El límite espacio temporal de la narrativa posmoderna, estético o paisajístico, según se quiera indagar o depende cuál sea la dirección de la mirada, está ineludiblemente ligada a una experiencia real. Quizá deberíamos insistir, incluso, en la idea de que lo real, lo experiencial, aquello que deviene de lo ya vivido por el autor es la esencia de la narración posmoderna. Cada una de estas palabras es siempre discutida por aquellos que no creen del todo en este concepto teórico y abre a la propia experiencia la aceptación de la del autor, generando así un requerimiento subjetivo y libre en el campo de la teoría literaria.
sábado, 20 de diciembre de 2025
ESCRIBIR PARA SEGUIR VIVO: VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ Y EL NUEVO REALISMO
El límite espacio temporal de la narrativa posmoderna, estético o paisajístico, según se quiera indagar o depende cuál sea la dirección de la mirada, está ineludiblemente ligada a una experiencia real. Quizá deberíamos insistir, incluso, en la idea de que lo real, lo experiencial, aquello que deviene de lo ya vivido por el autor es la esencia de la narración posmoderna. Cada una de estas palabras es siempre discutida por aquellos que no creen del todo en este concepto teórico y abre a la propia experiencia la aceptación de la del autor, generando así un requerimiento subjetivo y libre en el campo de la teoría literaria.
sábado, 11 de febrero de 2023
LA CANCIÓN DE LA LUCIÉRNAGA según JOSÉ ÁNGEL BARRUECO
Poco después de anunciar en su perfil de Instagram (5 de septiembre de 2022) que, tras un año de dolores de espalda, los médicos habían descubierto por fin la causa de sus malestares, es decir, un cáncer de esófago, avanzado e inoperable, supimos que David González estaba trabajando en un nuevo poemario. En un mensaje privado me dijo que era su último libro, que lo sabía: no le quedaba mucho tiempo y probablemente saldría póstumo. Durante algunos días de noviembre y diciembre del mismo año le vimos exponerse en esa red, sin temor a que viéramos su aspecto (rostro esquelético, mirada de cansancio, voz de hombre agotado que resiste como puede), en una serie de entrevistas tituladas “Últimas palabras” que son sobrecogedoras, no ya porque sean el testimonio de un amigo al que muchos considerábamos un hermano, sino porque suponen las últimas huellas de alguien muy enfermo en la Tierra. Alguien que no se esconde. A quien no le importa que le vean tan jodido. Alguien muy distinto a los mercaderes del postureo que él detestaba.
viernes, 10 de febrero de 2012
¡ OH, JANIS! en LA NIEBLA

Y ahí se quedaría si otro la hubiese escrito. Pero no... estamos hablando de Patxi Irurzun. Y Patxi no deja indiferente a nadie. Posee la mejor mala leche de la literatura española. La prosa más fluida y demoledora, esa que engancha con una sonrisa y cuando quieres darte cuenta sigues sonriendo al intentar quitarte de encima los escombros y cascotes del sistema que ha derribado con su blankandéker. Nadie queda en pie ante su verbo. Posee esa virtud que solo Céline profesaba al incomodar hasta el paroxismo a una sociedad encerrada en las murallas de su ombligo.
El establishment nunca le perdonará que un siervo que revuelve la basura física de una sociedad, se trasmute en el héroe que proclame y demuestre que la parte es el todo y que sólo somos basura, desechos de nosotros mismos. Tampoco le perdonarán que ensalce el lenguaje coloquial, que se la ponga dura a los censores que, no te engañes, están más de actualidad que nunca... que las señoras del opus se pelen el gólgota de su clítoris al ser empaladas por una polla del rebaño.
Ni los nuevos siervos, esos que sólo saben decir que sí, como autómatas made in china que ya son, al expolio de lo poco de sociedad del bienestar que teníamos, esos, tampoco le perdonarán que se reivindique una conciencia de clase, esa que en sí vendieron al diablo de los mercados por nada... y que, ahora, transmutados en conservadores de un vacío hipotecado, les duele al justificar con sus votos el fascismo bicéfalo en el que nos hayamos.
Novela imprescindible para los tiempos que vivimos. Nos hemos encontrado con que la basura ya no está siempre en otros vertederos. Ahora somos y vivimos entre nuestra propia mierda. De nosotros depende si queremos acabar disparando balas, de basura.
Blog de la novela en este agujerito en la Niebla
Blog de Eutelequia, editorial que está demostrando que existe vida en la literatura de este erial.
Ajuste de cuentos, blog de Patxi Irurzun.
Alfonso Xen Rabanal, de Crónicas para decorar un vacío.
sábado, 4 de febrero de 2012
viernes, 10 de junio de 2011
HOUELLEBECQ... A LA NAVARRA
Mientras tanto, sobre el libro la prensa dice cosas como la reseña que aparecerá este domigo en XL Semanal (el semanario de mayor tirada en España)
jueves, 7 de octubre de 2010
'GOG', de Papini según CACAGÉNESIS

