domingo, 27 de julio de 2008

ACABARÁS AHÍ, por Javier Das.


En el centro

de un gran salón

descansa un viejo sillón verde,


una lámpara

tiñe las paredes

de naranja


y una banda

toca una canción triste

a mi espalda.


En el centro

de un gran salón

una alfrombra

se desangra


y los cuadros

respiran despacio

para no perder la pintura.


Es el salón de una mansión,

de una cafetería

o del último piso

del edificio donde vives.


Donde acaban

las personas

que no recuerdan

como regresar.


Donde nadie

habla

pero todos

tienen secretos.


Y las horas

son montañas de arena

que lentamente

lo inundan todo.


Es un lugar

sin entradas ni salidas,

sin ventanas a la calle,

sin invitados

ni anfitriones.


Un lugar

al que muchos huyen,

y que otros tantos

nunca podrán conocer.


Y mientras tú lees este poema,

alguien, ahí fuera,

encuentra una puerta

que antes no había visto.


Donde la mirilla

es un espejo

que distorsiona los rostros.


De donde nunca,

cuando entras,

puedes ya escapar.


Javier Das, de En estas 4 paredes ( 2007 ).

A través de la mirilla: Paradox Clowns by Antón Cabaleiro.

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