miércoles, 28 de noviembre de 2012

ASTURCONES


Este libro tiene la pretensión de ser una propuesta, pequeña si se quiere, pero no insignificante, de la calidad, riqueza y variedad de la poesía escrita por autores asturianos.

Una antología cuya aspiración no es otra que la de dar a conocer, al posible lector, una serie de poetas contemporáneos con voz propia, que despierten su interés por profundizar en una poesía, la asturiana, que ha dado figuras capitales sin las que no sería posible entender la lírica española de nuestro tiempo.


Extracto del prólogo de David De San Andrés

CANCIONES DE LA GRAN DERIVA en Punto de libro.


De Vicente Muñoz Álvarez ya os presentamos un interesante libro de relatos, allá por el año 2009 -ver Punto de libro nº 7-. Volvemos a traer a nuestras páginas a este autor todoterreno, pero ahora con una obra poética, Canciones de la gran deriva. Este poemario que acaba de reeditarse fue el primero que publicó su autor. Han pasado desde entonces trece años. Trece son, también, los poemas que se han añadido a los que se incluían en la primera edición. El resultado es una obra que sorprende, además de por sus cualidades literarias, por su absoluta vigencia.

La poesía de Vicente Muñoz Álvarez se aferra a la realidad, a la calle, a las miserias personales, sociales y universales. Y lo hace con rotundidad expresiva, con atrevimiento y desparpajo. Con esos mimbres nos ofrece en este volumen más de cincuenta poemas. Poemas que hablan de esperanza, de desesperanza; de tiempos pasados que aún siendo malos, eran mejores. Poemas que denuncian -o quizá solo exponen- lo absurdo de la mercancía que nos quieren vender como vida, y la pasmosa facilidad con que compramos esa mentira. Algunos de estos poemas hablan de violencia individual, cruel y visceral; un tipo de violencia que encontrábamos también en el libro de relatos que citábamos antes. En otros poemas la violencia de la que se habla es más genérica, más impersonal, pero más sádica: la ejercida por un tipo de vida, por una sociedad de la que somos rehenes, o quizá huéspedes acomodados y complacientes. 

El viaje que vivimos al deslizarnos por estos poemas es un continuo ir y venir de lo individual a lo colectivo. De los miedos de un niño a los miedos de toda una sociedad; de la esperanza de una pareja de enamorados, de su optimismo decidido, al desencanto de toda una generación que carece de trabajo, de oportunidades y de futuro. Pero en ese viaje se vislumbra cada cierto tiempo, en el horizonte, una esperanza a la que el autor no renuncia, y que es una obligación tanto como una necesidad. 

El lector avanza entre estos poemas ayudado por el ritmo que el autor imprime en sus versos. Negándose a las métricas encorsetadas, encuentra una libertad que agiliza la lectura sin renunciar nunca al ritmo, a la musicalidad que convierte cada poema en una canción sin estribillos monótonos. Pero esa fachada amable, esa melodía que ayuda a avanzar de un poema al siguiente, no esconde las crudas realidades con las que nos acabamos topando y que nos dejan anclados en algunos poemas, que nos obligan a cerrar el libro durante unos minutos para digerir cada idea. 

Quizá sea cierto -como dice el propio autor en uno de sus versos- que escribir poemas como este en una sociedad como la nuestra sea terrorismo de estado. Pero si así es, se trata en todo caso de un terrorismo sin violencia, cuya única potencial víctima es nuestro conformismo.


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3 MICRORRELATOS de Javi de Ríos.


EL PAREDÓN

Una tarde de aquel verano del 82 Sandro me lo soltó a bocajarro:

Aquí, contra el muro de este cementerio, tu abuelo fue uno de los que fusilaron al mío.

Hasta que finalizaron las vacaciones de aquel año formó parte de nuestros juegos queSandro me fusilara una y cien veces contra aquella pared. No se por qué, pero no conseguí quedarme a gusto.


ASUNTOS SOCIALES

Anselma empujaba con paso cansino la silla de ruedas en la que su marido, Braulio, aparentemente dormitaba envuelto en una manta de cuadros rojos y negros.

Atravesaron la plaza con parsimonia y entraron por las puertas giratorias delmajestuoso edificio antes de plantarse delante de los dos guardias jurados, un hombre canoso y una mujer de edad indefinida que custodiaban el arco detector de metales. En ese momento Braulio abrió los ojos.

¡Hijos de puta! ¡Sois todos unos hijos de la gran puta!

Anselma se puso colorada. No se terminaba de acostumbrar a las palabras que elalzheimer ponía en boca de su marido, antaño una persona que destilaba paz y sosiego a cada paso que daba.

Lo, lo siento…

¡Hijos de perra! Y tú no te acerques, ma-rra-na, silabeó Braulio.

La guardia jurado le puso la mano en el hombro a Anselma y la sonrió de forma afectuosa.

No tiene usted nada que sentir, pueden pasar si quieren por esta otra puerta.

Y les franqueó la entrada por una pequeña puerta auxiliar. Seis minutos y treinta y siete segundos después el Ministerio de Asuntos Sociales estallaba por los aires.


INCORRUPTA

Corría el año 1942 y las 23 integrantes de la Orden de las Hermanas Sufrientes de Santa Torcuata se reunieron alrededor del sepulcro de su fundadora, como hacían desde tiempo inmemorial cada 20 años para comprobar que el cuerpo de la santa seguía incorrupto. Para la madre superiora era la tercera, y con toda seguridad la última, participación en una ceremonia de ese tipo.

Todo seguía igual, salvo un par de pequeños detalles. El crucifijo que el cadaver sostenía entre sus manos no estaba en la posición correcta, sino boca abajo, y la cara momificada de la fundadora lucía una sonrisa sardónica, extraña. La madre superiora tragó saliva por tres veces antes de dar la orden de cerrar el sepulcro que, hasta que nosotros llegamos, no había vuelto a ser abierto.


Javi de Ríos, del blog La viga en mi ojo.

TABACO por Antonio Huerta.


Todas las noches
y digo todas,
antes de ir a dormir,
lío, fabrico, elaboro
con muchísima tranquilidad,
delicadeza y paciencia,

un cigarro,
el último del día.

Todas las noches
y digo todas,
antes de ir a dormir,
fumo ese cigarro
con muchísima tranquilidad,
delicadeza, paciencia
y dejo la mitad
para cuando despierte
al día siguiente.

