lunes, 30 de noviembre de 2015

SE RUEGA SILENCIO por PEPE PEREZA



Un tipo de treinta y cinco años que está escribiendo su primera novela. Un perdedor sin un duro en los bolsillos, encerrado en una casa cochambrosa, obsesionado por los ruidos de sus vecinos que no le dejan concentrarse en lo único que de verdad importa: acabar la puñetera novela. 

*

Desconozco si al coleccionista biográfico le atraería una nota que dijese algo así como: Pepe Pereza, escritor español nacido en Guijuelo, Salamanca, y afincado en Logroño. Combinó sus primeros trabajos literarios con labores tan dispares como la de actor, operario en una fábrica de estructuras metálicas y en otra de envasado de refrescos; vendimiador ocasional y temporero navideño travestido de Papá Noel, cristalero… Su obra más importante, hasta hoy desconocida, es la novela autobiográfica Se ruega silencio. En ella, el salmantino sigue haciendo gala de un estilo propio, natural y desaflorado, basado en la ternura hacia sus personajes y con un magnífico sentido de la espontaneidad. Menos aún sé, si esta nota sería del agrado de cualquier lector al que le atraigan géneros literarios como el malditismo o el realismo sucio… pero me da exactamente igual, ellos se lo pierden, porque estamos ante un narrador que pertenece a otro reino más verídico y yo he tenido el privilegio de leerle. 

Gsús Bonilla
En el Valle del Kas a Septiembre de 2015

Si a alguien tengo siempre presente desde hace años al embarcarme en cualquier proyecto literario colectivo, lo mismo en las antologías que he coordinado que en el fanzine que edito, Vinalia Trippers, es al autor de esta novela, Pepe Pereza, para mí uno de los escritores mejor dotados de la narrativa actual española. Su prosa realista y sobria, su incisiva capacidad de análisis (que en ocasiones nos recuerda al mejor Raymond Carver) y el modo en que consigue involucrar al lector en sus textos haciéndole cómplice de sus vivencias, le convierten en un escritor tremendamente cercano, alguien de quien te puedes fiar y al que estás deseando siempre leer y escuchar, porque te identificas con él y habla tu mismo idioma. Y eso, precisamente, es lo que valida y hace trascender a la literatura autobiográfica: lograr que la experiencia personal refleje la colectiva. Lo comprobaréis, estoy seguro, leyendo este libro.

Vicente Muñoz Álvarez



sábado, 28 de noviembre de 2015

REINICIANDO por APE ROTOMA




Me da por pensar tontadas mientras Windows se actualiza.
Por ejemplo, cuánto hacía que no escribía con boli
y lo mucho que ha empeorado mi caligrafía entre tanto,
si cortarme o no las uñas de los pies y si conviene
poner a cargar el móvil y si conviene salir.
Me da por pensar en cosas que quizá no debería,
en el tiempo que va a hacer y en el que ha hecho,
en si voy a molestarme en ir a votar mañana,
en si ducharme o dejarlo para más tarde y en si
merece en serio la pena casi todo lo que hago
y en si merecería hacer cualquier otra cosa,
en lo que va a pensar ella cuando se despierte y vea
que no he escrito esta mañana, según antigua costumbre,
el consabido mensaje de buenos días y tal,
en que sigo sin saber lo que es o no importante,
lo que es vital o superfluo o más o menos urgente,
y en cuestiones de este pelo. Mientras Windows se actualiza,
me da por pensar tontadas y cosas que no lo son.

Ape Rotoma


viernes, 27 de noviembre de 2015

YO EL OMBLIGO por JOSÉ MALVÍS




Los antibióticos te harán inmortal,
y el ibuprofeno,
el paquete de cigarrillos,
los chupitos de ron
y el sexo a diario, solo o acompañado.

Inmortal pese a la envidia,
la palabra incumplida (ya tan habitual),
y no salir en la tele, la prensa ni modificado con photoshop.

La inmortalidad desaparecerá el día que cierre los ojos,
porque entre individuos anda el juego,
el tiempo imaginario, la medicina, la ciencia, el arte,
indivi-dualizado,
no inmortal,

inmortal ahora tan sólo
es un estado de ánimo y yo...

yo soy inmortal y no podéis evitarlo.


