sábado, 28 de agosto de 2010

BLOW-UP



Aclamada por muchos y denostada a la par por otros tantos, Blow-Up (1966), de Michelangelo Antonioni, es un rompecabezas de piezas que aparentemente no encajan y situaciones absurdas (aunque deslumbrantes desde el punto de vista estético) que conforman una trama ominosa donde nada es lo que parece y todo cobra aires de alucinación psicodélica, hasta desembocar en un ambiguo final.

Basada en un relato de Julio Cortazar, Blow-Up (traducida al español como Deseo de una mañana de verano) es puro cine de autor, con todos los pros y contras que ello implica (más aún tratándose de Antonioni), y una de las películas de culto de mods y amantes de la música de los sesenta: vesturario, ambientación, decoración, escenarios urbanos y banda sonora (impagable el salvaje directo de los Yardbirds que podéis videar en pantalla) la convierten en fetiche indiscutible del pop y hacen de ella una pieza de coleccionista.

1 comentario:

Mario dijo...

Qué peli más bizarra, brother.
A mí Antonioni me parece un maestro, alguien de quien aprender, pero, macho, a veces me aburre soberanamente.
Abrazos, Vic :)