jueves, 28 de diciembre de 2017

PLANTEAMIENTO por GSÚS BONILLA




Fundaremos un árbol
amor

para el animal salvaje
el ave o el reptil

para que lo idolatre la tribu

para que el hijo se abrace a él

para el perro

para el leñador


Gsús Bonilla, de PGB: Poesía General Básica 2007/2017 (La Penúltima editorial, 2017).

https://www.facebook.com/La-Pen%C3%BAltima-editorial-515828045265515/

miércoles, 27 de diciembre de 2017

CELEBRAD LOS DÍAS: Sergio Algora.



En Celebrad los días. Poesía completa se reúnen por primera vez, bajo un mismo volumen, los cinco libros que Sergio Algora publicó en vida: Envolver en humo, Paulus e Irene, Otro rey, la misma reina, Cielo ha muerto y Los versos dictados. A estas cinco obras se le une Invierno, el libro inédito que Algora dejara sin publicar. Como curiosidad, se complementa toda esta recopilación con un apartado de poemas dispersos de diferentes épocas que abarcan desde la adolescencia del autor, hasta el que probablemente fue su último poema antes de su fallecimiento. Una edición llevada a cabo por los editores Anaís Toboso y Pedro Gascón, que firman un prólogo donde se realiza un recorrido y estudio por la obra poética y vital de Sergio Algora, probablemente uno de los poetas más originales y menos conocido de finales del siglo XX y comienzos del XXI. Autor imprescindible e irrepetible.

«Libro que exige una lectura apasionada, dejándose arrastrar por el caos que nombra, y otra más sosegada, reflexiva, donde el lector podrá apreciar una voz que discurre contracorriente de los modos poéticos más habituales y que tiene en ello buena parte de su mérito, como también el riesgo de ser desatendido. Eso sería una injusticia.»

Túa Blesa, ABC Cultural

«El autor usa un lenguaje que se abisma en territorios léxicos que, si bien no son nuevos, tampoco dejan de sorprender por su violencia de imágenes. Los poemas de Sergio Algora se incrustan en la Literatura como un carcinoma […] y se multiplican atacando, con la física fuerza de un virus, el edificio de la poesía.»

Miguel Ángel Ordovás, El Periódico de Aragón

«Su poesía no es ni arraigada (es decir, clásica en el fondo y en la forma) ni desarraigada (es decir, deliberadamente surrealista), resistiéndose, del mismo modo, a ser etiquetada como existencialista o tremendista. Mas no es pretensión nuestra encasillar una poesía tan profundamente intuitiva y original en corriente alguna, sino hacer ver con claridad, más bien, algunas técnicas que pudieran posiblemente emparentarla con la pintura expresionista, como son la proyección del hombre sobre el mundo, sobre los acontecimientos y sobre sí mismo.»

Miguel Ángel Longás, Envolver en humo


Sergio Algora (Zaragoza, 1969 – 2008). Fue poeta, narrador, articulista y músico. Publicó cinco libros de poemas: Envolver en humo (1994), Paulus e Irene (1998), Otro rey, la misma reina (2003), Cielo ha muerto (2005) y Los versos dictados (2005), dejando un último libro inédito, Invierno, el cual ofrecemos en esta compilación de su obra poética. También trabajó en el campo de la narrativa publicando dos libros de relatos: A los hombres de buena voluntad (2006) y No tengo el placer (2009), éste aparecido de manera póstuma. Dejó inconclusa lo que sería su primera novela y publicó una obra de teatro: La lengua del bosque (2005).

