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jueves, 29 de diciembre de 2011

BEATITUD: Libro destacado de 2011.


Santi Hurtado | 26 Diciembre 2011

Un repaso de algunas de las obras literarias más destacadas de las publicadas en los últimos 12 meses.


Beatitud. Visiones de la Beat Generation
es el homenaje que 33 autores de dos generaciones distintas realizan a través de sus textos a una de las más influyentes generaciones de las últimas décadas: la Beat Generation. Relatos, vivencias, impresiones… Literatura de calidad al servicio de una generación que se convirtió para muchos lectores y escritores en la puerta de entrada a una nueva forma no sólo de leer, sino también de entender el mundo. Hoy nadie duda de que Kerouac, Burroughs, Ginsberg, Corso o Ferlinghetti son clásicos de la literatura moderna.

Ediciones Baladí. Selección y prólogos de Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín Borao.

Textos de Carla Badillo Coronado, Patxi Irurzun, Ana Pérez Cañamares, Joaquín Juan Penalva, José Angel Barrueco, Carmen Beltrán, Uberto Stabile, David González, Carmen Camacho, Miquel Silvestre, Raúl García, Sergio Gaspar, Safrika, Nacho Abad, David Mardaras, Mario Crespo, Roxana Popelka, Eduardo Almiñana, Octavio Gómez Milián, Estelle Talavera Baudet, David Mayor, Pepe Pereza, Almudena Vidorreta, Lucas Rodríguez, Inma Luna, Diego Urizarna, Alfonso Xen Rabanal, Pablo Casares, Sonia San Román, Eloy Fernández Porta, Déborah Vukušić, Vicente Muñoz Álvarez.

martes, 3 de mayo de 2011

BEATITUD EN 'LA TORMENTA EN UN VASO'




Surgida hacia los años cincuenta en Estados Unidos, la beat generation supuso una auténtica ruptura con los modos de vida imperantes por entonces, con un país que empezaba a despegar apoyado en gran medida en la inconsciencia consumista y en la abdicación de responsabilidades a favor del bienestar. Sobre actitudes transgresoras, como el consumo de drogas, el sexo desinhibido y libertario, y en cuestiones estéticas la improvisación en el relato o en el poema (al modo de sus admirados héroes jazzísticos) los autores de la beat generation (Burroughs, Gingsberg, Cassady, Kerouac, Ferlinghetti, Corso y varios más) marcaron, para el presente y el futuro, todo un estilo literario y, lo que sólo los grandes consiguen, en solitario o en grupo, marcaron toda una mentalidad y una forma de vivir cuyos ecos persisten hoy en día.
De ello, de la influencia de aquellos alucinados escritores, quizás los últimos rebeldes y bohemios auténticos de la Literatura, quiere dar testimonio Beatitud (visiones de la beat generation), un libro donde 33 autores, de diferentes edades y nacionalidades, escriben sobre la manera en que poemas como Aullidos, o novelas como En el camino, Los vagabundos del Dharma o El almuerzo desnudo condicionaron su pensamiento y, en varios de los casos, su forma de vida, sobre la base del viaje, de la búsqueda continua de no se sabe muy bien qué, pero en todo caso al margen de lo fácil y de lo establecido, de la sensibilidad y las reglas comunes, tanto vitales como estéticas. Son, como se ha indicado, autores de diversas edades, desde algunos que perfectamente podían haber sido los hermanos pequeños de aquellos autostopistas con una novela en progresión en el macuto (una de las participantes, de hecho, nos narra cómo llegó a San Francisco en los últimos tiempos de aquella súbita fiebre vital), y otros que apenas si han llegado a conocer el eco de la leyenda de aquellos tipos, o a advertir en sus páginas la fuerza que desprendieron en su día. Compuesto de textos, pues, de diferentes estilos, de diversas orientaciones y de variados puntos de vista, el nivel general del volumen es excelente. Hay cuentos sencillamente geniales, deslumbrantes, enormes, como “On the soviet road”, de Miquel Silvestre, donde el autor nos cuenta un viaje en moto por la antigua Unión Soviética en un periplo que, aunque más breve, por supuesto, poco tiene que envidiar a la novela en que se basa. Otros asimismo excelentes, como “Al final de la carretera”, de José Ángel Barrueco, o “Eligiendo un camino”, de Pepe Pereza, donde con un marcado sentido del humor nos hablan de lo difícil que resulta seguir aquella senda abierta por los beatniks, y cómo tantas veces nuestros deseos se estrellan contra la realidad. “La India o el miedo”, de Ana Pérez Cañamares, crónica de un viaje accidentado, y no otra cosa, de una hippy fuera de su tiempo que nunca llegará a Katmandú. La visión bucólica de Patxi Irurzun en “Mi padre, los libros Reno, Ned Flanders y los beats, todo en la misma frase” (magnífico título, por cierto). El cuento brutal “Huellas en el polvo”, duro y contundente, de David González. La valentía de Mario Crespo en “Ruta 23”, al hablar sobre la tan denostada y ridiculizada “ruta del bakalao” con un eco de lírica beat…
Como en todo libro conjunto, por supuesto, existen los altos y los bajos, en este caso varios autores que aprovechan la estética beat como excusa para el desparrame en textos sin sentido, en ejercicios onanistas presuntamente líricos, o que malcubren el expediente con el recurso, cansino y aburrido, al “no se me ocurre nada y se agota el plazo”. Pero aparte de estos casos, pocos y seguramente inevitables en toda obra conjunta, el nivel general es excelente y en las páginas de Beatitud se siente a menudo, al doblar una página, el pulso vital de los homenajeados. El eco, en muchas ocasiones cercano, de aquellos viejos beatniks.

