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domingo, 25 de noviembre de 2018

HÍBRIDOS 2018: Cuarta Jornada.



HIGIÉNICO PAPEL TEATRO

Veintiún años de experiencia ininterrumpida y más de treinta espectáculos producidos y estrenados siempre con gran éxito de público y crítica, avalan la trayectoria de esta compañía profesional, cuyo amplio repertorio destaca por la diversidad temática y expresiva de las propuestas, siempre marcadas por un elegante sello personal que conjuga toques de humor, provocación, y poesía.

QUERIDA GÉNICA

Un espectáculo que reconstruye la vida de Antonin Artaud desde los ojos de la que fue el gran amor de su vida, Génica Athanasiou. Un acercamiento a los puentes misteriosos que unen la genialidad y la locura, una mirada nostálgica hacia los amores malogrados y las oportunidades perdidas, una reflexión profunda sobre el teatro y la vida.

Antonin Artaud fue una figura esencial en el panorama teatral a primeros del siglo XX. A pesar de su frágil salud física y mental, sus escritos y todo el legado que se pudo recuperar demuestran una gran lucidez. Su empeño siempre fue ampliar la visión del teatro hacia un teatro moderno, un teatro que no fuera vacío y que dejara huella en el espectador.

Partiendo de sus textos y las cartas enviadas a Génica Athanasiou e investigando en los innumerables estudios que existen sobre su persona se ha creado este espectáculo en el que se reflejan varios momentos de su intensa y atormentada vida.

Con "Querida Génica" hemos querido recordar al que dicen que fue el "padre de la nueva escena teatral" alguien que marcó un antes y un después en la forma de hacer teatro.

Creemos que no puede ser más coherente la presencia de Artaud en una programación cultural llamada Híbridos, cuyo espíritu es aglutinar distintas manifestaciones artísticas, alejadas de vías convencionales y modas comerciales.


Lunes, 26 de noviembre, 20 horas, Palacio del Conde Luna

Entrada gratuita



jueves, 20 de abril de 2017

HÍBRIDOS 2017: Let it Happen.



María Cabeza de Vaca

Let it happen

PIEZA DE DANZA PARA UNA INTÉRPRETE 

‘Si sientes dolor puedes refugiarte, pero la guarida puede convertirse en una trampa’
L. Bourgeois 

Let It Happen es una pieza de danza creada e interpretada por la bailarina y coreógrafa María Cabeza de Vaca, donde la plasticidad y la palabra se entrelazan con la sobriedad y el recogimiento. Un estilizado collage repleto de inquietudes, textos y cadencias que dialogan sobre el aislamiento, la identidad y las relaciones sociales. María M. Cabeza de Vaca cuenta con una larga trayectoria que inicia como intérprete en destacadas compañías de danza y teatro. En 2001 presenta su primera creación propia para la inauguración del Festival Internacional de Danza de Itálica, continuando con la creación de nuevas piezas como He disappeared into complete silence (2004), Try to be happy (2007), Una forma fácil de acabar con todo, premio mejor espectáculo de sala 2012 otorgado por la Asociación de Profesionales de la Danza en Andalucía (PAD). Como docente ha impartido cursos en el Centro Andaluz de Danza y en diversos conservatorios y universidades de Andalucía. Como asistente coreográfica y directora de movimiento escénico ha trabajado para el Centro Dramático Nacional (CDN) y para la Compañía Teresa Navarrete, entre otras.

Miércoles, 26 de abril,  21.00 h
Palacio del Conde Luna. Plaza del Conde Luna. León
Entrada libre hasta completar aforo
Organiza Concejalía de Cultura Ayuntamiento de León
Coordinan Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez
La imagen puede contener: 1 persona, interior

miércoles, 22 de marzo de 2017

HÍBRIDOS RESCATA A VÍCTOR ISRAEL



El Teatro San Francisco proyecta hoy, a las 21.00 horas (entrada gratuita) dentro del ciclo ‘Híbridos’, el documental ‘Los perversos rostros de Víctor Israel’, realizado por Diego López y David Pizarro, que muestra la trayectoria cinematográfica del inolvidable actor catalán Víctor Israel, personaje clave en la historia del fantaterror de los años 60 y 70. Un merecido tributo a tan insigne actor, que siempre estuvo ahí, pero que, quizás, como relata el documental, no estuvo aprovechado como era debido. El documental Los perversos rostros de Víctor Israel es un repaso a través de los géneros en los que trabajó, y que sirve como homenaje, a la carrera del actor catalán Víctor Israel. Un actor que trabajó, desde los años sesenta hasta poco antes de fallecer, en cerca de 200 películas. Diego López es editor desde el año 2005 del fanzine ‘El Buque Maldito’ y desde el 2010 es el programador de la sección Brigadoon del Festival de Sitges.



jueves, 16 de marzo de 2017

HÍBRIDOS 2017: Los perversos rostros de Víctor Israel.



LOS PERVERSOS ROSTROS DE VÍCTOR ISRAEL

Alzamos el telón con ‘Los perversos rostros de Víctor Israel’, un documental realizado por Diego López y David Pizarro, que muestra la trayectoria cinematográfica del inolvidable actor catalán Víctor Israel, personaje clave en la historia del fantaterror de los años 60 y 70. Un merecido tributo a tan insigne actor, que siempre estuvo ahí, pero que, quizás, como relata el documental, no estuvo aprovechado como era debido. Diego López es editor desde el año 2005 del fanzine El Buque Maldito. Ha colaborado en diversas publicaciones nacionales e internacionales como Gorezone y Scifiworld, también en los portales de Internet Fangoria y Almas Oscuras. En el año 2013 publica Silencios de Pánico y desde el 2010 es el programador de la sección Brigadoon del SITGES-Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Proyección del documental ‘Los perversos rostros de Víctor Israel’ y posterior charla-coloquio con un invitado de lujo, Diego López.

Miércoles, 22 de marzo
21.00 h.
Teatro San Francisco. C/ La Corredera, 1. León

Entrada gratuita

Organiza: Concejalía Cultura Ayto. León.
Coordinan: Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez



miércoles, 8 de marzo de 2017

HÍBRIDOS 2017: Alex Cooper: Esta noche en León.



El ciclo cultural “Híbridos 2017” cuenta este miércoles 8 de marzo con el músico leonés Alejandro Díez, muy reconocido en la escena mod internacional como alma mater de Los Flechazos. En esta nueva cita en EL Gran Café (León), con formato de charla “Los libros de la era pop. Lecturas adolescentes de un fanático del Planeta Beat”, se adentra en sus primeras exploraciones en el universo literario de la cultura Beat y de los sesenta, así como en los ídolos de juventud que dieron forma a su mundo y a sus sueños. Le acompaña en este viaje al pasado Mario Álvarez, guitarrista de Cooper, su actual grupo. A partir de las 21:00 horas.

Camino Sayago / Tam Tam Press

Para este ciclo, coordinado por los escritores Silvia D. Chica y Vicente Muñoz, y organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León, Alejandro Diez propone “volar en el tiempo hacia atrás”, aterrizando en su habitación de adolescente, y repasar las lecturas de aquellos años.

Se trata, según explican los coordinadores de “Hibridos 2017”de “un acercamiento personal y subjetivo a los textos de Tom Wolfe, Allan Sillitoe, Colin McInnes, Ken Kessey, James Baldwin o Anthony Burguess, buceando en sus recuerdos y relatando cómo aparecieron todos estos libros en la pantalla de su radar, unas veces referidos en la letra de una canción, otras tras visionar la versión cinematográfica, por ser citados en algún programa de televisión o gracias a alguna entrevista en la prensa underground”.

– ¿Cómo, cuándo y en qué contexto descubres a los primeros autores que te introducen en el universo de los sesenta?

– A mediados de los 80, al acrecentarse en la escena mod el interés por las raíces, por saber cómo había empezado aquel movimiento juvenil. En todas las publicaciones “caseras” que llegaban a mis manos se hablaba de cultura pop, de cine, pintura, moda y fotografía. Y de libros. Fue el pistoletazo de salida para mí.

– Entre ellos se encontraban las novelas de la generación beatnik, ¿Qué te atrajo de ellos su filosofía, o su música? 

– He incluido en mi charla algunas alusiones a la generación beat, sobre todo a Jack Kerouac, principalmente porque sé que a uno de los coordinadores del ciclo, Vicente Muñoz, le encanta ese periodo y pienso que puede provocar recuerdos en todos los asistentes, ya que conozco poca gente que no haya leído “En el camino”. De ellos me atrae su espiritualidad, su libertad y su inconformismo, aunque siento algo de rechazo por el camino del exceso y el malditismo. También destacaría su relación con el jazz, el bebop, y las formas artísticas más contraculturales y experimentales. Yo soy de poco experimentar, pero me gusta descubrir qué han conseguido los demás.

