Mostrando entradas con la etiqueta poemas de bukowski. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poemas de bukowski. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de febrero de 2011

Charles Bukowski: El padecimiento continuo & David González




Este libro de poemas de Charles Bukowski, recopilación de poemas inéditos, lo compré en una librería muy chula de Zamora por el módico precio de 10 euros, que el librero me dejó en 9. Es lo que me gusta de Visor: sus reducidos precios. ¿Cómo lo hace? Ni puta idea. Pero es así. Este poemario me lo devoré esta mañana, mientras esperaba en una sala de espera de mi centro de salud a que me dieran las tiras reactivas para medir mi nivel de azúcar en sangre. Y esta es otra. Solo te las entregan del 1 al 10 de cada mes, y de once y media a una. Es más, y esto da una idea de como funciona la seguridad social: hace un mes una sola enfermera se bastaba para darte el material y en una ocasión cronometré el tiempo que tardaba: dos minutos. Esta mañana me encontré con: un enfermero al ordenador, una enfermera para abrir la puerta y una tercera enfermera para darte el material: 6 minutos. Una puta vergüenza. Pero es lo que hay. En fin... te dejo con un poema del viejo Buk:


LO HAS VISTO EN EL TABURETE DEL BAR QUE ESTÁ A TU LADO

no resulta honroso sentarse aquí
mirando estas paredes

los caballos fomentan una tarde
de despilfarro
y yo me siento aquí
esperando.

el vino no me está
haciendo efecto.

pero es una mala noche de sábado
también para los demás.

entonces mi mano se mueve,
llena otro vaso.

después de todo
combatimos en esta guerra
para perder
al final.

una época ésta
como otras épocas
como otras noches
como otras ciudades

esperando que nos llegue
la muerte.

Charles Bukowski. EL PADECIMIENTO CONTINUO. Traducción de Silvia Barbero. Visor Libros, Madrid, 2011.



viernes, 23 de abril de 2010

1 poema de Charles Bukowski



el buen perdedor


cara rubicunda
Texas
cierta edad
está en un hipódromo
de L.A.
anda charlando con
unos compadres.
es la 4ª carrera
y está por
marcharse:
“bueno, adiós,
amigos, y que Dios os bendiga,
nos vemos por aquí
mañana…”

“buen tipo”.
“sí”.

se encamina al
aparcamiento a
meterse en un coche
de 12 años

desde ahí se
dirigirá a una pensión
su habitación no
tendrá retrete ni
bañera

su habitación tendrá
una ventana con una
persiana de papel rasgada
y fuera habrá
una pared de cemento que se cae a pedazos
rociada con graffiti por cortesía
de una pandilla juvenil chicana

se quitará los
zapatos y
se meterá en la cama

estará oscuro
pero no encenderá
la luz

no tiene nada
que hacer.



De El amor es un perro del infierno. Poemas 1974 – 1977 (Visor, 2010)

jueves, 21 de enero de 2010

LOS PLACERES DE LOS MALDITOS


Interesante artículo de Armando Álvarez Bravo en Diario de las Américas sobre la poesía de Bukowski

Un poeta vive la experiencia de serlo de muchas formas. Y aquí se puede citar a Ortega y Gasset en su precisión del imperativo de la gravitación de la circunstancia en su existencia. A esto podría añadirse una pregunta: ¿Es posible ir más allá de esa circunstancia, trascenderla? Pienso que las respuestas pueden ser de muy diverso orden. No se puede descartar que esa circunstancia en ocasiones constituye un imperativo prácticamente insalvable. De igual suerte, puede tomar otro rumbo. Y en este son decisivos el embate de la fatalidad y, no menos, la voluntad del poeta de vivir cada instante como quiere y, si las cosas le salen bien, recomponer sus jornadas, pero sin abandono del espíritu de las actitudes que ella le deparó.

