lunes, 14 de julio de 2014

GABRIEL OCA FIDALGO: Entrevista en Diario de León.


«Empecé a devorar literatura a la vez que drogas»

Acaba de publicar su segunda novela, ‘Ansiedad’, una autobiografía centrada en su incursión en el mundo de las drogas. Esta obra reúne vivencias de su infancia, su juventud y su madurez, con un toque de fábula.

Ángela Casado | Diario de León 09/07/2014

Ansiedad es la segunda novela del escritor leonés Gabriel Oca, tras la publicación en 2008 de Carretera de la muerte. Aunque ambas son autobiográficas, esta nueva obra es más extensa y narra las vivencias desde su infancia hasta la actualidad.

—La ‘Carretera de la muerte’ fue su primera novela auto biográfica y ahora llega ‘Ansiedad’, también centrada en su vida, ¿podría considerarse una segunda parte?

—No es una continuación, ya que La Carretera de la muerte se centra en mis vivencias de juventud, con «veintitantos» años, y Ansiedad narra mi vida desde la infancia; mi época del colegio, mi etapa de camarero, mis vivencias en la mili, etc. Es un diálogo que reúne muchas historias y vivencias, siempre con un toque de fabulación.

—La literatura cambió su vida, ¿cómo se cruzó en su camino?

—Comencé a leer cuando era un niño, aunque por aquel entonces solo leía cómics. El momento en el que empecé a devorar literatura fue en torno a los 18 años, entró en mi vida a la vez que la heroína.

—¿Le sirvió en algún momento como modo de escape de las drogas?

—La literatura no me ayudó a salir del mundo de las drogas, personalmente creo que, salvo excepciones, nada te mete ni te saca de ese mundo más que uno mismo. Yo salí por aburrimiento, mediante un programa de metadona. La literatura me enseñó a vivir, sin ella la vida no tiene sentido. Una de las obras que más me ha influenciado es la autobiografía de Celine.

—¿En qué momento decidió escribir sobre su experiencia? ¿Fue una especie de terapia o vía de escape?

—Hace al menos veinte años que empecé a escribir Ansiedad, y sí podría decirse que escribir sobre lo que vivía me servía de vía de escape. Pensé en abandonar la novela, ya que no creía que consiguiera llegar a publicarse, por esto tengo que agradecer a Vicente (Muñoz Álvarez) todo el apoyo que me dio y su labor en la búsqueda de editoriales. Él ha sido fundamental para que se lograra la publicación.

—¿Qué acogida ha tenido ‘Ansiedad’ hasta el momento?

—La novela acaba de publicarse, pero estoy muy contento con la acogida que ha tenido por parte de la editorial, y ya ha llegado a unas cuantas librerías de confianza. Además, pronto tendrá lugar la presentación. Es muy difícil tener una gran difusión, pero el simple hecho de haber publicado es una buena razón para estar satisfecho.

—¿Tiene algún nuevo proyecto entre manos?

—Estoy inmerso en una nueva novela de ficción. La temática es similar a la que he tratado hasta ahora, narra la historia de dos chavales de barrio inmersos en el mundo de la droga en los años 80, pero será bastante más extensa que lo que he escrito hasta el momento. La publicación de Ansiedad me ha animado mucho a continuar con esta nueva historia.

—En alguna ocasión ha dicho que la solución al problema de las drogas es la legalización

—Si se pudiera comprar en las farmacias, por su composición no costaría más de «dos duros». La legalización solucionaría muchos problemas que se forman en torno a ella, como la violencia o la marginación. Esto es algo que sabe todo el mundo, sin embargo es una quimera inalcanzable.