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martes, 22 de septiembre de 2015

LAS FLORES DEL MIEDO



EL BUQUE MALDITO
presenta

LAS FLORES DEL MIEDO,
una película de José María Oliveira


“Opera prima de José María Oliveira, fundador en España de la norteamericana Iglesia Mormona, a Las flores del miedo le cabe la particularidad de ser junto a la posterior película de su director, Los muertos, la carne y el diablo, la iniciadora y prácticamente única representante de lo que podríamos denominar el "cine fantástico religioso europeo”. Plagada de poderosas y estremecedoras estampas, su trama se adelanta en más de veinte años a los celebrados giros de guión de títulos tan significativos como Los otros o El sexto sentido, conformando una atípica y sugerente rareza que merece ser reivindicada dentro del ecléctico panorama del fantaterror español de los años setenta".José Luis Salvador Estébenez (La Abadía de Berzano).

Sinopsis: En una aislada casa de las afueras conviven Liz (Patricia Wright), una médium con poderes psíquicos que le permiten contactar con los muertos, y su esposo Ray (Julio Peña). Cierto día, con la llegada de Tony (Fernando Hilbeck), oscuro personaje ansioso en profundizar en el miedo del ser humano, verán como sus vidas se alteran de manera inesperada hasta tomar cauces inauditos.

Paradigma de cineasta maldito, la figura del realizador José María Oliveira (Huelva, 1934) permanece a día de hoy cubierta por un grueso velo de oscurantismo. La escasa difusión con la que contaron en el momento de su estreno sus dos únicos largometrajes, Las flores del miedo (1973) y Los muertos, la carne y el diablo (1974), unida a su nula comercialización en formato doméstico, sumieron su obra en el más absoluto de los olvidos.

En un ejercicio de recuperación y reivindicación, rescatamos la opera prima de tan desconocido cineasta, una sugestiva historia que combina la parapsicología, la religión, la ciencia y el más allá con un ambiente de intriga dentro del terreno del fantástico. En suma, un viaje hacia lo desconocido.

Editada por primera vez en DVD a nivel mundial, la presente edición de Las flores del miedo se ha realizado a partir del máster original localizado en formato U-matic y dentro de las mejores condiciones posibles, conservando su versión original en inglés y añadiendo subtítulos en castellano.

Versión íntegra (UNCUT). Edición limitada.

CONTENIDO EXTRA:

-Entrevista con el director José María Oliveira

-Entrevista con la actriz Patricia Wright

-Fotocromos originales

-Pressbook español y estadounidense

PEDIDOS:


martes, 1 de octubre de 2013

XIII JORNADAS CULTURALES LETEO


El escritor John Banville, ganador del XIII Premio Leteo concedido a toda su carrera literaria, recogerá el galardón el próximo 1 de octubre en León. Este premio, entregado por el Club Leteo, ha querido distinguir la «exquisitez narrativa y la perfección descriptiva del universo Banville, considerándolo uno de los impulsores de la mejor narrativa europea». El programa de las XIII Jornadas Leteo contará con la presencia del autor, que participará en la entrega del Premio y en una mesa redonda en la que charlará acerca de su universo literario con el escritor y crítico Rodrigo Fresán y el editor Andreu Jaume. Además presentaremos el nuevo título de Ediciones Leteo “Los poemas de Marcelo Aguafuerte. Crónicas para El buey Apis” de Carlos Loreiro, ganador del I Premio de poesía Joven Monteleón. Habrá más cosas, pero para eso os dejo el cartel con el programa completo.

martes, 8 de enero de 2013

IMÁGENES DE MI MEMORIA


Fanzine León comienza en el mes de septiembre del año 2009, como una publicación independiente, donde plasmar las inquietudes artístico-musicales de la provincia de León.

En el año 2010 empiezan a publicarse las fotografías de los eventos musicales y culturales en los que Fanzine León ha estado presente.

Este año 2012 se han cumplido 3 años desde la aparición de la publicación siempre “online”.

Por este motivo se presenta este libro que consta de 30 fotografías escogidas de entre 30 conciertos, sin llegar a ser las mejores tomas fotográficas realizadas hasta el momento y seleccionándolas de forma personal, dejándome llevar por los recuerdos más intensos vividos en los directos de estos años. Bandas como: The Godfathers, The Cynics, The Fuzztones, The Zeros, Sour Jazz, Heavy Trash (Jon Spencer), Los Coronas, Los Carniceros del Norte, Punkats...

Más sobre el proyecto aquí:


