jueves, 29 de noviembre de 2018
miércoles, 28 de noviembre de 2018
LOS BARES DEL DIABLO por NATACHA G. MENDOZA
Pongamos un bar en una carretera comarcal, los kilómetros no importan. Un tipo al otro lado de la barra, apoyando ambos brazos en un ejercicio de machismo exagerado, camisa abierta, pelo a medias y barba. Pongamos que no existen los clientes, se me antoja jueves, madrugada, verano de un año distinto a este. Coloco un coche, celeste, americano y un pinchazo. A ella la ha puesto alguien que no soy yo; alta, torpe, de un rubio escandaloso. Las patadas a la rueda delantera son cosecha del personaje y la consecuencia, tacón roto. El bar, es su única posibilidad, él no la espera, digamos que ella tampoco, pero, tal y como se está presentando la historia no quisiera apostar.
-¿Podría ayudarme? He pinchado- dice, mientras se sienta en un taburete y tira los zapatos.
-¿Qué le pongo?- contesta él.
-¿No me ha oído? He pinchado, necesito ayuda, un teléfono, algo...
-¿Vodka?
-¡Joder! ¿Usted es imbécil?
- Bien, le pondré hielo. Pero no sé si queda, por aquí no suele pasar mucha gente, señorita. Hace un verano insoportable, ¿no cree?
Lo mira atónita mientras él sirve un vaso con el vodka caliente. Mira a su alrededor, no ve nada que pueda ayudarla. Se gira hacia la cristalera del bar. No pasan coches, no tiene reloj. Pongamos lluvia, de esa que sólo cae en verano, sin ningún tipo de control. Lluvia derramando agua, lluvia a chorros, tipo mar que no cabe en el cielo o peor. Lluvia que rompe en truenos, en luces eufóricas parpadeando el cristal, ríos que caen carretera abajo. Pongamos más verano, más humedad, y un apagón. Ella que no controlo, se baja del taburete, sale a la calle, descalza. Ahora no es rubia, ha perdido el pelo, la piel se le oscurece, va cayendo a la vez que mi lluvia y se hace llanto... pongamos tristeza en el hombre del bar, una tristeza insoportable, ahora, dejemos que ella nazca.
Natacha G. Mendoza, de Los bares del diablo.
martes, 27 de noviembre de 2018
OBSERVA por ABEL SANTOS
Estamos jodidos.
El vagabundo
está tumbado en la boca del metro,
invisible, como el vacío.
Y en la calle,
distintas edades de seguidores
ya se apresuran,
de buena mañana,
a la nueva Feria del Cómic.
Reparar en un mendigo
da que pensar, y es un asunto lento.
Es más fácil
luchar contra el mal―me digo―
comprando muñecos
(a la velocidad de la luz)
de la guerra
de las galaxias.
Yo llegaré tarde al trabajo
y no me paro,
en cambio, lo veo.
Qué bien le vienen las prisas
al pueblo del mundo ―pienso―
para no
enterarse
de nada.
lunes, 26 de noviembre de 2018
UN POEMA de JULIA GUTIÉRREZ
Como el sol por el oeste
cualquier tarde de noviembre
toda yo me he ido difuminando.
No es importante cómo
ni por qué.
Sólo que esa luz naranja
se derramó sobre mí
borrándome.
Julia Gutiérrez, del blog A la cola del viento.
domingo, 25 de noviembre de 2018
HÍBRIDOS 2018: Cuarta Jornada.
HIGIÉNICO PAPEL TEATRO
Veintiún años de experiencia ininterrumpida y más de treinta espectáculos producidos y estrenados siempre con gran éxito de público y crítica, avalan la trayectoria de esta compañía profesional, cuyo amplio repertorio destaca por la diversidad temática y expresiva de las propuestas, siempre marcadas por un elegante sello personal que conjuga toques de humor, provocación, y poesía.
QUERIDA GÉNICA
Un espectáculo que reconstruye la vida de Antonin Artaud desde los ojos de la que fue el gran amor de su vida, Génica Athanasiou. Un acercamiento a los puentes misteriosos que unen la genialidad y la locura, una mirada nostálgica hacia los amores malogrados y las oportunidades perdidas, una reflexión profunda sobre el teatro y la vida.
Antonin Artaud fue una figura esencial en el panorama teatral a primeros del siglo XX. A pesar de su frágil salud física y mental, sus escritos y todo el legado que se pudo recuperar demuestran una gran lucidez. Su empeño siempre fue ampliar la visión del teatro hacia un teatro moderno, un teatro que no fuera vacío y que dejara huella en el espectador.
Partiendo de sus textos y las cartas enviadas a Génica Athanasiou e investigando en los innumerables estudios que existen sobre su persona se ha creado este espectáculo en el que se reflejan varios momentos de su intensa y atormentada vida.
Con "Querida Génica" hemos querido recordar al que dicen que fue el "padre de la nueva escena teatral" alguien que marcó un antes y un después en la forma de hacer teatro.
Creemos que no puede ser más coherente la presencia de Artaud en una programación cultural llamada Híbridos, cuyo espíritu es aglutinar distintas manifestaciones artísticas, alejadas de vías convencionales y modas comerciales.
Lunes, 26 de noviembre, 20 horas, Palacio del Conde Luna
Entrada gratuita
sábado, 24 de noviembre de 2018
UN POEMA de MARLUS LEON
perdidos los pasos en el vientre de la tierra
los sueños se diluyeron
cuando la tarde se desvaneció
A este lado del Edén
estamos huérfanos
y nadie sabe ya tejer un abrigo
que cobije nuestros frágiles cuerpos
A este lado del Edén
estamos tú y yo
A este lado del Edén
respiramos cerca… muy cerca
de nuestras bocas cristalinas
para no perder el calor...
de regreso a casa
Marlus Leon
jueves, 22 de noviembre de 2018
HÍBRIDOS 2018: Tercera Jornada:
MI VIDA EN LA CARRETERA
De Kerouac a la escena independiente musical actual.
¿Son los músicos alternativos los nuevos Beatniks?
Viaje desde los orígenes intelectuales del rock y la contracultura hasta nuestros días, de la mano de uno de los guitarristas más emblemáticos del rock independiente español, Fernando Pardo, fundador de las míticas bandas Los Coronas y Sex Museum.
