viernes, 31 de julio de 2015

HARÉ ALGO TERRIBLE CON EL AMOR por Julia Roig.




Llueve sin cesar,
purgatorio húmedo que arranca la luz de cuajo,
deja que me abrase cuando aún me escueces y fuera todo es mar,
mi piel un cuero que intenta estallarte entre las manos
y mi corazón un animal que da tumbos en la imprudencia.

Deja que remonte tus ríos,
dueño de mi entropía,
mientras observamos las aves de nuestro crematorio
y llenamos nuestras petacas de desconsuelo
para la hueca euforia del ebrio.

Siempre habrá alguien al otro lado que nos pedirá amor y ternura,
siempre algo almidonado que eche raíces.

Haré algo terrible con el amor,
te advierto,
porque intuyo que todos somos playas en las que vararnos
con apenas aire en los pulmones,
desatinados, hambrientos y algo fieros en la herida.

Haré algo terrible con el amor
usarlo, malgastarlo, hacerlo piedra en el tropiezo,
sangre al corte, sonrisa tallada a escalpelo.

Qué más dará
si por las noches todas las azoteas están llenas de gatos
que se entregan a la luna aunque no haya salido
ansiando el espectáculo del color que agonice
semidioses enganchados a los rezos húmedos de madrugada,
aquellos que se cuajan de rodillas bajo las ropas.

La genialidad nunca será que el dolor no duela
mientras seamos capaces de temblar bajo las pieles con un lenguaje de aullidos y suspiros

Ya me encargaré yo del dolor
y también con él haré algo terrible


Julia Roig, del blog Miss Desastres Naturales.