Una idea de: Santos M.Perandones

miércoles, 18 de abril de 2012

DUERMO EN LA CALLE. Toño Benavides / BAJO EL PUENTE. Maite Hernández Mateo




Duermo en la calle
con aquellos que ahora son mis hermanos,
a los que no hurto la mirada,
que no son transeúntes de baño diario y desayuno continental.
Me arropan de injurias cuando están más que borrachos
y me agreden con su ternura húmeda y maloliente
desde sus ojos nublados donde aún vuelan los pájaros
de la infancia más lejana que podáis imaginar.
Me buscan, millonarios de tabaco y litrona, filósofos, adivinos, poetas
para enseñarme el secreto de su éxito y de paso
el sentido mismo de la vida y por qué
el barro mal cocido de los hombres que pueblan las oficinas
las aceras, el metro, los tanatorios.
Velan por que no me vaya mal en la vida, se desesperan
y veo un terror suplicante en su rostro vencido
cuando sonrío como si no escuchara
desde los pájaros perdidos
de mi propia infancia.
No tengo miedo
pero aprendo los trucos de la huida
y me escondo en los agujeros que evitan mis vecinos,
donde el sufrimiento se hace más pequeño-cucaracha que escapa
por la poca sombra que van dejando sus mejores intenciones,
como el perro apaleado que ya no se fía
del afeitado y las camisas limpias, dientes en línea
en paz con Dios, calculadora inocencia con gafas
con que nos abruman los planes de negocio
el seguro de vida y el funeral pagado
del buen samaritano.
He dejado de hacer planes
porque son demasiados golpes y mi pecho
no es un yunque,
aunque a veces lo parezca y así estoy dispuesto a jurarlo, pero
he dejado de hacer planes
para ser, tener o buscarme
allí donde sé que no estoy
ni estuve nunca y cómo aventurar
bajo qué lámpara rota de sueños
despertaré mañana,
en qué cuarto desordenado, qué intemperie,
sonámbulo por un calendario que cuenta los días por tropiezos,
dando tumbos entre sarna de gatos, esquinas de azufre
y bomberos que riegan el adiós de la madrugada.
Estoy atento a la vida
como un duende en lo alto de la cabeza de un niño
que abre los ojos sin temor al vértigo y se inclina sobre el vacío
dispuesto a reír en la cara del lobo y sé
que no hay nadie que tenga menos y pueda pedir más.
Tengo tantas magulladuras por todo el cuerpo
que tomo lo que llega como un regalo inmerecido
y disfruto del paisaje envuelto por el mismo aire
que brama en las orejas del suicida
cuando, poco antes de saltar, sonríe.

Toño Benavides 
http://gentedigital.es/comunidad/metroblood/2012/04/16/duermo-en-la-calle/#comments

miércoles, 7 de marzo de 2012

'LITERATURA DE BAILE'+'FRIDA LAPONIA' GRATIS


Dos artefactos poetico-musicales para descargar. Uno, el de Mansilla y Los Espías,'Literatura de baile' aquí. Y 'Frida Laponia', de Agustín Fernández Mallo y Joan feliu Sastre, aquí

domingo, 4 de marzo de 2012

Las influencias literarias de The Joy Division, por Jon Savage

En marzo de 1980, Joy Division lanzó su tercer single, con canciones como Atmosphere y Dead Souls. Se hizo una edición limitada de 1.578 discos en un sello independiente francés, Sordide Sentimental; una grabación poco común. Llevaba una advertencia de una sola palabra – Gesamtkunstwerke – y de verdad se trató de una obra de arte total, con gráfica, música, fotografías y texto, un mundo en sí misma.



La tapa del desplegable es una pintura del artista neoclásico Jean-Francois Jamoul, en la que se ve un ermitaño de túnica contemplando desde la cima de las montañas los valles oscurecidos por las nubes. Adentro hay un collage de una figura solitaria que desciende a las profundidades de la tierra, una foto de Anton Corbijn que muestra al grupo bajo una luz fluorescente en la estación Lancaster Gate. Y además está el texto.
En el ensayo titulado Licht und Blindheit (Luz y ceguera), Jean-Pierre Turmel se coloca lo más lejos posible del cliché del crítico de rock. Citando entre otros a Pascal, Heinrich von Kleist y Georges Bataille, profundizó en su intento por explicar el efecto que Joy Division le produjo: “En el corazón de los sufrimientos cotidianos y del castigo, en la rueda misma de la mediocridad cercenadora, se encuentran las llaves y las puertas del mundo interior”.
El single fue recibido con éxtasis por los seguidores del grupo. No sólo porque eran las dos mejores canciones que jamás habían grabado, sino porque era un reconocimiento al fanatismo, casi religioso, que rodeaba al grupo. Ian Curtis estaba encantado con el package , pero sobre todo, sabía mejor que nadie que las palabras y los libros son el umbral para otras dimensiones.
No se trata de legitimar las letras de Curtis como obra literaria, sino de dejar en claro que en los años 60 y los 70, la cultura pop actuaba como centro de intercambio para la información que estaba literalmente oculta como la esotérica, o era degradada, impopular y estaba por debajo del radar de la literatura. Y existía toda una subcultura y un mercado que sostenían estos intentos de clandestinidad.
Joy Division continúa inspirando nuevas generaciones de oyentes, pero sin duda fueron el producto de un tiempo y un lugar. Ian Curtis era un ávido lector que se convirtió en escritor fecundo. En el noroeste de Inglaterra, a mediados de los años setenta, encontró los materiales que necesitaba para escapar, pero sólo para descubrir, como era evidente en muchas de sus lecturas, que escapar era imposible.

Como los Doors y The Fall, Joy Division tomó su nombre de un libro. No se inspiraron en Huxley o en Camus, sino en una pieza relacionada con el Holocausto. The House of Dolls de Ka-Tzetnik (su verdadero nombre es Yehiel Feiner) cuenta de zonas en los campos de concentración en las que se forzaba a las mujeres a la esclavitud sexual: no era la División de trabajo forzado (Labour Division) sino la División del placer (Joy Division). En 1978, cuando el grupo adopta el nombre, la novela había vendido millones de copias en edición rústica.
Desde principios hasta mediados de la década del setenta, fue la época dorada de las publicaciones en rústica, fueran buenas o malas. Aparte de Penguin, con su fuerte línea de ciencia-ficción, que incluía autores como Philip K. Dick, Olaf Stapledon y J. G. Ballard, estaba Picador, Pan, Mayflower y Paladin, este último con una amplia lista que incluía a Jeff Nuttall y Timothy Leary. Con sólo 50 peniques, cuando un disco LP costaba 3,25 libras, estos libros estaban al alcance de los jóvenes.
Estaban las tiendas manejadas por David Britton y Mike Butterworth: House on the Borderland, Orbit y Bookchain, en Manchester. Como recuerda Butterworth, las tres eran “modelos de dos librerías de la época en Londres, Dark They Were y Golden Eyed en Soho, que vendían historietas, ciencia-ficción, material relativo a drogas, afiches, y una cadena que se llamaba Popular Books”.
Con su amigo Steven Morris, Ian Curtis visitaba con frecuencia House on the Borderland. Butterworth los recuerda como “jóvenes disparatados, alienados, atraídos por almas con mentalidad semejante. Querían algo poco convencional y fuera de la vía tradicional, y la tienda ofrecía eso. Probablemente la veían como un faro de luz en la sombría Manchester de principios de los 70. Ian compraba tomos de segunda mano de New Worlds, la gran revista literaria de los años sesenta editada por Michael Moorcock, que promocionaba a Burroughs y a Ballard. Mi amistad con Ian comenzó hacia 1979: hablábamos sólo de Burroughs.”