Tema de la charla
La influencia de los beatniks en Dylan; la canción como pequeña obra literaria y el cambio que eso supone en la música popular contemporánea; el rock entre el compromiso y el hedonismo; nacimiento y declive del rock como portavoz de los cambios sociales; la capacidad del sistema de asimilar las revoluciones o la necesidad de la vuelta a las catacumbas del creador en busca de una voz propia en la era de internet, son algunos de los temas que se abordarán.
Charla del autor, acompañada de material audiovisual y proyección de imágenes, interludio musical de 20 minutos, y coloquio participativo con los asistentes.
Jueves, 22 de noviembre, a las 21 horas en El Gran Café de León
martes, 20 de noviembre de 2018
CULT MOVIES 1: PELÍCULAS PARA LLEVARSE AL INFIERNO: 2ª Edición.
Como el subtítulo indica, estamos ante un catálogo de películas «para llevarse al infierno», cintas anómalas, hipnóticas, desasosegantes; films que sacuden al espectador por lo extraño, por lo insólito, por lo novedoso e incluso por lo insospechado. No se trata de un listado de los mejores títulos de la historia del cine: muchas de las películas que figuran en Cult movies 1 seguramente no destaquen por su calidad, por su belleza, y mucho menos por su desarrollo comercial; hay, sin embargo, en todas ellas un poder de atracción incatalogable que, a lo largo de los años, las ha rodeado de admiradores fascinados, de acólitos, de fieles.
En último caso, en todas ellas se refleja, en mayor o menor grado, el underground, la contracultura, la expresión estética al margen de las normas admitidas que tan querida le es al autor. Cult movies 1 es, en gran medida, la declaración de intenciones de un escritor inquieto que, como los hacedores de estas películas, consideran que siempre hay y siempre queda un resquicio por el que colarse y un camino que recorrer.
El autor no contemplaba una segunda parte que posteriormente vio la luz y que esta misma editorial también se ha encargado de reeditar: Cult Movies 2. Películas para la penumbra. De ahí el número 1 en el título de este libro.
Booktrailer en You Tube:
lunes, 19 de noviembre de 2018
LOS HUESOS DE LA JAULA por CELESTE PÉREZ FERNÁNDEZ
los huesos de la jaula,
las calcificaciones de la pesadumbre,
el discurso apático del amaneciente,
el plumaje silencioso de cualquier ocaso
y esta custodia de palomas negras
que respiran por opresión
Celeste Pérez Fernández
viernes, 16 de noviembre de 2018
OVILLOS DE CARNE por IRIS ALMENARA
Dos ovillos de carne se retuercen en la cama, esperando a los perros.
Perros hambrientos de lejía y migrañas. Hambrientos de vientres y viento.
A los lados de los ovillos de carne sólo silban cucharas de plástico y tangas de licra blanca.
Encima de los ovillos hay un desfile de niños gritando el himno de España porque tienen muchos mocos y necesitan limpiarlos.
Debajo de los ovillos de carne se encuentra un gemido de agua, el abrazo roto de corcho y el hueco de una muela muerta.
Dos ovillos de carne se retuercen en la cama, esperando a los perros. Esperando a los perros.
Iris Almenara
jueves, 15 de noviembre de 2018
LOS 80 DISPAROS A LA LITERATURA MÁS ACTUAL
El poeta leonés Felipe Zapico visto desde el objetivo de Demian Ortiz para la serie ‘Perdidos. Un lugar para encontrar’. DEMIAN ORTIZ
El Gran Café acoge ‘Perdidos. Un lugar para encontrar’,
de Demin Ortiz y Silvia D. Chica, dentro del ciclo ‘Híbridos’.
Diario de León, 15/11/2018
Lugar: Gran Café. (Primera planta). Hora: 21.00. Entrada: gratuita.
Perdidos. Un lugar para encontrar desembarca hoy en el Gran Café, dentro del ciclo Híbridos de ‘cultura alternativa’ que organiza el Ayuntamiento de León. Perdidos es un trabajo compuesto por retratos fotográficos de poetas, narradores y ensayistas. A través de más de 80 disparos frontales y directos se realiza una panorámica de 360 grados global de la literatura contemporánea española, siguiendo unas líneas de estudio y análisis técnicos y conceptuales que dotan al conjunto de coherencia y una orientación común.
Perdidos. Un lugar para encontrar puede ser un punto de unión ideal de la literatura con otras artes como la fotografía, y viceversa, en un Festival como Híbridos, que apuesta de forma tan versátil por diversas propuestas culturales alternativas.
Tras la presentación y proyección de los retratos de Perdidos. Un lugar para encontrar, habrá una charla-coloquio entre su protagonista, el fotógrafo Demian Ortiz, y Silvia D. Chica, poeta y fotógrafa. El coloquio estará moderado por Vicente Muñoz Álvarez, poeta, narrador y editor, para invitar al público asistente a la introspección y a la reflexión del mundo literario a través de la fotografía como lenguaje de expresión contemporánea. Entre los retratos figuran los de los leoneses Julio César Álvarez, Felipe Zapico, Carlos Salcedo y Gabriel Oca Fidalgo, Silvia D. Chica, Vicente Muñoz y Juan Carlos Mestre.
miércoles, 14 de noviembre de 2018
HÍBRIDOS 2018: Segunda jornada.
DEMIAN ORTIZ
Fotógrafo
PERDIDOS. UN LUGAR PARA ENCONTRAR
Perdidos. Un lugar para encontrar es un trabajo compuesto por retratos fotográficos de poetas, narradores y ensayistas. A través de más de 80 disparos frontales y directos se realiza una panorámica de 360º global de la literatura contemporánea española, siguiendo unas líneas de estudio y análisis técnicos y conceptuales que dotan al conjunto de coherencia y una orientación común.
Perdidos. Un lugar para encontrar puede ser un punto de unión ideal de la literatura con otras artes como la fotografía, y viceversa, en un Festival como Híbridos, que apuesta de forma tan versátil por diversas propuestas culturales alternativas.
Presentación y proyección de los retratos de Perdidos. Un lugar para encontrar, seguido de una charla-coloquio entre su protagonista, el fotógrafo Demian Ortiz y Silvia D. Chica, poeta y fotógrafa, moderado por Vicente Muñoz Álvarez poeta, narrador y editor, para invitar al público asistente a la introspección y a la reflexión del mundo literario a través de la fotografía como lenguaje de expresión contemporánea.