Ediciones Baladí, Alcalá de Henares,2011. 357 pp. 20 €

Miguel Baquero
http://latormentaenunvaso.blogspot.com/2011/04/beatitud-visiones-de-la-beat-generation.html

martes, 19 de abril de 2011

BEATITUD EN QUÉ LEER


El escritor y poeta Vicente Muñoz Álvarez y el escritor Ignacio Escuín Borao han reunido en Beatitud 33 relatos en los que autores como Nacho Abad, Sergio Gaspar, Almudena Vidorreta, Inma Luna, Pablo Casares, Eloy Fernández Porta o Sonia San Román aportan referencias, citas, experiencias personales y un generoso testimonio de cómo la cultura beat llegó a sus viddas y cómo influyó en su abordaje a la literatura, el cine, la música, etc. Beatitud representa un homenaje, pues, a la generación legendaria que compredió a los Kerouac, Burroughs, Ginsberg, Di Prima o Cassady, voces que contribuyeron con sus creaciones a presentar una nueva manera de entender el mundo.

viernes, 8 de abril de 2011

BEATITUD: Hoy en Barcelona.


BEATITUD: VISIONES DE LA BEAT GENERATION

Presentación con Nacho Escuín (antólogo del libro, junto con Vicente Muñoz Álvarez) y los autores Almudena Vidorreta Torres, Sergio Gaspar y EloyFernández Porta.

Viernes, 8 de Abril

FNAC TRIANGLE P.GRACIA 19.00 HORAS

Os esperamos

sábado, 12 de marzo de 2011

LOS CHICOS DEL OTRO LADO (I): Beatitud.


Acaba de terminar la guerra (la II Guerra Mundial) y el mundo sigue siendo una mierda. En Estados Unidos nada se ha regenerado, nada ha cambiado, todo sigue igual. Los muertos son un número, no más, y se pretende seguir adelante sin tomar conciencia del pasado. Todo para nada.

Dan ganas de huir, de salir a la búsqueda de otra realidad. Si pudiese cambiarse el mundo… Pero no se puede cambiar, una guerra con 60 millones de muertos no ha logrado cambiar nada. Huir, el dedo al aire y una larga pista alquitranada por delante. Huir, sin destino concreto, a la aventura. Huir, aún sabiendo que no existe la puerta al otro lado. Sí, pero hay que huir.