Papini, florentino de nacimiento (9 de Enero de 1881 a 8 de Julio de 1956), nos presenta una serie de escritos cuyo hilo conductor es su autor, Gog, y cuyo trasfondo esta impregnado por la Segunda Guerra Mundial y el periodo postbélico que la sucede. Diferentes personajes célebres desfilan por sus páginas dejando sus testimonios a través de las entrevistas que este, Gog, mantiene con ellos sirviéndose de su privilegiada posición social (multimillonario) y sus ansias de conocimiento y preocupación por el ser humano, siendo en ocasiones la aparición de estos consecuencia de distintas referencias que se realizan sobre fragmentos inéditos que posee en su colección privada. Nos encontrarnos con pintores (Picasso, Dalí), escritores, sean poetas (Lorca, Valery, Blake) filósofos (Kierkegaard, Unamuno) además de otros genios de las letras y de las artes (Goethe, Victor Hugo, Kafka, Tolstoi). También, numerosos van a ser los encuentros con profetas, sacerdotes, científicos, visionarios, de todos los rincones del mundo que exponen extrañas e inverosímiles teorías sobre el pasado, presente y futuro del ser humano, su existencia y el mundo en el que vive. Personajes tan sorprendentes como el propio Hitler, al que encontramos justificando su posición en la historia con unos argumentos firmes y perfectamente razonados que hace tambalear nuestros cimientos y, consecuentemente, nos impulsa a pensar, reflexionar durante unos segundos sobre verdades inamovibles que aparentan presumiblemente eso, veracidad.
Lo más sorprendente es la clarividencia que emanan los relatos de este gran descubrimiento que es el Libro Negro (por mi parte, digo, pues este señor existía antes de que yo lo encontrase y con toda seguridad me sobreviva) y la gran lucidez de su creador ante los acontecimientos de la época que le tocó vivir, en definitiva, del siglo que nos precedió. Expuestos de manera heterogenea a lo largo de sus páginas problemas políticos, teológicos, morales, sociales, psicológicos, que tratados de forma magistral por su autor, justifican su presencia entre los grandes de las letras. He tenido la impresión, en diferentes fases del libro, de que lo que allí se relataba estaba aconteciendo en estos momentos, los nuestros, los que nos toca vivir. No es de extrañar que este breve libro, unas 180 páginas, haya sobrevivido a lo largo de los años, manteniendo su inquietante mensaje intacto y con la misma capacidad de desestabilización. Pues esa era su seña de identidad, la polémica, a través de un calculado estilo satírico que cabalga sobre un lirismo en ocasiones conmovedor. Atraviesa de manera magistral los textos un clima de humor, no tanto en exposiciones concretas de los personajes o en sus propias disertaciones, si no más bien en el conjunto del relato expuesto, estos, en las más de las veces, salpicados de inverosímiles situaciones y argumentos que reflejan una resignación tragicómica frente al destino del hombre. Quizás este como nuestro Ortega y Gasset que tan bien reflejó allá por los años 20 en su Rebelión de las Masas el oscuro fatalismo del devenir humano, quizás este como aquel, como se dice mucho por estas tierras, “si levantara la cabeza, se volvería a morir”.
Rubén Casado (Cacgénesis)
Extraído del blog Cacagénesis
viernes, 25 de junio de 2010
domingo, 23 de mayo de 2010
La manera de recogerse el pelo en La Opinión Coruña:

sábado, 22 de mayo de 2010
lunes, 2 de noviembre de 2009
MUJERES por Estelle Talavera Baudet.