Jueves, 15 de noviembre, 21 horas, Gran Café de León
Entrada gratuita hasta llenar el aforo
lunes, 12 de noviembre de 2018
TRAVESÍA: Prólogo.
NAVIGARE NECESSE EST
León no es ciudad costera. Ningún océano baña sus arrabales. Pero pienso que a León, hace tiempo, arribaron pobladores de tierras circundantes en que el mar sí estaba presente. Asturias, Galicia, Portugal, cómo no. Tal vez aquellas gentes llevasen a León la humedad que da nombre a uno de sus barrios más populares, el mismo en que tuve la fortuna, hace ya tiempo, de trasegar vino y conversación con el escritor Vicente Muñoz Álvarez. Sí, cierto, el Barrio Húmedo es más probable que deba su nombre al vino derramado en sus calles. Y sí, aunque Vicente es leonés, creo que se precia más de ser habitante de la tierra que de la ciudad en que nació.
Prologar una obra literaria del calibre de esta que tienes en tus manos carece de sentido. Prologar lo que no necesita presentación. Presentar a quien no precisa introducción alguna, si es que de literatura hablamos. De ahí la digresión inicial. Porque, puestos a escribir sobre esta “Travesía” de Vicente Muñoz Álvarez, ¿por qué no escribir, también, sobre él? ¿Por qué no inventarle la mitología que ya debería ostentar pero que él mismo se niega? Y es que por las venas de Vicente, estoy seguro, corre la sangre de esos antiguos pobladores costeños que llegaron a León y, huérfanos ya de mar, rescataron la brisa entre mareas de taberna y aguaceros de charla, en el Barrio Húmedo.
En sus tabernas, sin duda, fue forjando el poeta la leyenda que merece. Allí recuperó su memoria de oleajes, iniciando honesta y ejemplar travesía por las tormentas de la literatura. Allí, escuchando otras vidas, compartiendo la suya, comprendió que todas merecen ser escritas y decidió volcarlas en las páginas de sus libros. Allí, cual Nemo de las letras, emprendió una singladura que sólo pretende rescatar de las profundidades los misterios de este húmedo vaivén en que muchos naufragamos y del que sólo unos pocos logran salir a flote. Esta marea que unos llaman literatura, y otros vida, sin comprender que es lo mismo. Porque la literatura será vida, o no será, y Vicente lo sabe desde hace años.
Él comprende la dureza de la vida en alta mar, a pesar de tener los pies muy en la tierra. Y cada nuevo libro suyo es un desbrozar mareas. Cada nuevo volumen un stevensoniano mapa del tesoro. Cada nuevo poemario un descenso a los abismos del Maelström. Bien podría hacer suya, el poeta leonés, aquella frase con que Pompeyo arengó a sus marineros para que enfrentaran las fauces de una mar encolerizada: “Navegar es necesario, vivir no lo es”. Así arenga él a sus lectores, porque sabe que aunque navegando podríamos encontrar la muerte, si no lo hacemos será sólo para descubrir que ya estamos muertos.
La poética de Vicente Muñoz Álvarez surca con denuedo y delicadeza la literatura del yo, que es, al fin, el mejor vehículo para expresar el nosotros. Esta “Travesía” es ejemplo magistral de dicha literatura. Y el autor nos abre las puertas de la nave que conduce, invitándonos a contemplar su vida para que comprendamos que no es tan distinta de la nuestra, que él sólo es el capitán porque ha decidido seguir navegando, contra viento y marea. Tal vez así aprenderemos a navegar nosotros, sus grumetes, sus lectores, como él aprendió de sus Maestros Antiguos y se encarga de confirmar en cada nuevo libro. Más aún en este que nos ocupa, donde cada párrafo adquiere esa musicalidad tan cara a su amado Thomas Bernhard, esa apariencia de sencillez bajo la que anida la perfección de lo complejo.
“Travesía”, a pesar de su nombre, no es libro de viajes. Es un libro que narra el viaje de una vida, el de cualquier vida, el de la tuya o la mía. Y la del autor, por supuesto, con todo lo que de audaz tiene el acto de asomarse a uno mismo para dolerse y alborozarse, para comprenderse y malinterpretarse, para sorprenderse incluso al ver que la imagen que devuelve el espejo nada tiene que ver con el propio rostro. Desnudo frente al oleaje de la vida, asido al timón, Vicente nos muestra sus heridas de guerra, recuerdos de ese batallar contra una mar que es a la vez esperanza y perdición. A veces, enfrenta batalla. Otras, se deja mecer por la marea. Y el lector, atrapado de inmediato en las redes de su prosa poética, tendrá ocasión de ambas cosas y, sobre todo, la fortuna de abrir un libro al que poder regresar cada cierto tiempo… tal vez lo más valioso que la literatura puede ofrecernos: la relectura.
Como las olas que tanto le obsesionan, como la marea, este texto que arrasa o balancea, o ambas cosas, o una u otra dependiendo de cuándo se lea. Así van y vienen y se acercan y alejan las palabras que Vicente dibuja sobre la página como en un memorable fresco que reflejase el torbellino al que se asoma toda vida, con sus dudas, sus dicotomías, sus contradicciones. El mar, pues, en sus venas, aunque parezca no salir del puerto de su León natal.
No olvidemos: “travesía” puede ser “un viaje por mar”, o “una callejuela que atraviesa entre dos calles principales”… cualquiera del Barrio Húmedo, por ejemplo. Pero también, y más en estas páginas, “un camino transversal entre otros dos”. Este por el que el autor nos conduce sorteando sus alegrías y aflicciones, sus esperanzas y decepciones, para descubrirnos todo lo que de bello puede tener la vida. En sus páginas habita la humedad del salitre, pero también la del vino. La ventisca de la decepción, sí, pero también la brisa de la esperanza. Vicente Muñoz Álvarez alcanza, con esta obra, una cima en que la más vital de las filosofías se declama con inigualable voz poética.
Ya dije que carece de sentido prologar “Travesía”. El único sentido que le encuentro a este texto es invitarte, lector, a formar parte de la tripulación. Después, finalizado el viaje, comprenderás que todos podemos ser poetas, pero no dejarás de exclamar, como ya hiciese aquel otro Maestro:
“¡Oh capitán! ¡Mi capitán!”
