jueves, 3 de diciembre de 2015

SELECCIÓN PARA SOBREVIVIR por SARA ZAPATA




Quisiera traer a la memoria
a aquel niño de ojos saltones
que me tiraba del pelo
cuando la maestra se daba la vuelta,
pero no sé por qué
termino acordándome de aquel día,
quizá el único,
en el que me dio la mitad de su desayuno.

Quisiera acordarme de aquella mirada tan fría y lejana
que me plantó en la entrada de un cine,
pero inexplicablemente,
sólo recuerdo su risa.

Quisiera recordar al perro de aquel vecino
que ladraba sin cesar,
noche tras noche, martilleando mis sueños,
pero tan sólo aparece
meneando el rabo al entrar y encontrarme en la escalera.

Definitivamente mi memoria selectiva
termina siempre
apostando por un pasado mejor,
y yo, termino siempre,
por dejarla hacer,
no siendo que se enfade
y llene de escombros este lugar
llamado presente.