Curtis era autodidacta, abandonó la escuela a los 17 años, y siguió el ejemplo de la cultura pop de la época. En 1974 la Rolling Stone le hizo una entrevista a David Bowie con William Burroughs. La charla en sí no significó nada, pero dejó sentada la conexión, especialmente cuando Bowie se mostró en el documental de TV de Alan Yentob Cracked Actor, y Burroughs proyectó una gran sombra en todo el punk y post punk británico.
A mediados de los años 70, había una sensación de que ya habían arrojado la bomba, reforzada por el estado vacante y marginado en que se encontraban las ciudades del interior de Inglaterra. Con su brutalidad casual y humor negro, la prosa acelerada de Burroughs, lo que su biógrafo Ted Morgan llamó “estilo nuclear”, combinaba con este humor apocalíptico.
Joy Division muy rara vez daba una entrevista. En enero de 1980, sin embargo, le dieron una audiencia al joven escritor y cantante Alan Hempsall. Esta sería la única vez que Curtis habló de sus lecturas. Mencionó Naked Lunch y The Wild Boys como dos de sus libros favoritos. Curtis comenzó escribir en serio durante 1977 cuando él y su esposa Deborah se mudaron a Barton Street en Macclesfield, al sur de Manchester. En sus memorias Touching from a Distance, Deborah Curtis recuerda que “la mayoría de las noches Ian se encerraba a escribir en el cuarto azul, interrumpiendo solamente para beber una taza de café entre las volutas de humo de un Marlboro. No me importaba la situación: lo encarábamos como un proyecto, algo que debía hacerse”.
Sus primeros intentos muestran al escritor luchando por establecer un estilo. Una de las primeras grabaciones más impactantes de Joy Division, No Love Lost, tiene una parte recitada con un párrafo completo de The House of Dolls . Canciones como Novelty, Leaders of Men y Warsaw eran regurgitaciones apenas digeridas de sus fuentes: grumosas páginas de frustración, fracaso e ira con un trasfondo militarista y totalitario. Como una estocada de Burroughs, las letras cambian de una dirección concreta a la descripción de una situación, con frecuencia horrorosa o perturbadora: “todos los asesinos agrupados en cuatro filas”, sellado con una confesión en primera persona de culpabilidad o indefensión: “Hice todo lo que quise / dejé que te usaran para sus propios fines”.
En los ensayos de Joy Division, Curtis actuaba como director, detectando fraseos y trabajando con Bernard Sumner, Peter Hook y Stephen Morris para convertirlos en canciones. Cuando terminaban con la música, escarbaba en la bolsa plástica donde guardaba sus notas y comenzaba a ponerle letra a la música. Como lo recuerda Sumner en el documental de Joy Division, “sólo sacaba algunas palabras y comenzaba a cantarlas, era bastante rápido”. Entre 1978 y 1980 no dejó de escribir letras, tenía para más de tres álbumes. Curtis no buscó narrativas convencionales, pero creó una situación en la cual la emoción surgía como respuesta al narrador. Mientras la letra pasaba de lo universal a lo personal, el “yo” se encontraba con frecuencia atrapado, como en una tragedia griega, por fuerzas que no podía controlar. “Vivimos bajo tus reglas, eso es lo que nos mostraron” (Candidate).
Como muchos jóvenes, los sentimientos de Curtis oscilaban entre la omnipotencia y la protesta, esto se reflejaba en sus letras. La sensación de luchar en vano, tal vez, contra un sistema laberíntico es un tema recurrente en Kafka, Gogol y Burroughs, entre otros. Es fácil seguir una línea temática entre los agentes de control en El Castillo de Kafka y las teorías del control en Burroughs, o en el fatalismo de los rusos del siglo XIX a la ciencia-ficción de posguerra.