La mujer como asignatura
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Cada mujer es una nueva asignatura en la que el doctor Valeriu se ve sin armas, aunque listo para jugar y jugársela. Su humanidad parece despertar de forma íntima con cada una de estas mujeres. Y ellas desvelan sus complejos y virtudes de forma impúdica, magnífica. Es inevitable autoanalizarse tras respirar los aromas de cada uno de sus personajes, éstos imprevisibles, complejos y acomplejados, naturales, confidentes y atractivos dentro de su incógnita.
Un autor conflictivo en pleno conflicto
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http://www.abc.es/20090708/cultura-literatura/mujeres-200907081054.html
martes, 8 de septiembre de 2009
LA MUERTE DE BUNNY MUNRO (NICK CAVE)

domingo, 16 de agosto de 2009
ESTELA DE PABLO ANTOÑANA. Miguel Sánchez-Ostiz

lunes, 13 de abril de 2009
EL HUMOR DE LOS PERDEDORES (José Ángel Barrueco)
Basurero de Payatas (Manila) Foto de Paul-Antoine PichardPublica estos días Patxi Irurzun un libro donde se reúnen relatos que estaban dispersos por revistas y periódicos, algunos de ellos galardonados con premio. Su título es “Ajuste de cuentos” (Eclipsados) e incorpora prólogo y epílogo de dos grandes de la música: Kutxi Romero (de Marea) y El Drogas (de Barricada). Estructurados por temas, Patxi recoge aquí historias de amor, de currantes, de actitudes punkis, etcétera. Suele haber en ellas una voluntad de rebeldía, un gesto de provocación hacia las empresas que explotan al trabajador y hacia lo establecido. La herramienta de Patxi es el humor, el humor de los perdedores que se toman las cosas con cierta filosofía.
Creo que uno de los cuentos que mejor representan su mundo es “Tonta nostalgia”. Y aviso: voy a contar el final. En dicha historia, el narrador viene un poco beodo y exaltado de un concierto de La Banda Trapera del Río. El espíritu punk ha renacido en él gracias a las canciones. Está solo y se siente con ganas de hacer trastadas, de prepararla parda, de encabezar alguna revolución. Va en coche y se acerca a una gasolinera. Delante hay un anciano con aspecto de ricachón, en un Mercedes. El narrador se cuela y se coloca antes en el surtidor y, por la ventanilla, le grita: “¡En esta vida hay que tener reflejos, viejo!”, con lo que el otro se larga y el protagonista ha cumplido su gesto salvaje. Luego baja del coche y, mientras el empleado le llena el depósito, observa que el tío del Mercedes vuelve: “Venía de culo y a toda hostia”. Y el Mercedes se empotra contra su coche, destrozándole la carrocería. El viejo baja del vehículo y, muy tranquilo, se acerca a él y le entrega dos tarjetas donde constan su dirección y la de su abogado. Después se monta en el Mercedes y, antes de alejarse, grita por la ventanilla: “¡En esta vida, amigo, lo que hay que tener es dinero!” El relato termina con estas palabras en las que, con deportividad y humor, el protagonista acepta su sino y su torpeza: “Y comprendí que, desgraciadamente, el capullo tenía razón. Mierda de vida”. En “Nocturnidad, alevosía y descampado”, el autor cumple el sueño de muchos: se encuentra de noche con el tipo que le despidió de la fábrica y le parte la cara. Pero mi favorito es un cuento de amor, como le dije al propio Patxi tras leer el libro: “Parpadeos (Un viaje en autobús)”, donde el protagonista rememora algunos recuerdos dulces y otros amargos mientras viaja en ese transporte público. Es un relato de tono triste en el que podemos vernos reconocidos en ciertos momentos de nuestras vidas. Trece cuentos, en fin, explosivos. El humor ni siquiera falta en el currículum del autor; tras dar noticia de sus publicaciones, concluye con esta frase: “Es más feo que el copón pero tiene novia y dos hijos, los tres guapísimos”.
Tras la lectura de “Ajuste de cuentos” rebusqué en mis últimas adquisiciones. Tenía por ahí un antiguo libro de Patxi y era el momento de leerlo: “Atrapados en el paraíso”. Tiene su historia: con el dinero que obtuvo al ganar una edición del Premio de Relatos de Viaje de “El País”, en vez de gastarse en un viaje de placer el millón de pesetas que le entregaban al ganador, optó por irse junto a un fotógrafo al vertedero de Payatas (en Manila) y a Papúa Nueva Guinea. De vuelta, tras pisar el paraíso, pero también el infierno, escribió este libro, que obtuvo el Premio a la Creación Literaria. Son páginas llenas de sabrosas historias: terroríficos viajes en camión o en avioneta, infectos cuartos de baño, puestos de comida donde se reúnen todas las moscas del basurero, bares regentados por enanos, cacerías de cocodrilo o niños que sobreviven de lo que recogen del vertedero. Quiere reeditarlo y ojalá lo consiga.