Como músico grabó trece discos. Con el mítico grupo El Niño Gusano: Circo Luso (1995), El efecto lupa (1996), El escarabajo más grande de Europa (1998) y Fantástico entre los pinos (2000). Con Muy Poca Gente: Con zapatos nuevos (Ep, 2001) y En flor (2001). Por último, formó parte del grupo La Costa Brava con quienes alcanzó a grabar siete discos en cuatro años: Déjese querer por una loca y Los días más largos (ambos en 2003), Se hacen los interesantes y Llamadas perdidas (ambos en 2004), Costabravismo (2005), Velocidad de crucero y Futuros padres (ambos en 2007).

lunes, 25 de diciembre de 2017

viernes, 22 de diciembre de 2017

1 POEMA de GEMA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ



Existe una mujer
que se parece a mí
en alguna parte...
una mujer que nunca
seré yo,

una mujer sin piel,
sin piélago, sin miedo,
una mujer sin bote
salvavidas,
una mujer océano,
sol, palo de lluvia,
líquida , invertebrada,
desmembrada,

una mujer de líquenes,
nenúfares y hiedra,
una mujer de lirio
y madreselva
que trepa los costados
de la suerte,
un recuerdo aromático
sin tiempo,
una flor "no me olvides"
que quiebra la memoria
del pantano
y escribe en el asfalto
una estrofa de agua
para autocorregirse
las derrotas.

Existe una mujer
que se parece a mí
y se muerde las uñas
cuando la luna mengua,
que le lame los labios
al silencio,
una mujer pigmento,
lilimento,
una mujer cebolla,
un pentimento artístico,
la alteración consciente
de su propio retrato,

una mujer
que no sabe quién es
y no se reconoce
si no es como la antítesis
de las múltiples formas
que presiente en el resto
de la gente.

Existe una mujer
que es una excusa urgente
y a destiempo,
una superstición
contemporánea,
un extorsión de luz
y atardeceres,
una mujer que siempre
se involucra
en la causalidad
de sus casualidades
igual que hace mi lengua
con tu boca,
mi nariz con tu cuello,
igual que hace la arista
con la piedra tallada.

Existe una mujer
que se parece a mí
pero nunca jamás
cargará con el peso
de mi nombre a la espalda
porque ella ha descubierto
mucho antes que yo
el secreto que ocultan
las libélulas,
apretar con las fauces
el agua del estanque
hasta que ésta se vuelva
azul metalizado,
como el profundo abismo,
igual que la placenta
del universo

Existe una mujer
que está a salvo de mí
en alguna parte...
y sabe renacer
en la constelación de
mis pupilas

sin pedirme permiso.


Gema Fernández Martínez

https://www.facebook.com/gema.fernandezmartinez.5

https://www.facebook.com/Traficantes-de-sue%C3%B1os-680723422012280/

jueves, 21 de diciembre de 2017

LAS MUDAS SOLEDADES: Tres poemas.




Leyes, mordazas y otras creencias coetáneas del Santo Oficio


BUKOWSKI reivindicaba el derecho a emborracharse
en las esquinas portuarias de esta vida.
Reivindicaba el poder absoluto de la libertad bajo palabra,
con aromas de whisky, cerveza o vino,
y la elección de follar en pensión o en casa ajena.
Eran tiempos intrépidos, quizás equivocados,
sin duda el hombre descuidó en ellos a sus amos.
Por eso, ahora, en este país de devotos
que devoran el cuerpo y sangre de su fe,
se reivindica el derecho a no opinar,
a no decir, a no interpretar la escena
fuera del guion, a contaminarse
de desahucios e incapacidades de reunión,
protestas o reivindicaciones ciudadanas,
educación mal educada
y sanidad insana.

Por ello, llenos de orgullo y satisfacción, gritemos:
¡BUKOWSKI HA MUERTO!, ¡VIVA EL REY!

*

El niño y la playa

A Abdullah Kurdi, padre de Aylan y Galip

DESDE hace días
no puedo ver a mi hija boca abajo.
Es el miedo a la inocencia turbada
y la presencia que al mundo entero sacude
esa náufraga imagen sin palabras,
tendida en la orilla, escuchando una tierra
                                  [que apenas tiene nombre.

Aylan y Garlip Kurdi, y 3000 almas sin apenas amarre.
Mare Nostrum que sacias los pecados del Mundo
ten piedad de nosotros,
lentos homínidos, capaces de odio, tristeza y barbarie.

Un niño varado en la playa
remueve una legión de conciencias.