– Otros escritores que te impactaron fueron Tom Wolfe, muy afín a la cultura pop, al menos en los 60 y Anthony Burgess. Dos grandes con dos obras insuperables… La Hoguera de las Vanidades y La Naranja Mecánica. ¿Cómo te aproximas a ellos?

– Tom Wolfe es un escritor icónico en la escena mod, sobre todo por su obra “La Banda de la Casa de la Bomba y otras crónicas de la Era Pop”. Creo que el título ya te da la clave de la importancia que tuvo en mi época de aprendizaje. Burgess me encanta, me divierte y me interesa, en su faceta de escritor y en la de filólogo. Y “La naranja mecánica” está según sus palabras, inspirada en las pandillas de mods y rockers de comienzos de los sesenta, además de en algunos episodios trágicos de la vida de su mujer. Mi acercamiento a Burgess fue a través de la trilogía malaya, “Time for a Tiger” en concreto. Y recuerdo morirme de risa en mi habitación de teenager.

– Ponte por un instante en aquella época, leyendo un libro, escuchando música. ¿Cúales elegirías como los más reveladores? 

– Yo creo que “Absolute Beginners”, de Colin McIness (traducido aquí como “Principiantes”) es el que me resulta más evocador, también porque en aquellos años apareció su versión cinematográfica. La protagonista era Crêpe Suzette, que luego reciclé como personaje para una canción de Los Flechazos. Me imagino revisando las páginas de ese libro en mi cama, con un poster del concierto de Nacha Pop en La Mandrágora sobre el cabecero. Y los Jam sonando en el tocadiscos.

– ¿Aquellas lecturas y nuevos sonidos cambiaron tu forma de ver y vivir la realidad?

– Me ayudaron a construir otra más cercana a mis sueños.

– En qué momento surge el proyecto de Los Flechazos?

– En la última etapa de Ópera Prima, yo monto Los Flechazos con Héctor Escobar con la idea de tener un grupo paralelo con el que hacer versiones y así tocar en fiestas mods de León y de otras ciudades. Al dejar mi banda principal (sería a finales del 86, calculo), me vuelco en Los Flechazos y empiezo a componer para ese proyecto. Las primeras canciones que surgen son “La reina del Muelle” y “Callejear”, si no recuerdo mal.

– En esta cita te acompaña Mario Álvarez que interpretará varias canciones en acústico, ¿Qué temas habéis elegido?

– Habrá tres bloques de música en vivo. El primero para alguna canción de mis ídolos de juventud, el segundo para el recuerdo de Los Flechazos y finalmente tocaremos tres canciones de Cooper, desmenuzando las letras como nunca lo hemos hecho antes.

– Este encuentro programado por Hibridos estará salpicado de anécdotas y algún que otro secreto. Cuéntanos…

– Jajajaja. Los secretos son secretos, vas a tener que venir para escucharlos!!
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Sobre Alejandro Díez

Alejandro Díez Garín (Alicante, 1967) ha desarrollado una extensa carrera musical, integrado en proyectos tan conocidos como Opera Prima en los 80, Los Flechazos – banda mod de gran repercusión a nivel nacional que funcionó hasta el año 96- y Cooper, su actual grupo. A lo largo de todos estos años no sólo ha compuesto canciones y actuado sin cesar, sino que además ha sido responsable de programas de radio, publicaciones alternativas y fanzines, ha organizado conciertos y hasta fue el impulsor del conocido festival Purple Weekend. Trabajó, además, durante ocho años en el campo de la gestión cultural pública en el Ayuntamiento de León. En la actualidad combina su faceta musical con la labor editorial que realiza al frente de Ediciones Chelsea. Ha publicado numerosas colaboraciones en distintos medios además de tres libros: “Club 45”, “Reflejos en el retrovisor” y “Club 45 Again”, secuela de su primera referencia, todos ellos editados en Chelsea.

“Híbridos 2017”, Alejandro Díez,  “Los libros de la era pop. Lecturas adolescentes de un fanático del Planeta Beat”

Miércoles, 8 de marzo, El Gran Café, 21.00 horas


martes, 7 de marzo de 2017

HÍBRIDOS 2017: Alex Cooper.



Álex Cooper: 
"Teníamos una red social sin necesidad de ordenadores"

Álex Cooper protagoniza la cuarta entrega del programa ‘Híbridos 2017’ con una charla en El Gran Café en la que revisitará las lecturas de su adolescencia que contribuyeron a su percepción del mundo y le impulsaron a formar Los Flechazos

Joaquín Revuelta | La Nueva Crónica, 07/03/2017

El interesante proyecto cultural ‘Híbridos 2017’ retorna este miércoles a su escenario natural, El Gran Café, para recibir a Álex Cooper, que nos propone en esta ocasión "volar en el tiempo hacia atrás" aterrizando en su habitación de adolescente y revisitar las lecturas que le acompañaron en los años en los que descubrió la cultura beat y los sesenta. A partir de las 21:00 horas, con entrada libre hasta completar el aforo de la sala, el público asistente a lo que los organizadores del evento, Vicente Muñoz y Silvia D Chica, han dado en llamar ‘Los libros de la Era Pop’, con un subtítulo que reza‘Lecturas adolescentes de un fanático del Planeta Beat’, podrá escuchar por boca de su protagonista, que no es otro que Alejandro Diez Garín, anécdotas, extractos, secretos y unas cuantas canciones en formato acústico que Álex irá desgranando acompañado de Mario Álvarez, guitarrista de Cooper. "En la charla de mañana en El Gran Café voy a hablar un poco de cómo se gestaron Los Flechazos y cómo al introducirnos en toda la escena mod, que a finales de los ochenta estaba en plena efervescencia, y descubrir todos los fanzines que la gente escribía supuso un viraje hacia la búsqueda de las raíces en los años sesenta. Lo que me encontré en los fanzines mod de aquella época que me ayudaron a formalizar todo mi pensamiento era un interés como universal por la cultura de los años sesenta", señala el músico alicantino afincado en León desde los 14 años, para quien aquellos fueron años de descubrimiento, del arte pop americano, de las corrientes literarias, de la importancia del cine... "Yo que no había tenido grandes intereses culturales hasta entonces, y a través de la música empiezo a abrir puertas, una detrás de otra. Me empiezo a encontrar con diferentes referencias que malamente asimiladas, como son todas las cosas en la juventud, acaban formando parte del universo estético que creamos, Los Flechazos. Entonces ‘La chica de Mel’ es una especie de fabulación mía sobre un cuadro de Mel Ramos o en ‘Viviendo en la Era Pop’ aparece un personaje que se llama Larry Lynch y que es el protagonista de un relato de Tom Woolf, autor de un libro de cabecera para todos nosotros en aquella época, como era ‘La banda de la casa de la bomba y otras crónicas de la era pop’. Así,‘Suzette’, una de las canciones más conocidas de Los Flechazos, es la protagonista de ‘Absolute beginners’ que en España se llamó ‘Principiantes’ y que era una novela de la trilogía londinense del autor Colin Macinnes". 

Lógicamente internet hoy nos ha cambiado la vida porque podemos llegar a todo tipo de información, pero en aquellos años acceder desde una pequeña ciudad de provincias como León a todos estos movimientos no era una tarea sencilla precisamente. "Como decía una de las canciones de Los Flechazos, ‘aquellos cientos de buzones repletos de cartas’, nosotros teníamos una red social sin necesidad de ordenadores. En nuestra pequeña escena mod teníamos conexiones con los mods de Málaga, Barcelona, Madrid, Vitoria, Asturias..., realizábamos viajes, íbamos a fiestas y ellos venían a las nuestras. Así nació el Purple Weekend. Después de que me fuera de viaje a pasar cinco días con gente que apenas conocía en una concentración mod mediterránea que tuvo lugar en Barcelona y a la que acudieron mods franceses, italianos y de toda España regresé a León con la idea de querer hacer algo similar en mi ciudad", recuerda Álex, que reconoce el papel jugado por la televisión a través de programas como ‘La edad de oro’ de Paloma Chamorro en el que «igual veías la actuación de Los monaguillos o de Los Nikis como te ponían un reportaje sobre un artista plástico como Christo o daban a conocer las últimas exposiciones en las galerías madrileñas. De alguna manera te llegaba, aunque a cuentagotas". 