martes, 10 de marzo de 2009
Bitch en La Tormenta en un Vaso

domingo, 25 de enero de 2009
2 HIJOS DE SATANÁS 2 EN XL SEMANAL

El magazine XL Semanal, el semanario de mayor tirada en España, publica hoy dos reseñas de libros de hijos de Satanás: Lobería fina, de L.A. de Cuenca con las ilustraciones de Miguel Ángel Martín; y los relatos de Ajuste de cuentos de Patxi Irurzun (Eclipsados). ¡Seguimos on the road!
Lobería fina: Hola mi amor, yo soy el lobo... Selección de poemas y canciones de l.A. de Cuenca ilustrados por M.A. Martín. Formato mino; efectos maxi. Rey Lear.
Litera(dura): Ajuste de cuentos de Patxi Irurzun. Déjense llevar por los puñetazos de estos feroces relatos. Sin concesiones ni golpes bajos. Eclipsados.
miércoles, 22 de octubre de 2008
DIOS LOS CRÍA...
...y ellos se juntan. Tal y como anuncia el blog NHTBLOG dedicado a Barricada: "El escritor Patxi Irurzun prepara la recopilación de relatos Ajuste de cuentos prologado por Kutxi Romero (Marea) y epilogado por El Drogas (Barricada), que saldrá próximamente a la venta. Seguiremos informando.jueves, 16 de octubre de 2008
GUERRA DE IDENTIDAD según José Ángel Barrueco.

miércoles, 10 de septiembre de 2008
SATÉLITE DE INHÓSPITO PLANETA by Kebran.

MILES GRACIAS A GSÚS, A MONIKA, A DAVID GONZÁLEZ, A LETICIA VERA, A DIONI BLASCO, A JAVIER DAS, A ANA RODRIGUEZ, A ANGEL RODRIGUEZ. Y A LA GENTE QUE YA LO TIENE QUE LO DISFRUTE. Y MIS GRACIAS MÁS ESPECIALES, SINCERAS Y (TARDÍAS) A DEB. SIN TI ESTE SATÉLITE NO EXISTIRÍA (Y LO SABES).
El Kebran
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Mohammed Chukri, en Lisergia.net (Por Miroslav)