José Malvís


jueves, 26 de noviembre de 2015

UN POEMA de JULIO ROMERO



Vivimos en las cloacas
buscando la lucidez
entre drogas
y camastros
amontonando
amantes
que llenen nuestros vacíos
con sexo compulsivo y
paradójico
que nos destruye
y nos enseña;
es nuestro
triste antídoto
contra el fatalismo.
Y como nunca mencionáis
lo que queremos oír
nos entretenemos
aquí
arremangados
en la obscenidad;
único lugar
donde
nos sentimos cómodos.

Julio Romero


miércoles, 25 de noviembre de 2015

UN POEMA de FELIPE J. PIÑEIRO




Los poetas ya no lloran lágrimas
lloran letras de aceptación
mientras caminan en grupos como manadas
que han de defender un territorio
lleno de trampas y traiciones.
Pasean sus versos acicalados
al gusto del lector
olvidando sus raíces,
su estilo y personalidad,
no, no a estos poetas sucedáneos
y ávidos de reconocimiento,
quiero la sensibilidad de aquellas lágrimas
limpias, claras y sinceras,
quiero la verdad de su tinta
empapando la vida de las hojas
que me mecerán como una nana,
poeta, te quiero a ti
                              no lo que otros esperan de ti.


Felipe J.Piñeiro, del poemario Crisálida de Luna (PiEdiciones, 2015).

http://piediciones.webnode.es/products/crisalida-de-luna/

lunes, 23 de noviembre de 2015

MIS PEZONES. Y LOS DE ARTUR MAS. Patxi Irurzun


Hoy voy a hablarles de mis pezones. Los pezones son siempre un tema jocoso y recurrente. Sirven lo mismo para una conversación de ascensor (“Hoy tengo los pezones picudos”. “Sí, parece que por fin va entrando el invierno”) que para un examen sorpresa: “Los pezones en la antigüedad. Pezones famosos. Dios y los pezones. Los pezones de Rajoy. Y los de Artur Mas. La desconexión de los pezones. ¿Cómo hay que tocar los pezones? Un kilo de pezones. Estudio de los pezones en Amanece que no es poco. Pezones e ingles. Pezones y plagio. Pezones y disposición transitoria cuarta. ¿Para qué tienen pezones los hombres?”.

Esta última nunca me la he sabido. De hecho, yo no me di cuenta de que tenía pezones hasta los dieciséis años, durante un verano que me hice piesnegros. Solía dormir en la playa de la Concha y todas las mañanas que me despertaba vivo nadaba hasta el gabarrón para saludar al sol estirándole de los cojones desde un trampolín. Y para lavarme los sobacos. Una de aquellas mañanas en las que las bandas de niños pijos con jerseys atados al cuello tampoco habían conseguido descalabrarme tirándome sillas y bolas de helado desde el Paseo, mientras practicaba el croll, comencé a ser consciente de mis pezones. Ahora que lo pienso, puede que en realidad antes ni siquiera estuvieran ahí. Puede que mis pezones descapullaran entonces, como plantas marinas, como corales rosas, como dulces y pequeñas tetas de monja deshaciéndose en saliva… No lo sé. Lo único que recuerdo es aquel picor en mis pechos. Miles de pececillos filólogos acudían a mordisquearlos, atraídos por la fonética rotunda y familiar de esa palabra: pezón. Era un picor insoporteibol, de modo que cambié de estilo y comencé a nadar a espalda y mis pezones enrojecidos se convirtieron entonces en boyas, en salvavidas, en lanchas de la Cruz Roja y a uno de ellos se agarró Alfonsina Storni y al otro un surfista demediado que venía colgado de los dientes de una orca. Llegué al gabarrón mareado, y me dejé caer exhausto sobre la plataforma. Todo daba vueltas. El sol orinaba sobre mi rostro una lluvia amarilla de luz y revancha, protegiéndose, eso sí, los cojones con una nube. Los otros bañistas me besaban en la boca, pero lo hacían desganados, sin lengua y sin amor y sin respeto alguno por los primeros auxilios, como si temieran que al recuperar el conocimiento yo les fuera a pedir veinte duros para un katxi-katxi de kalimotxo… No sé cuánto tiempo estuve allí. Pero cuando me desperté los pezones todavía seguían ahí. En carne viva.

