jueves, 29 de julio de 2010

EL HOMBRE TATUADO by Lullu.


El hombre tatuado se afana en mi cuello.

Me dice "no te asustes, no voy a hacerte daño".

Sus manos grandes cubren toda mi cabeza.

Con una de ellas rodea por completo mi cuello y
con la otra cubre toda la superficie de mi cráneo.

Yo estoy tensa, desconfío, me siento rígida como el tronco de un árbol.
Tengo miedo de lo que su fuerza puede hacer sobre mi.
Pero él me tranquiliza, me pide con voz pausada que me relaje, que confíe en él, que me abandone en sus manos.

Ellos, de un modo u otro, siempre te piden eso. Que te abandones.

Noto como respira profundamente, noto el peso de su cuerpo en mi espalda, y pienso en la conversación de la noche anterior cuando nos vimos en el bar.

Fui mala. Sabía que no corría peligro. Sabía que él no saltaría la barra,
que no soltaría los vasos ni las botellas, que no abandonaría el trabajo,
y le puse contra la pared.

Sólo intentaba hacer lo que las otras mujeres hacen con los hombres....

...y ahora estoy aquí, bajo su peso, haciéndome cargo de mis palabras.


Lullu

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