Pablo Cerezal, prólogo a Travesía
(Chamán Ediciones, 2018)
Booktrailer:
sábado, 10 de noviembre de 2018
FANTASMOTECA por MARÍA JESÚS MARCOS ARTEAGA
El desván de una casa es un lugar ideal para que aniden muñecas sin extremidades, bicicletas viejas o cunas sin bebé. También fantasmas de aquellos que se columpian en las telarañas de tus recuerdos, juegan con tus musarañas y te revuelven las entrañas en forma de lúcidas ensoñaciones donde aparecen sin ser invitados. A ellos les gusta ir acumulándose, como el polvo, en fantasmotecas donde bailan todos juntos y comparten sus andanzas. Hablan sobre todo de tus miedos, tus deseos... y cuando entran en confianza, se relatan cómo y cuánto te besaron, si es que lo hicieron, o cuándo y dónde desaparecieron o los abandonaste.
A menudo extrañan volver a encarnarse en su cuerpo para que los veas. Entonces atacan con una precisa canción en el momento oportuno, con una fragancia de cedro y sándalo al doblar una esquina y hasta paseando perros como el que tenían, pero con distinto nombre. Sutiles, retorcidos, listos... y más agresivos cuanto más insistes en ignorarlos. Forman batallón cuando los desvanes que habitan son los de espíritus refinados e inquietos. De hecho, son estos quienes los alimentan y dan sentido a su existencia.
Hay días lluviosos como este, en que me convierto en uno de ellos y salgo a bailar entre cabeceros de camas sin matrimonio, raquetas con las cuerdas rotas y vinilos rayados que extrañamente vuelven a sonar de muerte... cálida y dulce como el veneno que bien dosificado cumple a tiempo su misión.
María Jesús Marcos Arteaga
jueves, 8 de noviembre de 2018
lunes, 5 de noviembre de 2018
EL DESAFORTUNADO INTENTO: Tres poemas.
DENTRO
Para la persona encerrada en la campana de cristal, vacía y
detenida como un bebé muerto, el mundo mismo es la pesadilla.
(La Campana de Cristal, Sylvia Plath)
Hace tiempo que las emociones
las compro de contrabando
porque a mí ya no me salen solas.
Y solo me permito llorar
en la ducha
cuando las lágrimas se van
también por el desagüe.
Me prometieron que el tiempo cura,
y yo he estado desde entonces
dándole cuerda a un reloj
sin manecillas.
Me prometí que no dolería,
y he estado atándome nudos a la garganta
esperando que no quedara aire,
en algún momento,
para respirar.
Me he sabido muerta
porque tampoco ha existido nada
que me informara
de lo contrario.
Pero hace frío,
y lo único que siento son mis manos
congeladas dentro de la Campana,
y a Sylvia contándome
que es ya de noche,
y que ella tampoco sabe
si todavía quedará alguien rezando por mí
tras la puerta.
*****
Resulta que hemos gastado
nuestra vida
para nada,
—dicen—,
porque lo que tenemos
se irá con nosotros
a criar malvas.
«Pues menuda mierda»,
estará pensando el millonario
en el salón de su casa estratosférica
mientras ve al vagabundo
rebuscando su comida
en la basura.
*****
Perderme en lo insondable y olvidar
lo que solo se atisba en lo profundo.
lo que solo se atisba en lo profundo.
(John Keats)
A esta casa le falta
un árbol en el centro.
Un mar que se agolpe
a la ventana,
que sobrevuelen palomas
los días de verano.
Un diluvio que llame
a la puerta,
en el suelo un jardín
de flores.
Hierba que guarde
fresca el agua de la mañana.
Un río que cruce
a la noche
y lo alumbren luciérnagas.
A esta casa le falta
un árbol en el centro.
Hay un nido en la copa.
Mira,
ahí vive un ruiseñor.
un árbol en el centro.
Un mar que se agolpe
a la ventana,
que sobrevuelen palomas
los días de verano.
Un diluvio que llame
a la puerta,
en el suelo un jardín
de flores.
Hierba que guarde
fresca el agua de la mañana.
Un río que cruce
a la noche
y lo alumbren luciérnagas.
A esta casa le falta
un árbol en el centro.
Hay un nido en la copa.
Mira,
ahí vive un ruiseñor.
María Marín, de El desafortunado intento (Boria Ediciones, 2018).
viernes, 2 de noviembre de 2018
HÍBRIDOS 2018: Programa.
PRIMERA JORNADA
Jueves, 8 de noviembre, 21 horas, Gran Café
MIGUEL ÁNGEL MARTÍN
Dibujante y guionista de cómics.
TOTAL OVERFUCK
Repaso a la trayectoria profesional de Miguel Ángel Martín, uno de los dibujantes de cómics con más proyección internacional: sus recientes galardones en Italia y Japón, proyección de ilustraciones y vídeos sobre su obra, incluido el cortometraje de Borja Crespo SNUFF 2000, y coloquio participativo con el público asistente.
Martín por Luis Alberto de Cuenca
Miguel Ángel Martín (1960) es uno de nuestros tres o cuatro dibujantes de cómics más ilustres y de más proyección internacional. Su grafismo es de una originalidad apabullante, y su mitología personal, a caballo entre la ciencia ficción, la tecnología, el humor ácido, cierta crueldad —a veces no bien entendida—, la ausencia de prejuicios y la afición por la pornografía, se ha granjeado adeptos e incondicionales por todas partes, especialmente en Italia, donde se ha hecho imprescindible.
SEGUNDA JORNADA
Jueves, 15 de noviembre, 21 horas, Gran Café
DEMIAN ORTIZ
Fotógrafo
PERDIDOS. UN LUGAR PARA ENCONTRAR
Perdidos. Un lugar para encontrar es un trabajo compuesto por retratos fotográficos de poetas, narradores y ensayistas. A través de más de 80 disparos frontales y directos se realiza una panorámica de 360º global de la literatura contemporánea española, siguiendo unas líneas de estudio y análisis técnicos y conceptuales que dotan al conjunto de coherencia y una orientación común.
Presentación y proyección de los retratos de Perdidos. Un lugar para encontrar, seguido de una charla-coloquio entre su protagonista, el fotógrafo Demian Ortiz y Silvia D. Chica, poeta y fotógrafa, moderado por Vicente Muñoz Álvarez, poeta, narrador y editor, para invitar al público asistente a la introspección y a la reflexión del mundo literario a través de la fotografía como lenguaje de expresión contemporánea.