La exquisita tecnobarbarie de Ballard ofrece una variante. La ciencia-ficción muestra una alternativa y Curtis empleó este lenguaje en el primer álbum de Joy Division, Unknown Pleasures. Canciones como Interzone ubican a una juventud desesperada y olvidada, como los Wild Boys, en paisajes desiertos de Manchester. Al mismo tiempo, había una preocupación por las imágenes religiosas y el martirio, combinados con una actitud nietzscheana.
Las letras eran sólo una parte del paquete. Joy Division era una obra de arte total, hasta la carátula del disco, el vestuario y los afiches. En vivo eran brutales y demasiado intensos: como cantante, Curtis se ubicaba completamente en el momento con un personaje que, intencionalmente o no, se acercaba a la visión de un profeta: “He viajado a lo largo y a lo ancho de muchos tiempos diferentes” (Wilderness).
No es difícil darse cuenta cómo Curtis se identificó con el funcionario público, el héroe de Memorias del subsuelo de Dostoievski con su desdén nihilista por el “hormiguero humano”: Nacimos muertos. El problema con la música rock es la idea de autenticidad, requiere que el cantante actúe, caracterice las letras y el estado de ánimo. En la medida que Joy Division despegaba, él quedó atrapado en sus propias letras. Curtis escribe para Atrocity Exhibition: “para divertirse miran como se retuerce su cuerpo/ Detrás de sus ojos dice ‘todavía existo’”. Aunque se refiere a la novela de Ballard, el clima de la canción es más parecido a El Lobo Estepario de Hermann Hesse. En 1980, cuando Alan Hempsall le preguntó al respecto, Curtis dijo que había escrito la canción mucho antes de leer el libro. “Sólo vi el título y me pareció que encajaba con las ideas de la letra”.
Está claro que Curtis utilizaba sus libros para generar un estado de ánimo. Al mismo tiempo su esposa pensaba que “todo eso culminaba en una obsesión enfermiza, con sufrimiento físico y mental”. Hace poco escribió: “Pienso que la lectura de esos libros realmente alimentó su tristeza”.
Entre 1979 y 1980, el humor de Curtis se hace más negro. Dead Souls era una porción del horror de H. P. Lovecraft, viejo y frío, que ponía los pelos de punta. Canciones de la época del álbum Closer muestran cómo lo que escribe se vuelve directamente una angustiada confesión. Nadie vio las señales obvias. Tony Wilson, a quien entrevistaron en el documental, dijo que creyó que se trataba “sólo de arte”. Las últimas letras de Curtis In a Lonely Place (en un lugar solitario), son el eco de la descripción que Jean-Pierre Turmels hace de la obra de Bernini, el Extasis de Santa Teresa: “el mármol, mortalmente pálido, sorprende al cuerpo en un momento específico, entre carne y cristal, justo antes que desaparezca lo tangible y el alma eche a volar”. El gran logro de las letras de Curtis fue captar la realidad subyacente de una sociedad convulsionada y mostrarla tanto en el ámbito universal como personal. Las emociones son la esencia de la música pop y así como Joy Division se ubica perfectamente entre la brillante luz y la oscura desesperación, también las letras de Curtis oscilan entre la desesperanza y la posibilidad, casi la necesidad, de contacto humano.
Casi 30 años después de su muerte, Joy Division ingresó su música en el mercado masivo de las telenovelas, o bandas sonoras para programas de deportes de la BBC. Me alegra que las canciones reciban su mérito, pero también vale la pena recordar que la banda y su letrista fueron productos de una época muy particular de la historia de la cultura, cuando existía una urgente demanda de literatura para intelectuales y cuando inteligencia no era una mala palabra.

Publicado en la revista Ñ, 20/12/2008. Originalmente publicado en The Guardian.

martes, 21 de febrero de 2012

TRES POEMAS DE MICHEL GAZTAMBIDE

 Gaztambide con el flamante Goya que consiguió el domingo por el guión para la peli de Enrique Urbizu, también en la foto. ¡Zorionak biei!

FEDERICO Y GIULETTA

Cuando Federico vio a Giuletta
pensó que no era guapa
pero que nunca había visto nada
tan hermoso.
Con palabras
y traspiés la hizo suya
y la llevó a su casa
donde le dio historias fabulosas
y disgustos.

RATONCITO PÉREZ

Uno de estos días
voy a escribir ese poema de amor
que me reclamas.
Sé que más que un poema
quieres una bandera
pero no me importa,
tú también minimizas
mis catástrofes con olvido.
Será un poema de amor
que retirará a Neruda
(no sé si podré con Gala).
Escrito con la sabiduría
de mis años
y con la suave tersura
de los tuyos.
Si tiene alguna arruga
será la de una sábana.
Y si lleva piedras
serán de azúcar.
Y te lo daré un día oscuro
porque serás más sensible
al calor.
Mi amor.

Inéditos, extraídos de El céfiro 
 
TELEGRAMA

Tú estás en tu cama
Yo en la mía
No es la misma
Algo estamos haciendo mal

De 'Moscas en los incunables' (Huacánamo, 2011)
Extraído de Pequeña posibilidad de honestidad

domingo, 22 de enero de 2012

CONTRAFÁBULAS. Francis Novoa Terry


GROENLANDIA PRESENTA SU NUEVO LIBRO DE NARRATIVA:

Contrafábulas, de Francis Novoa Terry, con ilustraciones de Felipe Solano


“Las Contrafábulas de Francis, decía, se desprenden de su carácter metafórico y se transforman en cuentos realistas, naturalistas, son otra vez el espejo de Stendhal al pie del camino. Si el mundo está lleno de cerdos, de tiburones despiadados que nos muerden la cartera y el corazón cada día, de buitres que los avalan y hacen del despojamiento ley, de ovejas asustadas que cagan votos sobre los que esos carroñeros se suben, de perros policías, perros guardianes, perros con porra para proteger el cortijo a cambio de un currusco de pan, si el mundo se ha convertido en una finca particular, un establo, una jaula, qué mejor que escribir sobre los seres humanos cómo lo que realmente somos: animales”.


 (Del prólogo de Patxi Irurzun)




Francis Novoa Terry (Perú, 1973) ha ganado varios concursos de cómics y ha publicado en diversos fanzines y revistas del medio. En el 2000 huyó de su país y se refugió en España, país en el que vive actualmente y donde escribe relatos cortos para las revistas Heavy Rock y Kerrang.




Ya disponible en el ISSUU y en el SCRIBD:


http://es.scribd.com/doc/78865286/CONTRAFABULAS-DE-FRANCIS-NOVOA-TERRY


http://issuu.com/revistagroenlandia/docs/contraf_bulas__de_francis_novoa_terry

miércoles, 9 de noviembre de 2011

PODEMOS SER HÉROES. Martín Roldán Ruiz

 
 Comparto con ustedes este cuento que forma parte de un tercer libro que pienso publicar pronto, y que llevará el mismo título Podemos ser Héroes... Antes quisiera recomendarles que pongan la canción Heroes de David Bowie (Click para escuchar), para acompañar su lectura.
 