Sus castillos ni son ya de arena, ni son ya de aire.
Ya no suena la risa del pirata pata palo,
ni el tesoro está en la isla,
ni serás más, húmedo cuerpo, capitán, corsario o tripulante.

Ya tu cuerpo yace boca abajo,
para no ver la vergüenza que en este mundo acontece.

*

Sous le ciel de Paris

NUNCA estuve en París
pero lloré sus calles.
Siempre de ella me contaron
historias ocurridas en su nombre.
Como cuando aquel perfumista
aliado del demonio
quiso recoger la esencia última de sus noches
a través de bellas y vírgenes doncellas.
O cuando Chagall vino intrépido
a vivir en uno de sus cuadros
desde la vanguardia de Montparnasse.
O cuando Rimbaud, Verlaine y Mallarmé
saborearon del mal sus flores y absentas
y Baudelaire los aromas del sexo ajeno
por los burdeles del Barrio Latino,
junto a Sarah, llamada La Louchette.

Nunca estuve en París
pero quizá eso hoy no importe.
Aprendí de las corrientes del Sena
mientras Sartre cargaba de tabaco su pipa
con la mirada hacia una y mil partes.
Visité el Café de Flore
donde el Ser y la Nada
se enfrentaban a Sísifo dichoso
tras cortinas de tabaco y cognac art decó.

Nunca estuve en París
pero amé su cielo,
dividido entre mitos antiguos
y un skyline de belleza y armonía clásica
como solo pueden poseer las ciudades amadas.
Todo ocurrió allí, donde nunca estuve,
donde la chanson française
fue sombra en cada esquina
y su sensual silueta sedujo las pasiones.
Allí, donde Edith Piaf me partió el corazón
y Zaz se llevó las dos mitades.


Pedro Gascón, de Las mudas soledades (Chamán ediciones, 2017)


miércoles, 20 de diciembre de 2017

1 POEMA de JULIA NAVAS MORENO



Hace frío en los polos de mis brazos
y mis pies se frotan mutuamente.
En mis dedos resbala la esperanza
de agarrar certezas imposibles.
Me he alimentado de semillas
de autoengaño y mordidas en el vientre
y ahora, remolinos de dudas arrastran
árboles que un día
llevaron mi nombre.

Julia Navas Moreno


martes, 19 de diciembre de 2017

jueves, 14 de diciembre de 2017

SONARON CRISTALES ROTOS por VALENIA GIL



Sonaron cristales rotos en mi cabeza, alguien arrojó una piedra a mi ventana y los cristales se difuminaron por mi mente crujiendo por mis neuronas a cada paso que daba...

No fue cualquier piedra, no era cualquier piedra...era su piedra...y yo no sabía como manejar esa situación...

Pero crecí como no lo hizo Peter Pan y aprendí a barrer todos esos cristales hacia fuera de mí, a no dejar ni una sola esquirla clavada en ninguna de mis neuronas con el fin de que no me hiciera nunca más daño, liberarme a través de la palabra, hablar, hablar, hablar...nunca más muda, nunca más sufriente como si ese hubiera sido alguna vez un remedio eficiente cuando en realidad sufrir por sufrir es la cosa más inútil que ha parido madre...así que me arremangué, me puse una coleta bien alta que apartara los pelos de mi cara y me dije cabeza bien alta, mirada de frente y a hablar, hablar, hablar...y fue como dejar bien abiertas mis ventanas para que todos los pájaros que habían crecido ahí dentro salieran a buscar árboles más acordes con su naturaleza para vivir...y respiré, respiré aliviada y sonriente porque no hay mejor ejercicio en esta vida que hablar, hablar y hablar para despejar malos entendidos, dudas, darte a conocer un poquito más sin miedo a quedarte en pelotas, que joder, así vinimos al mundo...tanto miedo, tanto miedo...a tomar por culo tanto miedo a ser o a mostrarse tal cual uno es...

