miércoles, 1 de marzo de 2017

SURFING ECSTASY: Susana Barragués.



ESTO DICE EL Sol, a través de los ángeles del agua:

Triunfará todo.
Entre la quietud y el movimiento prevalece el que suceda algo.
Entonces no elijas las olas desgastadas ni arrugadas. Coge las olas florecientes.
Eres recta en la tierra y en el agua, pero hay que ser un poco más inteligente que lo inocente puro.
Que se podía cambiar se descubre cuando ya se ha cambiado y a veces es tarde.
Recuerda que todo está en movimiento porque hay sol.
Para que suban las lágrimas a los ojos primero ha tenido que llenarse de agua todo el cuerpo. Sólo lo que rebosa es suficiente.
Detente a pensar si las formas de otras criaturas son más perfectas.
Aléjate de la consolación de haber perdido las olas importantes y sitúate en la verdad de lo que te sucede para que no haya que mendigar historias a los demás.
Sal del agua como si nunca hubieras pisado el mundo.
Cubre el mar con una ligera sábana de viento antes de irte para que la lluvia no perfore la superficie, pues es delicada la película de vida que hay en suspensión y esa película es el halo que puede regenerar el mundo.
No tienes todo lo que necesitas pero la satisfacción constante es un sentimiento fósil y es preferible respirar con anhelos.
No estés en todo y en todas partes pues hay lugares en el universo que no es preciso llenar de nada.
En la séptima estrella detrás de otro Sol en manos de otro Dios diferente también hay playas.
El olvido sólo funciona con lo definitivo y si algo no es definitivo es que va a transformarse en actualidad.
Lo que de verdad te conmueva tirará de tu corazón hacia arriba y dibujará la expresión de devoción en tu rostro.
No sustituyas las verdades pulsantes del corazón por ironías sobre la imperfección de todo. Hay exactitudes muy puras.
En el principio y en el fin del mundo hay lo mismo que lo que hay a la vez.
Una porción de existencia es suficiente.
Es delicado suspenderse de conciencia.
Si hubiera querido que fueras un pez te habría hecho pez.
Si hubiera querido que fueras un ave te habría hecho ave.
No creas que no eres la favorita del Sol.

Susana Barragués Sainz, de Surfing Ecstasy (Ediciones Leteo, 2016).


(El libro)

Surfing ecstasy es la visión poética de la práctica del surf desde la estética de la mística religiosa renacentista. Largas horas de espera y práctica sobre una tabla hasta que llega la ola deseada sobre la que realizar la acrobacia perfecta, permiten seguir los pasos hacia una unión con la divinidad reencontrada en las fuerzas de la naturaleza, tras el cual se alcanza un estado de satisfacción continua –stoke vs éxtasis-. Con un esquema propio de la poesía religiosa: salmos, peticiones, ofrendas y agradecimientos y poemas en prosa mínimamente narrativos, la autora diluye su yo lírico en una voz colectiva de jóvenes surfistas, que renuevan los símbolos místicos con un lenguaje basado en elementos mínimos: sol, olas y espuma. “En verdad estamos dispuestas a padecer frío para que esta fascinación de sal y espuma no tenga fin”, en palabras de la voz poética presente en este libro. “Porque no vamos a volar, no vamos a nadar, vamos a surfear.”