TERCERA JORNADA
Jueves, 22 de noviembre, 21 horas, Gran Café
FERNANDO PARDO
Guitarrista de Sex Museum y Los Coronas
MI VIDA EN LA CARRETERA
De Kerouac a la escena independiente musical actual.
¿Son los músicos alternativos los nuevos Beatniks?
Viaje desde los orígenes intelectuales del rock y la contracultura hasta nuestros días, de la mano de uno de los guitarristas más emblemáticos del rock independiente español, Fernando Pardo, fundador de las míticas bandas Los Coronas y Sex Museum.
Tema de la charla
La influencia de los beatniks en Dylan; la canción como pequeña obra literaria y el cambio que eso supone en la música popular contemporánea; el rock entre el compromiso y el hedonismo; nacimiento y declive del rock como portavoz de los cambios sociales; la capacidad del sistema de asimilar las revoluciones o la necesidad de la vuelta a las catacumbas del creador en busca de una voz propia en la era de internet, son algunos de los temas que se abordarán.
Charla del autor, acompañada de material audiovisual y proyección de imágenes, interludio musical de 20 minutos, y coloquio participativo con los asistentes.
CUARTA JORNADA
Lunes, 26 de noviembre, 20 horas, Palacio del Conde Luna
HIGIÉNICO PAPEL TEATRO
QUERIDA GÉNICA
Veintiún años de experiencia ininterrumpida y más de treinta espectáculos producidos y estrenados siempre con gran éxito de público y crítica, avalan la trayectoria de esta compañía profesional, cuyo amplio repertorio destaca por la diversidad temática y expresiva de las propuestas, siempre marcadas por un elegante sello personal que conjuga toques de humor, provocación, y poesía.
Querida Génica es un espectáculo que reconstruye la vida de Antonin Artaud desde los ojos de la que fue el gran amor de su vida, Génica Athanasiou. Un acercamiento a los puentes misteriosos que unen la genialidad y la locura, una mirada nostálgica hacia los amores malogrados y las oportunidades perdidas, una reflexión profunda sobre el teatro y la vida.
Antonin Artaud fue una figura esencial en el panorama teatral a primeros del siglo XX. A pesar de su frágil salud física y mental, sus escritos y todo el legado que se pudo recuperar demuestran una gran lucidez. Su empeño siempre fue ampliar la visión del teatro hacia un teatro moderno, un teatro que no fuera vacío y que dejara huella en el espectador.
Partiendo de sus textos y las cartas enviadas a Génica Athanasiou e investigando en los innumerables estudios que existen sobre su persona se ha creado este espectáculo en el que se reflejan varios momentos de su intensa y atormentada vida.
Entrada gratuita en todos los actos hasta llenar el aforo
Organizan Silvia D Chica y Vicente Muñoz Álvarez
Patrocina Concejalía de Cultura, Ayuntamiento de León
lunes, 15 de octubre de 2018
domingo, 14 de octubre de 2018
domingo, 7 de octubre de 2018
TRAVESÍA: Próximamente en la Tierra.
Travesía no es un libro de viajes. Es un libro que narra el viaje de una vida, el de cualquier vida, el de la tuya o la mía. Y la del autor, por supuesto, con todo lo que de audaz tiene el acto de asomarse a uno mismo para dolerse y alborozarse, para comprenderse y malinterpretarse, para sorprenderse incluso al ver que la imagen que devuelve el espejo nada tiene que ver con el propio rostro. Desnudo frente al oleaje de la vida, asido al timón, nos muestra sus heridas de guerra, recuerdos de ese batallar contra una mar que es a la vez esperanza y perdición.
Pablo Cerezal, del prólogo a Travesía
(próximamente en Chamán Ediciones)
domingo, 30 de septiembre de 2018
sábado, 29 de septiembre de 2018
MATIZ DE REGENERACIÓN por DAVID GONZÁLEZ
Todos mis colegas de entonces
o están muertos
o están otra vez en el talego
o andan por ahí tirados,
buscándose la vida
como malamente pueden.
Yo no.
Cambié.
Deje a un lado
esa clase de vida.
Tuve miedo.
Mucho miedo.
o están muertos
o están otra vez en el talego
o andan por ahí tirados,
buscándose la vida
como malamente pueden.
Yo no.
Cambié.
Deje a un lado
esa clase de vida.
Tuve miedo.
Mucho miedo.
David González, de El amor ya no es contemporáneo (Poemas y relatos 1997-2000) / El amor sigue sin ser contemporáneo (Poemas escogidos 2005-2009) (Baile del sol, 2009).
viernes, 28 de septiembre de 2018
¿QUÉ HAY EN UNA HABITACIÓN VACÍA? según NATALIA MENÉNDEZ
Escribir historias es tejer con el hilo del tiempo, y Julia Navas lo hace con prosa convincente, firme y fluida, con la seguridad de quien conoce a la perfección el arte de contar historias, de quien sabe aplicar las técnicas narrativas de tejer espacios, nombres, sentimientos y experiencias para crear un universo que nos atrape. Además la autora lo hace así: arriesgando, apostando por una historia a dos voces donde los lectores podemos llegar a encontrarnos también, entre las líneas de la novela, a nosotros mismos.
¿Qué hay en una habitación vacía? La autora nos plantea un interrogante. Y esa incógnita es la historia de Carlos, pero también la de Valentina, la de Aurelio, la de Luisa, la de Enrique, la de Sonia, y también la nuestra. Porque ¿Qué hay en una habitación vacía? es una novela que busca respuestas, y en esa búsqueda Julia Navas destaca por el uso preciso del diálogo y por dotar a sus personajes de una gran profundidad psicológica. Los protagonistas, Carlos y Valentina, son personajes redondos, que crecen, evolucionan a lo largo de las páginas de la novela, personajes verosímiles que junto al resto de los nombres que aparecen en la historia (Aurelio, Enrique, Sonia, Luisa) manifiestan una común imposibilidad para establecer relaciones personales duraderas. Siempre hay algo que lo impide. En ocasiones las relaciones fallidas son fruto de conflictos internos, intereses no compartidos, la presencia de terceros. Otras veces, no obstante, el destino reserva a nuestros personajes golpes difíciles de superar. Porque la vida está llena de altibajos, como una montaña rusa. Pero en la novela de Julia Navas hay mucho más. Junto a estos fracasos amorosos la novela plantea uno de los mayores desengaños que un ser humano puede protagonizar: convertirse en lo que uno nunca quiso ser, y esa es, precisamente, la tragedia de Carlos.