Y hoy me siento infinitamente mejor, más ligera, más liviana, más pluma sin miedo a andar flotando por la vida pues otra cosa no pero de cargas inútiles que puedan ser evitadas ni una...y me siento feliz de cada una de estas grietas de piel que se me forman al final de mis ojos cuando me sonrío o pongo los ojos chiniquis por algún otro motivo, que cada una de estas arrugas fue creada y generada por mil y un tropezones, mil silencios que no llevaban a nada y aprendí a comprender el maravilloso poder de la palabra y a contar y a sincerar y a sorprenderme gratamente con el agradecimiento con que las personas responden a tu verdad sin medias tintas, a tu voz triste, a tu malestar, porque el que no sabe que se está equivocando difícilmente puede modificar su error y somos animales con unas capacidades excepcionales precisamente por esa poderosa y única herramienta en el reino animal denominada lenguaje que nos enseña a ser quienes somos, a ver el mundo a través de las palabras que aprendemos...porque lo que no se nombra a menudo...no existe...

Sonaron cristales rotos en mi cabeza y palabra a palabra los fui sacando todos y cada uno de dentro de mí...

Valenia Gil


sábado, 9 de diciembre de 2017

A QUÉ COSA TE ESTÁS REFIRIENDO CUANDO DICES EVOLUCIÓN por MAYA MUKTI



Me gusta ver la colada secándose al sol. Me quedo embobada mirándola. Bueno, me quedo embobada mirando cualquier cosa, pero ése es otro tema. Quería decir que estaba contemplando mi ropa recién lavada cuando me apercibí, sorprendida, de que -tras muchos años de cambios de sistema para tenderla, de intentos por obtener los mejores resultados con el menor esfuerzo posible- parece ser que lo he logrado porque -mierda- hace ya un tiempo que la vengo colgando de la misma manera. Que mierda por qué? Fácil: porque en ese momento, me di cuenta también de que tener un sistema para hacer las cosas, automatizarlas, es lo más parecido a morir, a no estar presente, a no cuestionarse, aprender, etc. Sí? Así que me asusté por lo que eso podía estar significando para mí. Y me asusté más aún, cuando pensé -sin sorpresa esta vez- en que la gran mayoría de gente que conozco, tiene un sistema para todo y lo encontraron mucho antes que yo (que hasta hace poco me castigaba por eso y los envidiaba). Pero es peor aún: hay gente que ni tan sólo ha desarrollado nunca su propio sistema, sino que adoptaron años ha directamente el que le enseñaron. Máquinas perfectas de eficiencia, sí, puede. Pero...eso: máquinas.

Maya Mukti


jueves, 7 de diciembre de 2017

VERBO: Ainhoa Martínez Retenaga.



Soy una mera condenación saltando al vacío, una convulsión hecha de entrañas, un abismo transmutado, un sustantivo que ya no se sostiene sin lenguaje. Soy solo la nada que me ladra, una definición ambivalente buscando precisión, el acento de unas manos atestadas de conciencia, los extremos de una inercia que descomunal proyecta atraparme. 

Él, la matriz incontestable del ser, el embrión que gesta la vida, la raíz de la que germina la posibilidad perpetua de lo intangible, el origen primero de la existencia anterior. Él, la subversión de una simetría inmortal, la omnipresencia de quien todo lo abarca, la exudación que inherente batalla y voluntaria se encierra, el renacimiento de una noche carente de luna.

Él, el verbo.

Yo, la nimiedad que camina ansiando su absoluto.


Ainhoa Martínez Retenaga, de Verbo (Bajamar Editores, 2017).


martes, 5 de diciembre de 2017

LAS MUDAS SOLEDADES: Pedro Gascón.



"En "Las mudas soledades", encontramos un conjunto de poemas en donde la voz del poeta realiza una doble visión: por un lado la del ser humano arrojado al mundo, con cierta tendencia elegiaca, por otro lado, la visión de ese mundo con matices de crítica social. El soneto de Lope de Vega, preámbulo del libro, es el encargado de dar título al conjunto, así como a sus partes: «En el mundo ausencia», «Fuego en el alma», «Y en la vida infierno» y «Con alma ajena». Un libro envuelto entre la existencia y su devenir, y la crítica social."