Martín Roldán Ruiz (Perú) 
 
 PODEMOS SER HÉROES
 
–Una tarde me propusieron  llegar lo más lejos posible, hasta putamadre –dice Jualma.
–¿Si? –dice Iosú– ¿Y quién te propuso eso?
–Una chica, hace años,  en los ochenta; y a pesar del tiempo aún recuerdo ese instante y a ella, como si hubiera sucedido hace unos segundos.
–Anda… A ver cuéntame.
–Fue después de escuchar una canción de David Bowie, ella me tomó de las manos y habló:
–¡Hagamos todo en un día! –dijo Aleh, sonriéndome– Sí, lleguemos lo más lejos posible, hasta putamadre.
–¿Y dónde queda? –le dije–, nunca he ido por allá ¿Acaso conoces?
–Podemos ser héroes –dijo sin escucharme–. Tú serás el rey y yo seré la reina, como en la canción de Bowie.
–¿Y fueron? –pregunta Iosú – ¿Cómo era ella?... ¿Bonita?
–Sí fuimos –responde Jualma–. Era algo rayada. Estaba de lo más normal y de pronto cambiaba de ánimo. La recuerdo con los chancabuques sin lustrar y las medias blancas que la basta alta de su panta|lón de cuadros rojos dejaban ver. Una correa negra con brebiches le caía por un lado de sus caderas. Era clara, no muy  pálida y su cabello negro, parado, hacía resaltar sus ojos claros. Era una subte, como yo.
–¿Subte?
– Ajá, pero más allá de ser una chica linda, tenía un algo que me hacía ir detrás de ella. Tanto así que hasta ahora llevo marcado lo vivido ese día.
–Sí me acuerdo de los subtes y el rock subterráneo. Pero esa música que puteaba a todo el mundo no me gustaba…
–A mí sí me vacilaba… La cosa es que estábamos junto a otros subtes en las escaleras de la universidad Villarreal en La Colmena.
–¿Y qué hacían allí?
–Yo estudiaba en el colegio Guadalupe, y como estaba cerca siempre iba después de clases para hacer hora y escuchar música.
–De razón te paraban jalando en el colegio, vagazo.
– Ja ja ja, nada que ver… Recuerdo que esa tarde estaba con mi uniforme escolar en el puesto de El Omiso. Sonaba una canción de Eskorbuto: Quiero arrojarme al infierno y olvidarme de esta puta sociedad, de la calle, de la cárcel, de la fabrica... ¡Cualquier, cualquier, cualquier lugar!  Una botella de licor barato que llamábamos Trago Antitodo nos calentaba del invierno y la garúa.
–¿Y ella también paraba allí?
–Sí, vivía en Jesús María y varias veces la acompañaba hasta el paradero.
Fumando tronchos, seguro.
Sí, fumábamos cuando se podía; porque ella siempre decía que lo hacía para relajarse, porque le gustaba hacer las cosas lúcidamente. Le llegaba la inconsciencia.
Rayadaza la flaca...
Sí, y no sé por qué esa canción la hizo rayarse más. Cantó fuerte: ¡Cualquier, cualquier lugar! La increíble vida de un ser vulgar. Algunos que estaban borrachos la comenzaron a joder de loca. Eso la rayó aún más.
¡Qué saben ustedes sarta de estériles! –gritó Aleh, mirando a cada uno– Piensan que el mundo cambiará alrededor de un trago barato. Gritan libertad, anarquía y el sistema es una mierda, como si fumar, chupar y dejar que la vida se nos escape por estas veredas frías, fueran la solución.
¡Cállate pastrula!  –le dijo uno que estaba borracho– ¡Tú estás igual de perdida que nosotros, así que no te la des de muy sabelotoda!
¡Qué cosa la insultas, oe! –intervine, más motivado por impresionarla que por valiente– Déjala decir lo que piensa ya que tú ni siquiera haces eso. Tienes la cabeza por las huevas.
Te achoraste –dice Iosú–,  ¿y qué pasó te hicieron la bronca?
No –dice Jualma–, el huevón se paró y después de unos empujones nos separaron. Aleh se había apartado unos metros. La vi bastante afectada y me acerqué.
–No le hagas caso –le dije–, está borracho.
–Nadie entiende nada –dijo sin mirarme–, nada de nada.
–¡Y aprovechaste el pánico y te la chapaste! –dice Iosú.
–No, nada que ver –dice Jualma–. Eran las seis de la tarde y el tráfico estaba fuerte. Entre los kioscos y el bullicio de los microbuses, salió una canción en ingles, ella cantó: I, i will be King, and you, you will be Queen... Fue cuando sonrió, tomó mis manos y dijo: “Hagamos todo en un día, vayámonos hasta putamadre, como en la canción de Bowie”.

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lunes, 7 de noviembre de 2011

UN POEMA DE ANTONIO ORIHUELA


Yo no podría vivir en una sociedad donde todos hicieran,
pensaran y vistieran lo mismo,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad
donde todos cantaran las mismas canciones,
canciones que hablan de gente predestinada a ganar o a perder,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad
donde no se pudiera ser viejo,
feo, gordo, flaco, bajo, alto o negro,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad
dominada por el cálculo material,
donde las cartas estuviesen marcadas
y las reglas del juego prefijadas desde antes de nacer,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad donde la política
hubiese quedado exclusivamente en manos de los políticos
y el único principio moral fuera perro come perro,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad
hecha de vacío y telerrealidad,
de banners, links, mails, sms, facebook y demás,
pero es en este mundo donde vivo.