Y todas las mañanas
y digo todas,
cuando despierto
y fumo lo que resta del cigarrillo
me arrepiento,
me arrepiento del día
en que empecé a fumar.


Antonio Huerta Orihuela.

FRENTE A UN PUTICLUB by Trevor Kusuhara.


Lo siguiente que hizo Lucía fue ponerse su mejor vestido y unas sandalias veraniegas. Salió a buscar trabajo, muy temprano. Llevaba en su cartera Louis Vuitton de imitación, un periódico doblado con un círculo dibujado en el centro. Dentro del círculo había un anuncio: "Se busca Secretaria de buena presencia, por favor contactar con el Licenciado Riveola. Dirección: Avenida South-home frente al Mcdonald's."

Vivía desde hace 10 años con su madre, una mujer alcohólica y exdrogadicta. El departamento que alquilaban se estaba cayendo a pedazos, apenas tenían para comer arroz con atún enlatado. Lucía decidió que tenía que hacerse con ese trabajo sí o sí. Así que se dirigió frente a la hamburguesería y entró con la frente en alto. Lo único que vio allí dentro era un tío barriendo el piso tarareando un viejo tema de "Kiss".
—Buenas tardes ¿Me puedes decir donde encuentro al Licenciado Riveola?
—Está en los baños —Dijo el barrendero señalando el fondo del pasillo.
Lu siguió sigilosa la señal y se precipitó hacia los baños, desesperada. Llegó y entró de un tirón:
Allí había dos tipos enculando a una mujer mulata, uno de ellos la penetraba desde abajo y el otro intentaba lubricar la punta de su polla con saliva para metérsela por el culo. Lucía salió de los baños como una exhalación.
— ¿Quien anda allí? —preguntó uno de ellos.
Lucía titubeó al responder. Luego decidió mantener conversación desde fuera.
—Me llamo Lucía Cabrera, vengo por lo del anuncio...
—Llegas tarde, nena, estamos terminando de firmar el contrato con la nueva secretaria.
— ¡Ok, gracias!
Así que salió de allí lentamente.
Es lo que pasa en la vida misma. A veces vas por allí con todas las de ganar y en el momento inesperado !Zas! en toda la boca.

Yo estaba allí sentado en el viejo sillón de la casa, bebiendo un paquete de seis cervezas que le llevé a la madre de Lucía, una mujer encantadora en realidad. Cuando Lucía llegó me miró mal.

— ¿Qué haces aquí?
—Tranquila, honey, vengo en son de paz —Dije.
— ¡Mamá ve a tu cuarto!
—Pero hija, sólo estamos compartiendo unas cervezas.

Lucía le lanzó una mirada de soslayo a su madre. Ésta al instante obedeció. Era una chica de buenos principios. No merecía pasar por todas estas cosas. Cuando la pobre mujer se fue con las 5 latas restantes, supe que había hecho algo malo.

— ¿Por qué mierda le trajiste cerveza?
—No entiendo.
—Me ha costado 6 meses internarla a rehabilitación, y vienes con tu paquete de cervecitas de mierda.
—No creo que seis latas puedan ser un problema.
— ¡No la conoces!

Entonces salió su madre. Traía una de las tetas fuera de la blusa. La teta era deforme y el pezón parecía un sello postal. Estaba bailando sin música.
— ¿Donde está la fiesta? —preguntó.
—Mira, mírala como se pone…
—Cristo —Dije. Se parece a Whitney Huston drogada.
Lucía frunció el ceño y se fue a la cocina.
La seguí.
—De verdad que lo lamento.
—Quiero que te vayas ahora, Trevor.
Me acerqué por atrás y la abracé. Tenía un cuerpo suave y cálido y sensual. La hambruna y la pobreza le habían dado un cuerpo como las diosas.

Luego sentí un rodillazo en la entrepierna.
— ¡He dicho que afuera! —Ordenó.
Salí gateando de allí.
Subí a mi viejo Suzuki. Costaba un poco arrancarlo, así que estuve allí como 5 minutos haciendo contacto con la llave, cuando por fin encendió, salí disparando por la doble vía al sur de Western. Me dirigí a un Mcdonald's que quedaba al paso, frente a un puticlub. Entré.


Trevor Kusuhara, del blog La nueva mierda.

SIEMPRE HAY UNA GOTA by Jorge M Molinero.


Siempre hay una gota que
colma el vaso.
Recemos
en quien tú creas -dios,
Maradona o Michael Hutchence-. Recemos,
para que esta, la gota que colme el vaso
no sea de nuestra sangre

Jorge M Molinero, del blog La juventud del otro.

BOCADITOS DE REALIDAD


Nuevo libro de Groenlandia

BOCADITOS DE REALIDAD
(REEDICIÓN)

De Ana Patricia Moya

Revisión ampliada, corregida y revisada

Incluye poemas nuevos

Portada y contraportada: Jesús Taguas

Ilustraciones de interior: Juan Carlos Cardesín

Prólogo de la primera edición: Rafael Infantes

Segundo prólogo: Luisa Fernández

Epílogo: Andrés Ramón Pérez Blanco

“…ella nos adentra más allá de la piel de la mujer, del caparazón de cartílagos fabricado de pasiones que se sujeta al alma con el esparadrapo de las utopías. Enseña las cicatrices que hay tras sus vendas, las heridas de los amores clavados que todavía bostezan bajo la dermis como animales exóticos y que lanzan a traición algún que otro zarpazo”.