Considero que lo que acabo de exponer tiene plena validez en el caso de Charles Bukowski (Andernach, Alemania, 1920 – Los Angeles, California, 1994). Este prolífico poeta y escritor, bebedor, pendenciero, mujeriego, jugador, vagabundo, rebelde, carente de recursos tantas veces hasta la indigencia, todo lo tenía a su favor para haber acabado mal y absolutamente desconocido. Entre otras cosas, por la crudeza, violencia, desgarradura y exceso de su obra en que su persona, experiencias y lo que le rodeaba siempre fueron un absoluto, no precisamente un sueño dorado. Una característica que determinó que la revista Time lo considerara en 1986, “a laureate of American lowlife”.

Leer artículo completo aquí

sábado, 3 de mayo de 2008

MI CANCION, por Charles Bukowski


consternación
de sobras,
dolor
en abundancia

días inquietos
y
noches
insomnes

siempre peleando
con todo tu
corazón y tu alma
para no
fracasar en
eso de vivir.

¿quién podría
pedir
más?

miércoles, 16 de abril de 2008

1 poema de Charles Bukowski


COMO UN DELFIN


morir tiene su parte jodida.
ahora ya no hay escapatoria.
el alcaide me ha echado el ojo.
el ojo malo.
ahora cumplo condena a trabajos forzados.
incomunicado.
encerrado.
no soy el primero ni el último.
me limito a decirte cómo es esto.
ahora estoy sentado en mi propia sombra.
la cara de la gente va menguando.
las viejas canciones todavía suenan.
con la mano en la barbilla, no sueño
en nada mientras mi infancia perdida
salta como un delfín
en el mar congelado.


Del poemario Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta

martes, 13 de noviembre de 2007

a la puta que se llevó mis poemas


A LA PUTA QUE SE LLEVÓ MIS POEMAS

hay quienes dicen que hay que apartar las emociones
de la poesía,
que hay que conservarla pura,
y hay algo de razón en ello,
pero Dios;
doce poemas perdidos y sin copia
y también te llevaste mis pinturas, mis mejores pinturas;
esto es intolerable:
¿estás tratando de darme en la madre igual
que las otras?
¿por qué no te llevaste mi dinero?
por lo general todas lo toman de mis pantalones
ebrios y dormidos tirados en el suelo,
la próxima vez róbame mi brazo izquierdo
o un billete de 50
pero no mis poemas;
no soy Shakespeare
pero un día los poemas
simplemente
se acabarán, puros o no;
siempre existirá dinero, putas
y borrachos derrotados en el último trago,
pero como Dios dijo,
cruzando las piernas,
veo que he hecho muchos poetas
pero no tanta poesía.


Charles Bukowski. EL MUNDO VISTO DESDE LA VENTANA DE UN 3er PISO. Traducción de Adolfo Vergara con la colaboración de Claudia Quintero. Editorial El Hombre que lee, México DF, 2001.


domingo, 12 de agosto de 2007

qué quieren

qué quieren

Vallejo escribiendo sobre
la soledad mientras se muere
de hambre;
la oreja de Van Gogh rechazada por una
puta;
Rimbaud huyendo a África
buscando oro y encontrando
una sífilis incurable;
Beethoven quedándose sordo;
Pound arrastrado por las calles
dentro de una jaula;
Chatterton comiendo veneno para ratas;
el cerebro de Hemingway derramándose en
un jugo de naranja;
Pascal rebanándose las muñecas
en una tina de balo;
Artaud encerrado por su locura;
Dostoievsky en el paredón de fusilamiento;
Crane lanzándose a las aspas de un barco;
Lorca baleado en el camino por tropas
españolas;
Berryman saltando de un puente;
Burroughs disparándole a su esposa;
Mailer acuchillando a la suya.
esto es lo que ellos quieren:
un dios maldito
que muestre un anuncio de neón
en medio del infierno.
esto es lo que ellos quieren,
montón de
estúpidos
dispersos
seguros
tristes
admiradores de
carnavales.

Charles Bukowski. EL AMOR ES UN PERRO INFERNAL. Traducción de Víctor M. Carrillo. Ediciones del Milenio, México DF, México, 1999.