Todavía hoy, de vez en cuando, me siguen picando, y cuando me los rasco siento elevarse desde ellos el olor a salitre, a sangre (mía y del surfista), a sol… Un olor antiguo, inmemorial, que lo mismo viene desde el futuro. Quizás los hombres tenemos pezones porque en otra glaciación fuimos o seremos mujeres. Y viceversa. Quizás cuando amamantemos a nuestros pececillos el mundo será por fin un lugar más habitable. Nuestros pezones están muy desaprovechados. Hay que mirárselos, tocárselos, chupárselos más e ir menos al fútbol y a la guerra. Pezones y desarme. Tratamiento gráfico de los pezones en el Marca. ¿Tienen pezones los piesnegros? El pezón, la pesca de bajura y la filología. ¿El antónimo de pezón es pezoff?

Patxi Irurzun (Rubio de bote) Publicado en ON (periódicos del Grupo Noticias) 21/11/15

viernes, 20 de noviembre de 2015

VIDAS MÍAS: Enrique García Ballesteros.



Vidas Mías trata sobre el amor y la muerte… sobre el sexo, el amor y la muerte. El título usa el guiño, en este caso con humor negro, del doble significado como referencia a nuestra propia existencia y al apelativo cariñoso que integra al ser amado en nuestro propio ser. De manera sarcástica y corrosiva, el autor compone experiencias en las que el amor y el sexo se viven como expresión de un vacío existencial, como una perpetuación del error ante lo único que cabe hacer es llegar hasta las últimas consecuencias. Diez retratos pegados a la piel, a la carne, a la experiencia, a una experiencia muy delimitada y deliberadamente cerrada en sí misma.


viernes, 13 de noviembre de 2015

PATXI IRURZUN & JOSU ARTEAGA IN MADRID


Presentando 
HISTORIA UNIVERSAL DE LOS HOMBRES GATO
PAN DURO


VIERNES 13  a las 20:30 en LA ESQUINA DEL ZORRO
(C/Arroyo del olivar, 34. Vallecas)


SÁBADO 14 A LAS 19:30 en el HOGAR VASCO /EUSKAL ETXEA 
(C/Jovellanos, 3)




lunes, 2 de noviembre de 2015

HIJOS DE SATANÁS

Polvo Eres

MAMÁ por Luis Artigue.



El inquietante cementerio en el que jugaba de niño. El pueblo. El rito y un beso en la cara del viento. Uno para ti. Una rosa blanca regada con mis mejores lágrimas. El nudo de la corbata negra en carne viva. Una plegaria. Eso. Las complejas posibilidades de enunciación de quien visita tu tumba y te recuerda entonces, con tu mata de rizos rojos y hablando por los codos, y siente que el dolor se compacta; se materializa. El hueco. El hijo en busca de sentido -nos hemos querido tanto que cómo cesar-... Y seguir. Y casi sentirme culpable por ser feliz al disfrutar de lo que tú te estás perdiendo. Magma. Unas palabras dentro de un reloj de arena. Una promesa. Sigo intentando hacerlo mejor por ti. El desgarro. El nomadismo interno que da origen a la poesía y a la espiritualidad... ¿Esto es una oración o se trata de la necesidad d verificación de quien, al despertar sabiendo que no estás, no se reconoce?

Luis Artigue


AGITADORAS 67

domingo, 1 de noviembre de 2015

RESACA/HANKOVER

Carpe Diem

POETA MALDITO (Borrador permanente) por Felipe Zapico Alonso.



