sábado, 12 de julio de 2008

RESACA en El Laberinto de Noé.


Bueno, bueno, qué gustazo, qué diversión, qué variedad de propuestas. Este homenaje a Charles Bukowski realizado por unos cuantos hijos de Satanás es altamente recomendable. Para empezar la antología la realizan a pachas dos figuras: Patxi Irurzum, con el que inauguré mi espacio El cuentista del mes en este mismo blog (esa Polla), buen narrador y cachondo a más no poder; y Vicente Muñoz Álvarez, editor de Vinalia Trippers, militante en la poesía de la conciencia, y antólogo, junto a David González, de Tripulantes. En todo caso, dos tíos bastante comprometidos y que no tienen pelos en la lengua: saben lo que quieren.
Siendo así papá y mamá, qué se puede esperar de las criaturas. A algunos como David González, Ana Pérez Cañamares, Safrika, José Ángel Barrueco, Kutxi Romero, Raúl Nuñez, Vicente Luis Mora, Lluis Pons, Ángel Petisme... ya los conocía y no me podían sorprender. Pero otros, joder, ¡qué gozada!Y eso es lo que tienen las antologías, que llegas a gente que no sabías que existía. Y lo digo con toda humildad y desde el más profundo agujero intelectual: me queda mucho por leer, lo reconozco.
De Eva Vaz ya escribí en Bacovicious, y pronto lo haré de Karmelo Iribarren. Pero éste es sitio de narradores, de cuentistas, y tengo que destacar dos cuentos (me jode, pero es de justicia) de gente que no había leído nunca (o, por lo menos, así lo creía, que lo mismo sí, pero no estaba yo para nombres...).

El primero por cachondo, porque cada vez que lo leo me parto de risa, porque me pasé todo el trayecto de Villaverde - Fuenlabrada dando carcajadas en el tren, los de al lado hasta se reían conmigo (o de mí, vete tú a saber), la abuelita me ofreció un pañuelo para secarme las lágrimas y, cuando me bajaba del tren, estaban todos mirándome, con ojos rojos (¿el tripi? Jajaja) y una mueca de sonrisa pintada en la boca (como la del teletubi) y, joder, qué risa (ni que me hubiese metido yo la pantera rosa o la seta sonriente o lo que fuese). Además, está bien escrito, maneja los tiempos de la narración con maestría, tiene en cuenta el tono y la intensidad narrativa, apoda a los personajes con acierto (me recuerda a Monzó) y la trama por sí sola mantiene el interés del relato. El final, espectacular. Luego me entero de que Sergi Puertas, el autor de “Señor carne es un teletubi”, el cuento al que me refiero, fue redactor jefe de la revista El Víbora hasta su desaparición en enero de 2005, y no te extraña nada de dónde ha salido la mordiente del relato.
Pedido y obtenido permiso del propio autor (salud), aquí os dejo con una muestra de su arte narrativo...


Esteban Gutiérrez Gómez, del blog El laberinto de Noé.


2 comentarios:

  1. gracias por la reseña, Esteban... y sí, Señor Carne es un Teletubi es una de las perlas más negras y alucinadas de nuestra cripta/bodega... un relato que nunca se olvida... sobre todo si sabes de qué va la fiesta, claro, y has volado alguna vez por el cielo con Lucy... salud & revolution.v.

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  2. De nada, créeme si te digo que fue un placer, jaja.
    Gracias por repescar el post.
    Salud y cultura.

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