La historia de Carlos transcurre en tres tiempos y en tres espacios físicos. La sombra del pasado, el presente y un futuro donde cabe la esperanza son las coordenadas temporales. Los espacios son Madrid, Gijón y Grecia. Nada es accesorio. Cada lugar representa un espacio simbólico donde el personaje principal, Carlos, debe superar obstáculos para lograr su objetivo final que no es otro que el de ser fiel a sus principios, recuperar al Carlos que fue, lograr que la música vuelva a ser un ingrediente imprescindible en su vida. Recuperar, en definitiva, su identidad y alcanzar, finalmente, la felicidad. Valentina por otro lado, se mueve en un solo espacio y en dos coordenadas temporales, pero su influjo condiciona inevitablemente el futuro de Carlos.
El viaje a Grecia, por otra parte, no es accidental. Como una especie de peregrinaje catártico nuestro protagonista realiza un periplo por las islas griegas cuya similitud con los viajes de Ulises no pasa desapercibido. Como el héroe de Homero, Carlos realiza un recorrido por tierras míticas, y allí encuentra a su Penélope particular, Sonia, quien le espera fielmente como el personaje de la Odisea.
Tras regresar de este viaje, de este rito de pasaje, hay un cambio fundamental en la vida de nuestro personaje, y también en la narración de la historia. Aparece una nueva protagonista, Valentina, un personaje que tiene el privilegio de contar con voz propia. Valentina constituye una pieza clave en la historia de Carlos. Se trata de una protagonista que no constituye un fin, sino un medio, un medio necesario para que Carlos logre reconducir su vida y deje de ser el hombre en el que, a su pesar, se ha convertido. Como Ulises, Carlos deberá superar obstáculos, miedos, borrar fantasmas y exorcizar el pasado para poder llenar esa habitación vacía de esperanza y de nuevos comienzos y oportunidades.
Esta es una historia con héroes y villanos (si Pablo Cuesta se puede elevar a esa categoría), con desencuentros, reencuentros, planes que triunfan y deseos truncados, un universo conocido para todos los lectores.
Para finalizar quizás podamos responder al interrogante que nos presenta Julia Navas. ¿Qué hay en una habitación vacía? Tal vez todos tengamos nuestra propia habitación vacía, ese espacio simbólico que acoge las cicatrices de nuestro pasado, lo que permanece como una huella a través del tiempo, lo queda de nosotros en forma de ausencia.
www.nataliamenendez.com
jueves, 27 de septiembre de 2018
PURO RUIDO DE AGUA por MÓNICA MANRIQUE DE LARA
Desde hace algunos años, esta calle se quiebra en mi hogar. Tras la puerta de entrada, hay un buzón desbordado de cartas que siempre temo abrir, todas, una a una, mueren a manos de la ausencia para pasar a ser papel, propaganda o nostalgia. Pero estos días viene habiendo una luz que, a pesar de la noche, golpea la entrada. De repente, como ovillos deshechos de lluvia, baja la densidad del cielo hasta el silencio, y me siento en el banco de enfrente en lugar de subir, saco del bolso los recuerdos y los voy aspirando, cada uno, hasta llegar a ser un río que descruza la ciudad y la convierte en un sueño prendido a un lejano horizonte. Soy nómada, he dejado de anotar cada uno de mis códigos postales, fui, seré, la insoslayable rebeldía de los truenos desnudos, puro ruido de agua. Por eso estoy aquí en este banco vacío, y escucho el musitar de las aceras agotadas de pasos, aliviadas de pasos, a veces mordidas por los pico-paraguas y otras aves sin nombre. Mi cuerpo va diciendo que ya estoy agotada pero no, no lo estoy, vivo inventando soluciones para el jardín de los errores, cada error una flor, cada arbusto una luz, cada raíz una pregunta.
Mónica Manrique de Lara
miércoles, 26 de septiembre de 2018
RESACA / HANKOVER: Once años en el camino.
Once años ya on the road, desde 2007, compartiendo textos y dando cancha y cuartel a tantos colegas del gremio, 7640 entradas y 628.439 visitas a día de hoy, dos ediciones del libro con Mondadori, y sobre todo los gestos: leer y promocionar vuestra obra con la excusa del bueno de Hank, que brinda por vosotros desde el infierno, merece de cuando en cuando un aplauso, pienso yo, que todo hay que decíroslo, compañeros...
Vicente Muñoz Álvarez
STAR WARS por PEDRO CÉSAR A. VERDE
a Hugo
tú y y yo
padre e hijo
enemigos encarnizados
eternamente enfrentados
- espada contra espada -
en una agotadora
batalla
yo
que en tu lado oscuro
veo el mío
tú
que en mi voz metálica
solo ves el castigo
ojalá
puedas ver
alguna vez
la piel herida
tras la máscara
Pedro César A. Verde, de Para que el piano suene alguien tiene que matar al elefante (Canalla ediciones, 2018).
martes, 25 de septiembre de 2018
LOS SEIS DEDOS DE UNA MANO: Esteban Maldonado.
EN EL COCHE
La noche avanza
sobre la carretera.
Atrás queda el
pasado.
CIGARRO
Apuras tu vida
calada tras calada.
Mañana serás ceniza.
Esteban Maldonado,
de Los seis dedos de
una mano
(Ed. Corona del Sur,
2018)
domingo, 23 de septiembre de 2018
BUKOSWKI DE TRES AL CUARTO por VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ
yo, tranquilamente y sin señalar con el dedo a nadie, pura ensoñación antes de comenzar la ruta, subo un poema a mi blog que se titula La literatura según facebook, una especie de chiste para divertirme un poco, porque no todo va a ser metafísica y existencialismo en la vida, que ya me vale, y ninguna entrada tiene más likes ni comentarios que esa, pura frivolidad y arrebato, que diría mi idolatrado Iván Zulueta, pero ninguna a la vez tantos reproches y críticas... desde que me vaya, por listo y sobrao, a hacer croché, esa es muy buena, pasando por múltiples insinuaciones de lerdo y soberbio, a la mejor de todas, un halago para mí: Bukowski de tres al cuarto... aún lo estoy digiriendo y aún me sigo riendo y enorgulleciendo de ello, porque a mi queridísimo Hank lo dejé hace ya mucho tiempo atrás, cuando leí todos sus libros, y desde entonces han pasado por mis acribilladas retinas miles de autores de todas las cataduras y géneros (hasta quizás tú, que ahora me lees) y de todos he cogido algo hasta parecerme a lo que ahora soy, yo mismo... pero sí, queridos drugos, es lo que hay y también como todo, lo bueno y lo malo y lo regular, hay que contarlo, o la impostura para los curas... y qué tendrá el bueno de Hank, me pregunto, que es a lo que ahora voy, que a todos irrita o fascina, apasiona o espanta, no lo sé ni me importa un bledo ya, pero para unos y otros, con mis mejores latidos, un brindis por él, esté donde ahora esté: he dicho...
