martes, 31 de mayo de 2016

COSAS DE LA VIDA por ANA VEGA



Nunca imaginé que celebraría mi cumpleaños con un notario. Cosas de la vida. Encaja el asunto en un año marcado por los tanatorios, funerales, muertes, enfermedades e injusticia cercana en pieles que amas. También en pieles que no conoces pero también duelen. Y luego vendrán a decirme esto de que la vida es un milagro, algo maravilloso.. y la amistad, la familia, el amor... Que me guste escribir relatos no indica en modo alguno que me guste cierto tipo de cuentos.... Existe la vida y la muerte, el dolor y el sufrimiento y la pelea que implica la gestión de un trámite hacia el otro, donde no hay notario alguno, al menos, que cobre precio de aduana y tramitación. El resto, libertad absoluta para imaginar cualquier existencia de ser o cosa, también concepto, que salta o desaparece a mínimo golpe de realidad.

Ana Vega


lunes, 30 de mayo de 2016

LA VERDADERA HISTORIA DE MONTSERRAT C: Luis Miguel Rabanal.



ANÉMICA Y AGRESTE

Digas la palabra que digas -
das gracias
a la perdición.
PAUL CELAN

En el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo, amén Jesús. Con palabras tan pintorescas arrancaba y concluía su trabajo la muchacha aprendiz recién llegada, con urgencia bastante especial, de Navahermosa, provincia de Toledo. En desahogos posteriores reveló que le daban igual festivos que laborables, pascuas que noches bárbaras y buenas, para ella cualquier día era el día señalado para que un ser divino y netamente superior le conminara desde el fondo de los auriculares Samsung hasta algún lugar remoto de su cerebro oscuro: María Hermita, atienda, póngase allí o póngase aquí, ahora de espaldas, más deprisa, haga como que ríe, muévase un poquito a la derecha, no se agache, atienda, atienda, abra la ventana, no conteste a sus preguntas, no, así no, déjese de tonterías y salga ya pitando. Su sumisión, su prontitud, su buen hacer en suma, no parecían tener límites abarcables, o es lo que imaginábamos nosotros, los multiplicadores irreflexivos de su esfuerzo cuando nos acercábamos de puntillas a los grandes ventanales del local para espiar su honradez y las cláusulas de su contrato menos convenientes, claro, después de ciertas horas. Aquel rostro enrojecido, aquellas manos enguantadas haciéndose cruces también detrás de cada apuro, aquel cuerpo estragado por jabonaduras y salmos inequívocos que tanto nos gustaba, aquel corazón tan conmovible y todo lo demás, sobremanera todo lo demás, nos iba descubriendo noche a noche bajo su bata azul incómodos pecados adorables. Hemos de reconocer desde un principio que no olvidábamos que quien con su trajín nos hacía soñar despiertos estaba allí no solo para nosotros sino para comparecer a la mañana siguiente bien temprano a limpiar las mesas con gamuzas y dejar relucientes los suelos de madera de roble natural que habían ensuciado la tarde anterior los niños ruidosos de Montessori. Después de comer, cuando ella regresaba a su pensión de la calle Amor de Dios mirando con parsimonia los escaparates de las tiendas de deportes, acechábamos su andar cansino y su cara preciosa, qué digo preciosa, su cara muy preciosa. Sabíamos con total seguridad que a las veinte y cuarenta y cinco bajaría de nuevo para acudir, esta vez ya sin detenerse, a lo de Juan Arturo a cumplir una noche más su rara penitencia. Seamos sinceros, atender medio a escondidas las usanzas de María Hermita entrañaba un ejercicio cotidiano de revelación y un entretenimiento de razonable poderío capaz de asistirnos con un placer elemental consistente en contemplar su vida de muchacha que sufre su vocación de mártir y a la par mostrarnos el camino de vuelta a la rutina de una juventud, si no descalabrada, sí echada a perder, o casi, por el humo de las pipas.

(…)


Es un fragmento de

“La verdadera historia de Montserrat C. y otros relatos no menos imposibles”, de Luis Miguel Rabanal (Eolas Ediciones, Col. Caldera del Dagda, León 2016).


sábado, 28 de mayo de 2016

HÍBRIDOS: Tercera Jornada: Musicoplastidrama.



MUSICOPLASTIDRAMA

Sábado, 28 de mayo

Concierto y recital de Velpister.
No recomendado a menores de 13 años.
Lugar: Belmondo bar.
Hora: 21 p.m.
Entrada libre hasta llenar el aforo.

Velpister (Jens Peter Jensen Silva, gallego de ascendencia danesa nacido en la ciudad de Barcelona en 1970). Pintor, pianista, compositor/improvisador, escritor, cuentacuentos, escenógrafo…. Recorre los escenarios del mundo tocando, contando, cantando y gritando. Se preparó para pianista clásico, pero le resultaba tan enfermizamente aburrido que un día cualquiera decidió que lo suyo era juntar todas esas disciplinas que se empeñaba en practicar para crear el Musicoplastidrama. Desde entonces ha estrenado tres en diferentes teatros y salas del país: “As cores do son” (como co-director y organizador) y (en solitario) “Cola para genocidio”, del que editó un Cuadro/Dvd y un libro, y “cuentos para no volverme cuerdo”, con el que actualmente está en gira. Realiza exposiciones de cuadros al uso a los que les añade piano en directo. Además de participar en numerosas antologías de poesía y relato o en revistas como escritor o ilustrador, ha publicado los poemarios “transeúntes del olvido” ed. Groenlandia y “Estado del bienestar/Naturaleza muerta”, ed. Lupercalia. De próxima publicación en la ed. Baile del Sol su tercer libro de poemas “mis poemas de amor apestan”.


MUSICOPLASTIDRAMA LEÓN

Según apunta el propio autor:

Interpretaré íntegramente la suite para piano en do menor “cola para genocidio”. Se trata de una colección de seis piezas para piano solo que se acompañan de un texto que se puede leer en la pantalla o que es declamado a lo largo de la pieza. Las imágenes, la música y el texto están perfectamente ensambladas para hacer un todo, al igual que la suite en su conjunto. La duración aproximada es de media hora. Después interpretaré una serie de piezas musicoplastidramáticas para completar el espectáculo.



viernes, 27 de mayo de 2016

HÍBRIDOS: Segunda Jornada: Las formas del fuego.