“En la locura no hay más tierra que el cielo imaginado donde aprendemos a volar con las alas cortadas”
Mohamed Chukri es la voz de los que callan. Es el niño de la calle que aprende a denunciar, a maldecir y a insultar. Es un espejo roto, un gramófono estropeado, un regusto a vino viejo, malo y caliente en el paladar de la sociedad bienpensante. En su autobiografía nos descubre un mundo, su vida y un manual de supervivencia excelente. Escrita en tres libros y en tres momentos distantes en muchos años, forma una unidad de espacio y tiempo que refleja la trayectoria social de una generación concreta en una ciudad, Tánger, que se convierte en mito.
Nacido en 1935, en una desaparecida aldea del Rif que ni los viejos recuerdan, Beni Chiker, emigra con su familia a Tánger a la edad de siete años. Es la época del hambre, la sequía y el éxodo. Las constantes palizas de su padre a todos los miembros de la familia le convierten en un niño de la calle. Aprende a robar, a mendigar y a dormir en los cementerios para evitar ser violado por los adultos.
Con diez o doce años conoce los bares, pues los borrachos son generosos y a veces dan de comer a los jóvenes, o se dejan robar más fácilmente. Crece y se convierte en un buscavidas profesional. Ladrón, guía turístico, chapero, chico de los recados, traficante. Lo que sea para ganarse unas monedas que cada vez más se gasta en hachís y bebida y menos en comer.
Esta es la historia de “El pan desnudo”, un libro que ve la luz en 1972, en una sociedad cargada de prejuicios, tabúes y dogmatismos. La descripción de su vida se convierte en denuncia, en arma arrojadiza. La obra fue rápidamente traducida al inglés por Bowles y al francés por Ben Jelloun, (al español tardó unos pocos años más). En Marruecos pasó prácticamente desapercibida hasta 1983, entonces fue prohibida por la censura oficial, que la catalogó de pornográfica y de mal ejemplo para la juventud del país.
Y sí. Chukri escribe puñaladas al aire, con frases cortas y afiladas, como un niño asustado defendiéndose de un peligro invisible. Con mucha rabia y dolor contenido, aunque con los ojos secos y la cabeza alta. En 1989 Chukri fue condenado a muerte por el Ayatolá Jomeini, y sus libros están prohibidos en buena parte de los países árabes. Cuando le hablan de esto contesta desafiante: “Esto no me impide seguir escribiendo lo que escribo. Si a mí me ataca un loco por la calle y me da una puñalada y muero, me importa un pepino. Porque tú te vas pero la idea queda. Yo también llevo conmigo un cuchillo. De gran tamaño. No quiero irme solo al cementerio. Puedo llevarme por delante uno o dos de esos locos. No me voy solo”.
Con veinte años emigra a Larache para aprender a leer y escribir. De nuevo vive las peripecias del vagabundo que se busca la vida a contracorriente. Sin embargo, ha logrado alejarse de Tánger y de la vida de traficante. A partir de ahora sólo soñará con ser escritor. Es pobre y no tiene nada. Duerme en las plazas, en los portales, jardines y cementerios. Come lo que le dan sus compañeros de clase, diez años más jóvenes que él, y por las noches deambula de bar en bar, emborrachándose y fumando kif o hachís cuando puede.
Los veranos los pasa en Tetuán, visitando cafés, regateando al hambre unas copas y leyendo por las noches en los portales que le servían de refugio. Allí, en el Café Continental, conoce a Mohamed Sabbag, el literato más importante de Marruecos. Un día, armado de valor, le entrega un poema en prosa y de este modo encuentra a su primer maestro. Sin embargo, Chukri no encajaba en la literatura clásica de su tutor. “Me di cuenta de que la escritura podía ser una forma de denunciar y protestar contra aquellos que me habían robado la infancia, la adolescencia y parte de mi juventud. Fue en ese momento cuando mi escritura se volvió comprometida”.
Del colegio pasó al instituto y de aquí a la Escuela Normal de Profesores. Vive en pensiones, alterna con putas, borrachos, ladrones y todo tipo de majaderos. Sin embargo, algo en la calle está cambiando. Tánger consigue el estatuto internacional y se pone de moda. Se cierran los viejos burdeles y llega una nueva generación de prostitutas con sus nuevos mundos. “Las putas de antes eran más cariñosas y tenían cultura, al menos tenían cultura oral. Sabían contar historias, ¿entiendes? las de antes tenían tiempo. Las de ahora ponen el reloj y ni disimulan: 'Son quince minutos'.”