La noción general de escapar de una realidad que huele a podrido, se particulariza en el ámbito de un pequeño grupo de escritores para los que el viaje es la vida. Lo importante no es llegar al destino, lo importante es hacer el camino, disfrutar del viaje. A mediados del siglo XX, Cassady y Kerouac recorren Norteamérica viviendo aventuras. El viaje es otra forma de vivir. Si hay dinero: gasolina y carretera; si no lo hay: porros y alcohol. El caso es abandonar la realidad, crearse un mundo a su medida. Cassady es el actor, el protagonista principal, el chico malo de esta película, el pendenciero, el vividor. Kerouac es un chico más intelectual, tiene la mirada del escritor en sus ojos y todo lo ve de una forma objetiva: nunca arriesga su alma. Ginsberg se unirá a ellos casi desde el principio; es un intelectual al que le gusta vivir en el filo, al borde del abismo, que totaliza pasiones y busca siempre el más allá. Burroughs huye de lo acomodado en busca de nuevas emociones. Hay otros actores (uno tan pendenciero como Cassady es Corso), pero basta de nombres propios y busquemos una etiqueta que nos permita clasificarlos (necesitamos saber de qué hablamos, por eso las etiquetas nos ayudan a no pensar), una etiqueta generacional que defina lo que estos cuatro chicos hacen con su vida en los años 50, algo así como los Beat.

Los Beat escriben sobre algo que ya se había iniciado años antes, sobre la necesidad de darse la vuelta frente al mundo, bajarse los pantalones y enseñar la raja del culo. Un que os jodan categórico. Un nuestra vida es nuestra vida y la vivimos como queremos. Duró poco el camino pero fue importante porque marcó el espíritu de la contracultura. Hoy en día todavía bebemos de su esencia. Tanto en el fondo (el mundo sigue siendo una mierda), como en la forma (la prosa espontánea de Kerouac, la libertad del autor en Ginssberg, la experimentación hasta la descomposición en Burroughs). Ahí están sus libros, En el camino, Gasolina, Yonqui, Aullido. No hay más que ponerse a leer.

Duró poco, la huída traspasó los límites con ayuda del peyote y del LSD, primero, y de la meditación, después, y llego a otros mundos. Los 50 acababan y una nueva generación asumió la bandera de la libertad, del cambio, de lo alternativo. Gente que buscaba sanar el mundo con amor. Mucho amor. Demasiado amor. Hippies envueltos en psicodelia que descubren y hacen descubrir el nuevo mundo: el budismo y la filosofía Zen. Al final, Kerouac o Ginsberg, llegan a un tope de vía en el que descubren otra realidad y, lo más importante, descubren que para huir no es necesario caminar, ni siquiera dar un solo paso: la mente lo domina todo. Los 60 se llenaron de esperanza en un mundo mejor. Una visión idealista, despegada de la realidad, de esa realidad en forma de barro que los Beat llevaban pegada a sus zapatos a pesar de que trataban de huir de ella..

50 años después, Vicente Muñoz Álvarez y Nacho Escuín, quieren palpar el reflejo de esa generación inconformista norteamericana en las jóvenes letras castellanas. Son muchos los autores que se posicionan en la contracultura, al margen de institucionalizaciones y servidumbres públicas, que huyen de la mierda en que sigue convertido el mundo, que esperan, al menos, ser consecuentes con su alma, que no cambian libertad por seguridad, que no esperan vender un millón de ejemplares de un libro porque no escriben para un millón de personas, que saben que están al otro lado de esto que llamamos literatura, en la umbría, dónde la nieve permanece más tiempo y el agua que emana del verdín, sabe a vida.

Vicente y Nacho hurgaron, people on the road, y tardó poco en asomarse un universo de nuevos creadores veneradores del espíritu Beat. Beatitud, así se llama la antología, es un compendio de reflexiones, de bionarraciones, de relatos, de vivencias, de ensayos, de influencias que los escritores de esa generación tuvieron en las vidas y en la escritura de cada uno de los autores que participan en este proyecto literario. El resultado es una amalgama de visiones sobre los Beat, una reivindicación del límite, de la huída, del viaje. Lo importante sigue siendo hacer el camino, sigue sin ser decisivo llegar al final, sea bucólico o precipitado. La carretera es una forma de vivir. Es cierto que luchar cansa, que son chicos del otro lado siempre dispuestos a dar guerra, pero ya descansarán cuando llegue la última hora, el suspiro final.

