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viernes, 10 de mayo de 2013

EL ESCARMIENTO. Miguel Sánchez-Ostiz

El_Escarmiento

Esta mañana, por fin, sale de la imprenta El Escarmiento. Comencé a escribir esta novela (por lo que tiene de invención) o crónica o texto híbrido, hace ocho años, en enero de 2005, para la editorial Espasa Calpe, que era la mía en aquellas fechas. Luego las cosas se torcieron, se cruzaron otros trabajos, perdí mi editor, cambié varias veces de dirección narrativa, escribí distintas versiones para al final abandonar el proyecto.
Así fue hasta el verano de 2011 en que a raíz de una visita que hice al fuerte de San Cristóbal, en compañía de familiares de víctimas del escarmiento pergeñado por Mola y los suyos, retomé el trabajo interrumpido. Se estaba haciendo tarde, decían los forenses que abrían las fosas. Sí, se hacía tarde, para casi todo, hasta para los propios empeños, pero a pesar de que el presente se nos ha echado encima de mala manera y nos zarandea, la Guerra Civil y sus consecuencias están más vivas, más presentes, más hechas trinchera de discordia que nunca. No hay verdadera voluntad de conciliación o esta es cansina, de compromiso, a mala cara. Se suceden las noticias relacionadas con la incomodidad que suscita la memoria de esa parte de nuestra historia, con la voluntad gubernamental de no remover y no dejar remover, y con los atropellos. Lo dicen los historiadores que se ocupan de este asunto sin ánimo de halagar a los herederos de los vencedores de la guerra. El derribo del juez Garzón fue me temo la última oportunidad oficial de llevar al terreno de la justicia los abusos y crímenes cometidos al amparo del bando de guerra del general Mola y de la leyes y no leyes dictadas a continuación por los sublevados.
¿Estoy satisfecho con el trabajo realizado? No, claro, por varias razones. Al margen de que raras veces lo estoy, la razón fundamental es que no está acabada, que es solo la primera parte de un fresco más amplio que, por lo que concierne a la guerra, llega hasta junio de 1937; y hasta hoy mismo por sus consecuencias y la forma de vivir su recuerdo. Eso sí, temo defraudar a quienes, como decía el otro día Francisco Etxeberria, se merecen actos que impliquen verdad, justicia y reparación; gente en la que he pensado mientras escribía. Tal vez no haya llegado muy lejos. No será por no haberlo intentado. Las condiciones de trabajo no han sido las óptimas. Este no es un relato cualquiera. Es más que posible que requiera un distanciamiento que yo no he conseguido, al revés. No es el libro definitivo. No tiene esa pretensión. No soy el que más sabe y no pretendo sentar cátedra de nada. Es una visión, la mía.
Sé que es un libro que puede resultar conflictivo porque su materia lo es, al menos en donde vivo, tanto en relación a los protagonistas de aquel tiempo, como a los de ahora. Sé que va a gustar más a unos que a otros, porque de unos y de otros se trata.
Y sé que, como dice el narrador de El Escarmiento, no es lo mismo escribir de lo sucedido entonces en Manhattan o en Madrid, a cubierto, que en el escenario donde se conspiró, donde se alzaron militares y requetés, a la vista de los herederos de los autores de los abusos; y tampoco es lo mismo hablar de estos desde lejos, que cuando la convivencia con ellos, buena o mala, sobre todo esta, es forzosa. En esto poco engaño cabe, pero como repite a menudo el narrador y los suyos: “¡Moriremos nosotros también!”. Ya iremos viendo. Y sobre todo… a cierta edad, poco importa. La suerte estuvo echada hace mucho. Lástima no haberse dado cuenta antes.

Miguel Sánchez-Ostiz
http://vivirdebuenagana.wordpress.com/2013/05/10/el-escarmiento-2/

jueves, 18 de abril de 2013

ISLA NEGRA... Y VOLVER, VOLVER... por MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ

