miércoles, 28 de enero de 2009

NACHO ABAD entrevistado por Cristina Fanjul.


Entrevista Nacho Abad ESCRITOR

«El capitalismo es tan poderoso que ni siquiera le importa qué pienses»

Dice que su madre lloró después de leer esta novela. El leonés Nacho Abad se inmiscuye sin anestesia en las vidas de unos personajes enjaulados en la voracidad de los trabajos basura.

28/01/2009. Cristina Fanjul. Diario de León.


león

Publicado por la editorial Eclipsados, El empleo es un ejercicio de honestidad literaria. El poeta leonés Nacho Abad secuestra la tranquilidad del lector con una novela que, a medio camino entre La máquina de follar y Ampliación del campo de batalla , es en realidad un viaje hacia la naúsea. Con un lenguaje que raya en la hipérbole de lo elemental -”aquí el medio también es el mensaje-”, el escritor desnuda la vida de todos sus artificios y nos obliga a aparcar junto a la cuneta de la vulgaridad.

-”¿Cuánto hay de real y cuánto de ficticio?
-”Hace algún tiempo estuve trabajando en un lugar similar al que describo en la novela y las condiciones de alienación son las mismas. Todo ese ambiente agobiante, de cámaras que te siguen mientras trabajas, ese control sofocante, la realidad de los trabajos basura es real. El resto de la obra es ficción.
-”Lo digo porque consigue plasmar ese ambiente hasta el punto de que a veces resulta sofocante.
-”Si, tal vez por eso decidí que fuera una novela breve, porque puede que de otra manera el lector se hubiera rendido antes de acabar de leer. Por eso utilizo un lenguaje tan neutro, siempre en presente y también por eso el protagonista tiene un rostro común. Lo que yo quería expresar era que estamos condenados a buscar un empleo aunque sea alienante, que somos tan sólo objetos, una parte pequeñísima de un engranaje que no nos tiene en cuenta.
-”Pinta un panorama desolador.
-”Puede, pero yo creo que cuando escribes es para provocar algo y puede que con esta novela haya tratado de mostrar hasta qué punto muchas veces lo único que hacemos es abrazarnos a un intento desesperado de avanzar que, al final, nos lleva al ridículo.
-”Uno de los capítulos de la novela es de hecho un ensayo sobre la sociedad y el consumo, sobre cómo se integran sus actores, como las mujeres, por ejemplo..
-”Sí, quería mostrar como es el consumo el que genera las dinámicas de la sociedad.
-”El capitalismo...
-”Si, pero no como una crítica. Creo firmemente que el capitalismo es el mejor sistema posible, el único que nos permite cierto grado de libertad. Es tan poderoso que ni siquiera le importa que pienses.
-”¿Por eso parte de la historia se desarrolla en las tripas de un gran centro comercial?
-”Si, aparte de por mi experiencia personal, claro. En el fondo, hoy en día todo empieza y acaba en loa grandes centros comerciales. El supermercado ha sustituido al templo.
-”¿Cuánto hay de realismo sucio en la novela?
-”Nada, cero absoluto. A los representantes del realismo sucio no les conocí hasta mucho después de terminar la historia.
-”Pues a mi me parece que está a medio camino entre Houellebecq y Bukowski.
-”Nada de Bukowski. Puedo decir que he plagiado a Coetze en el discurso novelístico y a Houellebecq en el filosófico.
-”Hay una novela de Émile Zola, «Au Bonheur des Dames» , que narra el desembarco de los grandes centros comerciales en París y de cómo trastocan la vida de la burguesía. También me ha recordado.
-”Tal vez. Durante la época en la que escribía El empleo leía mucha literatura francesa.
-”A pesar de que la rutina y la vulgaridad te hacen suspirar por un momento de respiro, la obra tiene mucho sentido del humor. El encuentro sexual con la camarera, la pesadilla del pene ametralladora o el personaje del enlace sindical son algunos ejemplos.
-”Si, me costaba demasiado mantener el mismo tono irrespirable, por eso acudí al humor negro, que al final es lo único que nos salva.
-”En la novela no se libra ningún personaje, pero con las mujeres resulta especialmente cruel.
-”Yo quería hacer una crítica al feminismo y a todos los movimientos de izquierdas que han pasado a convertirse en integrados. No quería ni héroes ni heroínas. Creo que si las mujeres han conquistado derechos ha sido tan sólo porque de esa manera se convertirían en consumidoras. Lo mismo ocurre con el sindicalismo, que no deja de ser una herramienta de unos para conseguir más privilegios a expensas de los demás.
-”¿Dónde queda nuestra capaciedad real de ser libres?
-”Podemos elegir vivir o no, y creo que eso es todo. La libertad real en la que se vertebra tu vida es demasiado pequeña. Incluso cuando das un cambio radical a tu existencia, ese giro dura demasiado poco porque las circunstancias vuelven a ser las mismas de manera muy rápida. Incluso a la hora de escribir tenemos poco espacio de indibidualidad. Estamos demasiado mediatizados. Escribimos lo que podemos.
-”La única mujer que parece salvarse es el producto de un sueño y ni siquiera tiene olor. ¿Qué quería expresar con esa ausencia de perfume?
-”Dicen que la memoria olfativa es la que con mayor intensidad pervive en el tiempo. Tal vez quisiera mostrar que esa mujer a la que buscamos no existe en realidad, es una ilusión.