Poeta maldito no es ese
que aparece siempre
sucio
y
maloliente
el poeta maldito
no es el tipo del pelo grasiento
no es ese de la chaqueta raída
ni el de la caspa revoloteando
en su desorientación.
No es ese
que
porque una vez
le dijeron
maldito
tiene que llevar ese sambenito
a perpetuidad.
El poeta maldito
es ese
que como tú
tenía un trabajo
del que comía
y hace años que ya no tiene;
es
ese
que hace tan lindos poemas
que te arañan en lo más profundo.
El poeta maldito no es el que se ahoga
en absenta
caballo
ácidos
ni hojaldres bañados en miel.
El poeta maldito no es
el que clama por sexo
inmundo
abyecto
dolorido
o convexo.
El poeta maldito no es
el
que no
se entiende
ni a si
mismo.
Poeta maldita es la que recorre media ciudad
con una bombona vacía
en el carrito de la compra
hasta la lejana casa de su tía lejana
para cambiarla
una medio llena
o
medio vacía
que arrastrará hasta su casa
para poder darse una ducha,
el embase siempre debe arrastrase
ya
sea
lleno
vacio
o
mediado.
El poeta maldito
es el
que a cada
factura
se fractura
a
cada abrazo
partido
siente el vacío
el que
mira desde lejos
y
sufre en
silencio.
El poeta maldito
es el que no llega ni a medio mes
al que le cortan
la luz
el agua
y
se va quedando
poco a poco
sin
verbos
pronombres
y
ningún adjetivo.
El poeta maldito es ese que ya casi
no
come
ya no vuela
y
pasa frío.
Es ese que
que no puede comprar
libros
que no puede leerte
ese
es el poeta maldito
y cada día hay más
más y más y más
poetas malditos
maldito sea
este puto sistema
malditos sean quienes lo
sostienen
malditos.
Y a los poetas
que os quiero
que os abrazo
queridos malditos y malditas
de mi corazón.

Felipe Zapico Alonso,
del blog Narciso el Valvulista.


miércoles, 21 de octubre de 2015

PELÍCULAS PARA LA PENUMBRA: Prólogo.




El cine ya no es lo que era. Como todas las grandes religiones, la cinematográfica ha crecido demasiado, se ha desbordado. Hollywood se ha transformado en una iglesia tiránica y casi todopoderosa, en la que nadie cree pero que a todos obliga a confesarse como miembros de la misma. Cada viernes, los cines de las grandes ciudades estrenan película tras película, esperando atraer a las masas de feligreses que, sin embargo, se resisten. Corrompida hasta en su alma de celuloide, la iglesia hollywoodiense solo piensa, como los Borgia, en el poder y el dinero. Para mantener su boato y oropeles no le importa, por supuesto, envenenarnos sin escrúpulos con sus superproducciones miserablemente ostentosas, embaucarnos con sus caramelos envenenados. En público, las masas siguen reconociendo a Hollywood como su única religión, afirman practicarla e incluso, en los peores casos, siguen haciéndolo realmente, de forma automática, por el qué dirán, como las aburridas familias que acuden a la iglesia del pueblo todos los domingos, para cabecear en los incómodos bancos de madera, papar moscas con la mirada perdida, murmurar fragmentos de oraciones casi olvidadas pero, eso sí, saludar a todos los vecinos a la salida de misa. 

Por eso, no es extraño que ante la decadencia, la pompa sin circunstancia y los fastos vacíos por completo de sentido o sensibilidad de Hollywood, proliferen las sectas y las heterodoxias. Frente a la iglesia hollywoodiense, apática y vanidosa, indiferente y presuntuosa, se yerguen cada vez más a menudo grupos disidentes de herejes e incrédulos, que se burlan con saña del credo dominante. Se acabó el papado de Hollywood, su poder absoluto está definitivamente en crisis. Es el momento de otro cine. El momento del cine de culto, como bien sabe Vicente Muñoz Álvarez, que se confirma, con este su segundo libro dedicado a la doctrina gnóstica y neopagana de las “Cult Movies”, como uno de los sacerdotes iniciados en los verdaderos misterios de la religión cinematográfica. La esotérica, hermética y secreta. La que rinde culto a títulos oscuros, olvidados o menospreciados. La que habla el lenguaje perdido de otras eras, mudo y descolorido a veces, a menudo vilipendiado por la ortodoxia y ridiculizado por la ignorancia, pero poderoso siempre en su arcana esencia inmortal, que nos sobrevivirá a todos.

