miércoles, 11 de enero de 2012

CULT MOVIES en REVISTA DE LETRAS


“Películas para llevarse al infierno”, lleva por subtítulo este libro, Cult movies, películas de culto, que recientemente ha publicado la editorial Eutelequia, obra del escritor y antólogo Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966). Como su propio título indica y el subtítulo explicita, se trata de una guía de películas recomendadas, en general no ya por su rareza, sino por ser películas ajenas a las normas imperantes o que abrieron camino en su día precisamente por su capacidad rompedora o por su estética diferente. Pese a que es habitual relacionar la expresión “película de culto” con película minoritaria o para entendidos, en el presente libro no se da esa tan restrictiva relación, y entre las películas elegidas por Muñoz Álvarez para entretenerse en el infierno se encuentras desde títulos tan exitosos en su día como Vértigo o Taxi Driver a otras de cineastas realmente desconocidos para el gran público, obras de serie Z y otras que apenas si tuvieron difusión comercial pero que, pese a ello, alcanzaron una fama entre los “conocedores” que fue corriendo de boca en boca.

La relación de estas películas podríamos decir también “transgresoras”, “inquietantes” o, como las califica el autor en el prólogo, “atípicas y arrebatadoras”, comienza con un clásico quizás imprescindible en toda relación de este cariz, como es La parada de los monstruos, de Tod Browning (año 1932) y luego sigue, por orden cronológico hasta la época actual, con películas como Sed de mal, Perros de paja, La naranja mecánica, Henry, retrato de un asesino, Drusgtore cowboy, Reservoir dogs… Se trata de películas “rompedoras” no sólo por su carácter violento, por su trasfondo oscuro o por sus connotaciones sociológicas, sino también por su humor distinto o por su gamberrismo sin complejos, como es el caso de Supervixens o Jo, qué noche (“After hours” en el original). Entre los autores y películas españoles encontramos desde la, al parecer, película maldita por excelencia, como es Bohemia perdida, de Pedro de Liza, cineasta que se suicidó sin ver su única obra estrenada en ningún medio, a El desencanto, Furtivos, Bilbao, o Arrebato, sin olvidar tampoco a ese gran, distinto e independentísimo creador que fue Jess Franco (de quien se incluye Justine), y a otro realizador más popular y comercial pero con indudables arranques de genio como Narciso Ibáñez Serrador, de quien se incluye ¿Quién puede matar a un niño?. Los autores de los que más títulos se han incluido en la lista son Roman Polanski y Sam Peckinpah.

Por supuesto, y como seguramente es inevitable en toda lista de estas características, todos los lectores echarán a faltar algún título y a sobrar otros tantos, pero en general la lista de esta Cult movies es de una gran solidez, lo que la faculta para constituirse en una auténtica guía para cinéfilos, un canon sobre el que cotejar qué títulos faltan en nuestra pequeña videoteca. Y con qué títulos podemos completar eso que cada día más parece imprescindible: una cultura cinematográfica extensa, y no sólo para alardear de ella, como parece por desgracia ser muchas veces la costumbre, sino para disfrutar del cine entendido como un arte o como un modo de expresión ajeno a los tópicos y convenciones.

Todo ello sin olvidar que, como es propio en una obra escrita por un narrador y poeta de la talla de Vicente Muñoz Álvarez, las películas de la selección van acompañadas de sus respectivas reseñas, escritas siempre desde la admiración, especialmente jugosas en ocasiones y siempre ágiles y literarias.

Miguel Baquero


Cult movies. Vicente Muñoz Álvarez
Pictogramas de Julia D. Velázquez
Incluye DVD con la película Gritos en el pasillo
Editorial Eutelequia (Madrid, 2011)