Título original: Beatitud, visiones de la Beat Generation
Autor: VVAA
Edición literaria: Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín
Editorial: Ediciones Baladí S.L.L.
Páginas: 357
Diseño cubierta: Julio Reija
ISBN: 978-84-937661-8-4
Precio: 20€

Autores que participan en esta antología:

Carla Badillo Coronado, Patxi Irurzun, Ana Pérez Cañamares, Joaquín Juan Penalva, José Ángel Barrueco, Carmen Beltrán, Uberto Stabile, David González, Carmen Camacho, Miquel Silvestre, Raúl García, Sergio Gaspar, Safrika, Nacho Abad, David Mardaras, Mario Crespo, Roxana Popelka, Eduardo Almiñana, Octavio Gómez Milián, Estelle Talavera Baudet, David Mayor, Pepe Pereza, Almudena Vidorreta, Lucas Rodríguez, Inma Luna, Diego Urizarna, Alfonso Xen Rabanal, Pablo Casares, Sonia San Román, Eloy Fernández Porta, Déborah Vukušić, Vicente Muñoz Álvarez.

Esteban Gutiérrez Gómez

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martes, 1 de marzo de 2011

BEATITUD EN ZARAGOZA: 2-3-2011.

Miércoles, 2 de Marzo
20 h. Fnac Plaza de España
Zaragoza

Con la presencia de
David Vicente (editor)
Ignacio Escuín (antólogo)
y los autores
Almudena Vidorreta
David Mayor
Octavio Gómez Milián
Raúl García

Y las actuaciones de
El hombre lento
& Experimentos in da Notte

Os esperamos

viernes, 25 de febrero de 2011

BEATITUD: Hoy en Madrid.

Viernes 25 de febrero,
19 h Casa del Libro - C/Hermosilla, 21.
Madrid

Intervendrán
Vicente Muñoz Álvarez (antólogo)
David Vicente (editor)
& varios autores del libro

Os esperamos

sábado, 19 de febrero de 2011

BEATITUD EN MADRID

Viernes 25 de febrero,
19 h Casa del Libro - C/Hermosilla, 21.
Madrid

Intervendrán
Vicente Muñoz Álvarez (antólogo)
Ignacio Escuín Borao (antólogo)
David Vicente (editor)
& varios autores del libro

Os esperamos

martes, 15 de febrero de 2011

CONCURSO DE MICRORRELATOS BEATITUD


Como ya sabes, el libro homenaje a la generación Beat, Beatitud. Visiones de la Beat Generation, ya se encuentra en las librerías.

Queremos que también tú nos aportes tu particular visión de la generación Beat. Envíanos para ello un microrrelato de no más de 250 palabras que de un modo o de otro refleje tu experiencia con la Beat Generation. Cuéntanos lo que quieras y bajo la fórmula que tú quieras.

Iremos colgando cada día tanto en el blog de la editorial(http://edicionesbaladi.blogspot.com/) como en el del libro:http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com/ los mejores textos.

El 15 de marzo elegiremos entre todos los seleccionados los 3 ganadores y les haremos llegar un lote de 5 libros de Ediciones Baladí.

Participa y cuéntanos lo que quieras sobre la Beat Genaration.

Envíanos tu texto a info@edicionesbaladi.com



viernes, 11 de febrero de 2011

BEATITUD: Prólogos.


Tuve la suerte de leer por vez primera a los beat hacia los 20 años, en plena fase de búsqueda y rebeldía, con el mundo por montera y la capacidad de asombro intacta. Si lo hubiera hecho después, pongamos en vez de a los 20 a los 30, supongo que nada hubiera sido igual (estoy convencido de que cada libro necesita no sólo un lector, sino también un momento concreto). Pero afortunadamente los descubrí en el punto y tiempo adecuado. Y su filosofía caló hondo en mi corazón.

Por aquel entonces yo era un joven inconformista e inquieto, decepcionado por casi todo lo que me rodeaba y había aprendido, y necesitado de valores, lecturas y experiencias nuevas. No me gustaba lo que me habían vendido (o al menos de la forma en que lo habían hecho), ni la educación, ni la política, ni el capitalismo, ni la religión, ni el consumismo, ni el bienestar: no me satisfacía el sistema. Y menos aún la mayor parte de la literatura que había leído hasta ese momento (y había leído ya mucha), que se me antojaba anacrónica y ajena por completo al mundo real.