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No vuelvas, ve, vete, a otra parte, cambia de ruta, aunque sigas en la misma… Hace diez años por estas fechas andaba por Valparaíso y un día fui en autobus a Isla Negra. Era un día de borrasca, con el mar bravo, agua y mucho viento. “Tengo que ir”, me había dicho desde que me regalaron por Navidad (¿1970?), Una casa en la arena, el libro de Neruda con fotografías de Sergio Larrain, un fotógrafo que me entusiasma. Un sueño cumplido. No puedo decir que no sintiera ninguna emoción: por Neruda y sus poemas, por sus cosas, por el amor maniático a estas en el que me reconocía entonces y luego solo a ratos. Regresé en otra ocasión y las dos veces sentí lo que siente el peregrino literario: valía la pena el viaje, pero el santuario, entre el negocio malencarado y la barraca de feria, decepcionaba. Te tienen que gustar mucho Neruda y los cachivaches (los suyos y los tuyos) para dejarte llevar por el arrobo místico. Y las cosas, las cosas, su peso, se va a adelgazando con el tiempo y no hay culto que las pueda mantener vivas. Antes de tomar el bus de regreso, estuve mucho tiempo, lo tenía, en la playa, sentado en una roca, mirando el mar y pensando en lo que piensa todo el mundo. Entre los poemas de Neruda y las fotografías de Larrain, y aquel mar enbravecido y sus cantos rodados en concierto de truenos habían pasado treinta años, más de treinta años. Un chaparrón me hizo regresar a los alrededores de la casa y buscar refugio en un chiringuito. Me arrepiento de no haber comprado un barco metido en una botella para añadir a mi colección, pero me dio flojera. Y por lo que respecta a los mascarones. Mascarones de proa de Neruda, de Céline y de Baroja… Una vez estuve a punto de comprar un mascarón de proa en Las Pulgas de Paris y me arrepentí a tiempo. No sé si volveré a vivir la encrucijada de Isla Negra. Ahora mismo la estoy viviendo en el papel, que no otra cosa es escribir de lo vivido.
Extraído del blog del autor Vivir de buena gana

jueves, 28 de febrero de 2013

EL ASCO INDECIBLE





Estas páginas se han escrito solas, al hilo de los acontecimientos de los últimos tres meses, al ritmo de los empujones que hemos recibido en terrenos como las libertades individuales, el derecho a la defensa, la justicia, la sanidad, la educación, la prevención social, más las injerencias de la Iglesia, el autoritarismo y las actuaciones propias de un estado policial, el saqueo sistemático perpetrado desde puestos de gobierno o a su sombra por políticos o por profesionales de la banca…

Frente a todo esto, estas páginas son comentarios a bote pronto, apostillas en caliente, andanadas y exabruptos. Creo que el tiempo de los análisis ponderados se ha acabado, que es una trampa, tanto o más que ese diálogo que consiste en aplaudir y acatar lo que diga quien detenta el poder: un trile en el que gana la banda de la porra.


martes, 26 de febrero de 2013

Paisaje de Josep Malivern



Extraído del blog Vivir de buena gana, de Miguel Sánchez-Ostiz:


Hace tiempo que quería publicar algún poema de mi amigo Josep Malivern, que vegeta por la costa de Tarragona, entre ruinas y edificios abandonados, y sabe un rato del lado negro del espejo. Esta mañana me ha enviado este y lo cuelgo sin su permiso porque ya le vale:

Los ahogados cuelgan su ropa
entre balandros y cormoranes.

Convocan a la viuda que no existe
a la madre perdida.
Nadie recogerá sus harapos.
Poca cosa es el cuero del cinturón
de un pantalón rendido.
Aún menos el pellejo de un suicida.
No habrá más mesillas
ni despertadores.
Sólo sal que jalea
triste espuma y rabia honda.

Ese era el horizonte.
Que no tenga fondo este abismo.
No piden más.

sábado, 5 de mayo de 2012

IDAS Y VENIDAS. Lo nuevo de Miguel Sánchez-Ostiz


«¿Un dietario?... Otro más. Para mí un dietario no es un diario privado (excluyo la expresión “íntimo”), sino un texto basado en lo cotidiano, sí, pero preparado para la publicación. Y esa intención lo cambia todo, como he escrito en otros lugares. Y este blog ha sido una especie de taller o de mesa de borradores, eso no puedo ocultarlo.
Pienso que el título, Idas y venidas, se acomoda bien al contenido, porque eso son: vagabundeos entre un viaje y otro, entre un paisaje y otro no por fuerza lejanos: las calles de Dublín y las montañas de Baztan, la encrucijada de Madrid y la cuadrícula de Pamplona, lo más cercano e inmediato y lo alejado, en la geografía y en el tiempo de la vida hecha escorredura... deriva de los días del año 2009 y 2010, climatologías adversas y días luminosos, cosas vistas, libros leídos, cachivacherías, jirones de memoria, soliloquios, rumias y respuestas a bote pronto ante esos acontecimientos cotidianos que nos zarandean de manera ineludible... un dietario, otro más.»   

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/04/21/ocio-y-cultura/cultura/39idas-y-venidas39-la-espuma-de-los-dias-a-traves-del-humor-vagabundo-de-sanchez-ostiz

"El mundo libresco es un universo ya muy minoritario que se acaba" :

http://www.noticiasdenavarra.com/2012/04/21/ocio-y-cultura/cultura/el-mundo-libresco-es-un-universo-ya-muy-minoritario-que-se-acaba