Viernes, 27 de mayo

Recital poético de Roxana Popelka, Toño Benavides, Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez.

Lugar: Gran Café (planta primera).
Hora: 20 p.m.
Entrada libre hasta llenar el aforo.


Roxana Popelka (Gijón, 1966)

Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. Doctora en Filosofía.

www.roxanapopelka.blogspot.com

Ha publicado los libros de poesía Ciudad del Norte (1989), Simplemente nada común (1991), y la antología de poesía Cumpleaños feliz, que reúne poemas desde 1989 a 2009 (2010) así como la novela Todo es mentira en la películas (2009), y libros de relatos.

Co-dirigió la revista literaria Lunula del Ateneo Obrero de Gijón. 
Actualmente colabora en las revista Diagonal de Madrid.

Es codirectora y guionista de varios cortometrajes: La vida en un corto (2003), El aparcamiento (2005), ganador en la edición 2005 del Festival de Cine de Gijón (día de Asturias). 
38 Toneladas: documental artístico sobre la desaparición de la escultura de Richard Serra, fue premiado por la Comunidad de Madrid, edición 2008.

Ha realizado numerosas performances en festivales de arte nacionales e internacionales.


Toño Benavides (León, 1961)

Ha recibido diversos premios por su larga trayectoria profesional como ilustrador desde comienzos de los años ochenta, entre los que se encuentran veinticuatro Awards of Excelence, seis medallas de plata y una de oro, incluido el Special Jury Recognition de la Society of Newspaper Design (SND) por trabajos aparecidos en el diario El Mundo. Como escritor ha publicado El sótano en llamas (2011), una aproximación al surrealismo narrativo en diez relatos y una abundante obra poética que empieza a dar a conocer en 2009 con la aparición de Paraíso, proyecto estético que aúna la recreación literaria de imágenes y la prosa poética de contenido filosófico. Con Los chicos del vertedero (2012) su obra poética se afianza en la misma línea de verso libre, largo y desgarrado que busca la belleza expresiva en los contextos más hostiles. Con Gran Sur, un poemario donde cabe destacar la gran fuerza de sus imágenes y la atractiva experimentación que hace del lenguaje, obtiene en 2014 el XVII premio Eladio Cabañero de poesía. Actualmente, compagina la creación poética con la ilustración para publicidad y, principalmente, prensa y editoriales.


Silvia D Chica (León 1968)

Ha hecho incursiones en la poesía, ilustración, fotografía y música. Ha publicado el poemario La Tierra Pura (Zoográfico Editorial, 2015), realizado una exposición de fotos con el mismo título en Curitiba (Brasil) con el Instituto Cervantes (2010), y muestras individuales y colectivas en salas locales, así como colaboraciones literarias en diversas revistas culturales y antologías poéticas.

Se dedica a la enseñanza de yoga, pasión y profesión.


Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966)

Ha publicado poemarios: Buscando la luz, Canciones de la gran deriva, 38 Poemash, Privado, Estación del frío, Parnaso en llamas, Animales perdidos, Días de ruta. Relatos y novela: Monstruos y Prodigios (Premio Letras Jóvenes Castilla- León, 1995), El pueblo oscuro, Perro de la lluvia, Los que vienen detrás, El merodeador, Marginales (traducido al italiano), Mi vida en la penumbra, Regresiones. Y ensayo: El tiempo de los asesinos, Cult Movies: Películas para llevarse al Infierno, Cult Movies: Películas para la penumbra.

Ha coordinado las antologías: Golpes, con Eloy Fernández Porta, Tripulantes, con David González, Resaca/Hankover, con Patxi Irurzun, Beatitud, con Ignacio Escuín, El descrédito, con Julio César Álvarez y 23 Pandoras.

Ha sido incluido en numerosas antologías de poesía y prosa contemporánea y organizado diversos festivales y eventos literarios.




jueves, 26 de mayo de 2016

HÍBRIDOS: Primera Jornada: Gritos en el pasillo.



Jueves, 26 de mayo

Proyección de la película Gritos en el pasillo
y charla-coloquio con el director, Juanjo Ramírez Mascaró.

Lugar: Teatro San Francisco, León.
Hora: 20: 30
Entrada libre hasta llenar el aforo.
No recomendada a menores de 13 años.

Juanjo Ramírez Mascaró nació en Sevilla el 4 de Marzo de 1979, se crió en Fuerteventura y estudió Comunicación Audiovisual en Madrid. Ha trabajado como guionista en programas de televisión como José Mota Presenta (TVE), Vaya Semanita (ETB2) o Corto y Cambio (Comedy Central).

En cine ha escrito y dirigido el largometraje Gritos en el Pasillo y ha coescrito y codirigido el largometraje de ciencia ficción Pixel Theory.

Es también autor de las novelas Los Vientos que te Nombran, La Mierda y La Emperatriz de los Insectos y ha colaborado en antologías y fanzines como Vinalia Trippers, Black Pulp Box, Una navidad de muerte, El Descrédito: Viajes Narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline, Luces y Sombras o Historias de Clase.


GRITOS EN EL PASILLO

En esta película realizada con cacahuetes como personajes, un prestigioso ilustrador de cuentos infantiles es contratado por el director de un manicomio. Su misión allí será decorar las paredes con sus dibujos, para mejorar el ambiente del lugar. Parece un trabajo fácil, pero las cosas se complican cuando el dibujante descubre un oscuro pasillo tras el que se escuchan unos gritos escalofriantes...

Duración:77 minutos
Año:2007
Director: Juanjo Ramírez
Reparto: Animation
Género: Animación
Guión: Juanjo Ramírez
Música: Andrés de la Torre, Javier López Vila
Fotografía: Alby Ojeda
Productora: Producciones bajo la lluvia / Perro Verde Films

Trailer en You Tube:



miércoles, 25 de mayo de 2016

LA VERDADERA HISTORIA DE MONTSERRAT C. y otros relatos no menos imposibles.



