sábado, 7 de mayo de 2016

EL CRETINO QUE QUERÍA SER POETA por IÑAKI HERNÁN




He nacido entre el barro.
A mí, se me han escurrido amigos muertos
entre los dedos de las manos.
He hablado a lo que más temes, de tú a tú,
sin ambages ni adornos.
He bebido mentiras como las que calzas,
mucho antes de que despertaras a la verdad
y dejases las sabanas manchadas
de imposibles.
.
He sido esperma de vidas tan putas
como resquebrajadas.
He cantado alto mis derrotas, incendiando
las miradas de aquellos a los que robé
sus efímeros sueños.
He vivido terriblemente lejos
de la constancia que crees poseer, muy cerca
de las obscenas estupideces
que atesoras... en toda tu longitud.

He aspirado aires pútridos
que resbalaban entre las babas de malnacidos,
atizados por el látigo de la misma ignorancia
que ahora te posee.
He bebido la hiel de sonrientes cretinos
que no aguantan la mirada,
antes de manchar su ropa interior.
He aprendido -y aprendo-
de todo lo que me rodea y me consuela.
.
Me han abofeteado -mil veces-
en el paladar de las derrotas que ahora abonan
mi decencia y mi razón.
Tengo amigos que se golpean el pecho:
¡Aquí un hermano!
Amigos que me besan, cada día. Amigos
que me han esperado... siempre.
Me he arrodillado -ante todos ellos- para
disculparme por pecados -incluso- ajenos.
.
¿Cómo dices tú... ser mi amigo?
¿Cómo osas acercarte a mi carne y ensuciar
mis delicados ojos?
¿Cómo es que hieres a mi vida?
¿Cómo he de escupir a tu cobardía... cómo?
Tú, portas la mala sangre que me servirá de aliño
para comerme la mirada que agachas,
ante hombres y mujeres
...íntegros.
.

Iñaki Hernán , del libro Que se joda el viento, poemas de amor y sal