Por todo ello, descubrir a los beat (y a Céline, Carver, Lowry, Miller, Bukowski, Genet y muchos otros que sí hablaban del mundo real - al menos del mío) fue un revulsivo y una revelación: el jazz, el blues y el rock, la calle, la noche, la búsqueda y la carretera, el movimiento, las puertas, los límites, el misticismo, la evasión, la locura y el sexo, la sinrazón, la rebelión, la desesperación, la frustración, la exaltación, la iluminación y la perla... todo estaba allí, en sus libros, al fin retratado, tal cual yo lo captaba y sentía, escrito para hacerme/nos entender y amar el mundo.

Leí primero a Kerouac, En el camino, uno de los pocos títulos beat que por aquella época se podía encontrar sin demasiada difilcutad en las librerías, y a continuación, rebuscando ya algo más y tirando del hilo, Aullido, de Allen Ginsberg, y El almuerzo desnudo, de William S. Burroughs. El primero me deslumbró, el segundo me estremeció y el tercero (como a casi todo el mundo) casi me vuelve loco... Pero ya de esa primera toma de contacto salí transformado. E inmediatamente, compulsivamente incluso, comencé a buscar en catálogos especializados y librerías de viejo más obras suyas: Los subterráneos (la novela que más veces he leído en mi vida), Los Vagabundos del Dharma y Ángeles de desolación, de Kerouac, Yonki y Nova Express, de Burroughs, Gasolina y otros poemas, de Gregory Corso, El primer tercio, de Neal Cassady (estos dos últimos de la mítica Star Books) o Kaddish, de Ginsberg, fueron llegando escalonadamente a mí, empapándome de beatitud y convirtiéndose en una parte imprescindible de mi educación.

Desde entonces he seguido leyendo (aunque en cada fase de mi vida, es cierto, con ojos distintos) todos los libros suyos que han ido cayendo en mis manos, también de Di Prima, Ferlinghetti, LeRoy Jones, Peter Orlovsky, etc, además de ensayos, biografías, antologías y estudios sobre el tema de muy diversa índole.

Desde entonces, también, he recorrido miles de kilómetros y andado muchos caminos, escrito mis propios libros, me he buscado, reencontrado y perdido, y he renacido docenas de veces de mis propias cenizas...

Nada nuevo, en cualquier caso, bajo el sol. Al menos entre el círculo de buscadores que a mí me interesa.

La cuestión, llegados a este punto - mostradas ya mis credenciales y devoción por los beat -, es el modo en que todo este legado de lecturas y escritores ha influido en las últimas generaciones de narradores españoles.

Conozco desde hace años a muchos de los autores que integran la nómina de este libro y puedo asegurar que esa influencia, directa o indirectamente, es localizable y manifiesta en su obra, ya sea mediante citas, dedicatorias o referencias explícitas a personajes y textos concretos, o a través de recreaciones y evocaciones de atmósferas beat.

Por eso, junto al poeta Ignacio Escuín (con el que, cargado de libros, me he recorrido on the road media España), decidí hacer esta antología: una serie de visiones sobre la generación de escritores (siento que sea norteamericana y no española, pero es así) más influyente en nuestras obras.

Y digo visiones, utilizando una terminología muy beat, porque no se trata en esta ocasión de analizar objetivamente su obra ni descubrir sobre ellos nada nuevo al lector. Creo que todo lo que se pueda decir al respecto está ya escrito, y por manos mucho más documentadas que las nuestras. Pero también creo que nunca anteriormente, al menos que yo sepa, se ha hecho en este país un homenaje a la Beat Generation como el presente, subjetivo, intimista y estrictamente literario, que reconozca abiertamente y sin tapujos una influencia y deuda como la que nosotros tenemos con ellos.

Este ha sido, pues, el punto de partida que nos ha llevado a preparar Beatitud (otro término muy querido por los beat) y el criterio que hemos utilizado para establecer la selección de autores que integran su nómina. Podría haber muchos más, es cierto, o varios menos, como ocurre en cualquier antología, pero en ningún momento nos planteamos hacer un catálogo exhaustivo y cerrado de una tendencia o escuela (no existe tal), sino ofrecer al lector un botón de muestra de un tipo de prosa (escrita aquí y ahora) en mayor o menor medida influenciada por la herencia beat.

En un país como el nuestro, en el que cada año se publican docenas de antologías literarias bajo las más sorprendentes (y a menudo banales y absurdas) excusas, creemos que reivindicar una causa como la presente es, cuando menos, consecuente y honesto, por no decir necesario.