(Luisa Fernández)

“Curiosamente, la poesía de Ana Patricia no sólo se lee, también se huele, se saborea, se palpa, esta llena de esas siniestras “magdalenas de Proust” que para la ocasión adoptan la forma del aroma del café recién hecho, de la vainilla, del incienso o un cigarrillo mentolado y que conducen irremediablemente al odio…” 

(Rafael Infantes)

Ya disponible en el ISSUU y en el SCRIBD:



Próximamente, en la nueva página Web de Groenlandia.

domingo, 25 de noviembre de 2012

ESPAÑA SE LEVANTA by Velpister.



es increíble cómo
España entera se levanta
a pesar de todo
se levanta
por las mañanas
y continúa con su rutina forzada

a la misma hora más o menos
desayunamos
los españoles
preparamos a los hijos
si los tenemos
y los llevamos al colegio
con cariño
pero con prisas

es mejor llevarlos en coche
en el autobús no tienen cinturón
durante años me quejé a la dirección
al AMPA
a la guardia civil
defensor del pueblo
dirección general de tráfico
nunca ha pasado nada
me contestó un encargado del colegio
en una ocasión
lástima
pensé
ahora habría cinturones
en todos los autobuses escolares

nos metemos en el embotellamiento
como en una guerra
no nos dejarán pasar
pase lo que pase

el obrero de la obra
me increpa para que suba las ruedas por la acera
pienso que debería llamar a la policía
para poner orden
después pienso en la policía de este país

es increíble

al llegar al colegio
no hay más remedio que aparcar mal
a modo de lección para mis hijos
metiéndoles prisa
para que accedan cuanto antes
a sus cárceles particulares

la carretera está abarrotada
los conductores me miran enfurecidos
por interrumpir el tráfico
a pocos metros
también ellos paran en doble fila

no hay paso de cebra para cruzar
llevo a los niños de la mano
pero la imagen desoladora de un padre
agarrando a sus pequeños
en la intemperie 
con el frío que hace
cargando con mochilas y mocos
no provoca misericordia alguna
en los conductores que
a pesar de mostrarles mi mejor cara
colérica
no nos dejan pasar
hasta que avanzo precavido
y orgulloso
un pie

En sus aulas las profesoras
permanecen en sus puestos
como cada mañana
más o menos igual de puntuales

es increíble

un beso rápido al niño
que se va corriendo
la pequeña llora un poco
pero no hago caso
me voy sin mirar atrás

es increíble sí

a la vuelta
el obrero malhostiado
me obliga de nuevo a pasar el coche por la acera
le digo que debería habilitar un paso
me mira furibundo sin contestarme
como si fuera yo
un indigno
insolidario

somos apólogos de la chapuza
los españoles
es increíble
increíble

sigo adelante
llego a casa
el perro de los vecinos
por fin
ha dejado de ladrar
que se jodan
les oí decir una vez
dudo de nuevo
si llamar a la policía
o dejarlo pasar
una noche más

el camión de la basura
pasa follado
lo repito constantemente
el día menos pensado hay una desgracia
la casa retumba a su paso

el barrio está repleto de perros abandonados
es peligroso pasear
en la perrera municipal
no dan a basto
o los sueltan
o los matan

ya no escucho las noticias
repaso por encima algún periódico
leo todas las infamias
calumnias
mentiras
y maltratos
a los que nos somete el poder
a diario

una vez más la compañía telefónica
me estafa en la factura
estoy harto de llamar

es increíble
increíble

Susana tiembla
pensando en cuando se quede sin el paro
reparte libros y revistas
en la economía sumergida
cobrando unos céntimos la hora
Hacienda perseguirá
a los delincuentes
como nosotros

de su zona de reparto
ya no se puede decir
que sea un barrio obrero
todos sus clientes están en paro
nadie pide libros
ya no se leen
ni best-sellers
siquiera

en frente de casa
han construido un polideportivo
de gran aforo y muy hermoso 
terminado hace más de un año
está cerrado a cal y canto
rodeado por un verja inmunda
y mal puesta
acumulando polvo
y malas hierbas

antes los niños podían jugar
en el solar
había un pequeño campo de fútbol
y de baloncesto
y una pista para correr
y un pequeño campo de arena
con hierbajos

hasta las próximas elecciones
dentro de un año
o no sé
lo sabemos todos los vecinos
no aparecerá el alcalde
para la inauguración

todas las noches
sin embargo
las luces del complejo
permanecen encendidas
hasta altas horas

es increíble
lo sé

de repente nos quedamos sin luz
en toda la casa
se apaga el ordenador
con todo sin guardar
miro en el cuadro eléctrico
todo está correcto
salgo afuera

un par de trabajadores de la compañía eléctrica
que tenían que haber venido hace meses
están encaramados en un poste
les pregunto
les increpo con autoridad
y respeto
cómo no avisan

que no tienen nuestro teléfono
me dicen
me enseñan una lista de tres números
entre los cuales está el mío
y el del casero
pero no han llamado a ninguno
porque nunca les contestan
les digo que yo sí contesto siempre
que me han apagado el ordenador
que me acaban de joder un poema

¿sí?
pues yo estoy trabajando
me contesta uno displicente
entonces me pongo furioso
les pido una hoja de reclamaciones
les hablo de tú
les humillo

se deshacen en disculpas
pasan a tratarme de usted
comprenda
estamos trabajando
yo también
yo también estaba trabajando
comprenda
veremos si no me habéis roto el ordenador
no
no se preocupe que eso es imposible
comprenda usted
comprenda

es increíble
increíble
cómo
a pesar de todo
España se levantará
a la mañana siguiente

cuando enciendo el ordenador
termino el poema


Velpister

sábado, 24 de noviembre de 2012

YA A LA VENTA: Una Navidad de Muerte.




Ya a la venta "Una Navidad de muerte" en nuestra tienda online. 

Gastos de envío GRATIS. 

Un conjunto de relatos en los que lo sobrenatural se mezcla con lo cotidiano, y donde la vida y la muerte están separadas por una línea apenas imperceptible.

Hemos querido hacer un homenaje a estas entrañables fiestas preparando un libro especial, y para ello nos hemos rodeado de los mejores autores: 

Norberto Luis Romero - Jesús Esnaola - Víctor Balcells Matas - José Ángel Barrueco - Ana F. Montes - Vicente Muñoz Álvarez - Jesús Martínez Balmaseda - Joaquín Piqueras - Sonia San Román - Patxi Irurzun - Miguel Á. Hernández-Navarro - Jorge Barco - José Manuel Vara - Juanjo Ramírez - Pepe Pereza - Celia Novis - Julio César Álvarez

LA LINTERNA SORDA por David González.


hemos de andarnos
con cuidado
y fijarnos bien
mientras caminamos
en donde pisamos:

no es intención nuestra
ni creo que lo fuera nunca
romper tejas
o asfixiar chimeneas

así que hemos de andar
con cuidado
con sumo cuidado
y fijarnos bien
mientras caminamos
en donde pisamos:

no somos adivinos
ni podemos saber
tampoco a ciencia cierta
si habrá alguien viviendo
por debajo
de la planta
de nuestros pies

o si lo hay

quién será


David González, del blog Hasta los gatos acaban por suicidarse.

