viernes, 12 de septiembre de 2014

MALOS TIEMPOS según Gabriel Oca Fidalgo.



Qué os voy a contar…. Pues lo digo en sencillo: que si cojo estos malos tiempos, estos tiempos difíciles en mis buenos tiempos de lector, en dos asaltos me lo tumbo. Y mira que son casi 400 páginas prietas. Pero ahora no, ahora estoy pa degustar. Y eso que ya antes de empezar sé de lo que va, lo conozco y me hago idea, pero a las cuatro páginas compruebo que las expectativas son superadas. Esto lo voy a leer poco a poco, me digo. Y así, de un viaje, cayó el 1º cuaderno. Bukoski total, qué te voy a contar… y te lo digo yo, que también me he leído la sombra del viento, y todos los del Reverte, te lo digo yo que me mola de vez en cuando meterme en el simple royo de argumento-nudo-desenlace, sin más, sin líos, descansar. Pero sé muy bien lo que quiero, lo que me gusta, lo que necesito y lo que me ha marcado con el hierro: necesito a los locos, a los majaras, a los salvajes, a los desesperados, a los que han visto el infierno en el que vivimos y lo han contado. NECESITO A LOS DINAMITEROS. Y los de verdad, los que no se hacen pajas mentales, los que no se lían con el mira tronco lo enrevesao que soy que no te enteras de lo que escribo, los que escriben como hablan, como Bukowski, esos que te golpean, esos que a la primera vez que los enfrentas y ante su pureza y sencillez dices: joder, esto es fácil, esto es lo que quiero hacer yo, voy a ponerme a ello joder. Sí sí, ¡estás listo chaval! Es entonces cuando compruebas lo imposible de este oficio.
¡Impresionante, Carlos Odklas! Y te repito que también he leído la sombra del viento, y la reina del sur, pero soy hijo de satanás. Al fin y al cabo ninguno de ellos, ni el Reverte ni el Zafón, han echado un polvo pedo perdido con una punkarra con to el tomate encima. Eso es lo que vale, y lo que cuenta, o ver el terrible vacío al cerrar la cremallera y ocultar para siempre el careto de Manuel, o los gatitos y todo el dolor que estamos obligados a tragar…
Luego llegas a la segunda parte, o vas pasando cuadernos, y resulta que me encuentro con estos relatos de ficción, una ficción que no esperaba pero que me resulta acojonante por igual, o precisamente por esto mismo.... porque a mí me sigue gustando el relato autobiográfico más que na, pero claro, en la ficción te puedes soltar más. El caso es que la línea sigue igual, y eso es lo que cuenta.
Un libro genial, brutal, el mejor que me he echado al cuerpo en Lupercalia, y mira que ha publicado... me ha gustao la hostia y más, por encima de las expectativas creadas, y eso es mucho decir viniendo de mi parte, flipao sobre todo con los relatos de ficción, o precisamente porque no los esperaba. 
No lo dudéis y ligarlo ya, luego, en breve, estos libros desaparecen.... y puede que algún día os arrepintáis de no haberlo hecho en su momento. 
A todos los que os guste la literatura cruda, como a mí me gusta llamarla, que me suena mejor al menos que realismo sucio tal y tal, a todos los que os guste la literatura en crudo, digo, a todos los que os guste Bukowski y esa senda del perdedor que tan bien narró, estáis todos de enhorabuena porque aquí tenéis otro hijo de satanás. Nada que envidiar, afirmo y lo mantengo. Y supongo que os sonará exagerado, pero es lo que hay. Por supuesto que Chinaski tiene un carretillo de libros que aportar, y Carlos tiene este nada más. Pero es lo que hay, y reto a todos los plumillas y cagatintas que defecan en prensa de renombre sus críticas a que me contradigan. Malos tiempos tiene todo lo que puedas encontrar en el viejo indecente, tiene esa frescura y esa velocidad, es nervio y cartílago nada más, ¡ni un puto gramo de grasa! Le falta el nombre, claro está, eso que apuntan acertadamente desde Neurótika. Pero esa es otra historia que no voy a entrar a valorar.... al fin y al cabo el puto Hank se tiro tres décadas pegando tumbos por garitos y pensiones de mala muerte, años de locura miseria y ostracismo hasta que su palabra retumbó en el parnaso despertando a todos los casposos apalancados.
Al menos pudo gritar un justo y merecido "¡os jodéis!"
A la inmensa mayoría de estos dinamiteros les llega el reconocimiento después de muertos.
Y a muchos, ¡ni eso!
MALOS TIEMPOS, de CARLOS ODKLAS. Si te gusta la literatura en estado puro no lo puedes dejar pasar.
Pasote. De verdad. Ahí tenéis otro hijo de satanás. 


Gabriel Oca Fidalgo.