Como verdadero iniciado, Vicente se expresa con sencillez y soltura. Con lenguaje directo y coloquial, sin pretensiones ni pedantería. No espere el lector los latinajos del aburrido ritual del crítico de siempre, que ha perdido todo contacto con la auténtica naturaleza mágica del cine. Lo que importa aquí es cómo se nos descubren, se nos desvelan, título tras título, otras formas y maneras de hacer, ver y entender el cinematógrafo. Viajando por el espacio y el tiempo, abarcando épocas y eras, países e idiomas, con esta su segunda biblia del cine de culto disfrutamos en la intimidad del descubrimiento de títulos oscuros, tanto o menos como del redescubrimiento de otros que creíamos conocer, iluminados ahora por la mirada pura de este nuevo derviche cinéfago, que hace girar ante nosotros miríadas de imágenes olvidadas, títulos recónditos y películas malditas. No hay barreras, tópicos ni hipócritas principios: de la exploitation al Arte y Ensayo, del mudo al technicolor, del Hollywood mágico de otrora a la coproducción europea, del trash al indi, del cine de autor a la Serie B, Vicente Muñoz Álvarez solo se pone como límite no despreciar nada, no negarse nada, acercándose así por ende a la verdadera naturaleza seductora y diabólica del cinematográfico, capaz de hipnotizar al espectador más allá y más acá de sus supuestas virtudes artísticas, narrativas, intelectuales o comerciales.

Eso es lo que, en definitiva, quiere decir para algunos de nosotros “cine de culto”: rendir culto a las fuerzas mágicas, oníricas y oscuras que reinan y desbordan la pantalla, conectando con nuestro inconsciente y con el dominio infernal y divino del imaginario colectivo. Para airear nuestros vicios privados y ocultar nuestras públicas virtudes. El cine en el cine… ¿para qué? ¿Para quién? No, amigos, no. El cine en los altares privados de nuestras casas, en los sótanos oscuros donde se reúnen los iniciados, en las cámaras secretas de nuestros cerebros sobreexcitados. El cine en la vida y la vida en el cine, para encontrar si no la inmortalidad sí la esperanza de trascendernos por un instante, convertirnos en otros, abandonar nuestra envoltura carnal durante un minuto, transformados por el poder visionario de la imagen. Pero siempre, con el dominio justo y necesario de los conjuros apropiados, que nos permitan poner a las potestades cinematográficas a nuestros pies y no a la inversa. Ayudándonos con hechizos como los que contienen, forman y conforman las páginas de este libro. Siempre como señores de la Alta Magia, con los fantasmas evocados e invocados por el cine a nuestro servicio, y no a la inversa, como fantasmas de carne muerta convertidos en ciego rebaño al servicio del papado negro de Hollywood. Ave Kinema! Ave Satani!


Jesús Palacios, prólogo de Cult Movies: Películas para la Penumbra (Exodra, 2015).




HISTORIA UNIVERSAL DE LOS HOMBRES GATO

lunes, 12 de octubre de 2015

MADRID-COCHABAMBA



Tras su exitosa edición en Bolivia, se publica en España Madrid-Cochabamba (cartografía del desastre), escrita conjuntamente por Pablo Cerezal y Claudio Ferrufino-Coqueugniot, y prologada por el gran escritor navarro Miguel Sánchez-Ostiz. Crudo y absorbente volumen de crónicas emocionales y autobiográficas, alrededor de temas comunes a toda urbe. Madrid. Cochabamba. Dos ciudades que pueden ser tantas como lectores decidan entregarse a estas páginas de orfebrería literaria y sentimental. Lírica oscura, humor agrio, excesos, melancolía y furia. Una obra hermosa en su dureza, sórdida y luminosa, a ratos triste, a ratos placentera. Madrid-Cochabamba es un viaje literario por la cartografía del desastre.


HIJOS DE SATANÁS

Larga vida a la Nueva Carne

EN LA TIERRA DE NOD por Pedro Juan Gomilla Martorell.