Reunida su amplia obra poética, Luis Miguel Rabanal regresa a la narrativa con la presente colección de relatos en los que lo erótico se erige como hilo conductor de once historias de sexo desmedido, con perdón, pero acaso no tan inverosímiles como podría parecer.

Autor de estilo a la vez pulcro y boscoso, en la cumbre de su capacidad fabuladora y dueño de una libertad expresiva propia de maestros, Rabanal da en La verdadera historia… otra vuelta de tuerca a su trayectoria como virtuoso del lenguaje, esta vez de la mano de un erotismo aquí glosado con todo lujo de pormenores, numeroso y esperpéntico, desatado y carpetovetónico… Un compendio de variaciones sobre el mismo viejo tema, en el que no falta ningún doloroso gozo, ninguna tampoco de las hirientes y deliciosas ternuras que siempre se han procurado los amantes más intensos, que son también los más espléndidos

En los relatos aquí reunidos, el lector hallará ecos de la verbosidad y el atrevimiento joyceano, pero también resabios de nuestra mejor tradición erótica-literaria, de La Celestina de Rojas, a los «cachondeos» de Cela, una tradición a la que Luis Miguel Rabanal ya se suma en calidad de grande de nuestras letras.

*

Luis Miguel Rabanal nació en Riello, León, en 1957. Es autor de la novela Elogio del proxeneta (2009) y del libro de relatos Casicuentos para acariciar a un niño que bosteza (2010), así como de una amplia obra poética que incluye, entre otros, los títulos Obdulia azul (1980), O podríamos amarnos sin que nadie se entere (Premio Leonor, 1989), Cáncer de invierno (Premio Provincia, 1998), Fantasía del cuerpo postrado (2010) o Mortajas, editado por EOLAS en 2009. El conjunto de su poesía publicada ha sido recogido en el volumen Este cuento se ha acabado. Poesía reunida (2014-1977), aparecido en 2015.

Desde 1989 reside en Avilés, Asturias.

martes, 24 de mayo de 2016

MÚSICA DE VENTANAS ROTAS: Prólogos.




Francesco Spinoglio

una pequeña música de ventanas rotas…

Charles Bukowski

Hace unos meses se me ocurrió la idea de reunir a unos cuantos escritores para homenajear con una antología al maestro John Fante, para mí el mejor narrador de, al menos, los últimos dos mil años. Estaréis pensando: Estamos hasta el coño de antologías, ¿por qué otra? Ya lo sé, por eso voy a hacer un pequeño matiz. Bueno, dos pequeños matices. Primero: hay un montón de escritores cojonudos que escriben en lengua castellana y que nadie conoce porque la casta literaria lo ha copado todo con sus vertidos tóxicos. Segundo: he seleccionado cuidadosamente a los pocos autores que participan dejando a un lado las amistades, el colegueo y todos esos estúpidos compromisos que se supone que uno va cosechando en el mundillo literario y que siempre te acabas encontrando en las antologías (Ejemplo: Fulanito tiene que participar porque en su momento me reseñó un libro. Fuera esa mierda). He separado a la persona del escritor, pasándome por el forro de los cojones el caché, los premios literarios que uno haya podido recibir y el trabajo que desempeña en su vida diaria. He recibido casi doscientos relatos en poco más de tres meses, y considero que si un chaval de veintipocos años que no ha publicado un libro en su puta vida y a quien nadie conoce escribe mejor que un profesor de escritura creativa o que un director de alguna revista, merece estar en la antología con toda legitimidad. Ya sé que el orgullo del sabelotodo se resiente, pero es lo que hay. Conmigo no se amaña nada, así de claro, ya que para eso están los premios. He utilizado mi humilde criterio, cuestionable o no, pero os aseguro que hay más rabia y calidad literaria en muchos escritores anónimos que en los paquetes que nos venden en los medios y que encima van de intelectuales. No quiero divagar demasiado y creo que lo mejor es dejaros en compañía de estos dieciocho guerreros de las palabras, quienes harán todo lo posible para llegar hasta lo más hondo de vuestro corazón. Un agradecimiento especial a mi amigo Dan Fante, fallecido hace unos meses, por todo su apoyo y por habernos cedido uno de sus maravillosos poemas. Como me repetía a menudo, lo único que importa en la escritura es seguir escribiendo día tras día; todo lo demás son gilipolleces. Te quiero, Dan, estés donde estés.

Me despido con esta carta que me escribió mi padre cuando, al cumplir veinte años, abandoné mi hogar familiar y me lancé a la aventura por tierras de España. Gracias a mi viejo descubrí a Arturo Bandini, famoso alter ego de John Fante, y traté de seguir sus pasos con menor o mayor fortuna. 

¡Buena suerte, Arturo Bandini!

Buena suerte, ya que es lo mínimo que te mereces como premio por el coraje que has demostrado y que sólo pertenece a los que son “diferentes”; un coraje que te permite por fin vencer al destino rufián y mezquino que siempre ha intentado pararte los pies con una maldad casi diabólica. Un destino que te ha proporcionado un gran talento, hasta abrirte las puertas para alcanzar cualquier sueño en el que ninguna meta te pareciera imposible, para luego desilusionarte diseminando por tu camino de gloria trampas insignificantes que conseguían frustrar todos tus esfuerzos y todas tus tentativas de éxito.

Leí en una novela que no hay nada más triste que un genio que tropieza con la banalidad del destino. Es una verdad suprema, pero ahora suena otra música. ¡Échate para atrás toda la mierda que tienes acumulada y empieza de nuevo! ¡Entra en tu nueva vida con la seguridad del héroe rebelde que alcanzará el éxito! 

Desde hace tiempo supe que un día de estos te irías. Tuve la confirmación de eso en Verona, cuando te llevé a la plaza a jugar y tú te pusiste a perseguir a las palomas. De repente, cansado del juego, te fuiste solo hacia una calle secundaria con el paso firme y seguro del hombre maduro que ha tomado una decisión y que ya no quiere volver atrás. Entonces sólo tenías tres años, pero ya se había encendido una chispa en tu mente que con el tiempo se convertiría en un fuego indomable: el fuego del genio. En aquella ocasión supe que nos dejarías pronto.

