sábado, 19 de julio de 2008

ENTROPÍA DE BLUES by Xen Vinalia.


Arenales de Samil, Vigo, 6 de Marzo del 2006:

Ya no busco huellas, ni mis miedos me zarandean de arena a roca, del fin al principio...

Hoy he comprendido que el silencio entre palabras, si las palabras se mutilan... el silencio, aunque doloroso, no es más grande cuanto más espacio conquista... El vacío es más grande cuanto más dice en su silencio......

En definitiva, pienso mientras borro mis huellas, es mi época... Yo la debí elegir: la quiero y la odio... Me duele pero tengo un maravilloso territorio para mí solo... lo encontré tirado en el suelo como basura... Nadie lo quería... Yo sí... Me había llamado y fui hacia mi sombra......

Un niño que perseguía un sueño de Luz que yo le aborté al pasar con mi Sombra me lo dijo, antes de que llegase su padre gritando molesto, al parecer, por tener que correr entre la arena, que casi se cae y eso no es bueno para su imagen...

“La niebla es lo tuyo, su eco del silencio”

... Así me dijo...: que pertenezco a una raza sin credo, ni fe... donde la tristeza, el decadentismo ha forjado mi ser... Que mis genes nunca han buscado perpetuarse ni sobrevivir pues soy de la secreta creencia de que no merece la pena, eso me dijo, que no busco huella a seguir, jamás he comulgado con nada ni nadie, que tengo la Palabra pero que la he guardado tan dentro de mí que la he olvidado, que jamás me he comunicado, de nada me sirve haber leído miles de libros, observado miles de vidas, sus sombras, el destierro, el silencio, la traición, la lucha contra lo que no puedo nombrar, el ser uno entre todos y conocer el Todo que se guardan entre los unos... De nada... Tuve la clave, es cierto, pero de tanto repetírmela entre paraísos artificiales la olvidé, o sólo conservo su Sombra que es la que me empuja, en mi cobardía, a seguir buscando, ahora dentro de mí, otra vez, otra vez... Antes de volver a pensar en acabar con todo ya... de una vez......

Eso me dijeron sus ojos, todavía pude verlo...... Hacía años que nada me decían las miradas vacías y estudiadas de la gente...

Su padre llegó corriendo, recriminó con su mirada la sombra que quitaba la luz de su hijo... se marchó pisando con asco sus huellas...

Yo miré el camino de luz, la admiración que se abre en la mar cuando el sol muere o se guarda en el horizonte...

"Ya vendré otro día a recorrer ese último camino", pensaba, pienso...

Ahora es mi deber beberme todas las Sombras en mi vacío que añora a Venus... la Luz oscura de Lucifer......

y es mi camino irreversible pues todo en mí ya no existe......

lo que era en mi desorden......
la huella que se borró...

la que borro
...

Alfonso Xen Rabanal, de El blues de luz azul.
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Poco que añadir sobre Xen Vinalia que no hayamos dicho ya, más aún después de leer estas palabras: compañero e ideólogo de ese satánico invento que fue Producciones Vinalia Trippers, madre de todas las batallas, y poseedor de un inconfundible estilo narrativo y de una voz sincopada y salvaje, alma pura de orujo y de blues, Alfonso nos regala a diario sus delirantes Crónicas para decorar un vacío, apocalípticas, escatológicas y muy subversivas, mientras ultima desde su laboratorio marca Acme la que será su esperadísima primera novela... Desde la prehistoria ya enredando juntos, y lo que nos queda, hermanito... Happy holidays from hell & que Hank nos guarde de los Bichos Malos. v.

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