En la tierra de Nod es el segundo libro de la trilogía Eidolon que se completará con Hogueras de la carne. Si en Arcadia desolada, primera entrega de la misma, la conmoción producida por el descubrimiento de la homosexualidad y, en particular, de la homofobia, comulgaba con los sintagmas largos, próximos a la solemnidad del metro versicular; con los acusados cambios de ritmo y sus crescendos torrenciales; con el zigzagueo delirante de la polimetría; con la intensidad que desbordaba el cauce de los versos; con el tono casi ritualístico que desembocaba en una auténtica y desesperada apoteosis lírica, ahora, sin embargo, el verso se contiene ante la lucha sostenida entre contrarios, entre el yo y el Otro, el instinto y su negación, la resistencia al deseo y la entrega, la muerte y la resurrección, el hijo y la madre, la naturaleza y la moral, tensando el verso en un contrapunto imposible, siempre al límite, al borde de estallar; en una suerte de guerra fría del resorte poético, como si en esa contención se cifrara la única esperanza de evitar el trágico abismo de una verdad evitada, la verdad de la negación.

Del prologo del libro, por Fernando Parra.

*

Mi corazón humano tan inmundo,
que despierta sólo de su duermevela
cuando grita del dolor que él mismo siente,
cautivo como en celda entre costillas,
que son huesos que son rejas que son urnas,
donde vuelan un millar de mariposas,
todas ciegas, de alas negras, nocherniegas,
quisiera arrancarlo de mi propio pecho
cada vez que su mirada cede, cautelosa,
bajo el fuego incandescente de los odios,
cada vez que se entumecen, rosa frágil,
los discursos atrevidos en su boca
con la nieve de esta sorda indiferencia.

Pedro Juan Gomilla Martorell, de En la Tierra de Nod (La Lucerna, 2015).



Pedro Juan Gomila Martorell (1967 Palma de Mallorca). Autor de De las Paganas masturbaciones y la dos primeras partes de la tetralogía Eidolon: Arcadia desolada y En la tierra de Nod, su tercer libro publicado. Poemas suyos han sido recogidos en la antología de La Galla ciencia (Nº 2) y en la revista Ritmo (nº 25): Voces de España, editada por la Universidad Nacional de México.

viernes, 9 de octubre de 2015

SIN INTOXICARLA por Julia Roig.




pregúntale al diablo
si te queda algo
por empeñar

y si es así
dame una noche
una sola noche

sin intoxicarla

quebrémonos
salvémonos

y mi ropa yacerá
como un animal somnoliento
a los pies de tu cama

sabes que eres como el viento
golpeando en la ventana
de mi deseo

sabes que eres el dios salvaje
que reina
en mi alma

sé de tus amaneceres
sé de tus oscuridades

comparto ese lenguaje
del silencio
que pocos entienden

arranco la maleza
de tus senderos ocultos
y puedo darte luz,
aire y 21 grados

saca lo mejor de ti
saca lo peor de ti

y si pretendo escapar
muérdeme los tobillos

tú puedes


Julia Roig, del blog Miss Desastres Naturales.


jueves, 8 de octubre de 2015

HIJOS DE SATANÁS

CRISÁLIDA DE LUNA: Felipe J.Piñeiro.




Nuevo libro de Felipe J. Piñeiro disponible próximamente: "Crisálida de Luna" con la editorial madrileña Pi Ediciones, que será presentado el viernes 30 de octubre´15 a las 20:00 horas en la sala Café Ristán del Hotel Quindós de León.

En 'Crisálida de Luna', la poesía de Felipe J. Piñeiro es el transcurso de un cambio, una metamorfosis, es un retrato de un renovado ser que dialoga de tú a tú con el pasado, presente y futuro.

Es al fin y al cabo un libro en tres, o tres partes de un libro que diferencian tres estados esenciales de cómo entiende o siente su vida, que son la muerte (no literal), la purificación de actos y vida anterior (personal) y el renacer y renovación (volver de nuevo a la vida).

Un libro que no deja de lado las raíces autobiográficas ya conocidas en Felipe, sino que las aposenta y reparte al mismo tiempo que converge con otras vidas y experiencias ajenas a él mismo.

Y es por ello que se internará en el tenebroso territorio de las dudas existenciales donde habita la soledad del yo, tratando de hallar respuesta a las preguntas que todos los mortales nos hacemos cuando el destino nos sitúa ante la encrucijada en que algunas veces, sin saber muy bien por qué, se convierten nuestras vidas.