Recuerdo también una frase que leí en el Hospital Infantil de Trieste, enmarcada y colgada en la sala de espera. Decía: Vuestros hijos no os pertenecen, aunque viváis juntos. Podéis amarlos, pero no obligarlos a vuestros pensamientos, porque ellos tendrán su propia forma de pensar. Podéis cuidar de sus cuerpos, pero no de sus almas. No queráis que se parezcan a vosotros, sino intentad imitarlos. Vosotros sois los arcos y vuestros hijos las flechas que se dispararán lejos.

Pues así es. La flecha ha sido lanzada muy lejos, y a este pobre arco sólo le queda consolarse con su dolor, un dolor que es bueno vivir, como si fuera un sacrificio en aras de tu felicidad.

Estoy orgulloso de tu decisión y te admiro por algo que yo jamás haría.

Seguramente añoraré las cenas y las conversaciones que mantuve contigo, pero sobre todo añoraré a un amigo, quizá el único verdadero amigo que he tenido en mi vida. Espero que des señales de vida y te mantengas en contacto con tu familia.

¡Buena suerte! En tu porvenir hay sitio para todo, desde ser limpiabotas hasta aspirar al premio Nobel; de todos modos, intenta saborear la felicidad y pasa de lo que digan los demás. Cultiva tu diversidad como un bien preciado, pero acuérdate de que no hay que despreciar la normalidad. En toda película es menester la aparición de actores secundarios.
¡Buena suerte, Arturo Bandini!

Tu Padre

Buena lectura.

José Angel Barrueco

Mapas, círculos, huellas

Tengo miedo, no soporto
que mi propia obra me desnude
John Fante


Algunos círculos literarios se cierran cuando uno menos lo espera. No puedo precisar la fecha exacta en que empecé a leer a John Fante (1909 – 1983). Calculo que sería a mediados de los 90, quizá un poco antes. Recuerdo que supe de su obra gracias a Charles Bukowski, que lo cita en varios de sus libros, y a Ray Loriga, que lo mencionó en algunas entrevistas de la época.

No pude conseguir sus novelas Espera a la primavera, Bandini y Pregúntale al polvo (publicadas, entonces, por Paidós Ibérica) en ninguna de las librerías de mi ciudad. Las encargué en un par de establecimientos y nunca me las consiguieron. Pero en la Biblioteca Pública constaban en la sección de préstamo. Yo poseía carnet de usuario y era un lector de raza. Cuando uno no tiene dinero encima y ni siquiera trabaja aún, la biblioteca de su barrio, cualquier biblioteca, se convierte en un venerable templo que necesita visitar a diario.

Me llevé a casa ambas novelas. Hay unos cuantos escritores que te sacuden la cabeza, que te trastornan, que logran cambiar tu percepción del mundo y de la literatura. Escritores como Louis-Ferdinand Céline, Thomas Bernhard, J. G. Ballard, Samuel Beckett, W. G. Sebald o William Burroughs. Escritores como John Fante. Porque John Fante era la hostia, ya sólo en los comienzos de sus libros: Avanzaba dando puntapiés a la espesa capa de nieve. Hombre asqueado a la vista. Se llamaba Svevo Bandini y vivía en aquella misma calle, tres manzanas más abajo. Tenía frío y agujeros en los zapatos. Estas cuatro frases encierran una novela entera. Ya lo son todo.

O en Pregúntale al polvo, que arranca con Arturo Bandini en la cama de una pensión de Bunker Hill, tratando de afrontar su deuda con el dueño. Y resuelve el dilema apagando la luz y echándose a dormir.

Arturo Bandini. En las diatribas cómicas y furiosas que poblaban sus páginas hallé la rabia y el entusiasmo, el llanto y la risa, la piedad y la culpa, la búsqueda de la fe y el tormento del pecado. La prosa de John Fante es como subirse a un tren que no se detiene, y que te muestra tanto los paisajes áridos como los parajes líricos. No conseguí aquellas ediciones e intenté robar los libros de la Biblioteca Pública. Durante días planeé cómo hacerlo. Una de las estrategias incluía sacarlos por una de las ventanas, que daban justo al empedrado de la plaza exterior. Los dejaría al pie de las rejas y saldría corriendo a buscarlos. Luego me acometió la duda: ¿y si me cazan, qué ocurrirá entonces?

Descarté la idea, pero volví a releer ambas novelas, enamorado de sus frases, de su música, de sus personajes, del carisma de su escritor. Unos años después encontré La hermandad de la uva (publicada por Ultramar, que la tituló La cofradía de la uva), en una feria del libro viejo. También me fascinó y la incorporé a mi biblioteca.

Tuve que esperar al año 2001, cuando Anagrama empezó a reeditar las viejas obras y a traducir las que permanecían inéditas: Espera a la primavera, Bandini, Pregúntale al polvo, Camino de Los Ángeles, Sueños de Bunker Hill, La hermandad de la uva, Un año pésimo, Al Oeste de Roma (que agrupa Mi perro Idiota & La orgía), Llenos de vida y El vino de la juventud. Desde entonces he leído las que no conocía y releído las antiguas, y he tomado frases para algunas de mis historias, y he utilizado a Fante en novelas, en artículos, en reseñas y en relatos.

No puedo precisar la fecha en que empecé a leer a John Fante. Sí puedo precisar la fecha en que el escritor italiano afincado en España, Francesco Spinoglio, se puso en contacto conmigo (porque por entonces ya usaba el correo electrónico y mi cuenta de Hotmail conserva cada una de nuestras conversaciones): el 27 de marzo de 2008. Me escribió, me revela el mail, porque yo había citado en un artículo a Dan Fante (escritor, hijo de John, y del que una editorial anunciaba una traducción que jamás se publicó). Él, añadió, solía contactar a menudo con Dan.