Álex Cooper reconoce que con motivo de la charla de mañana ha estado reordenando sus viejos libros y se ha percatado que del autor que más libros tiene es Anthony Burgess, del que Kubrick adaptó una novela suya que daría lugar a una de las películas más emblemáticas de los setenta, ‘La naranja mecánica’. "Yo estudiaba Filología y fue un escritor que me interesó desde el principio, cuando descubrí que había sido parte muy activa de la elaboración del lenguaje que aparece en ‘En busca del fuego’, de Jean-Jacques Annaud. Como especialista en lenguas indoeuropeas, Burgess asesoró a los actores cómo tenían que gruñir para recrear el habla del hombre prehistórico. Accedí a Anthony Burgess a través de la Trilogía Malaya. Cuando llegué a ‘La naranja mecánica’ ya había visto la película y mi primera reacción ante ella fue de rechazo a la ultraviolencia. No podía fijar de dónde venían las cosas y cuál era el objetivo de lo que allí se planteaba. La lectura del libro me ayudó a comprender mejor la historia y a descubrir que el manuscrito tenía mucho que ver con las peleas entre mods y rockers a principios de los años sesenta en Inglaterra, que fue como la chispa del clima de violencia que se generó por parte de pequeños pandilleros contra la población. Porque la iconografía de la película tiene más que ver con las bandas de skinhead de finales de los sesenta", aclara Cooper, que reconoce conserva todavía los libros de su adolescencia. "De hecho el domingo los puse todos encima de la mesa del salón, les hice una foto y en redes sociales dije que estaba preparando la charla del miércoles. Estaba desesperado porque no encontraba ‘El buda de los suburbios’ de Hanif Kureishi y ‘Ciudad de ébano’, de Colin Macinnes y por suerte me escribió rápidamente Elena, de Los Flechazos, diciendo que los tenía en su casa".




jueves, 2 de marzo de 2017

HÍBRIDOS 2017: Alex Cooper.



ALEX COOPER

LOS LIBROS DE LA ERA POP
Lecturas adolescentes de un fanático del Planeta Beat

Para este ciclo, Alejandro Diez nos propone “volar en el tiempo hacia atrás”, aterrizando en su habitación de adolescente, y revisitar las lecturas que le acompañaron en los años en los que descubrió la cultura beat y los sesenta, impactando en su forma de ver el mundo e impulsándole a formar Los Flechazos. Un acercamiento personal y subjetivo a los textos de Tom Wolfe, Allan Sillitoe, Colin McInnes, Ken Kessey, James Baldwin o Anthony Burguess, buceando en sus recuerdos y relatando cómo aparecieron todos estos libros en la pantalla de su radar, unas veces referidos en la letra de una canción, otras tras visionar la versión cinematográfica, por ser citados en algún programa de televisión o gracias a alguna entrevista en la prensa underground. Escucharemos anécdotas, extractos, secretos y unas cuantas canciones en formato acústico, pues Alex vendrá acompañado de Mario Álvarez, guitarrista de Cooper

ALEJANDRO DIEZ GARÍN (Alicante, 1967) ha desarrollado una extensa carrera musical, integrado en proyectos tan conocidos como Opera Prima en los 80, Los Flechazos - banda mod de gran repercusión a nivel nacional que funcionó hasta el año 96- y Cooper, su actual grupo. A lo largo de todos estos años no sólo ha compuesto canciones y actuado sin cesar, sino que además ha sido responsable de programas de radio, publicaciones alternativas y fanzines, ha organizado conciertos y hasta fue el impulsor del conocido festival Purple Weekend. Trabajó, además, durante ocho años en el campo de la gestión cultural pública en el Ayuntamiento de León. En la actualidad combina su faceta musical con la labor editorial que realiza al frente de Ediciones Chelsea. Ha publicado numerosas colaboraciones en distintos medios además de tres libros: “Club 45” y “Reflejos en el retrovisor” y “Club 45 Again”, secuela de su primera referencia, todos ellos editados en Chelsea.

Miércoles 8 de Marzo, 21:00 h.
El Gran Café (primera planta) – Calle Cervantes, 7, León
Entrada libre hasta completar aforo

Organiza: Concejalía Cultura Ayto. León.
Coordinan: Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez


miércoles, 22 de febrero de 2017

HÍBRIDOS 2017: Vengo buscando pelea.



JUAN DIEGO FUENTES CANTANTE DE DOGO

«Me gusta la vida cultural de León»

Híbridos trae al Gran Café a Dogo, Gonzalo Ordás, Raúl Ortega y Silvia Chica.

Lugar: Gran Café., Hora: 21.00. Entrada: gratuita.

Pacho Rodríguez | Diario de León

La prensa les adjudicó el apelativo de grupo de culto, ellos que sólo querían ser una banda de rocanrol. Pero a día de hoy los sevillanos Dogo y Los Mercenarios responderían a las dos condiciones, visto que pasados los años todavía se les recuerda con intensidad. Juan Diego Fuentes Dogo, cantante y líder de la banda, reside ahora en León, ciudad que ha convertido en su territorio estable. Hoy participa en Híbridos, que programa su tercera sesión en El Gran Café. Y será más un A propósito de Silvio, el rockero también sevillano que figura en lo más alto del santoral crápula y rockero de Andalucía, fallecido en 2001. Pero el Vengo buscando pelea, verdadero título de la cita (21.00 horas), también reservará un espacio para El Ángel, talentoso poeta y compositor que formó parte de Los Escaparates, y que, también desaparecido, fue gran compadre de Dogo. En formato spoken, la palabra, la música, la poesía, se aliarán para hablar de un tiempo en el que el recuerdo verdadero sustituye al homenaje.

—Dogo comparte escenario hoy en Híbridos junto a Gonzalo Ordás, Raúl Ortega y Silvia Chica, coordinadora del ciclo junto a Vicente Muñoz. ¿Es usted muy híbrido?

—Bastante. Cuando dejé el grupo frecuenté el formato spoken, que me gustaba mucho. También soy artesano. Provengo de una familia que hace forja. Y todo lo que sean artes plásticas me interesa mucho. Y también me interesa la cultura que se genera en el rocanrol como cajón de sastre tremendo. Que te lleva a un nivel musical y cultural, de lecturas, de arte en general...

—¿Y Silvio qué era?

—Hablaremos de él, pero hablaremos de Silvio a través de la visión de una época. A mí no me gustan los homenajes. Prefiero recordar. Y con Silvio compartí de todo. Nos recorrimos Andalucía tocando, compartiendo banda, teniendo muchos conciertos y un circuito prácticamente estable. Y con buenos resultados. Sólo por allí, por Andalucía, porque con Silvio era muy poco recomendable pasar de Despeñaperros...

—¿Cómo será esa visión de la época, de los años 80?

—Me interesan los vínculos. Como el que puede haber entre León y Sevilla cuando Kike Cardiaco impulsó casi un intercambio de bandas entre las dos ciudades que hizo que tocáramos juntos con grupos como Deicidas, Los Flechazos... Me interesa también hablar de Smash, el grupo sevillano. Por supuesto, hablar de la Sevilla de aquella época. Y encuentro un vínculo que me apetece mucho que es el de El Ángel. Me parece alguien que tiene poca obra pero una trascendencia tremenda, con un gran pulso poético. El Ángel sí que fue mi hermano en la vida.

—Tiempos o época muy diferente a lo que puede vivir ahora en León. ¿Qué le gusta de esta ciudad?

—De León me gustan muchas cosas. Me gusta su vida cultural. Y mucho la medida que tiene de ciudad. El pulso de una ciudad como Sevilla ya no lo aguantaba. En cambio, en León hay una gran actividad diaria de múltiples cosas. Hablas con alguien de música y lo que tiene en casa es una auténtica colección de vinilos. Si tuviera que echar en falta algo, aunque está el Musac, sería más actividad en torno a las artes plásticas. Aunque comprendo las dificultades que pueden vivir las galerías de arte.

—Y en música, ¿qué opina de los grupos de León?

—Me gustan. Los Cardiacos me parecen una banda que te mueres. Pudieron tener más proyección. Pero Kike Cardiaco me parece un tío de un gran nivel compositivo y alguien a quien respeto mucho.




martes, 21 de febrero de 2017

HÍBRIDOS 2017: Vengo buscando pelea: A propósito de Silvio Fernández Melgarejo.


Silvio Fernández Melgarejo

Dogo, Gonzalo Ordás, Raúl Ortega y Silvia D Chica recuerdan al músico sevillano Silvio Fernández Melgarejo.

Nueva sesión del programa cultural “Híbridos 2017”, este miércoles 22 de febrero en el Gran Café (León), con “Vengo buscando pelea”. Un spoken mixto donde la palabra, la música y la poesía rinden tributo a uno de los exponentes más importantes del rock sevillano, Silvio Fernández Melgarejo. Lo protagonizan la poeta Silvia D. Chica, y los músicos Diego Fuentes (Dogo), Gonzalo Ordás y Raúl Ortega. A partir de las 21:00 horas.
Coordinado por los escritores Silvia D. Chica y Vicente Muñoz, y organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León, el programa que se prolongará hasta el mes de abril, dedica esta nueva cita al músico sevillano Silvio Fernández Melgarejo (1945-2001). Un rockero de espíritu rebelde y bohemio que, a finales de la década de los ochenta, se convirtió en el embajador de la bohemia sevillana.