XIX

Entre los iluminados.
Descendieron los falsos profetas
a través de brumas con éter de mil demonios
donde las malas lenguas iban a morir...
Decían ya no hay forenses de deidades
ni de engaños ni de infiernos,
pues es allí el lugar que viste al sufrimiento
y se entierran las heridas ya sin llantos;
ellos tan solo acompañados
cada uno con su don y su apócrifo vaticinio
su ángel y diablo.


www.felipej.com

lunes, 5 de octubre de 2015

EDAD DE SABIOS por Laura Martínez García.



Tal vez hemos llegado demasiado tarde a la temprana edad de sabios consumidos en labios que no hemos besado, ya lo sabías. Tal vez no sea un éxito el repartir cenizas de ave fénix, esperando que resurjan los vuelos diarios a Estocolmo, por ejemplo. Tal vez esto es un colmo, o la colmena de tus abejas polinizadoras, en panales de rica miel. Tal vez el oso hormiguero sea diabético, quizás la hormiga sea la fragilidad del radio en decúbito supino, esperando que el fémur más largo, sea fuerte de nuevo y no sucumba a la osteoporosis de tu tibia, entre los músculos engarrotados de un calentamiento mal hecho. Tal vez seamos gemelos, rodillas articuladas, corazón auriculado, o lengua ventrílocua. Tal vez seamos sólo anatomía de cuerpos sumergidos en líquidos que desalojamos como principio del alma, que pesa veintiún gramos de neuronas alternativas. Tal vez tú seas alma y yo cuerpo, quizás tú cuerpo yo alma, posiblemente seamos moléculas asociadas, S.A, en la hipótesis asombrosa de esas células nerviosas, que establecen conexiones como si fuesen relaciones, y no lo son, tal vez porque hemos llegado tarde a la temprana edad de sabios consumidos en labios que no hemos sabido besar, pero eso ya lo sabías.

Laura Martínez García


viernes, 2 de octubre de 2015

HOY EN MADRID

SUPERHÉROE por Gsús Bonilla.




Confía en mí
como quien pone sus labios
secos y agrietados
en la estampa de un santo
o en el mármol frío
de la peana del mismísimo Dios, así es su fe

como la de un empresario gordo
en un político afín
como la de éste
en un banquero podrido de dinero

como la de todos ellos
en un hombre corpulento y uniformado
armado sin alma
adiestrado, ciego y sumiso.

Confía en mí
nada más porque soy su padre
y eso es mucho y nada
y más grande que yo, para ella,
no hay nada ni nadie

y todo lo demás que no sea yo
está por debajo
de sus noventa centímetros de altura

y confía en mí, sobretodo
porque tengo las manos suaves y los pies
calientes.

Confía en mí, aunque todavía no sepa
que el miedo que tengo
es a que se le escape el globo

y yo no lo pueda alcanzar.


Gsús Bonilla


jueves, 1 de octubre de 2015

OUTSIDERS por Roberto Ruiz Antúnez.




fuera de la zona de confort no hay teorías ni triángulos isósceles
ni siquiera instrucciones en cuatro idiomas de cómo hacer el amor con trajes
de nylon una noche de luna llena
fuera de la zona de confort se respira se sueña y se fornica
como en un mural de Diego Rivera
danzando alrededor del fuego y la demencia de las flores
no hay un coche alemán ni una casa acristalada en el skyline
fuera de la zona de confort no hay seguridad jurídica
en los besos que transmiten la malaria
fuera de la zona de confort una película situacionista
es proyectada en una pared en blanco
donde sólo se oye constantemente
“nosotros organizaremos la detonación”
fuera de la zona de confort
Demóstenes medita en el centro mismo de las cosas
cuando termina
se saca una a una las piedras de la boca
y se caga en la metafísica con todas sus fuerzas…
fuera de la zona de confort
los días tienen perros que no conocen el hambre
fuera de la zona de confort
unos desconocidos
interrumpen el sermón dominical
y proclaman
la soberanía hermosa y redonda
del otro lado de los espejos…

Roberto Ruiz Antúnez

miércoles, 30 de septiembre de 2015

HAY MIEDO por Ricardo Moreno Mira.