Aunque eso, lógicamente, debe juzgarlo el lector.

Esta es sólo la ruta que, de entre las muchas posibles, nosotros hemos trazado para la ocasión.

Y por la que ahora os invitamos a recorrer el camino.
 
Salud & Carretera
 
Vicente Muñoz Álvarez
 
 
Una noche calurosa de julio de hace ya unos cuantos años, seis aproximadamente, me encontraba en la antesala de un recital en la Semana Negra de Gijón. Había llegado allí de la mano de David González, a quien había conocido meses atrás tras dejar Zaragoza para vivir una temporada en Asturias. Me encontraba, como digo, en esos instantes previos a una lectura, cuando la adrenalina comienza a hacer de las suyas y uno siente por dentro que nada en esos momentos puede salir mal. Íbamos a presentar nuestra antología de género, la apuesta arriesgada que David y yo habíamos montado en aquel apartamento con vistas a la playa que había alquilado por unos meses y con la que habíamos decidido ponernos "en la carretera" para darla a conocer por toda España (y así fue, y en uno de esos viajes me topé con otra de las personas que más saben de los beat en este país y que más hacen por la literatura independiente: Uberto Stabile). Y esa noche apareció Vicente Muñoz. Mentiría si dijese que no sabía quién era. Lo había leído y conocía las historias que circulaban sobre él. Sabía de su fanzine, de su manera de entender la vida y de sus gustos. Pero fue a partir de este instante cuando el universo beat llegó a mi vida, o al menos cuando fui consciente de ello (para entonces ya había leído unos poemas de Diane Di Prima, pero no supe hasta años más tarde que era una de las voces más peculiares de la beat generation).

Si dijera que aquella noche cambió mi vida, algunos de los que puedan leer este texto dirán que exagero, que no sé lo que digo. Pero la verdad es que tengo la sensación de que fue así. Creo, sin miedo a equivocarme, que Vicente y yo nos entendimos desde el principio y desde aquel momento imaginamos los proyectos y los viajes que nos llevaron de aquí a allá, de "mar a mar y entre los dos la guerra" que diría Machado (a veces solos y otras en compañía de cómplices en la búsqueda como Bufa, Andrés, Lucas, o las posteriores incorporaciones de Brenda, Almudena, Raúl, Nacho...). Y desde entonces, unos cuantos libros después y también unos cuantos años, comenzamos a tramar esta historia, la unión de dos generaciones, la suya y la mía (diferentes, claro, la edad obliga, pero también hermanas) en un libro colectivo que rinde homenaje a los beat. Algunos de nosotros, de los que como yo llegamos a los beat sin saber quiénes eran, aprendimos a leer su literatura a través de la literatura de los demás (yo por ejemplo decidí leer a Kerouac tras conocer la literatura de Vicente Muñoz y conversar con él lo suficiente como para entender que no debía pasar un día más sin leerlo; o los poemas de Ginsberg tras mi primer encuentro en Punta Umbría con Uberto…) y por ello este libro es algo más que un sentido homenaje, podríamos decir, incluso, que se trata de la aceptación por parte de dos generaciones hermanas pero distintas (reitero) de una deuda con la literatura beat, una deuda estética e incluso vital.

Y claro que hubo y hay beats españoles (quién puede negar que Miguel Labordeta y los poetas de su generación no lo fueran), por supuesto, pero decidimos tomar el grupo original como fuente de este volumen de relatos en el que todos los autores seleccionados reconocen abiertamente tal vinculación. Como en todo libro colectivo la nómina podría haber sido diferente, pero esta es nuestra apuesta. Quedémonos con estas páginas de literatura pura y pura vida. Atrapemos las palabras y dejémonos llevar por el energético valor de la literatura que rezuma vida y carretera. Vicente y yo, en el camino, os esperamos.

Ignacio Escuín Borao

Beatitud: Visiones de la Beat Generation
(Ediciones Baladí, 2011).
Prólogos de Vicente Muñoz Álvarez
& Ignacio Escuín Borao.

miércoles, 12 de enero de 2011

BEATITUD: La portada.