Ha llegado la nostalgia, y con ella las discotecas, las nuevas drogas, los años sesenta, los escritores famosos que buscan paraísos exóticos donde no tengan que esconder sus vicios, sus borracheras o su homosexualidad. Truman Capote, Tennessee Williams, Jack Kerouac, Paul Bowles, William Burroughs, Jean Genet, Juan Goytisolo y el resto de malditos. Son cientos de fiestas, juergas subvencionadas donde cada cual conseguía lo que quería. Es la bohemia y la vida fácil que, sin embargo a Chukri se le siguen atragantando.
Y es que la vida pasa factura y nuestro amigo fue internado en un par de ocasiones en un centro psiquiátrico donde pudo recogerse y reencontrarse, poner su alma sedienta a secar y escribir algo que le rescatase momentáneamente de la locura. De estos episodios de su vida deja humana constancia en su autobiografía, unos pasajes escritos con especial ternura donde el autor se empeña en buscar la belleza que se esconde tras la miseria, la caída y el fango.
Estos son los años que recoge la segunda parte de su autobiografía, “Tiempos de errores”, escrita más de una década después de la primera parte. Ya no escribe a navajazos. Ahora piensa más. Escribe menos con el estómago y más con la cabeza. El quiere ser escritor, no vengarse de su pasado y de quienes le robaron su infancia mediante la escritura. “Tengo dos memorias: la memoria analfabeta y la memoria de un hombre que ha aprendido a leer una vez cumplidos los 20 años. Lo que hace que escriba primero en mi cabeza, de forma neurótica. Luego, perfilo sobre el papel con la ayuda de la gramática y del estilo. Soy un hombre de las callejuelas. Nunca he sido alguien estable.”
Su último libro, “Rostros, amores, maldiciones” lo escribe en 2002, envejecido, alcoholizado y enfermo. En él encontramos a un Chukri maduro, reflexivo, tranquilo, casi recreándose en lo que escribe, aunque todavía de pié y rebelde. Nos habla con mucha nostalgia de su Tánger amado, de sus viejas farras, de las putas que conoció, que amó y le amaron. También nos describe sus puntos de agarre, los clavos ardiendo que le sujetan en esta vida absurda y borracha, eternamente solitaria. Los últimos sitios de la barra de un bar, los prostíbulos que aún mantienen cierto aire de un glorioso pasado, las jóvenes putas con las que ya no se puede acostar. En fin, las gentes que le mantienen medio erguido. De todos modos, sigue defendiendo su casta maldita: “Yo estoy comprometido socialmente. Me inclino a defender a las clases marginadas, olvidadas y aplastadas. No soy Espartaco, pero creo que todas las personas tienen una dignidad que tiene que ser respetada. Aunque no hayan tenido oportunidades en la vida”.
Mohamed Chukri muere como un rey, nunca mejor dicho. Su golfa vida le pasa factura. Tiene todos los cánceres que se pueden tener al mismo tiempo, completamente podrido, consciente de su degeneración, y sin embargo encumbrado por el régimen del nuevo rey alauita, que le convierte en el escritor por excelencia de Marruecos. De hecho, sus libros vuelven a ser permitidos tras diecisiete años de censura. Su viejo amigo Mohamed Achari, poeta y novelista y a la sazón nuevo ministro de Cultura de la Unión Socialista de Fuerzas Populares, anuncia la noticia. Y cuando ha de ser hospitalizado, el mismísimo Mohamed VI lo lleva a su hospital militar de Rabat, donde nada pueden hacer para salvar su vida, que se apaga el 15 de Noviembre del 2003, a los 68 años de edad.
Pero como dijo el propio Chukri, el hombre pasa, pero queda la palabra. Él nos dejó tres novelas traducidas al español, algunos cuentos y entrevistas, y un mundo, su mundo, irrepetible, ilocalizable y sin embargo tan al alcance de la mano. Bueno, no tanto. Las ediciones de sus obras están agotadas, no se encuentran en las librerías, ni siquiera en las de segunda mano y nuestro amigo es un completo desconocido para el gran público español.
Así, para finalizar, unas palabras que dirigió Chukri a José María Aznar cuando, en su viaje a Marruecos como presidente del gobierno español, pidió reunirse con algunos de los intelectuales marroquíes más importantes del momento: “Yo le expresé que, en mi opinión, España nos ha dado la espalda culturalmente durante muchos siglos. Francia ha dejado más instrucciones y cultura que los españoles. En este sentido dice un proverbio árabe “Quien no tiene no puede dar”; nosotros comprendemos que España ha sufrido muchas crisis desde 1898. Y la guerra civil española, catastrófica, inhumana y también las consecuencias de la segunda guerra mundial han influido negativamente sobre España y sobre todo el territorio que ocupaba en el norte de Marruecos. Y no olvidamos también la dictadura franquista, que duró 40 años”.
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