Photo by Alberto García-Alix.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

EL DÍA QUE HICE EL AMOR CON MARIO VARGAS LLOSA. Txe Peligro



Al amanecer me levanto sobresaltado, palpo a mi lado y respiro tranquilo: todavía está ahí, aún no se ha ido. Le doy un besito en la mejilla a Mario Vargas Llosa mientras aún dormita y me levanto y voy a la cocina y le preparo el desayuno y se lo llevo a la cama, café y tostadas con mantequilla y miel, como sé que le gustan a Mario Vargas Llosa, que me espera con los ojos todavía nubosos y despeinados. Después salimos a pasear, Mario Vargas Llosa y yo, cogidos de la mano bajo el alegre sol, y nos encontramos en la calle a Mario Vargas Llosa, al que nos paramos a saludar muy cordialmente y a decirle cuánto le admiramos. Después de este agradable encuentro vamos a la biblioteca pública y leemos la columna de Mario Vargas Llosa y le reconocemos en ella como a uno de los grandes liberales (y de los pocos auténticos) de nuestros descerebrados tiempos. Luego me despido hasta otro día de Mario Vargas Llosa, porque a mediodía he quedado para almorzar en Casa Lhardy con Mario Vargas Llosa, con el que comento durante una larga sobremesa de cocido el último premio de Mario Vargas Llosa. De vuelta a casa, ya sin Mario Vargas Llosa, me pongo a leer una novela de Mario Vargas Llosa, hasta que me quedo dormido y tengo esos turbulentos sueños que se tienen después de comer, protagonizado, sorprendentemente, por Mario Vargas Llosa en el papel de mi madre que luego se convierte en un simpático pato que habla en prosa perfecta, como Mario Vargas Llosa. Casi me quedo dormido, pero me despierto justo a tiempo para cruzar sin aliento el centro y llegar al Círculo de Bellas Artes, donde Mario Vargas Llosa da una conferencia. La conferencia resulta ser maravillosa (o mejor dicho, mariavargasllosa), pues trata sobre el Boom latinoamericano, en el que se encuadra la obra de Mario Vargas Llosa, de Cortázar, de Carlos Fuentes, o de otros autores como el peruano Mario Vargas Llosa, el auténtico liberal de nuestro tiempo. Luego me voy a la Casa de América, donde el escritor latinoamericano Mario Vargas Llosa inaugura una exposición sobre un asunto que no llego a comprender del todo; y luego corro a una librería (mi vida sociocultural es tan animada como la del premio Nobel Mario Vargas Llosa) que inaugura el novelista hispanoparlante Mario Vargas Llosa. En el sarao posterior, mientras me tomo un vinito y degluto una aceituna, me encuentro a Mario Vargas Llosa, después de tanto tiempo ya tiene el pelo todo canoso, qué recuerdos de otras juergas, así que hablamos un buen rato de lo que dijo el columnista Mario Vargas Llosa el otro día sobre la dimisión de Esperanza Aguirre y sobre el premio que le han dado en la Fundación Faes al juntaletras Mario Vargas Llosa, porque es un liberal de la vida, uno de los de verdad. Aprovecho para comprarme las obras periodísticas completas de Mario Vargas Llosa en una bella y nueva edición, prologada especialmente por el mejor amigo del autor, Mario Vargas Llosa, nacido en Perú y ganador del Nobel de Literatura 2010. Después, algo borracho, me voy a casa bamboleándome y al llegar me tiro a ver la tele y veo lo que dice Mario Vargas Llosa en Informe Semanal sobre el aniversario del Círculo de Lectores y que me parece maravilloso (o mariovargaslloso). Me pica un poco la entrepierna, intento consolarme con un video porno donde sale Mario Vargas Llosa tocándose ahí, pero no logro concentrarme, así que llamo a mi casa de alterne preferida y pido que me hagan un servicio discreto a domicilio, que pago el taxi. No tarda en sonar el timbre y abro la puerta y es Mario Vargas Llosa y le invito a pasar y tomamos una copa y bajamos la intensidad de la luz y ponemos música muy suave y, por fin, como en Pretty Woman, Mario Vargas Llosa y yo hacemos el amor.

Le digo, Mario, esto es la Ciudad. Y yo quiero ser tu Perro.


Txe Peligro
Extraído del blog Planeta imaginario

martes, 20 de noviembre de 2012

ESTAMOS AQUÍ. Carta al menor herido en Tarragona. PATXI IRURZUN



No sé ni cómo te llamas, aunque por un momento pensé en ti como si fueras mi propio hijo. No sé qué sentiste cuando te golpearon: dolor, rabia, incertidumbre, miedo… No sé si te has visto en internet, en los periódicos con el rostro pixelizado, en los vídeos, ni si has leído algunos comentarios que dicen que la culpa es de tus padres, por haberte llevado a esa movilización. No sé si en tu instituto os agolpáis en las clases, o en tu casa ya no se compra ternera ni merluza ni se pone la calefacción. No sé si para quienes hacen esos comentarios eso es política o no. No sé si has oído al conseller de interior golpeando de nuevo con la porra a tus padres, cuando dijo que lo que sucedió fue algo fortuito, incluido el golpe de propina del otro policía, cuando ya estabas en el suelo, o los empujones y porrazos de varios hombres armados –aunque más bien parecían robots, sin alma ni cerebro- a la otra chica…Supongo que sí, que tuviste miedo, y que todavía duele, y que cada vez que arrugas la cabeza y sientes los puntos y la herida te preguntas qué pasó y si mereció la pena y si deberías haber estado ahí. Yo creo que sí. Estoy convencido de que sí. Lo que pasó allí no fue algo fortuito. Lo que pasó allí es lo que está pasando en todos los lados, de una u otra manera, cuando despiden a alguien, cuando desahucian a alguien, cuando tratan de engañar al siguiente que despedirán o desahuciarán con palabras y leyes que solo son parches, que solo son el tiempo necesario para volver a levantar la porra. Ni siquiera es una casualidad que fueras un menor (fíjate lo absurdo y sucio de sus argumentos: si en lugar de haberte golpeado a ti hubieran golpeado a tu padre o a tu madre, o incluso al manifestante que escapaba de ellos ese golpe habría sido perfectamente constitucional; lo hubiera sido el que recibiste tú si no llega a haber por allí ningún periodista). Tu foto en los periódicos es la foto de un país zarandeado, que sangra, que llora, y que pretenden que asuma todo eso sin ni siquiera protestar, que asuma con santa resignación que ese es el futuro que espera a sus hijos.Tal vez tú, y la chica que te defendió, penséis que no mereció la pena, pero yo creo que los dos hicisteis lo que teníais que hacer, y que estuvisteis donde teníais que estar. Yo me siento orgulloso de vosotros, de vuestros padres, yo me siento también vuestro padre y siento la obligación de hablar a mis hijos de lo que está sucediendo y de quiénes son los culpables, de quiénes son los que os golpean, la obligación de ayudaros a crecer sin miedo, sin resignación, sin rabia, o sabiendo en qué y contra qué se debe transformar esta. Yo creo en vosotros y no creo que merezcáis crecer siendo golpeados.Por todo eso quiero que sepas que también creo sinceramente que mucha gente pensó algo parecido a esto que yo estoy escribiendo, cuando vio tu foto, y que gracias a esa foto hay cada vez más gente que va a pelear porque tengáis un futuro, más gente que sabe que no debe, que no puede quedarse en casa quieta cuando te están zarandeando, más gente que protesta. Toda esa gente, todos nosotros, como tu madre aquel día, también te abrazamos y te decimos al oído: “No tengas miedo, hijo, estamos aquí”.


