jueves, 29 de diciembre de 2011

AL OTRO LADO DEL ESPEJO: Hoy en Madrid.


NOS LLENA DE REGOCIJO, una vez más, ver un nuevo número de Al Otro Lado del Espejo enredándose por esos mundos virtuales, de la misma manera emociona mirar al tocho de ejemplares, una edición completa rezumando tinta; luego, no es menor, la satisfacción de respirar el característico y adictivo olor que emana del papel. Un nuevo número en su embalaje de cartón, recién salido de la imprenta, que nos vuelve a marcar la sonrisa; quizá, esta vez, con la sensación de que el gesto que curva suavemente la boca es más ancho que otras veces. No es por nada especial, somos así de gansos, nos gusta, si acaso, este presentimiento de resucitar número tras número después de que nos hayan aniquilado, una y otra vez, y otra vez más, nuestros detractores, que tener, los tenemos. Aquellos que nos tachan de falta de rigor y seriedad, y, posiblemente, no les falte razón, quizá porque el esfuerzo, la pasión, con los que hemos trabajado cada uno de los miembros del equipo AOLDE -unos más, otros menos, cada uno lo que ha creído conveniente, el que hace lo que puede, no está obligado a hacer más- desde el primer día en que nos embarcamos en este emocionante proyecto no ha garantizado nada; no obstante cuesta el mismo trabajo elaborar una gran revista, como una revista absurda, el mismo.

Ahora bien, lo que sí hemos podido garantizar ha sido la profundidad de la uña clavada en la carne del mismísimo compromiso. Aquel que nos marcamos el primer día, la primera vez que no reunimos los locos del sombrero, con el ánimo de mantener, número tras número, un sello de libertad e independencia; el exacto que nos ha caracterizado durante todos estos años; el que nos ha permitido dar a conocer a nuevos y jóvenes autores, sacar del ostracismo literario a otros tantos, a nuestro juicio, excelentes escritores; compromisos todos que han sido la razón de ser de esta plataforma literaria; manteniéndonos al margen de gurús, iluminados y otras mierdas -que haberlos haylos, y veces, como las setas, crecen donde menos te lo esperas- dentro del mundo del cuento, el género literario por el que hemos apostado sin remilgos desde un principio. Atrás quedó la época de los ilusos, el tiempo de ir mendigando, tocando todas las puertas, habidas y por haber, con la intención de encauzar un proyecto sin ánimo de lucro en beneficio de un objetivo común como era, ha sido, y es, el de dar a conocer este género literario; ignorantes, desconocíamos, que como en otros apéndices de la literatura, éste ya tenía sus particulares conventículos con los visionarios de turno. Así que, de nuevo, la vida rima: un motivo más de alegría, es el haber quedado al margen de esa mercadería.

Causa de júbilo es, también, el poder haber llegado, en plenas facultades, al final de una etapa, como se puede considerar este número 4, donde termina un período muy importante para algunos de los miembros del equipo de AOLDE; de la misma manera se inicia otro ciclo, con nuevos componentes, cuando menos, podemos asegurar, que imaginativo. Después de estos años AOLDE da por terminado un ciclo, que entendemos sugestivo, a la par que ambicioso, donde ha habido momentos mejores y peores. Sacando adelante, prácticamente con lo puesto, este proyecto literario que ha escrivivido dos números especiales, a cual más enriquecedor, y, añadiendo a la suma, los cinco números de aúpa de estos tres años de andadura, donde se ha atesorado la generosidad y el talento de más de 300 autores entre las distintas disciplinas que engloban esta revista; acrecentando la ecuación con la culminación de un libro colectivo (Narrando Contracorriente) memoria viva y guardián de la filosofía del mismo proyecto, y, de la revista Al Otro Lado del Espejo.

21 horas
Asociación Catorce Huertas
c/Huertas 14-1º-Izda.- Antón Martín
Presentación nº 4 de la RevistaAL OTRO LADO DEL ESPEJO
http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/
http://gsusbonilla.blogspot.com/

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