martes, 9 de agosto de 2016

ARDID por AINHOA M. RETENAGA



Ausento una privación
de existencias mudas,
de saciados vacíos
colmados de nada.
Ahuyento su gráfico apremio
resguardo de expolios,
mendacidades hurtadas
al devenir del tiempo.
Confino a la amnesia
su proceder alevoso,
futilidad heroica
transida de alcances.
Impugno y me empeño.
Me obstino y rebato.
Rehúso su practicidad obscena,
insigne mediocre
declamando adulterio.
Blasfemo su simpleza sectaria,
mentora encubierta
de imperfectas lacras.
Conjeturo y la asedio.
Reclamo y la hostigo.
No enmudezco y la sacio.

Ainhoa M. Retenaga