doble puntuación del último
para ganar, para revalidar su título,
para seguir siendo él mismo.
Faltan tres segundos. El tiro sale.
Y según abandona el balón
sus manos, Larry Bird alza el brazo
y el índice. Sabe que va a entrar,
sabe que es de nuevo el campeón.
El estadio guarda un silencio
clamoroso mientras el balón recorre
su certero arco de Robin Hood,
y un instante después estalla.

Sigue siendo mi imagen adolescente
de la seguridad propia, el sueño
de cualquier patoso: la adquisición
de una identidad neta, inamovible.
Siempre quise vivir un instante
como el de aquel último triple de Larry Bird.

Hoy, que han pasado los certeros
arcos de los años, a veces creo
haberlo conseguido, yo también encesté
mis últimos triples de Larry Bird.
Lo he sentido en el palpitar de los dedos
sobre la dura cancha del folio en blanco,

pero ha sido sin cámaras, sin focos,
en el silencio de un estadio vacío.


David Pérez Vega, del poemario inédito El calvo de Sonora.

El último triple de Larry Bird in You Tube:
http://www.youtube.com/watch?v=b1URURxTUWQ

3 comentarios:

David Pérez Vega dijo...

Hola
De nuevo gracias Vicente por colgar el poema.

Estas imágenes, estos 3 segundos, que están pinchando el enlace bajo el poema, los vi con 14 años... es curioso la capacidad que tienen las cosas para impresionarnos a esa edad, cómo se nos quedan grabadas...

Estoy empezando yo también a colgar mis poemas en mi blog, que dejarlo sólo en reseñas de libros era un poco impersonal.

Saludos a todos

Hijos de Satanás dijo...

Me encantaba el baloncesto de aquellos años, yo era más de Magic y sus asistencias, pero Bird era un mito, y además creo que es un buen tipo.
Me gusta este poema, David, un abrazo.

Patxi Irurzun

David Pérez Vega dijo...

Hola Patxi:

Encantado de saludarte, hasta ahora había contactado en este blog con Vicente. Tú y vamos a ser compañeros de editorial en Baile del Sol.

Por supuesto, yo también me acuerdo mucho de Magic y el juego que compartía con James Worthy en los Lakers. Aún guardo memoria de escenas de las finales de la NBA de los 80, entre Angeles Laker y Detroit Pistons, de cuando lo echaban en La2, luego lo compró Canal plus, y mis padres no estaban por abonarse y me quedé sin aquellos momentos míticos... que recuerdos del comentarista Ramón Treset (que, además, introdujo la música "new age" en España), diciendo que Magic y Worthy podían montar juntos una cadena de restaurantes porque se entedían a la perfección...

Recuerdo también, en otro orden de cosas, las palabras de Abert Camus en "El primer hombre" diciendo que muchas cosas de las que sabía de la vida las aprendió jungando al fútbol. Yo apredí mucho sobre lo demás o la confianza propia jugando al baloncesto.
En el libro de poemas "Móstoles era una fiesta" (que quiere sacar Bartleby, a ver si antes de fin de año...). de 24 poemas, 2 transcurrían en una pista de baloncesto. Esto lo escribí en 1998; hacía mucho que no escribía poemas, y cuando volví en 2008, me salió como primero del libro "El calvo del Sonora" este de Larry Bird.

saludos de nuevo