martes, 8 de julio de 2014

ANSIEDAD: Prólogo.


GABI OCA FIDALGO

Hijo de Satanás

Ahora y hoy, frente a este libro y en estas líneas, me toca rendirle homenaje a un tipo que se ha dejado en los tigres y esquinas de esta ciudad los huevos y la piel por la mala vida y la literatura, y por qué no decirlo, uno de nuestros escritores secretos e imprescindibles... Que los demás le coman la polla a cualquiera (siempre y endogámicamente a los mismos), pero yo hoy, con mis mejores latidos, le canto a mi tron, porque sí, porque es auténtico y se lo merece y porque así me lo pide mi ética y estética: Gabriel Oca Fidalgo, Gabino o Gabi para los amigos... Os llevo de la mano, regresión tras regresión, a una fiesta de Vinalia Trippers del otro milenio en la que apareció: en el CCAN, petado el Club de peña (no recuerdo qué grupo sonando, pero siempre sonando), y el Gabi que se nos presenta sudoroso y tembloroso y espídico con un novelón fotocopiado en las manos (al Bufa y a Silvia y mí) pidiéndonos que lo leamos... Y luego, al entrarle, su tremenda maña y maestría... Mezcla asombrosa de Céline (siempre presente) y Bukowski y Burroughs y El Ángel, híbrido e hijo de Satanás, el Gabi, sorprendiéndonos con su prosa (y poesía, aunque él no lo admita) de no ficción... Pasan los años, nos seguimos viendo, yonquis he conocido a muchos, pero que escriban y hayan asimilado así a los maestros antiguos a pocos, así lo he de decir, Gabi, con dos cojones que te he visto siempre ahí, por eso, puros principios, tu primer (pedazo de) libro, La carretera muerta, y por eso también, porque te lo has ganado pulso, tu nueva novela, Ansiedad, y la misma sensación de siempre: gran libro, Gabino, orgulloso de él que estoy, esto sí que es el León antiguo, sin más pleitesías, una bomba de relojería, va por ti, hermanito, el ritmo continúa...


Vicente Muñoz Álvarez,
prólogo para Ansiedad (Ediciones Lupercalia, 2014),
de Gabriel Oca Fidalgo.