Yo no podría vivir en una sociedad donde los amigos fueran
puntos de luz en una pantalla,
cuerpos que no olieran, no tuvieran sabor,
no pudieran abrazarse ni hacerles cosquillas,
pero es en este mundo donde vivo,


en este mundo
donde vivo.


Antonio Orihuela. Todo el mundo está en otro lugar. Ed. Baile del Sol, 2011.

jueves, 27 de octubre de 2011

CONSIGUE LOS SINGLES DE "NEGRO", EL NUEVO DISCO DE 'EXPERIMENTOS IN DA NOTTE'


Después de más de cincuenta conciertos, después de tocar por toda España y parte del extranjero, un EP que se puede descargar aquí y un single con versiones de Niños del Brasil y Enrique Bunbury que se puede descargar aquí, por fin "Experimentos in da notte" presenta su primer LP. Grabado por Pablo Malatesta en el Rothaus Estudio, ha contado con colaboraciones como las de Justo Bagüeste, Juanjo Javierre, Alan Boguslavsky, JJ. Gracia, Rafa Domínguez, Javier Almazán aka Copiloto, Javier Polo, Carmen Ruiz Fleta, Alberto Guardiola, Ricardo Fandangos, EdSullivan, Gabriel Sopeña y Antonio Romeo.

El primer single del nuevo disco de Experimentos se titula también "Negro" y cuenta con la colaboración del mítico Juanjo Javierre (Soul Mondo, Nu Tempo y Mestizos). Parte de un texto incluido en el libro "Perico Fernández que estás en los cielos" (Libros del Imperdible) escrito a cuatro manos por Juan Luis Saldaña y Octavio Gómez Milián y está dedicado a la memoria de Félix Romeo. Félix, que tenía un cuaderno donde recogía la firma de alguno de sus mitos de la Zaragoza eterna, como Perico Fernández, sirvió de inspiración para la letra. Y con todo el cariño se lo dedica el grupo.

Además, este otro tema: El futuro -versión de The Future de Leonard Cohen, grabada en directo en el CC. Universidad-. 

PODÉIS CONSEGUIR AMBOS ESCRIBIENDO A 


La presentación mundial del disco será el próximo viernes 28 de Octubre en el escenario del Bleep, dentro del Festival Periferias en el CC.Matadero de Huesca. Ese día contaremos con la colaboración de Juanjo Javierre, Justo Bagüeste, Antonio Romeo y Carmen Ruiz Fleta. 

En Zaragoza será el próximo sábado 5 de Noviembre en La Ley Seca. Ese día contarán con la presencia de Alberto Guardiola, JJ.Gracia, Rafa Domínguez, Carmen Ruiz Fleta, Javi Polo y Ed Sullivan. Y alguna sorpresa más

miércoles, 14 de septiembre de 2011

PARA CUANDO TE MUERAS. Consuelo García del Cid


No hablaré de tu vida el día que te mueras. Para cuando hayas muerto, los espejos sin fondo han de asustar al pájaro que habita en tu cabeza. Las alas de los hombres son alambre de espinas, las agujas tu patria y el poema final una locura infame posada entre tus miembros como agua podrida. Tu infinita gangrena. La mente de un demente es el mal fario leyéndote las manos, buenaventura inútil, arreglos imposibles, coyunturas elípticas y un grito de Tarzán sobre toda esa isla donde encerrado, ayudas, a los locos del mundo.

Para cuando te mueras no seré yo quien hable. No seguiré homenajes fariseo-farsantes, orinaré el veneno de todos los brebajes, sobre tu esputo último escupiré, rendida, la muerte de un poeta que vivía entre sombras, barrotes y esperpento. Tu seguro cadáver será expuesto a las masas, y el hombre que en su día se alejaba entre sombras de tanta aparición, será sin duda un mito desgranado a conciencia, un reconocimiento incómodo postrado en su basura.


Para cuando te mueras yo ya habré escrito esto, y te diré que el limbo es el paso al infierno, el peaje maldito, la impaciencia salvaje, el discurso rendido ante un último traje que algún maestro docto colocará en tu cuerpo para dignificar lo que nunca fue digno, para librarte a cuestas de la angustia, el delirio, la sodoma incesante y el sexo que te queda como reflejo crítico, espasmo de la lengua, brutalidad flagrante que habrá pasado en vano con varias reverencias. Por eso, Leopoldo, me anticipo a tu muerte antes de que suceda. Serás expuesto en público en un lugar sagrado, tus derechos de autor se quedarán cobrados en manos de cualquiera que pudo atragantarte. La sangre de tu sangre, la poca que te queda, hablará de quien fuiste, de la horca y la terma que ha arrugado tu piel hasta desvanecer. Un desmayo infinito, una boca que yerra, una concreta luz que ya no será humana. El muerto que se muera se alzará sobre todos, los perdidos, los locos, la generación puesta y el peso de las sombras, fantasmas de tu engendro, fin de saga, marmotas, ratas que aún reposan sobre el libro arrugado, tu tabaco, el pulmón, el admirado estrecho, atajo entre tus venas con la señal prohibida por ser el mejor malo, el molesto, imposible, retorcido Satán.


