lunes, 21 de noviembre de 2016

LLORONA: Brenda Ascoz.




NOCTURNO

Imposible situarla,
como a un espejo en la oscuridad
-que es papel o puerta o es espalda-.

De nuevo la Angustia,
sólida y oscura,
animal al acecho.


CANGREJO ERMITAÑO

Buscaba
cuerpos a los que adaptarme,
cuerpos donde construir un hogar
que me resguardara
de las inclemencias de la vida.
Cuanto hallé
fueron cuerpos vacíos,
cáscaras;
pero era peor
que habitar la intemperie.


CONTROL

Pero en esos momentos
soy yo contenida,
yo a punto de caer
a través de las fisuras de tanta contención.
Por supuesto,
tampoco entonces
-por supuesto no entonces-
soy feliz.
Ni nada parecido.


DE PADRES E HIJOS

Adoraba
la parábola del hijo pródigo.
A menudo nos contaba esa historia:
la del hijo
que regresa al hogar, humillado,
y se arrodilla ante el padre
suplicando perdón.

La clemencia de ese padre
como la más formidable
ostentación de poder.


Brenda Ascoz, de Llorona (Isla de Sitolá, 2016).

http://laisladesiltola.es/