lunes, 19 de noviembre de 2012

REVISIONES, OBSESIONES Y OTROS TRIBUTOS en ZARAGOZA


El próximo sábado 24 de noviembre presentaremos en la librería El Armadillo ilustrado de Zaragoza el nuevo libro de la colección Voces de Margot:
Revisiones, obsesiones y otros tributos (Voces de Margot, Comuniter)

Será a las 12:30 en la Librería El Armadillo Ilustrado (C/Las Armas 74)


contaremos con la presencia de algunos de los autores Magdalena Lasala, Eva Puyó, Antonio Romeo, David Jasso, Juan Luis Saldaña, Miguel Carcasona (y alguno más) ...

y además con una breve actuación de Igor Paskual, que recreará su relato sobre Ziggy Stardust a través de fragmentos de canciones de Bowie mezcladas con sus palabras

y habrá vino para el aperitivo...mucho vino...

el editor Manuel Baile, el coordinador Octavio Gómez, el portadista Charly Aquilué...


Revisiones, universos expandidos, canon, realidades paralelas, personajes cansados de sus autores originales, “fandom”, “Crisis en Tierras Infinitas”, “Spin off”...¿qué significa todo esto? Aficionados que utilizan personajes de la Marvel para escribir sus propias historias en oscuros sitios de Internet, George Lucas aumentando la leyenda de la Guerra de las Galaxias a base de tebeos, novelas y series de televisión o los autores que formaban parte del “Círculo Lovecraft” dando continuidad a los Mitos de Cthulhu. Leyendas de libros de viejo y antologías perdidas, de catálogos por correo y formatos perdidos. Una lista de autores excepcionales que dan su particular visión de un universo ya creado, con sus reglas y sus personajes, escribiendo un relato: Miguel Carcasona, Mario Hinojosa, Patxi Irurzun, David Jasso, Magdalena Lasala, Roberto Malo, Angélica Morales, Vicente Muñoz Álvarez, Igor Paskual, Román Piñá, Eva Puyó, Aloma Rodríguez, Antonio Romeo y Juan Luis Saldaña. Un libro que es un tributo a los libros, una revisión de las historias de siempre, una obsesión incontenible. No se puede pedir más, déjense llevar por ellos, al otro lado del espejo, siguiendo el camino de baldosas amarillas, escapando en el último transporte de Tatooine o junto a Bob Dylan justo antes de salir al escenario de Newport. Ellos estuvieron allí...o quizá no.

FUEGO, FUEGO by Mario Pires.


Mis padres llegaron a casa y otra vez incineré la casa con ellos adentro, conmigo adentro, con el mundo entero adentro, una procesión de humanos haciendo cola para entrar a la casa que se incineraba con ganas.
Los vecinos siempre atentos fueron los primeros en llegar.
Con el esplendor de la hoguera llegaron los amigos, saludaron y de a uno fueron pasando a las llamas de la purificación.
El niño bandido del barrio aprovechando la confusión reinante pidió permiso argumentando que buscaría algo intacto que rescatar.
Los animalitos, criaturas del barrio, siguiendo a sus amos con admirable fidelidad penetraron decididos el fuego que todo lo devoraba.

Con todos dentro de casa, salí apagando las llamas que me consumían, cerré la puerta, pasé llave y ahora sí, con la ciudad en calma estaba decidido a conquistar el mundo.

Mario Pires, del blog Maldición Poeta.

domingo, 18 de noviembre de 2012

LOS 120 DÍAS DE SODOMA según Miguel Ángel Martín.



Un grupo de personas se reúne en el castillo de Silling durante 120 días para practicar todo tipo de perversiones sexuales. Los 120 días de Sodoma, la obra cumbre del Marqués de Sade, sirvió de inspiración para el Saló de Pasolini y supone un hito en la literatura pornográfica y en la universal. El lector sentirá una extraña fascinación ante el despliegue de la ruptura, minuciosa y sistemática, de todas las convenciones y prohibiciones sociales y familiares en materia sexual y moral: todo es posible, y todo se realiza ante sus ojos, en una novela que mantiene una creciente tensión entre el orden interno de un grupo de explotados (mucho más allá de lo concebible) que saben que van a morir y una inusitada violencia (que culmina en las torturas del final). El sofisticado dibujo de Martín convierte el catálogo de atrocidades de Sade en algo mucho más inquietante. Más de 140 ilustraciones a dos tintas para mostrar de un modo explícito las perversiones de Sade.

http://www.reinodecordelia.es/libro.php?id=115

www.martincomic.com
www.facebook.com/martincomix

ILUMINACIÓN by Carlos Salcedo.


Era un día de fiesta
y estaba en una fiesta
rodeado
de gente.

Había razones
para la diversión
la despreocupación
la alegría
y las risas.
Razones
como el alcohol
o
sin ir más lejos
el mero hecho
de estar vivo
que si lo piensas
es algo
sumamente
extraño.

Pero se habían alineado
las galaxias
o qué se yo
y el caso
es que nadie se divertía
NADIE

En medio de la música
y las copas
y los juegos
y las drogas
y las distracciones
y las luces bajas
todos se habían dado cuenta
a la vez
de su vacío
existencial
del absurdo
social
de lo inútil
de sus ilusiones
y el arraigo
de las mentiras.