Vicente Muñoz Álvarez,
del blog Mi vida en la penumbra.
sábado, 22 de septiembre de 2018
TENDER TERNURA por CHARLAINE LA HILANDERA DE HISTORIAS
Tenderte entre mis párpados es quedarme suspendida sin lograr escribirte, contarte, acariciarte en diccionarios aún por inventar.
Estás ahí, en la antesala de mi mirada, viviendo, dibujando conejos con árboles de colores en hoja blanca del destino.
Hallarte dentro de mí es sentir la baba de un caracol sabio y valiente recorrer tus manos en sonrisa verde de amaneceres por descubrir.
Tenerte sin poseerte es escucharte llamarme, llamarme cómplice para acompañarte. Te llevo en mi sangre, en el beat del hipocampo que cabalgo en la música de tu sentido.
Es: comerme la lluvia mientras juegas a abrir y cerrar un paraguas de cuadros, prestado, con botón de redondo deseo.
Escucharte es vibrar la caracola de un mar en llamas que llama al placer de una vida sin vallas.
Haya o no, vaya, estás, en las esquinas, en las puertas, en las ventanas de mi piel irisada por tu visión de nutria.
Comemos historias de otros animales en dibujos robados mientras siento tus manos sobre mi pecho que lee.
Amarte es amarme a mí en plena explosión de sinestesia sin detener telas para arroparme. Es soñarte cuando no estás y abrazarte cuando de noche el agua de tu ser clama más.
Sudo tu piel en la mía, respiro el aire que nos separa.
A veces te invito a tu burbuja y yo necesito la mía, donde poder escribir, tender, contar, acariciar con la lengua tierna de todas nuestras canciones.
Mujer de Palabra
EL NIÑO ROBADO por RAMÓN GUERRERO
Qué importa si mis palabras son
claras u oscuras. Qué importa
si doy nombres o no los doy.
Qué importa si soy uno, dos
tres o cuatro. Son los espejos
los que resuelven ecuaciones,
los que reflejan fantasmas
y ovejas descarriadas, como yo.
Volveré a leer, a mirarme a mí mismo
de vez en cuando, a humillarme
tan frágil, tan pequeño,
ya envuelto en todas vuestras mentiras.
La única verdad falló en una fácil aventura
donde yo, huérfano de mundo,
perdí la estrella que había heredado.
claras u oscuras. Qué importa
si doy nombres o no los doy.
Qué importa si soy uno, dos
tres o cuatro. Son los espejos
los que resuelven ecuaciones,
los que reflejan fantasmas
y ovejas descarriadas, como yo.
Volveré a leer, a mirarme a mí mismo
de vez en cuando, a humillarme
tan frágil, tan pequeño,
ya envuelto en todas vuestras mentiras.
La única verdad falló en una fácil aventura
donde yo, huérfano de mundo,
perdí la estrella que había heredado.
Ramón Guerrero
viernes, 21 de septiembre de 2018
LADY SHAZAM por ABEL SANTOS
Cuando de nuevo pierdas la cabeza
por saber el nombre
de otra canción que te vuelve loco,
recuerda a aquella mujer
que durante largo tiempo amaste
y que nadie sabía decirte entonces
cómo se llamaba; la misma
que por fin fue tuya,
que su gemido
era tu música en la rutina,
hasta que vino a reclamarla
otro amante, otro
escenario, otra vida.
Pongamos que su nombre
es Lady Shazam,
la que, a veces, de repente,
te devuelve la radio
con un golpe de añoranza,
mientras sigues lavando
los platos rotos de aquellos días.
Abel Santos
jueves, 20 de septiembre de 2018
LA ÚLTIMA VEZ DE TODO por MIGUEL ÁNGEL BERROCAL
Estuve conduciendo algo más de treinta y tres horas seguidas; no podía permitirme parar cuando miré por última vez el reloj. Buscaba sin descanso mientras en el asiento de atrás se movían de un lado para otro una veintena de libros: Arthur y Henry Miller, Elia Kazan, Tennessee Williams, William Faulkner, Norman Mailer, James Joyce, Burroughs, Ginsberg y Pio Baroja; puede que alguno más y una vieja biblia. Los llevaba siempre. Nos encantaba leer tirados en el suelo rodeados del resto de libros, fumando Camel sin filtro y bebiendo güisqui, riendo entre lectura y sexo, derramando esa turba por tu cuerpo para luego perderme entre sus rincones; eran los mejores momentos del mundo.
Delante, una caja de Ardbeg a los pies del copiloto, varias cajas de cafeína en pastillas y cinco tabletas de chocolate negro. A veces paraba para mear y cambiar las pastillas por café; una excusa para echar el güisqui a algo caliente. Y seguía, seguía buscando.
Durante las diez primeras horas creí que sería fácil, sabía tu nombre de dni, sabía tu rostro mejor que tu madre, tu olor y maneras, te sabía a ti; casi todo podría decirse.
Anduve rápido esas horas entre los sitios que más te gustaban. Esos bares de carretera entre Despeñaperros y las afueras de Madrid con olor a rancio y llenos de souvenirs; y habías pasado, las camareras siempre me decían que habías estado hacía unas horas. No me alteraba por ello, tomaba un café y seguía, casi me divertía este juego que empezó por tu cabezonería en un bungalow de Grazalema.
Cuando pasé Madrid empecé a entrar en un estado de Nervio leve que no me dejaba disfrutar de la búsqueda, pasaba algo y me tenía totalmente distraído. Entonces fue cuando empecé a buscar como si fuera un perro de caza, apenas paraba, lo justo para buscar tu rastro, mear, y seguir.