Por primera vez, compartirán escenario la poeta Silvia D. Chica (Vinalia Trippers), Diego Fuentes (Dogo) mítico cantante de “Dogo y los Mercenarios”, el guitarrista Gonzalo Ordás, componente del grupo de jazz-blues “Delta Galgos” y Raúl Ortega a la percusión. Una unión temporal para rendir homenaje al músico sevillano y recordarlo a través de los estribillos y letras de sus canciones, fusionadas con poesía y rocanroll.

El Gran Café ha acogido además de este spoklen a propósito de Silvio Fernández Melgarejo, el concierto de El Solito Trovador y la charla del escritor Jesús Palacios sobre cine y esoterismo.

Y el próximo 8 de marzo será el turno de Alex Cooper y sus libros sobre la era pop. Todos ellos, eventos vinculados a la música y la literatura maldita y underground que cambiarán de espacio en las dos últimas citas del programa: el 22 de marzo el director Diego López mostrará el documental “Los perversos rostros de Víctor Israel” en el Teatro San Francisco y el 26 de abril la bailarina y coreógrafa María Cabeza de Vaca presentará la pieza de danza “Let It Happen”, en el Palacio del Conde Luna.


“VENGO BUSCANDO PELEA”. 
A PROPÓSITO DE SILVIO FERNÁNDEZ MELGAREJO

Miércoles, 22 de febrero
El Gran Café (Primera planta). Calle Cervantes, 7. León
21.00 horas
Entrada gratuita hasta llenar el aforo

Organiza Concejalía de Culttura Ayuntamiento de León



viernes, 17 de febrero de 2017

HÍBRIDOS 2017: VENGO BUSCANDO PELEA: A propósito de Silvio Fernández Melgarejo.



VENGO BUSCANDO PELEA

A PROPÓSITO DE SILVIO FERNÁNDEZ MELGAREJO

´Vengo buscando pelea’ es un spoken mixto donde la palabra, la música y la poesía rinden tributo a uno de los exponentes más importantes del rock sevillano, Silvio Fernández Melgarejo (1945-2001), un rockero de espíritu rebelde y bohemio que, a finales de la década de los ochenta, se convirtió en el embajador de la bohemia sevillana. Por primera vez, compartirán escenario Diego Fuentes (Dogo), mítico cantante de ‘Dogo y los Mercenarios’, la poeta Silvia D Chica (Vinalia Trippers), el guitarrista Gonzalo Ordás, componente del grupo de jazz-blues ‘Delta Galgos’, y el baterista Raúl Ortega. Una atmósfera irrepetible que nos permitirá disfrutar, en asombroso directo, la fusión entre poesía, rock & roll, estribillos y letras de un rebelde para siempre, Silvio.

Miércoles, 22 de febrero, 21.00 h.
Gran Café (Primera planta) Calle Cervantes, 7. León

Entrada gratuita hasta llenar el aforo

Organiza Concejalía de Culttura Ayuntamiento de León

Coordinan Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez


miércoles, 8 de febrero de 2017

HÍBRIDOS 2017: Entrevista a Jesús Palacios en La Nueva Crónica.



Jesús Palacios: 
"El zombi es una carcasa vacía que rellenamos con nuestros miedos"

La segunda convocatoria del programa ‘Híbridos 2017’ trae este miércoles hasta El Gran Café a uno de los grandes especialistas del cine y la literatura fantásticos, quien disertará sobre ‘Cine y ocultismo’

Joaquín Revuelta | La Nueva Crónica, 08/02/2017 

Jesús Palacios, una de las máximas autoridades en lo que a cine negro y literatura fantástica se refiere, protagoniza este miércoles a las 21:00 horas en El Gran Café la segunda convocatoria del programa ‘Híbridos 2017’ para hablar de ‘Cine y ocultismo’, un sorprendente recorrido por el lado más tenebroso y menos conocido del séptimo arte. 

– El propio invento del cine tenía ya algo de ensoñación. Supongo que los primeros espectadores que asistieron a las proyecciones de los hermanos Lumière contemplaron entre fascinados y aterrorizados aquellas imágenes naturalistas que mostraban la llegada del tren a la estación.

– Lo que voy a tratar en esta charla, que irá acompañada de imágenes con ejemplos cinematográficos concretos, no es tanto del cine de terror y fantástico que ha tratado la temática paranormal, esotérica y ocultista, que también hablaremos de eso y mucho, sino en general de todas las posibles e imposibles relaciones que guarda el cine con ese mundo del misterio, el esoterismo y los fenómenos extraños, que empieza con el propio invento del cinematógrafo, que prácticamente es un artefacto mágico, sobrenatural en cierta medida, que para los primeros espectadores tenía más que ver casi con la barraca de feria del ilusionista que con lo que ahora conocemos como cine. Y, por otra parte y al mismo tiempo, no deja de haber un elemento inquietante en un invento que es capaz de conservar las imágenes de los muertos, de dotarles de una cierta inmortalidad y de ser capaz de mostrar cosas que son producto de la fantasía, de la imaginación, y a la que los efectos especiales y la propia imagen cinematográfica pues parece darle carta de realidad, de autenticidad. 

– Como aficionado al cine fantástico y de terror me interesa más el que se realizaba en los años 30 y 40 con escasos presupuestos, donde se sugería más que se mostraba, siendo Jacques Tourner el paradigma de este tipo de cine, que el realizado tras la gran eclosión de los efectos especiales. ¿Comparte esta opinión?

– Sinceramente no estoy del todo de acuerdo con esta apreciación. Pienso que el cine fantástico y de terror es muy amplio y da cabida a muchas variaciones y maneras de tratarlo. Ciertamente en los años 30 y 40 el cine del género tenía un determinado estilo, sobre todo el cine que producía Val Lewton para la RKO caracterizado por esa fotografía en blanco y negro tan elegante o el juego de sombras y por el no mostrar. Pero muchas veces tampoco era necesariamente producto de un estilo digamos que consciente tanto como por el hecho de que existía un código de censura muy fuerte, el Código Hays, y tampoco el desarrollo técnico de los efectos especiales permitía crear de alguna forma monstruos o escenas fantásticas con la verosimilitud que pueden tener hoy en día. De alguna manera, el estilo se desarrollaba a partir de esas carencias convirtiendo el defecto en virtud. Pero, no obstante, también pensemos que películas como ‘King Kong’ o como las propias películas góticas de la Universal en su momento eran consideradas paradigmas de mal gusto porque mostraban monstruos y llegaron a tener problemas con la censura. 

– ¿Por qué ‘Freaks’, del director Tod Browning, sigue siendo una obra de culto dentro del género de terror?

– En el caso del clásico de Tod Browning hay un motivo muy poderoso, que es el hecho de que sepamos que los personajes que aparecen en la película no están interpretados por actores maquillados sino que el noventa por ciento del reparto está integrado por auténticos fenómenos circenses. Este hecho hace de la película, aparte del argumento en sí que es muy potente, uno de los pocos ejemplos donde cierta realidad sobrecogedora y que nos provoca un cierto grado de repulsa y fascinación aparece literalmente en pantalla sin trampa ni cartón. Eso lo convierte en una obra de culto totalmente perturbadora. 

– ¿Por qué los zombies, que conocieron su mayor auge en la década de los setenta gracias a directores como George A. Romero, siguen estando tan de actualidad con una gran proliferación de películas y de series de televisión?

– Yo creo que el zombi es un monstruo tremendamente contemporáneo y es sobre todo un monstruo contenedor. Porque en realidad el zombi es todo y nada, no tiene una personalidad definida como pueden tenerla Drácula y todos sus derivados, Frankenstein o el Hombre Lobo. El zombi es una entidad vacía de voluntad propia, una carcasa sin vida que nosotros rellenamos con los miedos que queramos poner en él. 

– La América profunda también ha dado pie a películas emblemáticas dentro del género, como ‘La matanza de Texas’. ¿Qué tiene este entorno que lo hace tan propicio para el cine de terror?

– De alguna manera nos centramos en la América profunda, en el gótico americano, porque es la cinematografía que más lo ha explotado, pero yo creo que ahí lo que funciona fundamentalmente es un cierto grado de miedo del espectador urbanita a una realidad que siendo coetánea nuestra parece que estuviera anclada en otro espacio y sobre todo en otro tiempo. Eso lo ha reflejado muy bien el cine gótico americano a través de películas como ‘La matanza de Texas’, ‘Deliverance’, ‘La presa’ y muchas otras que recogen esa atmósfera un poco surreal y amenazadora que tienen las zonas rurales para el espectador moderno. 

– Cuando grandes nombres de la historia del cine, como Stanley Kubrick con ‘El resplandor’, han probado suerte en el género de terror. ¿Cuál ha sido a su juicio el resultado?