Descansarás en paz maldiciendo las flores, los barrotes de un hierro que no arderá jamás, y una cruz sin sentido empeñará tus joyas, los libros que has escrito, la mente demencial. No te harán boca a boca, no pulsarán tu pecho escuálido y caquéctico, fingirán que tus dientes han mordido el estrecho y varios algodones colocados muy dentro del rostro que te ocupa pretenderán entonces dignificar lo indigno. Aullarán cien mil lobos, se pintarán los indios y un féretro de roble acogerá ese seno, maternal, desalmado, abandonado, perro. Para cuando te mueras, Leopoldo, yo ya habré escrito esto.

http://www.adamar.org/ivepoca/node/1195
http://consuelogdelcid.blogia.com/

martes, 13 de septiembre de 2011

CHICA EN RESTAURANTE DE CARRETERA. Jack Kerouac


La chica delante de mí

con jersey verde labios

rojos tirándose con delicados dedos

finos & fríos del cabello & está

explicando (del cabello rígido &

hueco como los peinados

de África) explicándole a

una amiga cuya sonrisa

veo reflejada en el lustroso

espejo detrás de la Caja Registradora

del Restaurante en Jamaica

Ave. 5 de la tarde de

una tarde de octubre, el

joven mostrador, atractivo &

sin afeitar gandulea

luciendo palmito & medio sonriendo

mientras finge estar ocupado con

cuentas en la ventanilla.

Un viejo trabajador griego cansado

con ojos hinchados que pasa

las noches de sábado en baños

turcos de NY

mirando americanos &

maricas en plan de héroe juvenil de

la parte sur de la Segunda Avenida entra

tras el final de la jornada para meterse

una emocionante comilona de Croquetas de Pollo

con Salsa & llehará el

Día de Acc. de Gracias para el enorme

Pavo con guarnición:

triste a vivir, rápido a

comer, temprano a trabajar,

lento a dormir, largo a

morir. Así que ahora la

chica ajena a los viejos

& el dolor tiene el índice

contra la sien

mientras escucha a la otra chica

hablar & por tanto al ir

asintiendo con seriedad se ha

enmarañado toda la piel de la

cuenca del ojo en una máscara

de fea arruga arqueada,

el destino no guarda relación

con el brillo color avellana,

el misterio almendrado de

sus dulces ojos & labios

lamebeso & larga cara

echada de tontería fracaso distorsionada

por posteriores arreglos

de caraenjuta sobre la palma;

en su delicada oreja

comestible una cosilla mate de metal;

sus labios carnosament pintados

& curvados como Cupido &

manchan la taza de café;

la mirada fija en su amiga

fría, atenta, reservada,

fingiendo curiosidad,

¡como que hará la

historia-parodia de este

chismorreo esta noche en

sueños tijereteadores en

sus fragantes sábanas de

muslos! fiuu…


Entre 1952 y 1954 Kerouac anotó, en verso, sus observaciones y pensamientos sobre el arte y la vida durante sus viajes por toda América hasta México, ida y vuelta. Cuando regresó había llenado a mano más de quince libretas de dibujo.

Extraído de http://buenosairespoetry.com


jueves, 1 de septiembre de 2011

ZOMBIS NAZIS. Antonio Orihuela




Los zombis no sólo llenan las pantallas,
también las casas, las calles y los centros comerciales
están llenos de zombis

solitarios, angustiados, desconsolados,

taciturnos, inconscientes, maquinales,
envueltos zombis en sus harapos de última moda,
balbuceando palabras podridas por el dinero,
alargando sus brazos en pos de la mercancía,

todos los zombis juntos

hacia la gran nada prometida por los creativos del fingimiento,

con una sola idea en la cabeza,

un solo objetivo,

millones de zombis tambaleantes camino del mercado,


pero


como en las películas, también en el mundo real

sobreviven pequeñas células resistentes,

asamblearias,

organizadas,

ellas intentan lo imposible en el mundo de los zombis,


romper el silencio,

reconocer al otro,
constituirse,
movilizarse,

vivir en la palabra horizonte, tibieza, encuentro,

juego, laberinto, grieta, sueño,
amanecer

junto a vosotros,


en el tiempo de los zombis,


pero


nunca más solos


de vínculos,

de afectos,
de la sombra gratis de los árboles.

Antonio Orihuela. Todo el mundo está en otro lugar. Ed. Baile del Sol, 2011.

Extraído de http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com

miércoles, 31 de agosto de 2011

UN POEMA DE RAMÓN IRIGOYEN



PARA ESTA HORA


Decir adiós, cuando uno aún no es viejo,
es como oler un perfume de hierbas
por la mañana, antes de ir al trabajo.
El baño se convierte en una sierra
anticipadamente fatigada.
El frasco de perfume es el emblema
de la montaña con tufillo a tinta
y en el espejo aletea un nardo
con las alas pisadas por la lluvia.
En el lavabo se ahogan unos tordos
que no pueden soltarse la corbata.

Decir adiós, cuando uno aún tiene ganas
de seguir por ahí a ver qué ocurre,
es respirar un humo que enamora,
por más que el humo, cuando es augurio
feliz, siempre lo es a corto plazo.
Aspirar hasta dentro el humo ese
es zambullirse en un río de soles
y sacarse un pañuelo del bolsillo
y alzar la mano a un árbol ya maduro
y limpiarle a la fruta los venenos
ante el asombro de las mariposas
que estaban ya poniéndose mohínas
al presentir en ese gesto
la tristeza de toda despedida.

Decir adiós, cuando uno tiene amor,
es imposible, pues los pies se agarran
a unos brazos con piel de golondrina
y uno se pierde en esos ojos grandes
y se esconde en el cielo de la boca
y siente que le nacen mil raíces
tan pobladas de pájaros y pájaras
que quiere aquí quedarse para siempre.
Decir adiós, estando enamorado,
es algo falso que la sangre niega.

Por eso hoy que estoy bien afincado,
nada puedo decir para esta hora,
aunque presiento oscuramente que
si muero en casa y alguien me acompaña,
le haré esta simple súplica:
por favor, abre bien esa ventana.