Y nadie se divertía
NADIE

Se veía en sus caras,
sobre todo
en sus ojos
derretidos por la espera
y la angustia.

Fue doloroso
pero mágico,
un maravilloso
y extraño
momento
de lucidez
colectiva
que hacía albergar
esperanzas.

Me emborraché
hasta estar bien
jodido.
Me fui a casa.
Me desmayé.
Y al despertar
me hice
5 pajas.

El universo seguía su curso.


Carlos Salcedo Odklas, del blog La venganza de los malditos.

MOSCÚ ENTRE CLAVÍCULAS


"Móscu entre Clavículas" es un poemario a cuatro manos entre la poeta y amiga gaditana Carmen Moreno y un servidor.

Todos los datos de la presentación los tenéis en el cartel que os adjunto: 2 de Diciembre de 2012 (Domingo) a las 19 horas en el Fnac de Castellana (Madrid). Pero aún así os diré que es una autoedición magnífica, pues ha contado con el primor de Julia Jorge en la maquetación de la misma y se lo ha currado muchísimo. Que Carmen y yo hemos puesto toda la carne en el asador con este libro, y sobre todo a la hora de seleccionar los poemas y el orden de los mismos. Que José Naveiras es un monstruo porque ha diseñado un cartel increíble. Que nuestros amigos Julia Martínez y Néstor Villazón harán las labores de puesta en escena. Y que gracias a la gente de la sección de libros de Fnac de Castellana por dejarnos hacer, dejar que un libro de estas características se "cuele" allí.

1 POEMA de FELIPE ZAPICO


Sonreír,
apoyar a los demás (aunque sea un poco),
mirar las cigüeñas por la ventana,
indignarme hasta la extenuación,
amar,
saltar al vacío de las miradas estancadas,
abrazar a los amigos
no golpear a los enemigos
sentir la lluvia en la calva
perder la vista más allá del fin del mundo
desobeceder en toda ocasión
desmontar la realidad.

Felipe Zapico Alonso

viernes, 16 de noviembre de 2012

OSCURO CAMINO A LA LOCURA por José G.Cordonié.


Joe Louis en un psiquiátrico de Denver,
el Hombre dejando huellas en el polvo de la Luna,
sangre en la nariz en la escuela en la primera pelea ganada,
la teoría de la Relatividad en un tren que circula,
recuerdos de cuando éramos más sabios,
de cuando lo que no sabíamos lo ignorábamos.

Johnny Weissmüller en un psiquiátrico de Acapulco,
cómics de superhéroes en la tarde del domingo,
el efecto Doppler en una estación de metro abandonada,
dolor en el costado tras caer por vez primera al vacío,
recuerdos perdidos de la infancia de los primeros años,
de cuando el mundo en mi mente aún podía ser plano.

Philip K. Dick en un psiquiátrico de Berkeley,
el olor infinito y universal de la letra impresa,
la manzana caída de Newton en una hoja arrugada,
recuerdos en llamas de las mentiras primeras,
los sueños rotos tras los primeros besos de un antihéroe,
de cuando el amor aún parecía ser algo más que hipérbole.

Y fumé la grifa y el hachís de los poetas malditos,
en días que llegaron tan oscuros como la palabra obscuro,
y olí la pólvora de la pistola de Mayakovski detonada,
y vi el delirium tremens de Poe en la sombra del plenilunio,
y sentí los versos inflamados de la Generación Beat,
y al final, guiándome al espanto y a la fría locura, tus ojos vi.


José G. Cordonié, del blog La Hermética Furibunda.
Cover by Robert Crumb.

TIEMPOS DIFÍCILES por Carlos Alabedra.


Decías que la vida
no te había tratado con respeto,
que fantaseabas con la idea
de abandonarlo todo
e irte a vivir a una isla desierta,
que te dolía ya el alma
de pedirle a Dios algo de misericordia.
Decías que estuviste demasiadas veces
al borde de muchas cosas,
que los años comenzaban a pesarte,
que el camino se hacía difícil,
que tenías la sensación de no estar
en el mundo y que tu presencia
pasaba inadvertida,
que hasta tu sombra se había cansado
de seguirte a todas partes
porque le aburría tu compañía.
Decías-literalmente-que la vida
olía a mierda. Mientras le dabas
una calada más a tu cigarro
y apurabas la cerveza de un sorbo
en una de las noches más negras
que recuerdas.

Carlos Alabedra

martes, 13 de noviembre de 2012

BERLANGA



Un museo virtual dedicado a Luis Berlanga en el que, entre otras cosas, se pueden ver todas sus películas:

lunes, 12 de noviembre de 2012

EL CREPÚSCULO DE LOS SUPERHÉROES. Pablo Cerezal



Andaron revueltos, hace no mucho, los diversos canales de "la red" dedicados a proporcionar a su público videos e imágenes, con la hazaña realizada por un deportista que decidió romper la barrera del sonido al saltar en caída libre desde 39.045 metros de altitud. Una gesta estratosférica, o sea.

Disculpen que no recuerde el nombre del citado hombre-pájaro, es austríaco, y cada vez me resulta más complejo retener palabras con excesivas consonantes. Aunque también de nacionalidad austríaca era otro deportista cuyo nombre si recuerdo: Heinrich Harrer. Tal vez sea por el hecho de que la proeza de éste fue más silenciosa, pausada, longeva y no fue registrada por las cámaras HD de media humanidad, no sé, o tal vez por tratarse tan sólo de una excursión que le llevó a coronar las numerosas cumbres nevadas que suponen ardua barrera a quienes desean acceder al Tíbet, lugar mucho más seductor para quien esto escribe que ese espacio etéreo denominado estratosfera.

Harrer decidió dejar testimonio escrito de sus andanzas tibetanas, que se desarrollaron a lo largo de siete longevos años en que el joven alpinista tuvo la ocasión de habitar en la entonces Ciudad Prohibida de Lhasa como invitado de honor y maestro particular del Dalai Lama, líder espiritual de los tibetanos. En Siete Años en el Tíbet, el voluminoso volumen que el austríaco dejó escrito, podemos recorrer en sosegada lectura una trepidante y convulsa época histórica en que finalizó la Segunda Guerra Mundial, surgió el Comunismo Chino y el mundo tuvo conocimiento de que otras profesiones de fe distintas de las monoteístas eran igualmente válidas para aquellos para quienes la vida ha de tener un sentido último más allá de vivirla.