– El resultado casi siempre es muy apreciable. Yo creo que ‘El resplandor’, que en su momento fue muy mal acogida por gran parte de la crítica, incluso del público y por el propio Stephen King, que la denostó en buena medida, ahora mismo se ha convertido en un clásico indiscutible, no solo del cine de horror, que lo es, sino del cine en general. Muchos donde dijeron digo ahora dicen diego, mientras que otros siempre la defendimos. Cuando un director que procede del cine en general o de un determinado cine de autor se enfrenta al terror puede cometer a veces algunos errores, pero también conlleva el acercamiento de alguien que en cierto modo está más fresco. No está gastado o pervertido por los tópicos del género, por las exigencias de la industria. Se me ocurre un caso más o menos reciente como es el de Lars Von Trier en ‘Anticristo’, que para mí es una de las mejores películas de horror de los últimos años. En general suele enriquecer el género, aunque a veces hay quien meta la pata. 

– ¿Hacia dónde se encamina el género fantástico y de terror, que sigue gozando de una excelente salud?

– En el fondo el cine de terror siempre trata de lo mismo, que es de nuestros miedos, a veces muy evidentes 
y otras muy profundos relacionados con nuestra herencia y con nuestro inconsciente colectivo. En este sentido creo que el terror siempre se renueva pero al mismo tiempo permanece el mismo y a la vez tiene el futuro asegurado, como pueda tenerlo la pornografía. El sexo, el erotismo y la pornografía son necesidades del ser humano como lo es también el exorcizar el miedo a través del cine, a través del arte. Lo demás son tendencias y reflejo del momento político-social que vive cada sociedad. Muchas veces lo vemos a posteriori y nos inventamos también las relaciones. Ahora sabemos que todas aquellas películas de los setenta de George Romero o Tobe Hooper eran películas sobre Vietnam.



martes, 7 de febrero de 2017

HÍBRIDOS 2017: Entrevista a Jesús Palacios en Escritores Sucios.



JESÚS PALACIOS: CINE Y OCULTISMO

Por Carlos Salcedo Odklas.

Jesús Palacios (Madrid, 1964) es un escritor y crítico de cine español. Autor de libros de culto como Goremanía, Satán en Hollywood o Hollywod Maldito. Se le puede considerar uno de los mayores expertos en cine fantástico y de terror del país.

Jesús dará una charla titulada Cine y Ocultismo. Introducción a una visión esotérica del cine el próximo día 8 de Febrero en El Grán Café (León) como parte de las jornadas culturales Híbridos 2017 organizadas por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León y coordinadas por los escritores Vicente Muñoz Alvarez y Silvia D. Chica. En dicha charla dará rienda suelta a sus obsesiones trazando un preciso recorrido sobre la relación entre el séptimo arte y las artes oscuras desde el comienzo de la industria hasta la actualidad. Una charla plagada de nombres, curiosidades y recomendaciones que seguro no dejará indiferente a nadie.

Para celebrarlo en ESCRITORES SUCIOS mandamos a Odklas, nuestro papa negro particular, a ponerse en contacto con Jesús para hablar un rato sobre temas herméticos como aperitivo a dicha charla, ¿estáis preparados para bajar a la catacumba de los sacrificios?

-El cine desde sus inicios ha buscado la inspiración para sus historias en todos los ámbitos, y el terreno de las ciencias ocultas desde luego no es una excepción. La magia, la alquimia, la brujería etc. suelen ser un material muy jugoso, especialmente indicado pare el género fantástico y de terror. Me viene a la mente la estupenda Häxan de Benjamin Christensen (1922). Supongo que es uno de los primeros intentos serios de llevar el ocultismo al cine, ¿estoy en lo cierto? ¿Qué nos puedes comentar sobre esta película para quien no la conozca?

En efecto, todo lo fantástico y, por extensión, lo sobrenatural o relacionado con el Ocultismo y lo esotérico ha sido desde el principio de su historia una cantera especialmente rica para el cinematógrafo, a menudo de forma frívola y hasta pueril, pero también en muchas ocasiones con cierta profundidad y pretensiones serias, tanto desde el punto de vista artístico como filosófico. Este sería el caso en buena medida del clásico de Christensen que mencionas. No solo ofrecía una especie de ensayo visual sobre la historia de la brujería, sino también sobre sus raíces psicosociales, buscando explicaciones racionales y psicológicas afines a los conocimientos e ideas de su tiempo. Por otro lado, la película no deja de ofrecer aspectos totalmente espectaculares, innovaciones técnicas y logros puramente estéticos, que la convirtieron en uno de los filmes más caros y arriesgados de la época. Y, finalmente, el genio de su director fue desarrollarlo todo en un formato que mezclaba ficción y documental, a la manera de un ensayo cinematográfico, adelantándose en décadas a conceptos tales como docudrama, falso documental o no-ficción cinematográfica. No es casual que la productora fundada por los creadores de “El proyecto de la Bruja de Blair” se llamara Häxan...

-También de 1922 tenemos la famosa Nosferatu de Murnau. Si no me equivoco el estudio encargado de la realización de esta película había sido fundado por un admirador del ocultismo que tenía la intención de producir obras que ahondaran en dicha temática. También su guionista Henrik Galeen, autor asimismo del libreto de El Golem, estaba fuertemente relacionado con el ocultismo. Por unos motivos u otros parece ser película muy inspirada por ideas y ambientes ocultistas. Háblanos un poco sobre ello.

La relación de “Nosferatu” con el universo del esoterismo y las sociedades ocultistas de su época ha sido bien documentada y demostrada por Luciano Berriatúa, su restaurador y experto a su vez no solo en el cine alemán de entreguerras sino también en alquimia y ocultismo. Efectivamente, el guionista Henrik Galeen había sido secretario personal del también cineasta, escritor, espía y ocultista Hanns Heinz Ewers, autor de clásicos como “Mandrágora” e iniciador de la ola de cine fantástico germano con “El estudiante de Praga”, y compartía con este su interés por lo mágico, místico y sobrenatural.
Pero más significativa si cabe sería la participación del artista y ocultista Albin Grau, fundador junto al industrial Enrico Dieckmann de la productora Prana Films que estaba detrás de la financiación del proyecto. Grau era miembro de la Ordo Templi Orientis (OTO), que llegara a presidir Aleister Crowley, así como de la Fraternitas Saturni, y plagó “Nosferatu” (en la que colaboró también como ayudante de dirección, coguionista, publicista y creador de diseño de producción y vestuario) de elementos y referencias esotéricas y cabalísticas. Es así tanto en su contenido argumental como en su discurso formal, en el que la combinación, oposición y fusión de luces y sombras ofrece un ejemplo único de praxis cinemágica, influyendo en el ánimo y la recepción del espectador a la vez que ofreciendo un correlato simbólico de la acción del filme. Prana Films –prana es el término sánscrito para el aliento vital- pretendía en efecto llevar al gran público obras mágicas y fantásticas, que extendieran ciertas ideas y filosofías herméticas, por medio del arte cinematográfico. Lamentablemente, la ruina de “Nosferatu” provocó la desaparición de la productora, aunque con otro nombre todavía contribuyó a un filme igualmente esotérico, si bien más humilde: “Sombras”, dirigido por Arthur Robison, en 1923. 

-Anton LaVey fundó su famosa Iglesia de Satán en 1966. Polanski estrenó La Semilla del diablo en 1969. En 1973 llegaba El Exorcista. Parece por tanto que a finales de los 60 y principios de los 70 hay un inusitado interés por la figura de Satán y por hacerlo presente en la cultura popular. ¿Qué opinas de esto? ¿Hay alguna razón oculta para ello o es simplemente una coincidencia cultural?

