miércoles, 8 de julio de 2015

EL DEMONIO TE COMA LAS OREJAS por David González.




Estás hablando
con el retrato
de tu chorba.
Tienes que levantar
mucho la voz
para que ella
pueda oírte:

el Chao
acaba de abrirse las venas
con una hoja de afeitar
y está chillando
y pegando coces
en la puerta cerrada.

Tu novia cierra los ojos.

Le gustaría también
tener manos
para taparse los oídos.


David González, de El demonio te coma las orejas.