Un tributo que 33 autores de dos generaciones distintas han querido rendir a través de sus textos a otra generación de escritores, la Beat Generation: Keroauc, Burroughs, Ginsberg, Corso, Ferlinghetti, Cassady...
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Selección & Prólogos
Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín Borao
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Próximamente en las Librerías

viernes, 24 de diciembre de 2010

BEATITUD: Entrevista por Edu Almiñana.



“Todo es santo y beatífico en esta antología, desde su propio título”
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Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín Borao son los antólogos de Beatitud: Visiones de la Beat Generation, libro-homenaje a la generación homónima que saldrá en enero, de mano de Ediciones Baladí.

El Metropolità - 20 diciembre, 2010


A finales de los años 40, Jack Kerouac, desconocedor del éxito que lograría una década después, viajó por todo Estados Unidos, con el afán de descubrir a Dios, según sus propias palabras. Tras muchos kilómetros, la divinidad resultó ser la carretera, y él un beato y discípulo de la misma. Más tarde, Ginsberg escribía su Aullido por Carl Solomon, que le granjearía una gran respuesta del público y la crítica, todos ellos deseosos de que apareciese una nueva voz en un panorama saturado de represión anticomunista y fantasmas de la guerra pasada.

En pleno año 2010, quedando de aquella generación, apodada como Beat, “únicamente” su legado literario en papel y el recuerdo imborrable de su existencia en las páginas de los libros de historia, dos arriesgados antólogos, apasionados de aquel movimiento literario y vital sin precedentes, se echan a la carretera de nuevo, esta vez para publicar un homenaje a la Generación de las generaciones, la que inspiró y sigue inspirando a jóvenes y adultos, escritores, periodistas, artistas de distinta índole y un largo etcétera de disciplinas desde entonces. El libro, que sale en enero de mano de Ediciones Baladí, se titula Beatitud: Visiones de la Beat Generation. Sus artífices son Vicente Muñoz Álvarez e Ignacio Escuín Borao, que nos conceden esta entrevista en primicia.

¿Por qué un homenaje a la Beat Generation? ¿Cuándo surge la idea?

Vicente Muñoz Álvarez: Personalmente, yo llevaba con esa idea en la cabeza mucho tiempo, desde que comencé a leer en profundidad a los beat, hacia los 25 años, y a editar el fanzine Vinalia Trippers, sobre los 30. Pero el proyecto final se fraguó on the road, en la gira de presentaciones de Tripulantes: Nuevas Aventuras de Vinalia Trippers, que edité con David González en Eclipsados en el año 2007. Hablé entonces con Nacho Escuín, el editor de Eclipsados y el otro antólogo de Beatitud, de la posibilidad de montar un libro así, un homenaje a la Beat Generation por autores españoles, y desde entonces hemos estado trabajando en la idea, hasta que finalmente Ediciones Baladí aceptó el proyecto.

Ignacio Escuín Borao: Porque son una generación fundamental para entender la literatura actual. La idea surge de una estupenda conversación, o unas cuantas, mejor dicho, con Vicente Muñoz Álvarez, el alma de todo esto.

En esta antología, que hay más, ¿beatitud, o el beat del bebop y el jazz?

V.M.: Realmente hay las dos cosas: beatitud y bebop. Cada autor ha interpretado la propuesta del libro y su infuencia beat de distinta manera, hay homenajes a escritores y a músicos de la época reconocibles, cierto, pero también visiones mucho más beatíficas y subjetivas. Es una antología variada en cuanto a contenido y forma, de ahí el subtítulo de Visiones de la Beat Generation.

I.E.: Hay de todo, pero ante todo lo que hay es pasión por los beat. Cada autor lo ha llevado a su terreno, eso es lo que queríamos.

¿Qué tienen en común los autores? ¿Por qué estos y no otros?

V.M.: Hay que comenzar diciendo que en el libro se estrechan la mano dos generaciones, la mía, de autores nacidos en la década de los 60, y la de Nacho, nacidos a finales de los 70 y principios de los 80. Eso hace la antología más variada y versátil, más rica en matices y puntos de vista. Pero unos y otros tenemos en común nuestra pasión por los beat, que ha sido determinante para la selección de autores que integran la nómina.Como en todas las antologías, podría haber más y menos autores, claro que sí. No se trata en cualquier caso de una nómina excluyente o cerrada, sino de un botón de muestra de una tendencia o estética. La lista que proponemos, por tanto, es una apuesta personal, solamente orientativa, que en absoluto excluye otras posibles.