En el terreno de los Estudios Oculturales, en afortunada expresión del filósofo Eugene Thacker, la casualidad no existe. Pero tampoco hay una razón oculta, sino varias bien visibles: la brujería y la magia, el misticismo oriental, el satanismo como filosofía luciferina, la cábala y la alquimia, así como otros tópicos del esoterismo, formaban parte integrante del universo de la contracultura que alumbró occidente y, muy especialmente Estados Unidos, a finales de los años 50, aunque contara con numerosos precedentes en las décadas anteriores. El movimiento beat y los hippies de los 60 buscaron inspiración en todo aquello rechazado y anatemizado por las corrientes dominantes del pensamiento moderno, reivindicando la necesidad de lo mágico, lo mítico y lo irracional, de forma no muy distinta a como lo hicieran antes los Surrealistas y antes aún los Simbolistas. Figuras como Aleister Crowley se convirtieron en iconos pop, las teorías sobre el inconsciente colectivo de Jung dieron una pátina de ciencia a cosas hasta entonces consideradas paparruchas (el Tarot, la Cábala, los OVNIS, etc.), las filosofías orientales más místicas, como el sufismo o el budismo tántrico, penetraron a través de escritores como Huxley, Durrell o después Allen Ginsberg y otros poetas beat, así como la utilización de psicotrópicos y sustancias alteradoras de la conciencia como el LSD,la ayahuasca o el peyote, asociada a menudo a la religiosidad chamánica y primitiva… Es a la luz de todo esto que hay que contemplar también el renacimiento del Satanismo, como respuesta a un cristianismo obsoleto, moralista y vacuo, la consolidación de la WICCA, con sus brujas neopaganas y su culto a la Diosa Madre, etc. De lo que, por supuesto, da buen testimonio el cine de los años 60 y 70, no solo los títulos más conocidos, sino muchas películas de Serie B y pequeña producción, que a menudo resultan casi documentales de la época: “Simon, King of the Witches”, “The Season of the Witch”, “La lluvia del diablo”, “El hombre de mimbre”…

-Has mencionado a Aleister Crowley, que es seguramente el ocultista más importante de todos los tiempos. Sin duda ha habido otros nombres más influyentes y con obras más vastas y profundas como por ejemplo Madame Blavatsky o Eliphas Levi, pero Crowley fue el que consiguió dar el salto hacia la cultura popular para convertirse en un icono conocido por todo tipo de público ajeno al ocultismo desde principios de los 60 hasta la actualidad. Esto ha sido posible en gran parte debido a la fascinación que despertó en algunas de las bandas de música más populares de aquellos días. Los Beatles lo incluyeron en la portada de Sgt. Peppers, Ozzy Osbourne escribió su canción Mr. Crowley, Jimmy Page de Led Zeppelin estaba obsesionado con él... ¿Cómo ha sido tratada la figura de Crowley en el mundo del cine? ¿Nos puedes dar algunos títulos al respecto?

En efecto, Crowley es el mago más importante del siglo XX, y posiblemente del XXI. En su figura se resumen muchos de los tópicos y arquetipos que informan la figura del ocultista moderno, incluyendo su enorme ego y pasión por el show bussiness, que lo llevó incluso a escribir guiones de cine e intentar introducirse en la industria de Hollywood. Lógicamente, el propio cine fantástico ha encontrado en él un personaje bigger than life del que usar y abusar a menudo en sus argumentos, desde "The Magician" de Rex Ingram, basada en la novela de Maugham en la que aparece un alter ego de Crowley como villano, que interpretó el genial Paul Wegener, hasta "La leyenda de la mansión del infierno", basada en la novela de Richard Matheson, "La novia del diablo" de Terence Fisher, según el libro de Dennis Wheatley, o, más recientemente, "Chemical Wedding", con Simon Callow interpretando a un Crowley resucitado en una trama de horror y esoterismo pergeñada ni más ni menos que por Bruce Dickinson de Iron Maiden... 
En los últimos años, en los que Crowley se ha convertido en icono hipster, han aparecido varias películas y documentales que abordan su figura, pero quizá lo más interesante de su relación con el cine es el haber inspirado a una serie de realizadores cinematográficos y audiovisuales que podrían con toda justicia describirse como seguidores de la magick crowleyana y su filosofía de Thelema, que aplican a la creación de sus obras los principios de estas: los pioneros Kenneth Anger y Harry Smith, y más recientemente Brian Butler o Raymond Salvatore Harmon. A menudo, los más interesantes cinemagos le rinden homenaje u ofrecen elementos inspirados en su obra y figura en algunas de sus películas, como ocurre con Jodorowsky o Rob Zombie. 
Lo que está claro es que Crowley da de sobra para un libro como "La Bestia en el cine. Aleister Crowley y el cine fantástico", donde analizamos su poliédrica influencia cinematográfica e incluso rescatamos alguno de sus textos sobre el cinematógrafo. Y nos queda mucho todavía por ver...

-Estaba pensando en la película Agárrame esos Fantasmas de Peter Jackson, una divertida comedia sobrenatural de finales de los 90 que seguro recordarás. Hay un personaje, interpretado por el genial Jeffrey Combs, que es un policía que durante años ha investigado en torno a sectas ocultistas, un tipo extraño y retraído que al final del film se revela como un personaje que ha acabado completamente loco a raíz de relacionarse demasiado con las doctrinas ocultas, lo que le ha llevado a auto mutilarse, tatuarse infinidad de símbolos de poder y ser adepto a todo tipo de creencias extravagantes. Cuando pienso en el ocultismo en el cine, especialmente en el cine actual, creo que se ha reducido a utilizar sus clichés como golpe de efecto, ya sabes, una ouija por aquí, una secta por allá, Satanás como un seductor ejecutivo... ¿Crees que hay producciones que hayan abordado el ocultismo de forma seria y respetuosa más allá de los tópicos del terror y el fantástico?

Por supuesto, lo más habitual es que el cine en general, y el de terror en particular, acudan al Ocultismo y su parafernalia solo en busca de efectos terroríficos, argumentos eficaces y elementos folclóricos con que adornar y dar cierta verosimilitud asustante a sus tramas. No lo veo mal en absoluto, ya que la principal intención del buen de cine de terror, al menos en términos generales, es entretener al espectador asustándole de forma convincente, y todo lo demás viene añadido de por sí.
Es cierto que, a veces, es triste que los guionistas no tomen nota y utilicen mejor el arsenal ocultista, ya que escribir bien el nombre de un alquimista o de una deidad egipcia no cuesta más ni menos que escribirlo mal, y un poquito de investigación o simplemente de rigor documental no solo no hacen daño al miedo, sino lo contrario. Por otro lado, abordar el Ocultismo de forma seria no es algo que pertenezca por definición al género de horror per se. “Me enamoré de una bruja”, con Kim Novak, describe a la perfección la subcultura brujeril de los 50 y 60, relacionada con la subcultura gay y beatnik, que el autor de la obra teatral original, seguidor además de la mística hindú como su amigo Christopher Isherwood, conocía muy bien. Un filme profundamente esotérico como “La montaña sagrada” de Jodorowsky no es, precisamente, de terror, como no lo es “Mis encuentros con hombres famosos” según el libro de Gurdjeff ni lo son los filmes crowleyanos de Kenneth Anger.
Pero también hay, de cuando en cuando, ejemplos dentro del cine de horror que ofrecen un agradecido rigor en su tratamiento del Ocultismo: “Satanás” (es decir, “The Black Cat”), “La Séptima Víctima”, “La noche del demonio”, “Asfixia”, “Amenaza en la sombra”, “El hombre de mimbre”, “La sombra del vampiro”, y más recientemente “Anticristo”, “The Lords of Salem” o “La bruja”.

-Háblanos un poco de la presencia del ocultismo en el cine como industria, más allá de como mero elemento para construir guiones. Ya comentamos que la productora de Nosferatu fue fundada por un ocultista, y sin duda la historia de Hollywood está plagada de casos como este. Haznos un resumen de los más notables y escabrosos.

¡Ufff! Mejor os remito a mis dos libros sobre el tema: “Satán en Hollywood. Una historia mágica del cine” y “Hollywood maldito”, ambos editados por Valdemar. Me temo que el primero está agotado, pero aun así me sería imposible resumir los casos más importantes al respecto en unas pocas líneas. Solo puedo daros algunas pinceladas: la maldición que supuestamente le costó la cabeza a Jayne Mansfield, adepta a la Iglesia de Satán de LaVey, cuando este último cortó accidentalmente una foto de la actriz a la altura de su garganta. La que se supone lanzó Vampira, es decir, Mayla Nurmi, la musa de Ed Wood Jr., contra James Dean cuando este la rechazó burlón. Las reuniones nudistas, naturistas, vegetarianas y místicas entre Greta Garbo, Isherwood, Huxley, Chaplin y otras estrellas e intelectuales de los 20 y 30 en mitad de los bosques de California. Las sesiones espiritistas a las que acudía Rodolfo Valentino, convencido por su esposa, Natacha Rambova, fiel seguidora de la Teosofía de Madame Blavatsky… Y, por supuesto, la masacre de la Familia Manson, asociada indeleblemente a Polanski y su “Semilla del diablo”, o los escándalos de la Iglesia de la Cienciología fundada por el escritor de ciencia ficción y guionista de Hollywood L. Ron Hubbard, y de la que son seguidores bien conocidos Tom Cruise o John Travolta.

-¿Cómo ha sido la relación de nuestro cine con el mundo de lo oculto?