Harrer fue, ya digo, testigo privilegiado de suculentos episodios históricos, a la par que protagonista desinteresado de los mismos. Su influencia en los ancestrales modos de vida del Dalai Lama pudo conseguir que a día de hoy la figura espiritual de tan alto mandatario de la fe budista sea mundialmente valorada y que sus maneras, sin alejarse de las atávicas disciplinas espirituales de sus antecesores, se hayan convertido a día de hoy en una suerte de vintage way of life (si es que algún sentido tiene eso). Hoy podemos observar la grácil sonrisa del Dalai tras las monturas de titanio de sus gafas graduadas, y el etéreo saludo de su majestuosa mano anudado al brillo inocuo de un reloj de diseño suizo.

Después, con la sibilina intención de desmontar la fama alcanzada por su libro, fue el alpinista austríaco vilipendiado por su pasado nazi, a la sombra herrumbrosa de un Reich que pretendía alcanzar distintas cimas que las que él pudo explorar. Como conCéline, ese otro poeta, aunque de la misma manera se le ha proporcionado a aquél una jugosa cuota de fama inesperada.

El deportista compatriota del alpinista, ese de nombre impronunciable que ha saltado desde un ingenio aeronaútico, cegado por el vértigo y por los focos de miles de cámaras, dudo que haya pertenecido en su tierna juventud a algún grupúsculo admirador de Hitler. O, de haberlo hecho, casi seguro que jamás alcanzaremos a saberlo. Su gesta ha sido fulgurante, veloz, trepidante, carente de la pausa y sosiego tibetanos, extirpada de toda glosa más allá del número de caracteres con que los grandes rotativos obligan a sus asalariados a garabatear sus crónicas periodísticas. Sí, cierto, queda la imagen, pero a Harrer ya le dedicaron un filme de larga duración, protagonizado además por una de las más relumbrantes estrellas hollywoodienses. La caída libre del hombre-pájaro no va mucho más allá de los 4 minutos.

No cabe la menor duda: vivimos tiempos vertiginosos y los superhéroes se disfrazan con llamativos colores o con tecnológicos trajes de astronauta. Sus hazañas son impactantes, en lo visual y lo grandilocuente, pero temo que su clausura alcance la misma espectacularidad dramática y nos hayamos dejado por el camino el dulce aroma de la pausa y la trascendencia. Ya lo decía mi abuelo, y soy yo respetuoso con la sabiduría de los mayores (como los tibetanos): quien mucho corre pronto para.

Extraído del blog de Pablo Cerezal Postales desde el Hafa

EL PRESTIDIGITADOR por David González.


Los gritos de los que desaparecen
pueden tardar años en llegar hasta aquí.

CAROLYN FORCHÉ


Era del tiempo de mis abuelos.
El general, el prestidigitador.
Tenía artritis. En las manos.
Y  le dolían.
Le dolían como un hijo a una madre.
Las manos.
Porque las tenía llenas de cadáveres.
El general, el prestidigitador.
Y ya no podía hacerlos

desaparecer.

David González, de La carretera roja (Groenlandia, 2012).

jueves, 8 de noviembre de 2012

HIJOS DE LA ÉPOCA. Wisława Szymborska


Somos hijos de nuestra época
y nuestra época es política.


Todos tus, mis, nuestros, vuestros

problemas diurnos, y los nocturnos,
son problemas políticos.
Quieras o no,
tus genes tienen un pasado político,
tu piel un matiz político
y tus ojos una visión política.

Cuanto dices produce una resonancia,
cuanto callas implica una elocuencia
inevitablemente política.

Incluso al caminar por bosques y praderas
das pasos políticos
en terreno político.

Adquirir significado político
ni siquiera requiere ser humano.
Basta ser petróleo,
pienso compuesto o materia reciclada.

Los poemas apolíticos son también políticos,
y en lo alto resplandece la luna,
un cuerpo ya no lunar.
Ser o no ser, ésta es la cuestión.
¿Qué cuestión?, adivina corazón:
una cuestión política.

Extraído de la página de poesía comunitaria http://www.facebook.com/MiManeraDeEstarSolo

martes, 6 de noviembre de 2012

ARCO IRIS. Jorge Nagore


No se me ve pero estoy. A ver si se van a creer que las cosas se hacen solas. Ya, por mis cojones. ¡Qué maravilla la naturaleza, qué maravilla la naturaleza, qué bonito! No te jode, la lerda. ¿Han visto alguna vez la parte trasera de un arco iris? ¿A que no? Pues ahí estoy yo. Soy el que los monta. Tengo un contrato fijo discontinuo, con la de años que llevo... El jefe es un cabrón, un niñato que heredó de su padre el negocio y no le ha metido un duro, ni renueva el material ni innova ni nada, lleno de deudas –las administraciones, que pagan tarde y mal, si pagan- y, eso sí, con cochazo y el brazo apoyao en la ventanilla. Llevamos con el mismo modelo ni me acuerdo ya,sieeeeempre el mismo turre: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, bla, bla. Aburrido es poco. Además, que el otoño es un agobio, temporada alta. Todo el día de la ceca a la meca. Ayer tuve que montar uno en Monreal, desmonta a toda hostia, revisa, embala, vete a la recta de Burguete, vuelta para Campanas, una chapucilla ahí enana que me tocó en un pinar de Olaldea total pa ná, pa cinco minutos y vaya carretera. Un sinparar. Y no crean que cobro por obra, tch, tch, tch, tch: por día. Cada vez que le digo de mejorar las condiciones, que su difunto padre me lo prometió si se asentaba la cosa, me pone delante la reforma laboral y me rajo. Y de los sindicatos, paso. Quise unirme una vez a los que tiran los relámpagos, pero son muy macarras para mi. Y la de las auroras boreales es una hippi naif. Estoy colgao, vamos. Menos mal que anochece antes, porque llego a casa doblao. Y solo. Estoy enamorao de una nube, una de esas de tormenta, no gorda, pero que tiene pa agarrar, que dicen en mi pueblo. Hace mucho que no la veo. Es preciosa. En realidad no dejo el trabajo para ver si así la vuelvo a ver. Buenas noches.
http://nagorefraucaalacontra.blogspot.com.es/
Escrito a pie, las mejores columnas de Jorge Nagore junticas en un libro

DE APIS Y TOLES. Claudio Ferrufino-Coqueugniot



  
Comienza con un muchacho que a los diez años, a las ocho en punto, termina sus clases en la Alianza Francesa. Hoy hablaron de La maja desnuda y la profesora dijo que no le parecía copiada del natural, por la posición de los senos. Poco puede saber el chico aunque le gustaría saberlo todo.