Nuestra admiración por los Fante fue el primer hilo con el que cosimos nuestra amistad. Luego escribí un prólogo para su novela Camino de la gloria. Nos hemos ido viendo desde entonces algunas veces, y nos hemos escrito muchos correos. Entre nosotros habitan el respeto y la fidelidad.

En 2010, Dani Osca y Julio Casanovas, responsables de Sajalín Editores, nos anunciaron que iban a publicar Chump Change, de Dan Fante. Para presentar el libro en España, en concreto en Madrid y en Barcelona, querían traer al autor. Y nos pidieron a Francesco y a mí que oficiáramos de maestros de ceremonias.

La novela se publicó en marzo de 2011, tres años justos desde que Francesco y yo contactáramos. Y la presentación se celebró en Fnac Callao el 9 de marzo de 2011. Conocer a Dan Fante fue un honor. Su prosa conserva la rebeldía de su padre, y también la autenticidad, pero su hijo es más punk, más agresivo, menos tradicional, más postmoderno. Dan apareció con sombrero, anillos, tatuajes y gafas de miope. Admito que su sola presencia era explosiva. Imponía. Al acto acudió poco público.

Y ahora llega el cierre del círculo de este mapa que conecta nuestra amistad con nuestra veneración por los Fante. No sé si fue a propósito o no, y no se lo he preguntado ni se lo preguntaré, pero Francesco me propuso coordinar con él este compendio de textos de homenaje a John Fante un 17 de marzo de 2014. Marzo, otra vez. Parecen huellas de una película fantástica. Pero creo que sólo son rastros del azar, cuando éste se las arregla para que cada pieza de nuestra vida acabe encajando donde corresponda.

De la lectura y selección previa de textos se encargó él. Le estoy muy agradecido por contar conmigo para esta nueva aventura y por liberarme de la responsabilidad de elegir los relatos finalistas. El lector comprobará, como suele suceder en esta clase de ofrendas literarias, que cada cual lo ha hecho a su manera. Algunos citan al escritor. La mayoría no lo hace. Algunos escriben sobre temas similares. Otros casi esconden su influencia entre líneas. Pero todos, es evidente, adoraron a John Fante en algún momento. John Fante, cuyas páginas suelen ser como una explosión de flores amargas.

GERI Y FREKI por PABLO MALMIERCA




Falla la memoria
cuando buscas el origen del sentimiento.
Fracturan la mente
tus recuerdos insomnes.
Incrustada en un paisaje lactante
la noche se derrama,
atrapada,
en el borde de tu abismo.

En el frenesí de la huida
quedas preso
del ritmo de tus versos,
de la sombra de sus pasos,
de la crisis de su fuego.

Buscas ansionso la carne
que te proporcione el alimento
necesario
para superar la soledad de tus noches,
la ausencia de tus días.

Sentado en tu trono,
tus cuatro avatares
acompañan
el dolor de una ausencia
dolorosa y seca.

Las higueras
darán tarántulas por frutos.


Pablo Malmierca

lunes, 23 de mayo de 2016

HÍBRIDOS: Las formas del fuego.



Llegan a León las jornadas culturales 'Híbridos: Las formas del fuego'

Híbridos, el lema del programa, hace alusión al carácter mestizo y versátil de todos los participantes, que a menudo combinan en sus creaciones varios lenguajes

Leonoticias / 21-5-2016

Los días 26, 27 y 28 de mayo se desarrollará en León, organizado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, el programa Híbridos: Las formas del fuego, coordinado por los escritores Vicente Muñoz Álvarez y Silvia D Chica.

Cada vez son más confusos los límites entre las diversas disciplinas creativas y más frecuentes las interrelaciones entre sus distintos lenguajes, dando lugar a obras a caballo entre unos y otros géneros y nuevos diálogos con el público.

¿Dónde se sitúan hoy en día, en este nuevo milenio, estas fronteras y límites y cómo los interpreta y asimila en su obra el creador?

Sobre tal premisa gira esta muestra multidisciplinar, que reúne en tres jornadas consecutivas a diversos creadores de varios puntos del país.

Híbridos, el lema del programa, hace alusión al carácter mestizo y versátil de todos los participantes, narradores, poetas, directores de cine, músicos, fotógrafos, artistas plásticos, etc, que a menudo combinan en sus creaciones varios lenguajes, y Las formas del fuego, título de un poemario de José Antonio Ramos Sucre, a las diversas expresiones que partiendo del impulso creativo adoptan, como las propias llamas, las obras de todos ellos.

Programa

Así, el jueves 26 de mayo, se proyectará en el Teatro San Francisco, a partir de las 20:30 horas, la película de Juanjo Ramírez Mascaró, 'Gritos en el pasillo', con una posterior charla-coloquio.

El viernes, 27 de mayo, tendrá lugar un recital poético de Roxana Popelka, Toño Benavides, Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez. Será en el Gran Café desde las 20:00 horas.

En la última jornada, el sábado 28 de mayo, se podrá disfrutar del concierto y recital de Velpister, (no recomendado a menores de 13 años), en el Bar Belmondo alas 21:00 horas.



sábado, 21 de mayo de 2016

LAS TINIEBLAS DEL PENSAMIENTO: Maximiliano Benítez.



EGAGRÓPILAS

Los textos que dan forma a estas páginas, así como las ilustraciones y óleos que las componen, son del mismo autor, aunque este se obstine en atribuírselas a un alter ego, y fueron creados de forma simultánea. La historia que encierra este libro, contada en estructura de capítulos fragmentados, dan forma a la primera parte de una novela que comenzó a redactarse hace veinte años. Fue precisamente hace dos lustros cuando, desalentado y extraviado al no hallar el campo de expresión que me permitiera desarrollar las ideas que nunca cruzaban el umbral del boceto o el borrador; a medio camino entre el cómic, la ilustración y la pintura, en la disyuntiva de hacer historietas cortas o escribir ficciones más amplias que me ayudaran a emprender la marcha sobre el terreno de la ficción, se gestó esta historia de cuatro desventurados en busca del absoluto; hechos derivados de las propias vivencias y búsquedas del autor. Nació, pues, sobre la mesa de un viejo bodegón de Buenos Aires, dio sus primeros pasos entre las desconchadas paredes de un hostal en Madrid y llegó al crepúsculo en el vínculo que transita ambas ciudades. Pero, mal me pese, todos los personajes vienen de la misma gruta, de la misma calle, de las mismas paredes.