Ramón Irigoyen acaba de publicar en Visor su "Poesía reunida", que incluye la reedición de los dos primeros libros de poesía del autor pamplonés: “Cielos e inviernos” y “Los abanicos del caudillo” (con el que en su día se armó mucho ruido) publicados en 1979 y 1982, respectivamente. También recopila, bajo el nombre de “Romancero satírico” y “La mosca en misa” dos conjuntos de poemas inéditos en libro.

lunes, 29 de agosto de 2011

QUE DE LEJOS PARECEN MOSCAS. Kike Ferrari


I. PERTENECIENTES AL EMPERADOR

1

El señor Machi se apoya en el respaldo del sillón, hunde su mano en la melena rubia que se mueve rítmicamente entre sus piernas y cierra los ojos. Los primeros rayos de sol de la mañana se cuelan en forma de triángulo por la ventana y avanzan sobre el escritorio iluminando a su paso la lapicera, los dos vasos semi-vacíos, la miniatura del Dodge de Fontanita, el teléfono antiguo, el papel abierto, la pila de merca, la tarjeta de crédito con los bordes blanquecinos por el uso y el cenicero sucio, para derramarse finalmente sobre el cuadro con la foto familiar en la que el señor Machi, diez años más joven, sonríe junto a sus dos hijos y su mujer en una playa del Mediterráneo. Cuando el vértice del triángulo de luz alcanza la cabellera rubia, los movimientos de ésta empiezan a ser menos rítmicos y a acompañar los estertores del cuerpo del señor Machi que cierra su mano sobre un puñado de pelo rubio y vocifera su orgasmo en un ronquido ahogado. Después se desploma en el sillón, se afloja el nudo de la corbata, saca un Dupont de oro del primer cajón del escritorio y prende un Montecristo mientras la mujer acomoda su melena, se limpia la comisura de los labios y se arma una línea.

Querés, pregunta.

Tiene un rostro joven ligeramente avejentado y el rímel corrido bajo el ojo izquierdo, lo que le da cierto aire de dejadez, de abandono, de desesperanza.

El señor Machi piensa en sus problemas cardíacos y en la pastillita azul que tomó hace poco menos de una hora y que garantiza que su sexo, aún ahora enhiesto, tenga una retirada lenta y altiva.

No, no, contesta con el humo del tabaco en la boca, soltándolo luego para que se mezcle con el creciente triángulo de luz que ingresa por la ventana y dibujen –la luz y el humo- figuras en el aire que nadie va a mirar.

La mujer joven de pelo rubio jala -una, dos, tres veces- y putea, gustosa y engolosinada: a la calidad de la merca, a su suerte, al triángulo de luz que anuncia otro día hermoso -maldición- y al sabor del semen del señor Machi en su boca.

Me voy, Luís, anuncia.

Cerrá la puerta, yo tengo que quedarme un rato más. Que Eduardo y

Pereyra se ocupen de que estén todos temprano esta noche, eh, acordate

que vienen los mexicanos…

Tranquilo, arreglo todo con ellos; nos vemos esta noche, corazón, se despide la mujer joven con un beso en el cuello. El señor Machi se deja besar y sigue jugando con el humo del Montecristo, como si ella ya no existiera, como si vaciado de deseo, aquella chica de melena rubia y nariz ávida no fuera ya más que una molestia. Después, cuando ella se da vuelta y se va caminando hacia la puerta, moviendo las caderas dentro de la pollera verde, le mira el culo.

Mañana se lo rompo, piensa.

Una vez solo en la oficina va hasta el baño y se mira al espejo.

Ve éxito en el espejo, el señor Machi.

¿Qué es el éxito para él?

Sonríe al espejo y piensa que el éxito es él.

Éxito es una pendeja rubia chupándote la pija, Luisito –piensa sonriente frente al espejo-, el sabor de un Montecristo. Éxito es la pastillita azul y diez palos verdes en el banco.

Vuelve a darle fuego al tabaco que lo espera en el cenicero sobre el escritorio y marca un número en el teléfono antiguo. El triángulo de luz ya se hizo dueño de la oficina y no deja dudas sobre la llegada de la mañana.

Holá, contesta la voz somnolienta y brumosa de la mujer, acentuando la a.

Hola, recién termino, en un rato salgo para allá.

¿Recién terminás?, se burla ahora la mujer con afán de pelea, qué amable en llamar, ¿te lavaste antes, al menos?

No me rompas las pelotas, Mirta, ¿querés?, prepará algo para el desayuno que en una hora más o menos estoy en casa, retruca el señor Machi con más aburrimiento que enojo.

Bueno, le puedo pedir a Gladis que prepare algo si querés, la voz de la mujer parece desperezarse tras la malicia de la frase, ah, no, a Herminia le puedo decir…

Otra vez con eso, Mirta, se queja el señor Machi. Piensa, mientras le da una nueva pitada al Montecristo, por qué no le habrá dicho a la chica de melena rubia y pollera verde que se quedara y le rompió bien el culo, si por lo visto la pastillita todavía está trabajando.

¿Y a qué voy a deber el honor de desayunar con vos, si se puede saber?, la voz de la mujer, Mirta, pierde somnolencia y gana ira con cada palabra, puede sentirse el temblor nervioso en las vibraciones de las s, pronunciadas como un siseo de serpiente.

Es mi casa, ¿no?, replica el señor Machi, que siente que se le acaba la paciencia, sos mi mujer, ¿no? Bueno, hacé algo rico de desayunar, dale… En una hora, más o menos, llego.

Corta.

Rompepelotas, piensa.

Decide que pese a la pastillita azul y sus problemas cardíacos se va a tomar un pase antes de irse.



Así arranca la nueva novela del argentino Kike Ferrari, autor de Operación Bukowski. La publica Amargord ediciones. Y este es el blog de Kike: http://quedelejos.blogspot.com/