Pues un poco como todo en nuestro cine: episódica, irregular, ocasional… Generalmente producto de francotiradores del cine español, como el caso de “Angustia” y “Reborn” de Bigas Luna, el de “Tras el cristal” y, sobre todo, “El niño de la luna” de Villaronga… Y si hablábamos de recurrir al tema de forma superficial y hasta gratuita, eso es lo que, claro, abunda en el fantaterror hispano de los 60-70, donde la brujería, la Inquisición, los mitos y leyendas -patrios o extraños- y los elementos paranormales de moda se mezclan en un batiburrillo sin orden y con mucho desconcierto, abundando y abusando de tópicos, con resultados a menudo divertidos pero pocas veces convincentes. Tiene mucha gracia, por ejemplo, el “Cine Parapsicológico” del Profesor Sebastiá D´Arbó, quien sigue siendo a día de hoy una de nuestras figuras más reconocibles en el mundillo de lo paranormal. Pero casi siempre, como en ese clásico por excelencia del género que es “La torre de los siete jorobados” (y cuyo descendiente directo sería “El día de la Bestia”), hay algo chusco, de chascarrillo y esperpento, que mueve más a la burla y el escarnio que a la indagación o especulación seria en el pensamiento esotérico.

-Las ciencias ocultas están caracterizadas por su carácter hermético. Es un saber valioso al que le gusta estar en la sombra y mostrarse solo a los iniciados y a los verdaderos fieles. ¿No es por tanto un contrasentido utilizar un medio tan accesible y popular como el cine para propagar las ideas del ocultismo?

Por supuesto, así lo pareciera. Resulta divertido leer los escritos publicitarios de “Nosferatu”, redactados y firmados por Albin Grau, donde este expone abiertamente la naturaleza esotérica y mística de la película, dando a entender por tanto que el espectador debe estar avisado y preparado para penetrar en ella y aprehenderla, algo que resulta siempre paradójico. Hacer proselitismo de lo oculto no es lógico… Pero por esa misma lógica no deberían publicarse nunca tratados de magia, alquimia, cábala o cualquier otra disciplina ocultista. Sin embargo, siempre han existido estas biblias ocultas, grimorios y libros de fórmulas que contienen y pasan de mano en mano los más secretos conocimientos esotéricos. Lo que ocurre es que lo hacen, como las películas que abordan seriamente el tema, por medio de símbolos, analogías, alegorías y lenguajes crípticos que solo aquellos previamente iniciados pueden reconocer y descifrar. De alguna forma, hacen exotérico lo esotérico pero solo para quienes estén previamente familiarizados con ello, al tiempo que pretenden influir en todos, abriendo las mentes y sensibilidades de los neófitos a conocimientos más profundos, por medio de la práctica de una cinemagia muy elaborada formalmente e incluso a veces subliminal. Todo culto, sociedad o iglesia de cualquier tipo necesita siempre nuevos miembros y adeptos, si no quiere desaparecer. Y nuevas fuentes de financiación… El cine, en este sentido, es un vehículo ideal por su propia naturaleza popular y de masas, a la vez que de Arte Total, capaz de combinar imagen, sonido, palabra, música, pintura y mil cosas más para intentar alterar o transformar la percepción del espectador, a veces sutilmente.

-¿Podrías dar una pequeña lista de obras de referencia, tanto cinematográficas como literarias, para aquellos de nuestros seguidores que sientan curiosidad por adentrarse en el terreno de las ciencias ocultas? 

En lo que respecta al esoterismo en general, un libro inteligente, erudito y abierto es “Historia de la filosofía oculta” de Alexandrian, uno de los más lúcidos miembros del Movimiento Surrealista. Sobre el Satanismo en sus distintas vertientes, incluyendo también cine y literatura, es recomendable “El Libro de Satán” de Frank G. Rubio y Carlos Aguilar. No puedo tampoco dejar de recomendar mi libro de Estudios Oculturales (cuando no sabía que tal cosa podía existir) “Desde el Infierno. Una historia oculta del siglo XX”, donde abordo de forma divulgativa muchos de los tópicos que hemos tratado aquí y otros relacionados con literatura, pintura, historia, etc. En inglés hay un librito de iniciación al Ocultismo muy claro y conciso, sin ser a favor ni en contra, sino todo lo contrario: “The Occult Tradition” de D. S. Katz. 
En cuanto a la relación cine/ocultismo, aparte de mis dos obras ya citadas, recomendaría “La Bestia en la pantalla. Aleister Crowley y el cine fantástico”, que editó la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián; “El demonio en el cine. Máscara y espectáculo”, coordinado por Antonio José Navarro para el Festival de Sitges, y más tangencialmente pero no menos interesante “¡Sigue grabando! Falso documental, metraje encontrado y telerrealidad en el nuevo cine de horror”, publicado por el Festival de Cine de Gijón. 
Y en cuanto a películas, creo que cogiendo las que hemos ido citando a lo largo de la entrevista se puede trazar un panorama más que significativo de las distintas relaciones que adopta el matrimonio infernal entre cine y Ocultismo. 

-Vas a dar una charla sobre cine y ocultismo el próximo 8 de Febrero en León, concretamente en el Gran Café. ¿Qué nos espera a los asistentes a la velada?

Básicamente, una introducción al tema, acompañada de ilustraciones visuales y musicales, que abra el ojo y la mente a una nueva manera de ver el cine y, por tanto, una nueva manera también de ver el mundo. Si se quiere, una ceremonia de iniciación cinemágica, un viaje al Otro Lado de la Pantalla, que, por supuesto, tiene efectos secundarios: cuando salgamos, como Alicia a través del espejo, ya no seremos los mismos. 


CINE Y OCULTISMO. UNA VISIÓN ESOTÉRICA DEL CINE.
POR JESÚS PALACIOS.
EL GRÁN CAFÉ (Calle Cervantes 9)
21:00 HORAS.
ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR EL AFORO.



HÍBRIDOS 2017: Entrevista a Jesús Palacios en Tam Tam Press.





Jesús Palacios: "Yo no distingo de forma radical entre el terror físico del cine splatter, del que se nutre del suspense y las emociones subjetivas de la mente".

Camino Sayago / Tam Tam Press

Escritor y crítico de cine, especialista en cine negro y literatura fantástica. Jesús Palacios recala este miércoles 8 de febrero en El Gran Café (León), con la charla “Cine y Ocultismo”, una fórmula apropiada para sumergirse en el lado más tenebroso del cine, en la que propone una relectura de la historia y el papel del cinematógrafo en nuestra sociedad, a la luz oscura del misterio, el hermetismo y la parapsicología. Forma parte del programa cultural, “Híbridos 2017”, organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de León y coordinado por los escritores Silvia D. Chica y Vicente Muñoz.

“Desde sus inicios, el cinematógrafo ha estado ligado a las Ciencias Ocultas, el esoterismo, la brujería y los fenómenos paranormales, y no solo porque el cine fantástico y de terror recurra frecuentemente a estos temas. A veces cuando hablamos de la magia del cine no sabemos lo literal que esta puede ser”. Es una relación evidente para los entusiastas del género que pasa desapercibida para el gran público y que Jesús Palacios pretende enmendar con este recorrido por la Historia del Cine.

Este trayecto incluye películas clásicas, serie B, cine de culto, directores y estrellas, escritores y series de televisión, modas y conspiraciones. Tal y como explica el escritor y coordinador de algunas secciones del Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria y del Festival de Cine de Gijón, discurre “desde el cine mudo, con los magos del expresionismo alemán o el propio Méliès, hasta El proyecto de la Bruja de Blair y la fiebre de los falsos documentales de horror o los filmes de Rob Zombie. De las comedias diabólicas del Hollywood clásico como Me casé con una bruja a la fiebre satánica desatada por La semilla del diablo o El exorcista. Del cine gótico de la Universal a los Expedientes X y sus encuentros en la tercera fase, pasando por genuinos magos del cine como Jodorowsky, Kenneth Anger o Lynch”.

– Vienes a León para mostrarnos una radiografía del lado oculto y menos asequible de la Historia del Cine. ¿Cuál es el punto de partida de este recorrido? ¿Y con qué películas y directores realizas este viaje hacia lo tenebroso?

– El punto de partida son las investigaciones que he realizado a lo largo de muchos años y que han fructificado antes en libros como “Satán en Hollywood” y “Hollywood maldito”, ambos publicados por editorial Valdemar, o “La Bestia en el cine: Aleister Crowley y el cine fantástico”, que editó la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián. Para mí el cinematógrafo está ligado a lo mágico tanto como a los fenómenos paranormales y lo que podríamos llamar la subcultura ocultista desde sus inicios, a través de personalidades como Méliès, los cineastas surrealistas franceses y, sobre todo, el cine mal llamado expresionista alemán, en el que trabajaron personalidades a menudo ligadas a sociedades mágicas y sectas de diverso tipo. Hay una relación obvia gracias al cine fantástico y de terror que, a menudo, utiliza temáticas ocultistas y paranormales, pero incluso me interesa más el hecho de que también otro tipo de cine, el noir o la screwballcomedy, posea a veces elementos ocultos cercanos al esoterismo o el satanismo (como filosofía). Y están los cineastas a quienes denomino cinemagos, que ejercen el cine como forma de magia ritual y práctica: Maya Deren, Kenneth Anger, Harry Smith, David Lynch, Alejandro Jodorowsky, Jan Svankmajer…

– ¿Cómo se produce la conexión del cineasta con el ocultismo?