I.E.: En toda antología existe siempre la certeza de que un número semejante a los seleccionados se ha quedado fuera, pero nuestra apuesta son estos nombres. Hemos creído en ellos, en su literatura, en su pasión beat…

¿Qué diría Kerouac si leyese este libro?

V.M.: “Sabemos cómo es el tiempo y sabemos que todo va realmente bien”. Es una frase de On the road que creo que le va como anillo al dedo a tu pregunta. En su día, la Generación Beat se tildó de superflua y pasajera… Pero 50 años después un grupo de autores jóvenes en otro país reivindica su causa y trabajo, con lo cual la frase de Kerouac tiene hoy más que nunca plena vigencia.

I.E.: No quiero ni pensarlo. Estaría feliz, supongo, de que alguien lo siga con tanta pasión.

¿Y Ginsberg?

V.M.: “La máquina de escribir es santa el poema es santo la voz es santa los oyentes son santos el éxtasis es santo.” Todo es santo y beatífico, en el fondo, en esta antología, desde su propio título. Como los versos de Aullido.

I.E.: Gritaría, claro…

¿Qué creéis que opinarán los lectores asiduos de la Generación?

V.M.: Supongo que cuando menos suscite su curiosidad. Como antólogo, me pongo en el papel del lector y pienso en el tipo de antología que a mí me gustaría leer. Y esta aporta muchas visiones intensas y subjetivas sobre los beat, por autores que admiran y conocen a fondo su obra. Personalmente, me interesaría un libro así.

I.E.: Ese es uno de los retos de este libro. Queremos que los seguidores disfruten y los recién llegados den el paso para convertirse en seguidores.

¿Cómo fue el proceso de configuración de la antología?

V.M.: Como el de casi todas, largo y complejo. La propuesta no era fácil. Escribir sobre los beat, con toda la bibliografía que existe al respecto, no era una apuesta sencilla, y llevó tiempo reunir autores y textos. Aunque una vez estuvo el material listo, todo comenzó a ir sobre ruedas y las piezas del puzzle engarzaron a la perfección.

I.E.: Trabajo, trabajo y trabajo. Le dimos muchas vueltas al formato, reflexionamos mucho, y finalmente preparamos la nómina y lanzamos la propuesta.

¿Qué expectativas tenéis con el libro?

V.M.: Llegar al mayor número de lectores posibles y reconocer nuestra deuda con una generación muy poco reivindicada por los autores españoles hasta el momento presente.

I.E.: Este libro es importante, lo es para nosotros, lo es para los editores. Para los autores también.

Todos celebramos el atrevimiento de la editorial al embarcarse en este proyecto en un momento crítico para el papel. ¿Habrá alternativa digital?

V.M.: Supongo que sí, eso es cosa de los editores, pero seguramente a la larga la habrá. En cualquier caso, nuestro agradecimiento a Ediciones Baladí, que desde el principio se ha volcado con esta propuesta.

I.E.: Eso deben decirlo los editores. Yo espero que vaya tan bien que existan todas las alternativas posibles.

¿Cómo será la difusión?

V.M.: Como libro impreso, en todo el país: Baladí tiene afortunadamente una buena distribuidora. Luego vendrá una gira de presentaciones, reseñas, entrevistas, etc etc. Y de momento, hasta que salga el libro en enero, mediante el blog que hemos abierto para su difusión y promo: http://beatitudvisionesdelageneracinbeat.blogspot.com/

I.E.: Por todos los medios. Vamos a hacer que la tierra respire beatitud.

Describidme este libro con una palabra.

V.M.: Beatitud.

I.E.: Tránsito.

¿Y en una frase?

V.M.: Visiones de la Beat Generation.

I.E.: Estamos en la carretera…

Entrevista by Edu Almiñana

jueves, 16 de diciembre de 2010

BEATITUD: El Vídeo.

Este es el vídeo que Pablo & Mario Crespo se han marcado para la promo de la antología Beatitud: Visiones de la Beat Generation, que publicará Ediciones Baladí en Enero de 2011.
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Una selección de relatos y ensayos inéditos de 33 autores españoles contemporáneos ofreciéndonos su visión personal de los beat.
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Pronto
On the Road
Together