lunes, 22 de agosto de 2016

NO TE VOY A DEJAR SOLA por CARLOS DE LA CRUZ




Todo esto era para que los esclavos estuvieran cerca,
cerca cuando tuviéramos que elegir entre el bien y el mejor
respirar de los ojos del otro y llevarse el premio,
la cocacola, el planisferio, el pedazo de cuero más grande,
entre tú y yo
la carne es
y el resto somos los otros.

los huesos no tiene nombre.
Los huesos son siempre de otros de nosotros son los huecos sin dientes en el poema la montaña sufijo rota guadaña soy el único que te nombra soy la cuenca de las normas
soy sin dolor el instrumento con el que desvelas la belleza.

Los esclavos estamos agradecidos, ahora
podemos escribir nuestros nombres en la carretera:
las plumas y los cangrejos
las mentiras de las plumas y los cangrejos.

Somos una raza que no necesita la absolución,
pecado y libro y canción
los ojos del hijo el árbol redondo te voy a dar una razón
para respirar
tus dedos chiquitos
mis dedos enormes leona
no te voy a dejar sola.


Carlos de la Cruz