– Como te decía, viene de lejos. De la linterna mágica, de los panoramas y fantasmagorías del Renacimiento y el Barroco… Del hecho de que el cinematógrafo en sus inicios fuera tanto un elemento de la barraca de feria al servicio del ilusionista como un artefacto científico capaz de resucitar a los muertos, mostrar seres fantásticos, congelar la realidad del momento para siempre. Es tan obvio su sentido y posibilidades mágicas que en la charla muestro un catálogo de principios del siglo XX de sociedades masónicas y grupos religiosos que utilizaban ya el kinetoscopio para potenciar su proselitismo y acompañar su labor evangélica. Así, surgen pronto cineastas que comprenden y aprovechan este potencial mágico, transformador, que ejerce su efecto a nivel tanto consciente como más aún inconsciente o subliminal, a través del poder de las imágenes y su arte combinatoria, de su impacto en la retina y el cerebro del espectador.

– En el pasado siglo XX hay un antes y un después en el cine de terror que comienza con la película muda Nosferatu de Murnau y acaba con la Semilla del Diablo de Roman Polansky. Dos hitos, ¿insuperables?

– Sin duda dos títulos fundamentales en lo que hace a la relación de cine y Ocultismo. En el primero estuvo profundamente implicado Albin Grau, quien aparte de posible amante de Murnau, fue productor, diseñador artístico, publicista, co-guionista y ayudante de dirección en la película, que llenó de elementos esotéricos, implícitos y explícitos, relacionados con la filosofía crowleyana, el luciferismo, la numerología y la metafísica gnóstica, temas a los que se dedicaba también en sus actividades dentro de la Orto Templi Orientis, la Fraternitas Saturni y otras sociedades ocultistas. Pero no es el único título con implicaciones esotéricas del equívocamente etiquetado como cine expresionista alemán, que antes habría que llamar cine neorromántico alemán o, simplemente, cine fantástico alemán de entreguerras. Por su parte, “La semilla del diablo”, del agnóstico y diabólico Polanski, convirtió la subcultura satanista y brujeril de los años 60 en un tópico a explotar dentro y fuera del cine, llevándolo a todos los hogares y desatando la polémica, más aún cuando poco después su esposa, Sharon Tate, fuera víctima de la Familia Manson, reproduciendo en la realidad un argumento de película de terror satánico. Aparte de ello, son dos obras maestras del Séptimo Arte.

– Psiquismo, efectos paranormales, espiritismo y otras tendencias nutren el género. Habrá muchas cintas, supongo, que se adentren en este microcosmos. ¿Sigue siendo el terror psicológico el más inquietante?

– Todo terror es psicológico. Yo no distingo de forma radical entre el terror físico del cine splatter, gore o como queramos llamarlo, del que se nutre principalmente del suspense y las sensaciones o emociones subjetivas de la mente. A veces son muy distintos, pero generalmente se equilibran entre sí en los mejores ejemplos del género. “El exorcista” despierta tanto la repugnancia física y el terror visceral como la inquietud y el tormento de carácter metafísico y hasta religioso, y un filme de la Crueldad Extrema francesa como “Martyrs” es tanto puro body horror como indagación o especulación filosófica en el abismo. Lovecraft fue un precursor, como Poe, que a menudo hermanaba el escalofrío puramente físico de lo que despierta nuestra repugnancia y asco con el horror cósmico esencialmente psicológico y hasta filosófico. Ejemplo que siguió muy bien la escuela de la Nueva Carne en los años 80 del pasado siglo: David Cronenberg, CliveBarker, el primer Lynch, H. R. Giger…

– El cine asiático cada vez más muestra una pujanza al alza en el mercado internacional y da la impresión que ha tomado las riendas en este universo de oscuridad. ¿Qué opinión te merece? ¿Crees que es cierto? ¿Qué diferencias existen con las películas realizadas en Europa?

– Por supuesto que debemos dar gracias a que las cinematografías orientales estén hoy más a nuestro alcance, porque, efectivamente, en las últimas décadas han rescatado el cine de género, sobre todo el terror, pero también la acción, el noir, el fantástico y la ciencia ficción, de cierta monotonía, previsibilidad y mediocridad hollywoodiense, que se extiende también a Europa, a través de ese virus mortal que me gusta denominar spielbergización del cine. Por el contrario, fenómenos como el J-horror o el nuevo thriller de Corea del Sur poseen (o poseían al menos) una frescura e inocencia tan brutales como efectivas, exentas por lo demás de la corrección política, el miedo y el moralismo occidentales. Esa creo que es su gran diferencia: atreverse con todo desde parámetros culturales que a nosotros nos dejan a veces de piedra, tanto por su visceralidad y violencia como, también, por su ingenuidad rayana en el kitsch.

– Hace pocos días he visto “El extraño”, un thriller de Na Hong Jin, que sin renunciar al misterio y lo extraño, incluye también el gore. ¿Qué te parece?

– Creo que es una de las mejores películas de terror no solo del año pasado, sino de estos últimos años. A pesar de que le sobran algunos minutos, me parece admirable cómo mezcla los géneros y cambia de registro para ir desde el ólice procedural con mucho humor del principio (que recuerda “Memories of Murder”) hasta el puro horror y el gore, utilizando además las raíces religiosas ancestrales del Oriente. Me encanta lo que yo llamo a veces terror antropológico o terror ancestral, donde lo primitivo, rural y chamánico convive con lo contemporáneo y cotidiano, irrumpiendo de golpe y derribando lo que consideramos moderno y damos por seguro. Eso “El extraño” lo cumple al cien por cien, por no hablar de la niña…

– Hollywood sigue produciendo este tipo de cine, pero parece que le cuesta impactar con buenas historias que no vengan acompañadas de un alto presupuesto y grandes dosis de espectacularidad…

– De hecho, lo que está ocurriendo es lo contrario: desde que películas pequeñas como “El proyecto de la Bruja de Blair” o “Saw” tuvieran tanto éxito e impacto a partir de presupuestos mínimos, Hollywood apenas invierte en el terror, razón por la cual las películas del género son hoy casi minimalistas, véase las últimas de Rob Zombie, Shyamalan y los demás. Ahora solo hay películas de casas encantadas o invadidas por psychos, con pocos personajes y apenas uno o dos cambios de escenario. Esto tiene el lado bueno de que provoca la búsqueda de guiones eficaces, metrajes ajustados e historias impactantes, pero también el lado malo de que se repiten los mismos esquemas y la variedad se reduce en todos los sentidos. No obstante, sigo creyendo que el cine de horror es el más interesante que se hace en Hollywood y, con sus más y sus menos, directores como Eli Roth, James Wan, Scott Derrickson, Mike Flanagan, FedeAlvarez, Adam Wingard y otros de la misma quinta tienen su interés, por irregulares que sean. Para no hablar de filmes realmente reseñables como “La bruja” de Robert Eggers. El género goza de buena salud.

– ¿Cuál crees que es la película ocultista más reseñable del cine español, si es que hay alguna?

– Haberlas, haylas, como las meigas, por supuesto. Así a bote pronto citaría “La torre de los siete jorobados”, pero también “Arrebato” o “El niño de la luna”, especialmente esta última.

– A propósito, este pasado fin de semana se entregaron los Premios Goya y “Un monstruo viene a verme” de José Antonio Bayona” se ha llevado nueve premios. ¿Es un signo de vitalidad en el cine español, o es un caso aislado?

– No tengo una opinión firme al respecto, la verdad. En cualquier caso la película de J. me parece una auténtica rareza, para bien y para mal.

– Por último, ¿Cómo surge tu fascinación por lo oscuro y esotérico? ¿Cuál es la película más extraña que has visto?

– Me acompaña posiblemente desde antes de nacer, pues mi padre, Joaquín Palacios, que también fue escritor y un coleccionista inveterado de lo extraño, me la pasó como herencia genética… y como una biblioteca inmensa en la que abundaban Poe, Lovecraft, Huysmans, Matheson, Robert Bloch, la ciencia ficción, los libros de ovnis, magia y brujería, colecciones enteras de “Historias para no dormir”, “Nueva Dimensión”, “Otros Mundos”, “Terror Fantastic”, “Mundo desconocido”… Casi todo se lo debo a él. En cuanto a la película extraña, no hay pocas, aunque así de pronto se me viene a la cabeza “Incubus” de Leslie Stevens, un habitual de “En los límites de la realidad”, la serie original, y una película de brujería en blanco y negro muy New Age y alegórica, de 1966, protagonizada por William Shatner y rodada íntegramente en esperanto. ¿Cómo te quedas?