Elegí el uso arbitrario de los signos de puntuación, suprimiendo el inicial, pero no para poner a prueba la capacidad del lector en saber reconocer el tránsito que transforma una locución en pregunta o exclamación, ni para dármelas de novedoso; simplemente es la forma que escogí para narrar. Así estaba escrito en las servilletas de papel de aquel bar donde empezó todo y así decidí dejarlo. No pasaré a la Historia de las Letras por hacerlo; ejemplos ilustres lo han hecho antes con mejor suerte y sin que la RAE les pidiera explicaciones: también ellos están muy ocupados en sus propias arbitrariedades que buenamente aceptamos sin rebullir.

*

Encerrado en la habitación de un viejo hostal de Madrid, un muchacho de veintitrés años deja silenciosamente de existir. Cuatro años atrás, comienza el penoso periplo que llevará a nuestro protagonista desde los tugurios de Buenos Aires, a las calles de Madrid, en sempiterno viaje anímico en búsqueda de respuestas a las preguntas que viene haciéndose la humanidad desde el principio de los tiempos. La búsqueda de la identidad, el sentido del arte, la idea de la libertad, el amor como defensa de la vida son las cuestiones que marcarán sus pasos.




UN POEMA de CONCHA GONZÁLEZ




¿Acaso has comprendido algo?

Sería como si se tratase
de disculpar al mundo
de ser mundo

redundancia que exhala traición
un toque de cinismo
y algo de olvido melancólico

como si se tratase de juzgar al silencio
por carecer de miedo
mientras recorre algún cuerpo desarmado.

Sería una historia como cualquier otra
si no fuera porque ha sido la mía
la que se trabó entre tus dientes de leopardo

sería
una historia como cualquier otra
si hubiera sido
otra historia cualquiera.

¿Acaso has comprendido algo
o aún continua aterrándote la razón?


Concha González, del blog Mar de espigas.


miércoles, 18 de mayo de 2016

PARIS ERA SU COÑO por MANUEL MOLINA




París era su coño,
mi lengua como una guadaña
que segaba la luna del Sena.
Mi lengua dándote los cuartos menguantes,
cuando en las bajas mareas menguabas con mi lengua,
y mi lengua era un corazón salivado con boina y anteojos.

Mi lengua en París.
Mi lengua afrancesada,
lamiendo champaña en el museo,
restaurando la vagina de la ‘Venus sin manos`.

Mi lengua maldiciendo el Motín de Aranjuez,
y todo lo que significa,
lamiendo las heridas de Pepe Botella,
el día que volvió con la bandera entre las piernas.

Mi lengua lamiendo la guillotina,
mi lengua afilada lanzando gargajos
como proclamas en la torre de la bastilla
por una Francia libre de babosos.

¡_________,________,________ !
(rellene estos tres espacios como considere),

Mi lengua lubricando a las masas,
que lamían las escaleras de Montmartre,
tras una noche paladeando botellas de Ricard.

Mi lengua bohemia recitando a Rimbaud,
después de lamer el opio de Verlaine,
mezclado con helado de grosellas,
como en un musical de franceses serios.

París era su coño.
Mi lengua como una góndola,
bajando el flujo del Sena
hasta llegar al reposo: la orilla,
los jardines del palacio de Versalles.

Mi lengua fuera,
entrando victoriosa por los arcos del Triunfo,
como los republicanos de la Novena,
al liberar París de los bocas secas nazis,
toda la resistencia con la lengua fuera,
haciéndole burla al fascismo.

Saludo a las vírgenes de Orleans.
Lamo los croissants de las panaderas,
recién horneaditos para el pequeño desayuno.

Los hijos de la campiña
lamen las cerraduras de Palacio,
para que entren sus sueños y sus inviernos.

El hombre blanco aristócrata lame la declaración
de sus nuevos derechos universales, mientras una mujer negra,
escupe mantequilla en sus leotardos normandos de franela.

La lengua de un argelino
golpea los labios de una pequeño- burguesa,
y le roba un tequiero y la plusvalía
y los periódicos de los salones y el olor de la colonia.

Las musas deberán estar deshidratadas.

Los feriantes de ganado,
llegando a París cada 5 años,
sacan sus lenguas a las jóvenes de la Sorbona,
pero acaban lamiendo el sexo de sus reses,
hasta llegar al orgasmo de la vaca:
el rostro de una conocida firma de quesos.

Las lenguas en Moulin Rouge alborotadas,
todo el mundo sabe lo que pasa
cuando hay una cámara grabando.

La lengua del poeta hispanoamericano,
lame las tiza en el suelo que dejó la 'Rayuela'
para poder escribir otra nueva novela definitiva.

Saludo a las gárgolas con sus clítoris de piedra
y su orgasmo decadente de media luna.
Las gárgolas lamiendo las heridas de Dios
como mi lengua lame esta ciudad.
Mi lengua anunciando que Dios ha muerto
cuando los poetas hacen chin-chin en las buhardillas

y lamen los últimos sorbos de Moët & Chandon.

La ciudad está lúbrica de versos,
algunos hombres y mujeres libres
lamemos los días de gloria que al fin llegaron.

Las campanas de Notre Dame lamen el nuevo día.

París abre las piernas,
mi lengua resucita,
mi lengua hecha hombre,
emerge desde el sepulcro,
de mi boca de piedra
y dientes de marfil,
-traídos desde las colonias-.

Me relamo.
Al fin en París, al fin en su coño,
lamiendo esta ciudad.

Coño,
Soy Dios, soy poeta.
Soy la lengua de dios.


