jueves, 25 de agosto de 2016

CARRETERA CORTADA por PEDRO CÉSAR ALCUBILLA




tarde de agosto
en el pantano

mis hijos chillan y juegan en el agua

los miro y me recuerdo,
me veo aquí, en este mismo lugar,
cuando venía con mis padres
y mi hermano

siempre me ha encantado este paraje,
"carretera cortada", lo llaman

hay una carretera cuyo paso interrumpe
una valla,
pero ésta continúa su trayecto bajo el agua
y emerge lejos de aquí,
en la otra orilla,
como un Guadiana asfaltado

busco una sombra para sentarme
y escribir un rato :

"este es el mar de Castilla
voz y carácter de un pueblo, de una tierra,
austero corazón y piel caliza "

miro a la otra orilla

justo por detrás, a varios kilómetros,
siguiendo el serpenteo del pantano,
el pueblo sumergido de La Muedra
-Atlántida pinariega-
cuando baja el nivel asoma el campanario,
algunos muros, arbustos y piedras
crecen regados por el sol
donde solo había agua

también asoma un grito mudo,
el grito de ese pueblo,
de esta tierra olvidada,
el mío,
el último que di cuando aún sabía
chillar y jugar en el agua

-mis hijos chillan y juegan en el agua-

míralos, me digo, lo mejor de mí
chapoteando encima de la vida

y yo me recuerdo

pero ya no estoy aquí,
tal como era

estoy aquí tal como soy,
nostálgico de mí,
convaleciente de infancia

cansado, como este sol que se desnuca
tras las sierras

dónde estás, niño gordo,
vuelve a casa

recupera tu reino
y expulsa a este enjuto y triste adulto

échalo a patadas

él ya no sabe cómo se chilla y se juega
en el agua


Pedro César Alcubilla