A las ocho y cinco, arreglados cuadernos, el volumen celeste de lengua francesa, se alista a partir. Cada día tiene unas monedas para tomar en la plaza 14 de septiembre un “quinientero”, taxi de quinientos que se convertirán pronto en cincuenta centavos con la devaluación. Pero prefiere caminar. En un año de ahorro forzado, de llegar más tarde a casa, ha ido formando su biblioteca: Verne, Gogol, Tolstoi, Sienkiewicz; la bahía de Hudson, la Perspectiva Nevski, los cosacos, Lublín.

Así salía de clases. Por unos años papá me tendría allí, reeditando sus lecciones con Madame Putifar y soñando con París. Por qué no, lo disfrutaba. Me sentaba a leer Paris Match en la antesala y a observar a una profesora joven, Elisabeth Michenot, que resultaba más bella que el francés en su conjunto.

Remozaba los caminos de retorno para combatir el aburrimiento, y en la calle Baptista, bajo la sombra de los muros de piedra del convento de Carmelitas Descalzas, me detenía a tomar api solo, sin pasteles, en vasos largos, muy delgados en su base y anchos en la desembocadura. Api rojo hasta que me enteré que la otra olla era de blanco y desde entonces los combiné. Niño aún, el api sellaba una estrecha relación con la ciudad que jamás se ha diluido. A veces no estaban las vendedoras, quién sabe por qué, y me invadía el desasosiego. Peor en cierta ocasión que permanecí en la AF más de lo acostumbrado, por el cine gratuito del miércoles en que pasaban Orfeo Negro. Cuando en una escena apareció el personaje vestido con traje de calavera me estremecí y supe que con la muerte iniciaba una relación también muy estrecha. Caminé apresurado y deseoso del calor que traía la bebida y no estaban, no había nadie. De las antiguas paredes juré que me miraba el esqueleto del carnaval y corrí.

Eran dos caseras con dos mesitas y ninguna silla. Por lo general, los parroquianos se sentaban en los bancos de la plazuela Granado. Yo elegía el pegado al portón de la iglesia, como un acercarme a la tiniebla del pasado siendo el lugar más oscuro. Poco sabía de la Colonia entonces, pero intuí que los murallones sabían más de lo que mostraban. En la parte superior se vislumbraba una ventanilla de alabastro, opaca, y me gustaba pensar que alguien observaba, desde atrás, desde la historia.

Viajábamos con frecuencia a la Argentina. A veces en tren. Y entre la llegada del ferrobus desde Cochabamba a Oruro y la partida del ferrocarril a Villazón, teníamos horas para pasear y descubrir. Frente a la estación, o casi al frente, estaba el mercado con apis deliciosos. Dicen que viene de allí, de la frialdad del altiplano y el refugio que esta ciudad minera significó. Pero el maíz nace en el valle, acá no crece nada, pensaba, y no se me ocurrió hasta hoy preguntar.

En Ejutla, Jalisco, bien temprano al alba, las viejas preparan atole con higo. Humean tanto que se diría hay niebla. El atole es a ellos lo que a nosotros el api. Solo que lo han sofisticado que hasta hay en sabores de distintas frutas. La masa de maíz retostado, mezclada con piloncillo (azúcar morena), agua y cualquier aditamento extra produce un brebaje espeso, en ocasiones más que la bebida nuestra. En el caso del atole de higo no lo preparan, al menos que yo sepa, con el fruto sino con las hojas bien lavadas, a las que hierven en el preparado, hasta darle un sabor muy especial.

Conocí el atole gracias a que Ofelia, entonces esposa de mi amigo Israel, ambos de la sierra de Guerrero, me preparó por mi cumpleaños uno de tamarindo. Lo trajeron a casa y por días gocé del sabor de un líquido que en verdad era una reliquia. Purepecha, nahua, zapoteco, no estoy seguro, aunque la palabra viene del nahuatl atolli.

Cuando manejo por Aurora, o ya a esta altura del siglo por cualquier zona de las ciudades alrededor de Denver, siempre miro los carteles de desayuno que con tamales ofrecen champurrado: atole mezclado con chocolate, síntesis que tal vez mejor que ninguna representa dos de los pilares de las civilizaciones mesoamericanas. Como beberse el Templo Mayor de un trago.

México, que nos quieren vender como la tierra del asesinato, es mucho más. Que la presencia de la muerte se palpa en la corteza de los árboles, no hay duda. Se podría decir lo mismo de España. En Ejutla, cuando los vapores del atole llenan el aire, es posible también percibir la tragedia. En un mango de la plaza principal, durante la Cristiada, ahorcaron a un cura que convirtieron en santo. Cristo Rey cabalgó por allí, y los campesinos todavía se persignan. Pero sobre la muerte se alza el sabor, y el humo, del que afirman las viejas se queda en el atole que cocido con leña sabe a él, atole de humo.

Mi peregrinación por el maíz tiende a ser larga y variada. Hago énfasis en estas bebidas que aunque distintas suelen ser similares, como toda la paradoja latinoamericana. Han corrido cuarenta años entre ambos extremos. Siempre que voy a Cochabamba mi padre me lleva hasta el api, y la memoria no olvida el delicioso api frío con limón que mi madre preparaba en casa.

Ofelia se divorció de Israel. De niño él caminaba en los ranchos de la sierra sin huaraches y con escuadra (pistola). La vida de Estados Unidos les enseñó y los distanció al mismo tiempo. Extrañará los atoles de su mujer en la comodidad de su casa con cable color. Porque hay cosas que no se pueden olvidar, ni para el chico que estudiaba francés ni para el otro que recogía piñones de las alturas. Y aunque el tiempo hace difusas las imágenes, todavía quedan sombras en la memoria, apoyadas en el convento a la luz de velas, mezclando apis de color como en alquimia. O vahos en los que otras sombras agitan largos cucharones de palo revolviendo el atole.

Claudio Ferrufino-Coqueugniot 29/10/12