Manuel Molina, del blog Marqués de la ciénaga.

martes, 17 de mayo de 2016

HELTER SKELTER en LEÓN


PRODUCCIONES VINALIA TRIPPERS PRESENTA

HELTER SKELTER

Viernes 20 de mayo, a las 21 horas en el Gran Café (C/ Cervantes, 9, León)

Con la actuación de Delta Galgos

Entrada 3 euros

El veterano fanzine leonés VINALIA TRIPPERS celebra su vigésimo aniversario con la presentación del número 14, HELTER SKELTER, dedicado en esta ocasión a los asesinos en serie y psychokillers, y a los dos subgéneros cinematográficos de terror que mejor los han caracterizado en pantalla: los slashers y los giallos.

Setenta autores, entre narradores, poetas e ilustradores, colaboran en esta nueva entrega de VINALIA TRIPPERS, una de las publicaciones underground con más solera y trayectoria del país.

Este número 14, con portada de Toño Benavides, incluye, como viene siendo habitual en la revista, un suplemento de poesía titulado SANTA SANGRE, con portada de Silvia D Chica.


DELTA GALGOS EN CONCIERTO

DELTA GALGOS es una banda de blues caliente y polvoriento, formada por 6 perros del delta del Torío y el Bernesga, que trafica con el sonido del viejo blues de M.Waters o Fredy King. Baterías y bajos de la Santa Muerte, guitarras Dobro y slides del Diablo, armónica de los pantanos y una sección de viento y metal que arde al rojo del infierno ofrecen a los espíritus de las fronteras un sacrificio musical, una ceremonia negra guiada por los hijos del Voodoo, el Chamán Cachaldora y María la Santera con sus voces del otro mundo.



viernes, 13 de mayo de 2016

UNA NOVELA QUINQUI: Gabriel Oca Fidalgo.



¿El título? UNA NOVELA QUINQUI ¿El argumento? El título lo expresa: quinquis, droga, los ochenta... la heroína, la madera, la violencia, la música y un taco de etcéteras... El tema gira en torno a dos pirris, dos críos, unos chamacos de quince tacos que se ven envueltos en un movidón que representa una época: el desparrame en crudo que algunos vivimos de cerca y que otros han visto, leído o escuchado en esos programas de tortilla y pandereta: del ochenteame otra vez a la bajilla en duralex del corral de la pacheca. Esta en cambio es una historia verdadera, yo solo trazo la leyenda, la que viven los protas y que poco a poco les supera... En sus páginas te esperan, montados en el buga, la puerta abierta, ¿entras?


martes, 10 de mayo de 2016

EL MERODEADOR EN PLAYTIME / EL PLURAL




ACVF Editorial recupera 'El merodeador' de Vicente Muñoz Álvarez en edición ampliada con dos textos nuevos

Por José Ángel Barrueco

Es curioso el caso del poeta y escritor Vicente Muñoz Álvarez (León, 1966): cuenta con una trayectoria literaria que para sí quisieran muchos, que abarca la novela (El merodeador), el relato (Los que vienen detrás, Mi vida en la penumbra…), la poesía (Canciones de la gran deriva, Animales perdidos…), el ensayo (El tiempo de los asesinos, los dos volúmenes de Cult Movies) y la edición y coordinación de antologías (Golpes: Ficciones de la crueldad social, Tripulantes: Nuevas aventuras de Vinalia Trippers, Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski…), sin olvidarnos del fanzine independiente Vinalia Trippers, y sin embargo sigue siendo una figura marginal y marginada de la literatura española. Tal vez porque es reacio a ejercer de trepa, práctica habitual de tantos en el sistema editorial de este país. Es decir: va a lo suyo, escribe lo que quiere y no se casa con nadie. Y esto, aquí, tiene un precio: los márgenes.

La primera versión de este Merodeador fue publicada por Baile del Sol en 2007: un libro obsesivo, casi asfixiante, con una voz narrativa que los lectores tardaban en olvidar. Aunque en la novela se incluyen varias citas de otros autores cuyo espíritu planea por la obra (Louis-Ferdinand Céline, Jack Kerouac, Fernando Pessoa,Cesare Pavese…), era sin embargo la sombra de Thomas Bernhard la que adquiría mayor presencia en sus páginas. En el libro abundan las citas de sus novelas y se le menciona en varias ocasiones. Pero no nos confundamos: aquí no hay copia o intento de parecerse al escritor de Hormigón. Porque Vicente tiene su propia voz, su propio estilo, su ritmo que también se empapa de los beat y del jazz. Los lectores cegatos suelen confundir el plagio con el homenaje. Lo que encontramos de Bernhard en El merodeador es esa especie de divagación sobre los asuntos cotidianos, de darle vueltas a las cosas, de ir y volver en torno a una idea, de tocarla y regresar y seguir pensando y elucubrando sobre ella. E, insisto, con una voz diferente, entre el pesimismo y la inquietud. Porque la inquietud acecha en casi todos los capítulos.

Apuntaba al principio que ésta es una novela repleta de obsesiones. El narrador, un álter ego del propio Vicente, es un hombre que se ha apartado de la sociedad urbana y se traslada a una casa de campo con su mujer, pero de vez en cuando visita el pueblo, con lo que acaba ingresando en una sociedad rural, que viene a ser lo mismo porque también hay ruidos, molestias, gente que va y viene… Dicho narrador colabora en un periódico y pronto volverá a echarse a los caminos para trabajar con su padre en la nueva temporada de venta de calzado (oficio que Vicente desempeña desde hace años y que compagina con la escritura). Padece insomnio y éste, como apunta, es un creador infatigable de monstruos. Los ruidos del caserón (pisadas, crujidos, roces…) le atormentan por las noches. El entorno se le antoja hostil. Las decisiones le perturban el pensamiento. Cualquier incidente (unos cachorros abandonados en un contenedor, un cartero que tarda en aparecer, un artículo que no cuaja, un malentendido…) lo trastorna, y las derivas mentales no cesan de atormentarle. Esté donde esté y haga lo que haga, cree que es el estado erróneo, la actitud equivocada, el rumbo incorrecto… porque así es el ser humano, siempre ávido de lo que no tiene y de la opción que no ha elegido. En esta estructura (capítulos breves, cada uno de ellos centrado en una obsesión) encajan los dos nuevos textos que ha incorporado, y que, contrariamente a lo que podría parecer, funcionan perfectamente porque ayudan a cerrar el cuadro completo. El escritor, años después, ha visto con la perspectiva que da la distancia que podría añadirle un broche, redondear el retrato de su protagonista. Antaño me parecía éste el mejor libro de Vicente Muñoz y, releído hoy y aunque es difícil escoger entre su obra, me sigue pareciendo el mejor, el más personal.