Hay miedo
Toneladas
De miedo
Ahí fuera

Porque
¿Cómo si no
Iban ellos a pagar impuestos
Someterse a la autoridad
Ceder
Andar
Comer
Follar
Correr
Cuando se les dice
Y no hacerlo
Cuando se les prohíbe?

El terror
(El pánico)
Es
Lo que pone todo esto en marcha
Lo que lo sostiene todo


Ricardo Moreno Mira, de Jesucristo está a las puertas y cabalga un caballo eléctrico (Lupercalia, 2015).

http://www.edicioneslupercalia.com/

martes, 29 de septiembre de 2015

PÁGINA DE UN DIARIO. Patxi Irurzun


Hoy ha empezado el cole. Y ha empezado mal. Bronca con los niños, prisas… Yo he perdido los nervios y les he gritado y me he sentido fatal.  Después, al volver de la escuela, he bajado al trastero. Dentro de unos días me voy de viaje, uno de esos viajes como los que conseguía hace años, gracias a la escritura y los premios literarios. Voy a África. Visitaré los proyectos de una ONG en Costa de Marfil y a la vuelta escribiré sobre ello e intentaré publicar algún reportaje, por el que me ofrecerán una miseria pero con el que tal vez pueda pagar el dentista o alguna extraescolar.
En Costa de Marfil es ahora la época de lluvias, así que he bajado al trastero a buscar el impermeable que utilizaba cuando trabajaba de barrendero.  Soy un tipo apañado, uno de esos que usan el traje de su boda para las de los demás.
El impermeable no aparecía entre las cajas con ropa de los niños que se ha quedado pequeña, las bicicletas y los ordenadores moribundos, los apuntes de la universidad y de cursos que nunca acabé o que no me sirvieron para nada… Pero en otra caja he encontrado mis cuadernos de redacciones del colegio y el primer cuento que escribí, con cinco años, y que creía perdido… Los he estado ojeando y he sentido ganas de llorar. Llevo casi cuarenta años escribiendo y tengo la misma sensación que con esos apuntes: que hay algo que he dejado a medias y que escribir no me ha servido para mucho. Pero no he sentido pena y dolor por mí mismo —yo no necesito mucho, solo un poco, un poquito más—, sino por aquellos a quienes he arrastrado en este camino, con esta obsesión, esta enfermedad que es la literatura; pena y dolor y también admiración y agradecimiento por sus sacrificios y sus estrecheces… 
Junto a la caja con los cuadernos he visto también otra con mis viejas cintas de casete. Heavy metal. Punk. Rock radikal vasco. Me he acordado también de mi juventud. De los empujones para entrar a los bares o llegar a las primera filas de los conciertos. De las cervezas y el humo. De los jerseis de lana y las botas que conocían cómo olía el suelo. De las broncas con la policía y los gatos callejeros,  que salían corriendo entre los montones de basura cuando volvía a casa, borracho y solo… No siento nostalgia por aquella época. La recuerdo triste, violenta y atormentada; soportada solo a costa de una diversión autodestructiva; sin perspectivas de futuro… Esto último no ha cambiado mucho. La precariedad, las oficinas del INEM… Me angustia esta falta de estabilidad, los gastos —el dentista, las extraescolares…—,  las prisas para llegar a sitios que no llevan a ninguna parte… Yo nunca imaginé, por ejemplo, que llegaría a ser un padre que grita y pierde la paciencia con sus hijos.

Por un momento, he pensado que mi vida es también un trastero, en el que he ido acumulando recuerdos inservibles, trozos de vida como cacharros rotos. Pero cuando estaba ya a punto de subir a casa, a escribir un rato y curarme las heridas, he visto el impermeable, en una esquina.  Y he comprendido que dentro de mí también había algo —la fe inquebrantable en la imaginación, el anhelo de libertad, la lucha empecinada por cumplir los sueños— que permanecía intacto, que salvaguardé, que salvaguardamos mientras fuimos dejando pasar nuestra alegre juventud, algo que nunca se borraría de los cuadernos de redacciones infantiles. Algo que enseñar a mis hijos y que nos protegerá siempre de la tormenta.  


Publicado en el suplemento ON de los diarios del Grupo Noticias (26/09/2015)