No me di cuenta cuando entré en Galicia, llevaba casi veinticinco horas al volante, y empecé a recordar la estupidez de Grazalema:
- Encuéntrame antes de que se termine el mundo, o allí donde termina, acabará el nuestro... treinta y tres... ~
Pasé el norte Gallego rozando tu espalda, lo podía sentir. Miré el reloj por última vez casi llegando a Finisterre, no volvería a mirarlo, habían pasado casi treinta y tres horas.
Llegué con el coche lo más cerca del acantilado que pude, se acababa el tiempo, había dejado atrás tu Peugeot hacía escasos doscientos metros. Empecé a correr en plena noche cerrada, caí varias veces, hasta que te vi por un golpe de faro. Me acerqué despacio, llevabas ese vestido blanco que te regalé con el que parecías salida del mar. Te dije hola.
Tú sólo dijiste treinta y tres, y saltaste por el acantilado. Fue la última vez que nos vimos, la última vez que viví, la última vez de todo.
Miguel Ángel Berrocal
miércoles, 19 de septiembre de 2018
MI VIDA EN UNA BOLSA por VALENIA GIL
Me he abierto en canal, como una funda para guardar abrigos, desde mi frente hasta mi pubis como si yo fuera el doctor Víctor Frankestein y mi yo el proyecto de mujer que fui, que soy y que quiero ser.
He dado lo mejor de mí a pasitos de hormiga, a zancadas de gigante, a sorbos, a tragos, a voces, susurros y silencios.
He dado lo peor de mí a cara descubierta, a ojos anegados, de frente, de cerca, sincera, valiente, con nudos marineros en mis intestinos y rodillas sin fuerza pero asumiendo mi imperfección con la seguridad que dan los años, sin tratar de esconder mis pellejos resecos y poco adecuados.
Con cuatro décadas el amor ya no es ciego, ni sordo, ni tonto. Ya no se acelera a trescientos por hora ni en curvas ni en rectas, ya no se tumba en el suelo cual alfombra persa, o española de Alcaraz o Letur y deja que le pasen por encima, ya no espera, ni desespera, ni se disfraza, ni sueña con imposibles adornados de posibles. Con cuatro décadas el amor es gato viejo con más reflejos para evitar ser atropellado.
He vuelto a acelerar mi adrenalina como un sincrotón en su órbita cerrada, a dejar los miedos a volar bajo doce candados y me he tragado las doce llaves negándome a jiñar hasta no estar de vuelta en casa para que ningún miedo se atreva si quiera a empañar mis lentillas.
Mi padre me decía siempre entre carcajadas que ni regalá me querrían, pero padre yo no me regalo, ni me vendo, ni compro, ni miento. No conozco ni quiero conocer estrategias comerciales en esto del amor. A tomar viento las caretas de carnaval y la necesidad de alcanzar diez sobre diez, que yo siempre fui de suficientes e insuficientes en matemáticas y todavía no sé distinguir si me costó cien o mil ni el cambio que me tienen que devolver cada vez que compro algo...
*
Llueve sobre naranjos y tierra seca. Atrás han quedado valles verdes y un sol norteño que brilla más de lo normal a fuerza de no alumbrar casi nunca esa tierra.
En sus manos y en su mirada pierdo la noción del tiempo, de mi propia dimensión. Olvido el hambre, aumenta mi sed, saco mis instintos más primarios a pasear por mi epidermis, articulados en mis manos que utilizan su cuerpo de instrumento musical desgranando en sus cuerdas las melodías mas profundas, arcaicas, penetrantes...
Mis rizos se unen en espirales húmedas que con los minutos se aúnan en una maraña hermosa e imposible de desenredar.
Mis muslos andan con un sinfín de cristales minúsculos adheridos a ese tejido muscular que a pleno rendimiento me recuerda cómo de perfecta es esta naturaleza savia que sabía que a mí quedarme en misiones sin mover ni una sola de mis pestañas no me iba, que a mí me gusta mirar desde arriba, de frente, de lado, de espaldas...
Llueve fuera de este tren de cercanías y todavía cae el recuerdo de los rizos sobre mi frente.
Vienen campos de sequía a rondar mi cama, mis rizos a ser ondas y mis muslos a labrar sus entrañas para seguir fuertes, tan fuertes como ese amor de campaña reclame de mí.
*
Mi vida en una bolsa...escrita en letras impresas, puede que en Times new roman o tal vez en Arial tamaño 11, pero escrita, taladrada, como en verso sin rima, como puño sin tinta, sin alma, sin tacto, sin poder cambiar su discurso, su camino, su significado.
Mi vida en una bolsa y yo con más descomposición que ayer por esos nervios que se pasean chulescos por mis intestinos y los retuercen todavía más recordándome momentos antagónicos en los que esa misma chulería me visitaba pero las endorfinas se me escapaban como chispitas por mis lacrimales.
Suerte o muerte como me dice mi chico en aquella danza de dados lanzados al aire, o en esa mano de cartas con la potra del principiante o la mala baza del gafe.
Hoy me vestiré de rojo sangre, me pondré mis aros de plata, me acicalaré para recibir lo que sea guapa de la hostia y avanzaré las casillas con la fuerza y el brío que se merece la partida.
Mi vida en una bolsa y mis ganas de vivir en excedente para esta y veinte vidas más.
Valenia Gil
martes, 18 de septiembre de 2018
lunes, 17 de septiembre de 2018
GARDENJUNKIES: Gsús Bonilla.
Cada pueblo tiene su cementerio. Cada cementerio su tumba. Y su nicho. Cada tumba su epitafio y cada nicho su muerto. Cada epitafio su verso, cada muerto su caja. Cada caja sus huesos y cada hueso su tuétano, donde desova la mosca y se manifiestan las larvas.
Gsús Bonilla, de GardenJunkies
(Ediciones Tigres de Papel, 2017)
Me hubiera gustado escribir sobre el amor, la felicidad y todas esas cosas de las que tratan los libros magníficos, de historias importantes; pero este es un libro de mierda, de un jardinero de mierda. En él cada mierda tiene su historia y cada historia su mierda. La mierda a pocos importa, solo a cerdos y moscas. Es decir, a los impertinentes y a los que hozan en ella. Tampoco es un libro de crítica, o denuncia. Se trata, en todo caso, de un libro que documenta una situación concreta en un tiempo determinado. Prosa, poesía, anotaciones diarias… la impronta textual de una experiencia vital propia, como vómito literario.
viernes, 14 de septiembre de 2018
jueves, 13 de septiembre de 2018
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