A la venta en ACVF Editorial



lunes, 9 de mayo de 2016

POLVO EN LA FRONTERA: Elías Gorostiaga.



La destrucción de la comunidad, la búsqueda en el interior del desorden, el regreso del huido al que todos han olvidado hasta convertirse en un ser invisible, el yonqui padre de familia, las peleas de boxeo callejeras, los asesinos que se cobijan dentro de nuestras sociedades, leyendas de motoristas que sobreviven a sus propios sueños. Catorce relatos escritos con el más genuino estilo de la literatura negra y protagonizados por personajes fuera de las leyes, en estructuras sociales que pensaban que habían dejado atrás la geografía de las fronteras y sus miedos, donde todas las mujeres se llaman María.


sábado, 7 de mayo de 2016

EL CRETINO QUE QUERÍA SER POETA por IÑAKI HERNÁN




He nacido entre el barro.
A mí, se me han escurrido amigos muertos
entre los dedos de las manos.
He hablado a lo que más temes, de tú a tú,
sin ambages ni adornos.
He bebido mentiras como las que calzas,
mucho antes de que despertaras a la verdad
y dejases las sabanas manchadas
de imposibles.
.
He sido esperma de vidas tan putas
como resquebrajadas.
He cantado alto mis derrotas, incendiando
las miradas de aquellos a los que robé
sus efímeros sueños.
He vivido terriblemente lejos
de la constancia que crees poseer, muy cerca
de las obscenas estupideces
que atesoras... en toda tu longitud.

He aspirado aires pútridos
que resbalaban entre las babas de malnacidos,
atizados por el látigo de la misma ignorancia
que ahora te posee.
He bebido la hiel de sonrientes cretinos
que no aguantan la mirada,
antes de manchar su ropa interior.
He aprendido -y aprendo-
de todo lo que me rodea y me consuela.
.
Me han abofeteado -mil veces-
en el paladar de las derrotas que ahora abonan
mi decencia y mi razón.
Tengo amigos que se golpean el pecho:
¡Aquí un hermano!
Amigos que me besan, cada día. Amigos
que me han esperado... siempre.
Me he arrodillado -ante todos ellos- para
disculparme por pecados -incluso- ajenos.
.
¿Cómo dices tú... ser mi amigo?
¿Cómo osas acercarte a mi carne y ensuciar
mis delicados ojos?
¿Cómo es que hieres a mi vida?
¿Cómo he de escupir a tu cobardía... cómo?
Tú, portas la mala sangre que me servirá de aliño
para comerme la mirada que agachas,
ante hombres y mujeres
...íntegros.
.

Iñaki Hernán , del libro Que se joda el viento, poemas de amor y sal

viernes, 6 de mayo de 2016

EL AMOR DE LOS YONQUIS por JAVIER VAYÁ ALBERT




Siempre me fascinó
el amor de los yonquis.
El déficit de promesas esquilmadas
cuando el futuro es la quimera de los otros.
La certeza desgarradora y afable
de la muerte de los para siempre en la casilla de salida.
El éxtasis del sexo trocado por la próxima dosis.
Aún así se aman.
Recorren juntos la ciudad en una gincana cruel y sórdida.
Se pierden y reencuentran entre la sed y la búsqueda.
Conocen la profundidad ilimitada del fondo
y lo asombrosamente raudo que se es capaz de llegar.
Se saben rivales similares amantes bajo el sol del vertedero.
Siempre me fascinó
el amor de los yonquis.
Barajan la misma atroz naturalidad que algunos ancianos;
cuando tras unos minutos contemplando
el cuerpo muerto que yace a su lado
continúan su camino y su búsqueda
con esa actitud pasmosa que los normales llamaríamos
frialdad.

Javier Vayá Álbert

jueves, 5 de mayo de 2016

LOS QUE AMAN NO HACEN PIE por UBERTO STABILE



los que aman no hacen pie
agitan brazos como ramas
y son los primeros en hundirse
creen tocar el cielo
mientras el mundo alrededor
se hace inmune a su naufragio.

los que aman no saben decir adiós
mienten cada vez que se despiden
como la noche miente al día
pronuncian el deseo en cada gesto
temiendo que al doblar la esquina
el olvido les devore.

los que aman no calculan
viven empeñados en causas perdidas
las cuentas nunca cuadran
entre el debe y el haber se quedan solos
no hay ley que les salve ni condene
mueren cada vez que resucitan.

los que aman no hacen pie
se ahogan en su propio amor
felices sin saberlo
como gotas de eternidad.


Uberto Stabile


lunes, 2 de mayo de 2016

UN POEMA de IVÁN ROJO



La tienda de mis padres.
Aquel puto ultramarinos.
Lo odiaba a muerte.
El ruido de la persiana a las 6 a.m.
El olor a vinagre.
El tictac del reloj en la pared.
Lento, ajeno al tiempo;
una mariposa atravesada por la aguja.
Y aquella luz turbia día y noche y día.
Bien: al final se apagó.
En su sitio abrieron un solárium.
Quizá debería decir que lo añoro.
Quiero decir la vieja tienda.
Los viejos tiempos.
Quiero decir todo aquello.
La gente suele hacerlo al mirar atrás.
Quizá debería decir:
en realidad no estaba tan mal.
Al fin y al cabo tenía quince años.
¿Hay algo mejor que eso?
Pero sería mentir.
Lo estaba. Estaba muy mal.
Tenía quince años.
Y dieciséis. Y diecisiete.
Y treinta.
Era hora de echar el cierre.

Iván Rojo